SIMÓN DE LOS PEÑASCALES.»

Las respuestas más placenteras que obtuvieron estas y otras cartas,

fueron como la siguiente:

«Muy señor mío y amigo de toda mi consideración y respeto: Grande ha

sido mi complacencia y la de mis amigos al tener conocimiento, por su

grata del tantos de los corrientes, de que usted se presentaba candidato

por este distrito; y desde luego puede contar con nuestra escasa

importancia. Pero debo advertirle, para su gobierno, que ya se le han

anticipado a usted otras influencias que pesan mucho entre esta gente,

por lo cual temo que el éxito de nuestra batalla no sea tan cumplido

como deseara.

»De todas maneras, y por aquello de que «al ojo del amo engorda el

caballo», será muy conveniente que usted se decida, sin pérdida de un

momento, a recorrer el distrito. A este fin, y para cuanto le ocurra,

me ofrezco de usted, como siempre, afectísimo amigo y seguro servidor

q.b.s.m.,

Los Hombres de Pro · 第 35 / 54 题