El Pardo, a 1.º de marzo de 1767.--Yo el Rey.»

Hallábanse también en el paquete citado otra carta del marqués de

Grimaldi y una tercera del conde de Aranda.

Obedeciendo el virrey las órdenes de Carlos III, hizo expulsar a los

jesuítas, en número de 431.

Pasando a otro orden de cosas, haremos notar que el virrey Amat tomó

sus medidas contra los ingleses, hasta el punto que apenas hicieron

daño en nuestras costas. Intentó ocupar, si bien no pudo lograrlo,

las islas de Otahiti, pues se proponía que los ingleses no fundaran

colonias en ellas. También dieron mal resultado otras dos expediciones

contra los brasileños, que se habían apoderado de Santa Rosa. Desde

Madrid (4 diciembre 1771) aprobó el Rey que el virrey del Perú hubiese

mandado que los alcaldes del crimen rondaran de noche para impedir los

frecuentes delitos que se cometían, etc.[484].

[484] _Cedulario índico_, tomo XXXVIII, núm. 184, págs. 211

v.ª y 212.

Don Manuel Guirior (1776-1780) amplió y reformó los estudios

universitarios; pero especialmente puso sus ojos en la propagación

de la religión y en realizar piadosas obras. En armonía siempre con

los obispos y sacerdotes, procuró llenar el vacío que habían dejado

en el culto y en la enseñanza los jesuítas al ser expulsados, procuró

restablecer las misiones del Chanchamayo y favoreció los hospitales y

casas de expósitos. En la última guerra que tuvo España con Inglaterra,

en el reinado de Carlos III, como consecuencia del Pacto de Familia

(1779), el virrey Guirior remitió grandes cantidades de dinero.

D. Agustín Jáuregui (1780-1784) tuvo que sofocar la terrible revolución

de un descendiente de los Incas. Reducidos muchos indios a la

condición de siervos, ora yanaconas, ora de comunidad, despojados de

sus tierras y aun de sus mujeres e hijos, ideaban planes de venganza.

Dicho descendiente de los Incas, de nombre José Gabriel Condorcanqui,

cacique de Tungasuca (provincia de Tinta), considerando el estado

general del país y resentido además porque no le habían reconocido sus

derechos como sucesor de Tupac-Amaru, venía preparando hacía tiempo

una sublevación, que hizo estallar a últimos del año 1780. Con una

crueldad sin ejemplo hizo prisionero y ahorcó al corregidor de Tinta,

y puso fuego a la iglesia de Sangarara, donde murieron abrasados 600

voluntarios que marchaban contra él.

Historia de América desde sus tiempos más remotos hasta nuestros días, tomo II · 第 50 / 141 题