[Resumen]
Apasionado por las tecnologías digitales, Jean-Paul explora desde
octubre de 1998 las posibilidades que abre el hipervínculo para dar
origen a nuevas obras en su sitio web cotres.net. En junio de 2000,
relata lo que aporta el internet a su escritura. "La navegación vía
hipervínculos puede tener una estructura radial (tengo un centro de
interés y pincho metódicamente sobre todos los enlaces relativos a
éste), o bien hacerse con rodeos (de clic en clic, a medida que van
apareciendo enlaces nuevos, pero con el riesgo de perder de vista mi
tema). El internet ha cambiado mi relación con la escritura. Uno no
escribe de la misma manera para un sitio web que para un guión, para
una obra de teatro, etc. (…) Desde entonces, escribo (compongo, diseño,
pongo en escena) directamente en la pantalla.“
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Apasionado por las tecnologías digitales, Jean-Paul explora desde
octubre de 1998 las posibilidades que abre el hipervínculo para dar
origen a nuevas obras en su sitio web cotres.net.
# Una estructura radial
En junio de 2000, relata lo que aporta el internet a su escritura. "La
navegación vía hipervínculos puede tener una estructura radial (tengo
un centro de interés y pincho metódicamente sobre todos los enlaces
relativos a éste), o bien hacerse con rodeos (de clic en clic, a medida
que van apareciendo enlaces nuevos, pero con el riesgo de perder de
vista mi tema). Por supuesto, ambos métodos también son posibles con el
documento impreso. Pero la diferencia salta a la vista: hojear no es lo
mismo que “pinchar”. Así pues, el internet ha cambiado mi relación con
la escritura. Uno no escribe de la misma manera para un sitio web que
para un guión, para una obra de teatro, etc. (...)
Ahora escribo (compongo, diseño, pongo en escena) directamente en la
pantalla. La etapa 'impresa' de mi trabajo no es la etapa final, el
objetivo; sino una forma entre otras, que privilegia la linealidad y la
imagen, y que excluye el sonido y las imágenes animadas. (...)
La publicación en línea me ha permitido por fin encontrar la movilidad,
la fluidez que estaba buscando. En este ámbito la palabra clave es
'obra en progreso', abierta, sin paredes. Creación permanente, a la
vista de todos, como el mundo ante nuestros ojos. Provisional, como la
vida que se está buscando a tientas, que va y viene. Pero, por
supuesto, con el riesgo que subrayan los gutenbergs, los huérfanos de
la civilización del libro: ya nada es cierto. Ya no hay fuente fiable,
hay demasiadas, y se va haciendo difícil distinguir un sabio de un
gurú. Pero el problema concierne el control de la información, no la
transmisión de las emociones."
# Ciberliteratura y tecnología
Según Jean-Paul, el futuro de la ciberliteratura está ligado a la
tecnología: "Ahora resulta imposible para un(a) autor(a) solo/sola
manejar a la vez las palabras, su apariencia movediza y su melodía.
Dominar los software Director, Photoshop y Cubase, para citar sólo los
más conocidos, era posible hace diez años, con las versiones 1. Pero ya
no. A partir de mañana (y será muy pronto), habrá que saber delegar sus
competencias, encontrar asociados financieros mucho más pudientes que
Gallimard [una gran editorial francesa], optar por acudir a Hachette-
Matra, Warner, Hollywood. Como mucho, el estatuto de... ¿escribasta?,
¿de multimediasta? será el de un videasta, el de un escenógrafo, el de
un director de algún producto: él es quien se lleva las palmas de oro
en Cannes, pero nunca hubiera podido llevárselas solo. Hermana gemela
(y no clon) del cine, la ciberliteratura (= el vídeo + el enlace) será
una industria, con algunos artesanos aislados en la periferia off-off
(o sea, con derechos de autor negativos)."
Siete años después, en enero de 2007, Jean-Paul vuelve a hacer el
balance sobre su actividad: "He ahorrado tiempo. Utilizo menos
software, e integro directamente en Flash el resultado. Este software
me asegura un control al 90% del resultado expuesto en las pantallas de
recepción (al contrario de aquéllos que prefieren presentar obras
abiertas, en las que se busca deliberadamente la intervención tanto del
azar como del internauta). Ahora puedo concentrarme en el corazón del
problema: la arquitectura y el desarrollo del relato.”
Según él, “los dos puntos positivos en los próximos tres o cuatro años
serán: (1) la generalización de la banda ancha (es decir, en realidad
la generalización de la anchura de banda normal), que me librará de
limitaciones puramente técnicas, en particular de los problemas con el
‘peso’ y la visualización de los archivos (por fin acabaremos con los
histogramas de descargas); (2) el desarrollo de la 3D. Lo que me
interesa es el relato hipermedia (= el multimedia + el clic). Las
trampas en las que uno puede caer con un relato en 2D ya pueden ser
apasionantes. Con la 3D, habrá que coger el toro por las astas para
impedir que el proyecto se limite a una simple proeza técnica, y dejar
la prioridad al relato."