Existen de Colón dos testamentos y un codicilo; tres documentos que
frecuentemente han sido confundidos y cuya autenticidad ponen en duda
algunos historiadores.
1.º _Testamento é institución de Mayorazgo hecha por el Almirante_ en
22 de Febrero de 1498, tres meses antes de partir para su tercer viaje.
Como en este documento se dice claramente que Colón nació en Génova («de
esta ciudad de Génova salí, _en ella nací_»), el conde Galeani Napione
(_Patria di Colombo_, páginas 257, 259, 284, 297; Bossi, pág. 55) ha
creído que debía atacar su validez; pero Navarrete (t. I, pág. CXLVII y
t. II, páginas 235, 309), sin dejar de observar que no está escrito de
letra del Almirante ni firmado por él, lo considera perfectamente
auténtico, por haber sido presentado diferentes veces, sin que nadie le
redarguya de falso en los pleitos á que dió lugar la sucesión de D.
Diego Colón, muerto en 1578; y en el archivo de Simancas está la prueba
evidente de su autenticidad, «la confirmación Real dada en Granada el 28
de Septiembre de 1501». La facultad para fundar el mayorazgo, conservada
en el archivo del duque de Veraguas, es de 23 de Abril de 1497, en cuya
época empezaron los preparativos para el tercer viaje (Navarrete, t. II,
Doc. CIII, CV, CVI), dilatados por la malquerencia del obispo Fonseca.
Se ve en la introducción del testamento, hecho en 19 de Mayo de 1506,
que Colón, antes de partir para el cuarto viaje, puso en manos de su
amigo fray Gaspar Gorricio, del convento de las Cuevas de Sevilla, una
nueva _Ordenanza de Mayorazgo_, documento escrito de mano propia y
fechado el 1.º de Abril de 1502, pero que hasta ahora no ha sido
encontrado (Navarrete, t. II, páginas 235, 312). Á este mismo padre
Gorricio encargó también Colón en Marzo de 1502 que enriqueciera con su
erudición el libro de las _Profecías_, del que tantas veces hemos
hablado.
En una carta al padre Gorricio (4 de Enero de 1505) pide el Almirante,
según parece, que le devuelva los documentos depositados en 1502 en el
convento de las Cuevas. Este eclesiástico debe enviarle las _escrituras
y privilegios_ que le guardaba, y el envío había de hacerse en una caja
_de corcho enforrada de cera_.
2.º _Codicilo militar_, fechado en Valladolid el 4 de Mayo de 1506.
Este codicilo, de 17 líneas, está escrito en latín en las guardas de un
breviario que se supone dió el papa Alejandro VI á Colón (_Cod. Col.
Amer._, pág. 46) y que se conserva en la Biblioteca Corsini de Roma. En
él ordena la fundación de un hospital en Génova, é instituye, lo cual
parece rarísimo, que en el caso de extinguirse la línea masculina de los
Colón, la república de San Jorge (_amantissima patria_) le suceda en los
privilegios anejos al título de _Almirante de las Indias_.
No han sido el sabio abate Andrés (_Cartas familiares_, t. I, pág. 153;
t. II, pág. 75), ni Tiraboschi (_Storia litter. d’Italia_, t. XI, pág.
159) los primeros en dar á conocer este codicilo, porque Gaetani envió
una copia en 1780 al doctor Robertson, como también el embajador de
España en Roma, el caballero Azara, en 1784, al historiador Muñoz.
Creíase entonces este codicilo de letra del Almirante; pero Navarrete ha
demostrado, no sólo que no lo es, sino también que la firma ordinaria de
Cristóbal Colón (XPO FERENS) va precedida de iniciales que difieren de
las que Colón acostumbraba á poner.
El fondo y la forma de este documento dan motivo para sospechar que sea
apócrifo (Napione en la _Mem. de Turín_, año 13, pág. 248-261;
Navarrete, t. II, páginas 305-311, Cancellieri, § 1-4), y debilitan la
justificación intentada por el Sr. Bossi (_Vita de Cr. Col._, páginas 57
y 240). Además, es poco probable que el 4 de Mayo de 1506, enfermo
Colón, y sufriendo un violento ataque de gota, quince días antes de su
último testamento, y sin hacer mención en él de tal codicilo, escribiera
un _testamento militar_ en un libro de oraciones, en una lengua que él
jamás empleaba[257], y estando en una gran ciudad, donde todas las
formalidades exigidas para el testamento ordinario podían ser fácilmente
ejecutadas.
3.º _Testamento y codicilo otorgados_ en Valladolid en 1506. Esta
es la fecha del depósito. El testamento escrito por el Almirante
es de 25 de Agosto de 1505, de cuya época nos ha conservado Las
Casas (_Hist. de las Indias_, lib. XI, cap. 37) una carta de Colón
al rey Fernando, en la que se nota la misma altivez que resalta en
el testamento. «La reina Isabel y el doctor Villalón, escribe el
Almirante al Monarca, vieron las cartas de ruego que hube de tres
príncipes (y, sin embargo, cedí mi empresa á España).»
El testamento hecho en el mismo mes dice: «Cuando yo serví al Rey y la
Reina con las Indias, que parece que yo por la voluntad de Dios, nuestro
Señor, se las dí, como cosa que era mía, puédolo decir porque importuné
á SS. AA. por ellas, las cuales eran ignotas é abscondido el camino á
cuantos se fabló de ellas.»
La validez de este testamento, depositado la víspera de la muerte del
Almirante, jamás ha sido puesta en duda.