El 6 llegó el Capitan de migueletes, D. Juan José de Acevedo, de la
parte del naciente, donde se le mandó con el encargo de descubrir el
sitio fijo de la antigua Concepcion destruida, para colocarlo con
certeza en el mapa que se ha de formar en la Descripcion Geográfica. Dá
este por razon que la ciudad está situada á la parte del sud en un
espesísimo bosque y chaguaral impenetrable: que de una laguna salen
algunas acequias para el lugar de dicho pueblo, que distará de este real
de Lacangayé como 30 leguas, y que todo es camino llano y andable.
Que hay muchísimos palmares y maderas útiles: que el campo es abierto
hasta allí y fertilísimo: que hay infinidad de monos de diversas layas,
y entre otros una especie de micos rubios, y con tanta barba, machos y
hembras, como un cabron; y que los machos son por demas, que son negros
y muy feos. De esta especie trajo una hembra con su cachorro, que llegó
muerto á este real; sucediendo con la madre lo propio apenas llegó: lo
que creemos proviniese del balazo que les diò al tomarlos, y de la
ninguna comodidad con que los trajo.
El 12 llegó el Mayor de Ordenes de la de Corrientes, con solo un indio y
un peon, trayendo pliegos de S. E., y conduciendo una corta puntilla de
reses para nuestro socorro: bien se vé cuanto sería nuestro consuelo al
verle, y mayormente cuando, tan celoso de nuestro alivio, se habia
avanzado á venir por caminos peligrosos y no trillados, con tan poca
seguridad. Y en verdad que llegó el socorro tan á tiempo, que ya por
necesidad ibamos matando las vacas mansas de cria.
Atrás dejó 400 vacas, que conduce el inspector Plazaola con el capitan
Corbalan, el partidario Burgueño y algunos peones, que esperamos lleguen
en término de ocho dias; pues D. Jayme, caminando con las pocas reses
que trajo de Corrientes, solo tardó cinco dias.
El 16 salió S. S. con toda la oficialidad por el real campamento de las
Perlas á dar principio á la labor de la iglesia y demas oficinas,
dejando concluida esta de Santiago de Lacangayé; y porque restaba poner
las puertas y ventanas, dejó todos los oficiales carpinteros y algunos
partidarios que les ayudasen, á cargo del ayudante Sardina, con órden de
que en concluyendo pasasen todos á la reduccion segunda. Tambien quedó
el Protector de indios para cuidar de las raciones y abastos de los de
su cargo, y el Sr. Arcediano, siguiendo su espiritual tarea con sus
catecúmenos.
Y en virtud del superior órden de S. E., se les dió á entender á los
indios de este pueblo que el Patron Tutelar de él era el Glorioso
Apostol Santiago, siéndole igualmente del pueblo de Mocobíes; y que el
tutelar de èste era San Bernardo, y que con este nombre titularon desde
hoy su reduccion, llamándola el Pueblo de _San Bernardo el Vertiz_, en
memoria de su especial protector y patrono, el Exmo. Sr. Virey de
Buenos Aires: reservando practicar igual diligencia con el de Mocobíes,
cuya patrona titular se ha pensado sea Nuestra Señora de Dolores y
Santiago.
El 27 han llegado dos principales de la nacion Toba: á saber, Amataquí y
Coglogotí, con 17 gradules [Nota del transcriptor: grandules], 19
muchachos, 26 mugeres adultas, 6 mozas y 14 párvulos, que vestidos y
gratificados quedan incorporados á este pueblo.
El 29 llegó el cacique Coyagayquí, su muger y tres hijos párvulos de
esta nacion Toba, que se vistieron y quedaron acopiados, con otro
grandul y tres párvulos mas, que han llegado el 30.