III

Estos escrúpulos de Halicarnaso nos traen a la memoria los del

conquistador Alonso Ruiz, a quien tocó buena partija en el rescate de

Atahualpa, y que hizo barbaridad y media con los pobres indios del Perú,

desvalijándolos a roso y velloso. Vuelto a España, con cincuenta mil

duros de capital, asaltóle el escrúpulo de si esa fortuna era bien o mal

habida, y fuése a Carlos V y le expuso sus dudas, terminando por regalar

al monarca los cincuenta mil. Carlos V admitió el apetitoso obsequio,

concedió el uso del _Don_ a Alonso Ruiz, y le asignó una pensión

vitalicia de mil ducados al año, que fué como decirle: «Come, que de lo

tuyo comes.»

Las mejores tradiciones peruanas · 第 102 / 206 题