Cada nación, con sus hijos mandaba su espíritu; con su fuerza

económica, su fuerza moral; allí donde ellos llegaban, traducían

sus ideas en hechos y removían el espíritu; las regiones preferidas

cambiaban de aspecto más pronto, las rezagadas cambiarían después. La

entrada de inmigrantes que era de 1500 en 1854, alcanzaba tres años

después á 4950, llegados en 1857; á 6300 en 1861, á 11.600 en 1864; á

29.000 en 1869. En estos totales, los italianos ocuparon durante todo

este período el primer lugar; correspondiendo á aquella nacionalidad,

siete décimos de los llegados cada año; habían desalojado á los

españoles: la ciudad capital les contaba en gran número; en 1856, en

sus 91.395 habitantes, contaba con 10.279 italianos; su número siguió

creciendo y en 1869, el censo dió 41.957 italianos para una ciudad

de 177.787 habitantes, y 71.442 para toda la nación cuya población

era de 1.877.490 habitantes (contados 41.000 argentinos residentes

en el extranjero). En aquel año llegaron de esa nacionalidad 21.419

individuos.

Su número fué proporcionalmente tan grande, que algunos espíritus

timoratos de pocos alcances, creyeron ver en esa abundancia un peligro

que se expresó en el diario de la época _Los intereses argentinos_;

campaña anti-italiana efímera que murió al nacer, siendo destruída en

sus comienzos, entre otras tantas, por la palabra incisiva de Héctor

Varela[30]. El peligro que la educación italiana pudiera traernos y

que las ideas monárquicas pudieran infiltrarse, no fueron más que

alucinaciones; no lo fueron en cambio las colonias agrícolas, la

población numerosa, las artes y las ciencias. Y es desde 1859, dato

curioso, que los compatriotas de Colón monopolizan el cabotaje[31].

Viviendo vida argentina, no olvidaban la patria, y mantenían el

recuerdo y la unión de sus connacionales agrupándose en sociedades y

fundando diarios: en 1869, los italianos tenían dos diarios _La Nazione

Italiana_ y _Eco d’Italia_.

España, no obstante la tendencia á la _desespañolización_, que

mostraban sus antiguas colonias de aquende los mares y de la que más

adelante nos ocuparemos, seguía suministrando hijos á la Argentina,

brazos á la agricultura y... criados á las familias pudientes. Es

un error el que expresa Daireaux[32], cuando al referirse á 1868,

á las grandes afluencias de extranjeros, dice que la inmigración

menos poderosa era la española; lejos de ello, ocupaba el primer

lugar después de la italiana, como lo siguió ocupando en adelante

con excepción de los años 1872, 1881 y 1890 en que fué superada por

la francesa. Es fácil comprobar tal cosa, con las cifras de la

estadística de la oficina de inmigración.

Más, la sangre española no modificó el carácter étnico argentino;

contribuyó más bien á mantenerlo tal cual era, demorando la

transformación; á pesar de la «oposición que los sucesos

revolucionarios debían convertir en aversión y degenerar por

desplazamiento de aquélla, en prurito de imitación excluyente de las

ideas de la metrópoli», también es cierto que «no se elimina por la

sola fuerza de la voluntad lo que arrastra la sangre ó está adherido

á la estructura íntima del nervio»[33]. Y es así que el hispano

continúa su dominio en la raza á pesar de la ruptura de vínculos

políticos, y sus hijos venidos á estas tierras son como los enviados

á mantener las tradiciones seculares de todo género. Y en la pereza,

en la fácil palabra, en el valor, en la tendencia religiosa, en las

formas arquitectónicas de las ciudades, España conserva su poderío que

durará mucho aún, aunque el transcurso del tiempo pueda reducirlo á la

expresión más abreviada del resumen.

En cuanto á las industrias, á las invenciones é ideas que forman la

base de los adelantos del país, forzoso es confesarlo: ni los grandes

establecimientos industriales, ni las artes, ni la ciencia, ni los

ferrocarriles, ni los tramways, ni los puertos deben nada á esta

inmigración, apta para recibir y adoptar los inventos y las máquinas y

las faenas, pero que nada da de por sí en aquella materia. Quizás sea

debido á esta causa y á este factor, que mientras en Europa los grandes

inventos y descubrimientos se hacen comunes por su abundancia, y

Estados Unidos compite con ventaja con la Europa toda, Sud América nada

da de por sí, á pesar de la inteligencia reconocida de sus hijos, y que

el único descubrimiento de importancia realizado por un sudamericano,

la dirección de los globos, pertenezca precisamente á un hijo de la

única nación no hispánica de Sud América.

Los franceses por su parte, habían dado un buen contingente aun en la

época de Rozas, y conservaron en adelante el tercer puesto en cuanto á

número de inmigrantes, llegando á ocupar el segundo en las épocas que

hemos señalado al hablar de la inmigración española; los 276 llegados

en 1857, son en 1869, 1465, es decir casi seis veces más. Muchos de

ellos permanecían en la ciudad de Buenos Aires; en una estadística

de 1856, Buenos Aires tenía 91.395 habitantes, de los cuales 9489

eran franceses, y solamente 5702 españoles. Y las ideas francesas

también se expandían y se expandía su idioma, base de toda enseñanza

adelantada[34]. Los franceses no eran sólo agricultores; los había

también hombres de letras y artistas, hombres de pensamiento y acción,

hombres de comercio é industriales: Bonpland, de todos conocido, y

Moussy autor de la _Geografía de la confederación_, tantas veces citada

en este trabajo, y de la _Memoria histórica sobre la decadencia y

ruina de las misiones jesuíticas del Río de la Plata_; el almirante

Mouchez, autor de las obras náuticas, aunque sólo fuera visitante;

educacionistas como Jacques, Larroque, y Peyret; agricultores como

Brougues y Lelong, é industriales como Hileret, el de los ingenios

tucumanos, Sansinena, Prat, el de la tintorería, Godet, fabricante

de chocolate, Molet, de conservas alimenticias, Berthe, destilero,

Lavigne, fabricante de aceite, Bieckert, cervecero... Y las colonias

de vascos franceses y las tiendas principales, acumulaban materiales

para la nueva nación, por más que durante algún tiempo continuaran

formando colonias separadas del resto de la población, y unidas en el

recuerdo de la lejana patria, y contribuyera á ello, la aparición de

periódicos escritos en la lengua nativa, muchos de éstos suprimidos ó

desaparecidos, otros conservados como el _Courrier de la Plata_, nacido

en 1865 y núcleo de la tradición francesa en el Río de la Plata[35].

Después de Francia, los países que más contribuían á poblar estas

tierras eran Gran Bretaña, Austria, Suiza, Alemania y Bélgica, cada

una trayendo en sus hijos sus caracteres, su inteligencia, sus

particularidades.

La inmigración inglesa y alemana merece recuerdo especial; la inglesa

sobre todo, más que por el número de sus súbditos que es relativamente

insignificante, por los capitales que aportaron y que se fijaron en el

país y por las nuevas industrias que introdujeron; es así que al hablar

de ellas, se puede recordar el establecimiento de los ferrocarriles

norte (1861), sud (1863) y central argentino (1863), la compañía de

minas de San Juan (1863), la fábrica de Liebig (1864), el ferrocarril

Buenos Aires Ensenada (1865), enfín, el nombre del alemán Felipe

Schwarz que establecido en Buenos Aires en 1859, efectúa la primera

construcción en el país, de un navío de vapor, para navegación de los

ríos interiores.

Aunque las estadísticas sean escasas y los datos locales deficientes,

conviene transcribir aquí el cómputo de la población nacional y

extranjera y de la distribución geográfica, que nos da Moussy,

interesante y útil como término de referencia con el de 1869.

Total

Provincias Extranjeros Cifra en números

en 1857 en 1857 redondos

en 1860

Entre Ríos 12.044 79.282 82.000

Corrientes 2.006 85.447 86.000

Santa Fe 4.304 41.261 43.000

Córdoba 380 137.079 140.000

San Luis 153 37.602 38.000

Mendoza 3.181 47.478 49.000

San Juan ? ? 50.000

La Rioja ? ? 34.000

Catamarca ? ? 60.000

Santiago del Estero ? 77.575 80.000

Tucumán 273 84.044 85.000

Salta ? ? 70.000

Jujuy ? ? 33.000

Buenos Aires ? ? 330.000

---------

Total 1.180.000

Indios del Sud 10.000 ?

-- del Norte 20.000 ? 30.000

---------

Indios de la Patagonia ?

---------

Total 1.210.000

Todos estos elementos debían traer en el transcurso de algunos años

grandes cambios; un día sería una nueva idea, un edificio de formas

distintas, el de más allá una industria nueva; así de continuo, en

modo que cuando se efectúa el censo de 1869, la población y los

caracteres generales del país habían cambiado; el carácter hospitalario

de la familia colonial, debía continuar, continúa todavía sobre todo

en las provincias; el gaucho con sus caracteres raros, mezcla de

menestral y del peregrino de la edad media, como lo ha considerado

un distinguido autor, atravesaría los años, cambiaría posiciones,

mas seguiría existiendo; la haraganería, que ya en 1853 había hecho

fortaleza principal en los empleados de las oficinas públicas[36],

seguía conservando su sitio inexpugnable en 1869, lo conservaría en

1880, sería dueña de sus hombres en 1895, cuando el censo revelara cómo

había extendido sus fronteras, y el primer centenario de la revolución,

invencible en sus asientos la encontraría.

La cria del ganado, que tanto papel desempeñara anteriormente,

continuaba predilecta, sobre todo en un principio. Los extranjeros

mismos, en algún número se dedicaban á ella, abandonando el

comercio[37].

2. Pero los cambios de costumbres también son grandes aun en los

detalles, y este hecho curioso lo señala: la siesta, la famosa siesta

colonial, desaparece en el Rosario en 1864, debido al trabajo y á las

ideas y costumbres traídas por el elemento extranjero[38]. En las

ciudades en que el incremento de la población extranjera no ha sido

tan considerable, aquélla se ha mantenido más tiempo y en algunas se

mantiene aún.

Se introducen métodos nuevos para el cultivo de los campos: las

colonias de Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y Corrientes, muestran

las ventajas de la agricultura; los nacionales empiezan á tener afición

á ella; en las ciudades, desde 1856 aparecen las luminarias á gas, los

empedrados adelantan, el valor de la tierra sube, las modificaciones

se propagan al interior, los capitales afluyen; en 1865 los serenos

se declaran en huelga, «signo de progreso»[39]; en 1866, se funda la

sociedad rural, de la que es iniciador con otros, el inglés don Ricardo

Newton que poco antes había inventado los alambrados y ensayado la

introducción de animales finos. Se le llamó loco porque pretendía con

débiles alambres, sujetar la fuerza de formidables toros, y gastaba en

un carnero traído de afuera, cinco veces más de lo que gastaría en el

mejor carnero argentino; no importaba, sabía lo que hacía.

* * * * *

De los extranjeros que llegaban, muchos quedaban en las ciudades,

algunos avanzaban sobre el litoral donde otros les habían precedido,

otros pocos se expandían por el resto de la nación; era la mayor ó

menor facilidad de vida lo que determinaba sus movimientos. Algunos

pensarían retornar al país de origen, enriquecidos; otros dejaban

aquel pensamiento, se vinculaban, se casaban con hijas del país, se

establecían definitivamente, daban descendientes argentinos.

Las uniones naturales entre extranjeros é hijas del país, eran muy

comunes; la reproducción era abundante; un cálculo de treinta y ocho

años, hecho considerando los libros parroquiales de Córdoba, ha dado el

resultado de siete hijos para cada matrimonio de blancos[40].

En el cálculo de matrimonios en el litoral se llega á que

aproximadamente, de cada cien extranjeros que contraen matrimonio,

sesenta y seis lo hacen con hijas del país y treinta y cuatro con

extranjeras; en el interior, el porcentaje es mayor.

Algunos documentos antiguos traen noticias interesantes á este

respecto: como muestra y confirmación de lo que digo, puedo recordar

estos datos tomados del registro estadístico para el estado de

Buenos Aires, que dirigió Maeso primero, y luego Trelles: trae el

tomo correspondiente al primer semestre de 1856 una estadística de

matrimonios de la ciudad de Buenos Aires por parroquias, estadística

primitiva, indudablemente con errores y de la que se excluyen

del sistema con que se dan los números, los de la parroquia del

Socorro, «por cuanto el señor cura no los ha enviado en la forma que

correspondía». Para no enumerar todo aquello, he hecho este resumen:

Matrimonios de argentinos con argentinas 125

-- -- con orientales 2

-- franceses con argentinas 13

-- -- con francesas 57

-- -- con orientales 1

-- -- con españolas 1

-- italianos con argentinas 19

-- -- con italianas 71

-- -- con inglesas 1

-- -- con orientales 2

-- españoles con argentinas 23

-- -- con españolas 25

-- -- con italianas 1

-- portugueses con argentinas 8

-- -- con africanas 1

-- ingleses con argentinas 3

-- -- con inglesas 16

-- alemanes con argentinas 2

-- -- con inglesas 1

-- -- con francesas 1

-- austriacos con argentinas 1

-- suizos con argentinas 1

-- brasileros con argentinas 1

-- -- con brasileras 1

-- paraguayos con argentinas 1

-- orientales con argentinas 7

-- -- con orientales 5

-- bolivianos con argentinas 1

-- chilenos con argentinas 1

-- africanos con argentinas 1

-- -- con africanas 5

En congregaciones extranjeras 26, entre protestantes, ingleses,

alemanes, americanos y escoceses.

* * * * *

Estos datos son sin duda defectuosos, pero interesan del punto de vista

de la cantidad de nacionalidades que comenzaban ya á formar la nueva

nación. Y estos matrimonios tienen hijos que nuestra ley considera

argentinos y que lo son también en sus sentimientos. Pero ¿tienen los

mismos caracteres que tendría la población si hubiera continuado siendo

española ó descendiente de española? ¿no vale entonces de nada la

herencia? Indudablemente son argentinos, pero distintos de los otros;

no son ni parecidos á los primitivos argentinos ni á los compatriotas

de sus padres; tienen de uno y de otro; el medio los modifica: los

cruces los modifican más; no son, serán; son argentinos en un sentido;

tienden á ser, en otro: su unidad como raza no está hecha, será, está

en el futuro.

Así se llegó al censo de 1869, hecho bajo la dirección del señor Diego

G. de la Fuente; obra muy buena; primer censo nacional, cuyo capítulo

de población futura (pág. 22) da esta curiosa previsión, ejemplo de

como el método estadístico puede algunas veces dar resultados para

el futuro. La República Argentina tendrá aproximadamente, dice, en

1879, 2.464.000 habitantes; en 1889, 2.444.000; en 1899, 4.778.000; en

1909, 6.591.000. Como se ve, el error ó no existe ó es pequeño y el

dato curioso. La ilusión se perdería si se leyera como se lee poco más

allá, el cálculo para la ciudad de Buenos Aires en que da para 1909,

650.000 habitantes; por más que dice como condición, «si se conserva

en sus límites», y Buenos Aires se ha excedido y se ha apoderado de los

alrededores; pero con todo, el cálculo resultó reducido en cuanto al

desarrollo de la gran ciudad, como han resultado todos los que se han

hecho sobre dicho crecimiento para épocas más ó menos distantes.

Dejando ésto, veamos la estadística de nacionalidades. Existían dentro

de la nación, en la época del censo, 1.531.360 argentinos y 211.993

extranjeros divididos como lo expresa el cuadro siguiente:

Clave

A = Argentinos

B = Otros hispano americanos

C = Brasileros

D = Norteamericanos

E = Alemanes

+------------------------------------------------------------------------+

|Distribución | Total | A | B | C | D | E |

|Geográfica | | | | | | |

|-------------------+---------+---------+--------+-------+-------+-------|

|Buenos Aires | 495.107 | 343.866 | 12.062 | 1.118 | 863 | 3.192 |

|Santa Fe | 89.117 | 75.178 | 1.253 | 121 | 76 | 1.146 |

|Entre Ríos | 134.271 | 115.963 | 5.379 | 800 | 39 | 358 |

|Corrientes | 129.023 | 120.198 | 2.050 | 3.823 | 13 | 118 |

|Córdoba | 210.508 | 208.771 | 381 | 22 | 19 | 67 |

|San Luis | 53.294 | 52.761 | 399 | 6 | --- | 20 |

|S. del Estero | 132.898 | 132.763 | 35 | 2 | 2 | 5 |

|Mendoza | 65.413 | 59.269 | 5.625 | 9 | 23 | 16 |

|San Juan | 60.319 | 58.007 | 2.087 | 1 | 8 | 26 |

|La Rioja | 48.746 | 48.493 | 216 | 1 | 1 | 3 |

|Catamarca | 79.962 | 79.551 | 270 | --- | 40 | 11 |

|Tucumán | 108.953 | 108.602 | 160 | 8 | 4 | 12 |

|Salta | 88.933 | 85.959 | 2.784 | 7 | --- | 15 |

|Jujuy | 40.379 | 37.353 | 2.993 | 1 | 1 | 2 |

|Chaco | 45.291 | --- | --- | --- | --- | --- |

|Misiones | 3.000 | --- | --- | --- | --- | --- |

|Pampa | 21.000 | --- | --- | --- | --- | --- |

|Patagonia | 153 | 47 | 1 | --- | --- | --- |

|Id. pobl. ind. | 23.847 | --- | --- | --- | --- | --- |

|Ejérci^{to} en op^{es}| --- | 4.579 | 608 | 146 | 5 | 6 |

|-------------------+---------+---------+--------+-------+-------+-------|

| |1.830.214|1.531.360| 35.663 | 6.065 | 1.095 | 4.997 |

+------------------------------------------------------------------------+

Clave

F = Austriacos

G = Españoles

H = Franceses

I = Ingleses

J = Italianos

+--------------------------------------------------------------------+

|Distribución | F | G | H | I | J |

|Geográfica | | | | | |

|-------------------+---------+---------+---------+--------+---------+

|Buenos Aires | 657 | 28.534 | 27.141 | 9.052 | 60.686 |

|Santa Fe | 27 | 1.559 | 1.728 | 690 | 4.223 |

|Entre Ríos | 54 | 3.025 | 2.421 | 451 | 4.258 |

|Corrientes | 65 | 432 | 462 | 100 | 1.513 |

|Córdoba | 17 | 225 | 262 | 174 | 396 |

|San Luis | --- | 35 | 49 | 3 | 19 |

|S. del Estero | 1 | 26 | 16 | --- | 25 |

|Mendoza | 2 | 75 | 78 | 11 | 75 |

|San Juan | 3 | 38 | 45 | 26 | 54 |

|La Rioja | --- | 10 | 11 | 1 | 8 |

|Catamarca | 5 | 21 | 12 | 17 | 27 |

|Tucumán | 1 | 39 | 73 | 3 | 43 |

|Salta | 2 | 40 | 34 | 5 | 65 |

|Jujuy | --- | 9 | 4 | --- | 12 |

|Chaco | --- | --- | --- | --- | --- |

|Misiones | --- | --- | --- | --- | --- |

|Pampa | --- | --- | --- | --- | --- |

|Patagonia | --- | --- | --- | 104 | --- |

|Id. pobl. ind. | --- | --- | --- | --- | --- |

|Ejérci^{to} en op^{es}| --- | 12 | 47 | 79 | 39 |

|-------------------+---------+---------+---------+--------+---------|

| | 834 | 34.080 | 32.382 | 10.709 | 71.442 |

+--------------------------------------------------------------------+

Clave

K = Portugueses

L = Suizos

M = Otros estados

N = Africanos

+-----------------------------------------------------------+

|Distribución | K | L | M | N |

|Geográfica | | | | |

|-------------------+---------+---------+---------+---------+

|Buenos Aires | 1.228 | 2.369 | 3.672 | 1.067 |

|Santa Fe | 127 | 2.272 | 712 | 5 |

|Entre Ríos | 167 | 1.020 | 219 | 117 |

|Corrientes | 121 | 62 | 45 | 21 |

|Córdoba | 10 | 80 | 81 | 3 |

|San Luis | 1 | 1 | --- | --- |

|S. del Estero | --- | 7 | 15 | 1 |

|Mendoza | --- | 6 | 20 | 4 |

|San Juan | 3 | 6 | 10 | 5 |

|La Rioja | --- | 1 | 1 | --- |

|Catamarca | --- | 1 | 6 | 1 |

|Tucumán | 2 | 6 | --- | 1 |

|Salta | 3 | 9 | 3 | 7 |

|Jujuy | --- | --- | 1 | 3 |

|Chaco | --- | --- | --- | --- |

|Misiones | --- | --- | --- | --- |

|Pampa | --- | --- | --- | --- |

|Patagonia | --- | --- | --- | --- |

|Id. pobl. ind. | --- | --- | --- | --- |

|Ejérci^{to} en op^{es}| 304 | 20 | 100 | 338 |

|-------------------+---------+---------+---------+---------|

| | 834 | 34.080 | 32.382 | 10.709 |

+-----------------------------------------------------------+

El total de extranjeros que dió aquel censo, correspondía á una

población de 1.830.214. Es así que la proporción fué de 121 por 1000.

Mas, de aquel número de extranjeros, 28.000 aproximadamente son

hispano-americanos no brasileros, es decir, de igual sangre que la que

aquí se iba formando. Este número modifica en algo el porcentaje de

individuos de sangre nueva, pero las líneas generales permanecen las

mismas y los datos citados son suficientes para indicar cuál podría ser

el grado de formación de la raza y cómo la transformación era desigual,

pues mientras en Buenos Aires la población extranjera era tan numerosa

como se ha visto, en algunas provincias, San Luis por ejemplo, su

número era tan reducido que podía considerarse insignificante. Esto

quiere decir, que la superposición ó mejor dicho, la transformación

va en progresión decreciente de la capital al litoral, y del litoral

al interior. No obstante, debe tenerse presente que en cuanto á

industrias, artes y costumbres, llegaban á algunas regiones, aun cuando

el número de extranjeros fuera escaso; las ideas llevadas por unos

pocos, tenían en sí fuerza expansiva y se propagaban.

Hay que tener presente que para establecer la cifra exacta de los

individuos de sangre argentina y los de sangre extranjera, debe

recordarse el número que da la inmigración en los años anteriores,

lo que aumentaría en un 20 por 100 por lo menos, para la ciudad de

Buenos Aires y para el Rosario, el número de los individuos-elemento

extranjero y en un 10 por 100 para toda la nación. Es verdad, también

que en ese elemento hay mucho español que aunque con modificaciones

impuestas por los tiempos, trata en su naturaleza de continuar la

constitución étnica argentina de 1853.

Por otra parte, las condiciones geográficas, físicas y económicas

del país, el camino más corto de Europa, la mayor población desde

siglos establecida en las regiones del Plata, el mayor conocimiento de

las mismas, la facilidad de los cultivos, del abundante riego, eran

todas circunstancias que hacían preferir el establecimiento en las

provincias del litoral con relación á las del interior. Como era con

la inmigración que los progresos se acentuaban, se explica de por sí la

forma en que ellos se desarrollaron.

* * * * *

En lo que á educación se refiere, las dos universidades de antaño,

continuaron desempeñando su cometido, y no obstante las deficiencias

y los malos momentos porque á veces pasaran, lo cierto es que de sus

aulas salían la mayor parte de los hombres que con su pensamiento

tuvieron influencia en la marcha del país. En la enseñanza secundaria,

este período cuenta con la fundación del colegio del Uruguay, la

implantación de nuevos métodos, planes y organizaciones, en todo lo

cual descuella la figura de Amadeo Jacques. Se fundan también los

colegios nacionales de Buenos Aires, Mendoza, San Juan, Tucumán, Salta

y Catamarca. La enseñanza primaria, encomendada á las provincias era,

tal vez por aquella misma circunstancia, la más deficiente, aun cuando

su existencia fuera condición para la garantía que la nación daba y da

á las provincias, del libre goce de sus instituciones. Las provincias

llenaron sus deberes como pudieron, y los adelantos en la materia

fueron lentos.

2. La libertad de transmitir ideas había impulsado el desarrollo de las

empresas de diarios: la _Ilustración Argentina_, _Los Debates_, _La

América_, _La Nación Argentina_, _El Nacional_, _La Reforma Pacífica_,

pertenecen á este período; entre los extranjeros, _El Español_, _La

Nazione Italiana_, _L’Eco d’Italia_, _Le Courrier de la Plata_; _The

Standard_, primer periódico inglés que se publicó en sudamérica, y que

tuvo subvención nacional hasta 1891 y provincial hasta 1869. Del mismo

modo, el periodismo se expandía en el interior: Córdoba, por ejemplo,

tenía varios diarios: _El Imparcial_, _La Bandera Católica_, _El Eco_,

_El Diario_. Buenas ó malas, estas publicaciones prueban por lo menos

un hecho: que eran posibles; y gran adelanto es para un pueblo, la

posibilidad de emitir libremente sus opiniones.

* * * * *

Las transformaciones de la sociedad argentina y sus consecuencias institucionales (1853 à 1910) · 第 3 / 10 段