II

Tarde... como hay estrellas

que cerraron sus ojos soberanos

y en los ojos humanos

ya muertas en el éter, viven ellas:

tus perdurables signos

no los borra ni el mar... mucho más anchas

donde fueron tus manchas

dibujan otras manchas los malignos!

Tarde... Como en el suelo

que abona el viejo Nilo en sus crecientes,

germinan las simientes

al primer gestador beso del cielo:

las catervas esclavas

repletas del rencor de sus fatigas,

devuelven cien espigas

por cada gota puerca de tus babas.

Nuevas poesías y evangélicas con un estudio del Dr. Alfredo Palacios · 第 54 / 75 题