[Resumen]
Alain Bron es consultor en sistemas de información y escritor. El
internet es uno de los personajes de su segunda novela "Sanguine sur
toile", publicada en versión impresa por la editorial Le Choucas en
1999, en versión digital (formato PDF) por la editorial 00h00 en 2000,
y la cual recibe el premio del Lions Club Internacional el mismo año.
El autor explica en noviembre de 1999: "La palabra 'toile' se refiere
al lienzo del pintor, y también significa 'telaraña'. Es la palabra que
se usa para referirse a la red (la telaraña electrónica). La palabra
'sanguine' se refiere a la sanguina (técnica de dibujo con lápiz rojo)
y también significa 'sanguínea' (de sangre), o sea, una muerte brutal.
¿Pero será posible justificar un asesinato por el amor a los colores?
'Sanguine sur toile' evoca la historia singular de un internauta
atrapado en la tormenta de su propio ordenador, manipulado a distancia
por un misterioso interlocutor cuya única obsesión es vengarse.”
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El internet es uno de los personajes de la segunda novela de Alain
Bron, "Sanguine sur toile", publicada en versión impresa por la
editorial Le Choucas en 1999, en versión digital (formato PDF) por la
editorial 00h00 en 2000, y la cual recibe el premio del Lions Club
Internacional el mismo año.
# Sobre la novela
El autor explica en noviembre de 1999: "La palabra 'toile' se refiere
al lienzo del pintor, y también significa 'telaraña'. Es la palabra que
se usa para referirse a la red (la telaraña electrónica). La palabra
'sanguine' se refiere a la sanguina (técnica de dibujo con lápiz rojo)
y también significa 'sanguínea' (de sangre), o sea, una muerte brutal.
¿Pero será posible justificar un asesinato por el amor a los colores?
'Sanguine sur toile' evoca la historia singular de un internauta
atrapado en la tormenta de su propio ordenador, manipulado a distancia
por un misterioso interlocutor cuya única obsesión es vengarse. Quise
introducir al lector en los universos de la pintura y de la empresa,
dos universos que se entrelazan, se escapan, y que después se juntan en
el fulgor de los software.
Le toca al lector investigar por su cuenta para intentar desenredar los
hilos que solamente la pasión ha ido tejiendo. Para penetrar este
misterio, tendrá que contestar múltiples preguntas. A pesar de que
tenga el mundo en la punta de los dedos, ¿no será el internauta la
persona que está más sola en el mundo? Y para combatir la competencia
actual, ¿hasta dónde puede llegar la empresa en lo que se refiere a la
violencia? ¿Tiende la pintura a reproducir un mundo o bien a crear
otro? En fin, quise mostrar que las imágenes no son tan inocentes. Se
pueden utilizar para actuar, e incluso para matar. (...)
En la novela, el internet es un personaje en sí mismo. En lugar de
describirla en su complejidad técnica, el autor presenta la red como un
ser a veces amenazador, y otras veces atento y capaz de manejar el
humor. No olvidemos que la pantalla del ordenador desempeña un doble
papel: mostrar y ocultar. Ésta es la ambivalencia en la cual descansa
la intriga, desde el principio hasta el final. En este juego, el gran
ganador es aquél o aquella que logre liberarse de la influencia del
instrumento para poner el humanismo y la inteligencia por encima de
todo."
# Sobre el autor
Alain Bron es consultor en sistemas de información y escritor en París
(Francia). Explica su camino: “Trabajé alrededor de 20 años en la
empresa Bull. Allí participé en todas las aventuras de la informática y
de las telecomunicaciones. Fui el representante de las industrias
informáticas en la ISO (Organización Internacional de Normalización), y
presidente del grupo ‘Redes’ del Consorcio X/Open. Conocí también los
primeros pasos del internet con mis colegas de Honeywell, en los
Estados Unidos (a finales de 1978). Actualmente [en noviembre de 1999],
soy consultor en sistemas de la información y me encargo de importantes
proyectos informáticos en grandes empresas y sus sucursales
internacionales. Y escribo. Escribo desde mi adolescencia. Cuentos (más
de una centena), ensayos psicosociológicos, artículos y novelas. Es a
la vez una necesidad y un placer del que gozo muchísimo.”
En cuanto a la finalidad de este medio, “lo que importa con el internet
es el valor añadido del ser humano sobre el sistema. El internet nunca
vendrá a compensar la clarividencia de una situación, la toma de riesgo
o la inteligencia del corazón. El internet solamente acelera los
procesos de decisión y reduce la incertidumbre por la información
aportada. Pero se tiene que dejar tiempo al tiempo, dejar madurar las
ideas, dar un toque indispensable de humanidad en las relaciones. Para
mí, la finalidad del internet es el encuentro, y no la multiplicación
de los intercambios electrónicos.”