XIII.

Conociendo el wazir Abdelbar, que tomar el nombre del preso rey

Al-Hayzarí, para reponerle en el trono, era causar su muerte, escribió

al otro sobrino del rey, Ebn-Ismail, que estaba en Castilla,

ofreciéndole el trono, y para que pudiese venir sin que el rey de

Castilla se lo estorbase, le envió las cartas escritas en cifra por

medio de dos caballeros parientes suyos disfrazados.

Recibió á estos mensajeros el infante, pero en vez de recatarse del rey

de Castilla, le confió el secreto, y don Juan el II, no solamente le

concedió licencia para ir á apoderarse del trono de Granada, sino que le

prometió su ayuda y le dió cartas para que los adelantados de la

frontera le ayudasen en su entrada.

Partió el infante Ismail con todos los caballeros moros que estaban con

él al servicio del rey de Castilla, y desde la frontera le acompañaron

los adelantados castellanos con numerosa y escogida caballería: llegó á

Montefrio, donde le recibieron alegremente Abdelbar y los de su bando, y

le proclamaron rey de Granada.

Ebn-Ozmin, entretanto, pensó en vengarse de los cristianos que ayudaban

á su competidor, y con un poderoso ejército acometió las fronteras

castellanas, se apoderó de Benamaurel, pasó á cuchillo y cautivó á los

cristianos que defendian la villa, entre ellos á su alcaide Herrera, y

los fronteros de Andalucía no se atrevieron á ponerse delante del rey

Ozmin, aterrados por la violenta entrada de Benamaurel.

Entretanto Ebn-Ozmin, se puso sobre la fortaleza de Aben-Zulema, que

estaba defendida por una fuerte guarnicion de castellanos, y por medio

del cautivo alcaide Herrera, les intimó que se rindiesen evitando la

desdichada fortuna de los de Benamaurel. Pero los de Aben-Zulema

resistieron, y acometidos con ardor por los moros á escala franca,

fueron entrados, pasados á cuchillo y cautivados, despues de lo cual

Ebn-Ozmin se volvió á Granada triunfante con una riquísima presa de

ganados, armas y cautivos.

En el siguiente año, el rey Muhamad-Ebn-Ozmin, dividió en dos ejércitos

sus fuerzas.

El un ejército marchó sobre la frontera cristiana, y el otro contra su

primo Ismail.

El rey se puso en persona á la cabeza del que marchaba sobre la

frontera, y tomó las villas de Huesca, Veladabiad y Veladalhamar, ocupó

sus fortalezas, taló y quemó la tierra, cautivó hombres y mugeres,

apresó gran cantidad de ganado, y contento y rico se volvió á Granada.

Para vengarse mas del rey de Castilla, por la proteccion que dispensaba

á su primo el infante Ismail, envió ricos presentes á los reyes de

Aragon y de Navarra, que estaban en guerra con don Juan el II, y

aliándose con ellos, estipuló que mientras aquellos reyes acometían al

de Castilla por sus fronteras naturales, él le embestiria por las de

Granada.

El año siguiente, cumpliendo la oferta, entró Ebn-Ozmin por la frontera

de Murcia, taló y quemó sus campos y alquerías, y venció á los

cristianos que le salieron al encuentro acaudillados por Tellez Giron,

matando y prendiendo á muchos que llevó en triunfo á Granada.

Durante dos años aun, los dos reyes rivales Ebn-Ismail en Montefrio, y

Ebn-Ozmin, en Granada, conservaron sus mútuas posiciones: Ebn-Ismail,

defendia los pueblos que le habian proclamado de las correrías de

Ebn-Ozmin, y este talaba contínuamente las fronteras castellanas.

El wisir Abdelbar por su parte, servia eficazmente á Ebn-Ismail,

escitando contra Ebn-Ozmin por medio de agentes secretos, la odiosidad

de los caballeros de Granada, descontentos la mayor parte de Ebn-Ozmin:

ensoberbecido este por sus triunfos sobre los cristianos, se habia hecho

altanero y soberbio y tan sanguinario, que con el mas leve pretesto,

mandaba matar á los caballeros mas principales del reino, despojaba de

sus alcaidias y empleos á los leales y viejos caballeros que los tenian

para premiar á los arrayazes que le acompañaban en sus afortunadas

correrías. Del mismo modo hacia los matrimonios de la juventud á su

antojo y forzaba á los padres á dar sus hijas contra su voluntad á quien

él queria.

Aborrecíale por lo tanto la nobleza, y el resto de sus vasallos le temia

mas que le respetaba, por su crueldad.

Estas cosas facilitaron y abrieron camino á sus enemigos para llevar sus

intentos adelante, y habiendo concluido el rey de Castilla su guerra con

los de Aragon y Navarra, con ansia de vengar el daño que le habia

causado Ebn-Ozmin, envió un grueso ejército á Ebn-Ismail que con este

auxilio y sus gentes marchó ya decididamente sobre Granada.

Salióle al encuentro Ebn-Ozmin, y se trabó en la vega una reñidísima

batalla, en que ambos primos pelearon con heróico valor; pero al cabo

Ebn-Ozmin fué vencido y obligado á huir con los escasos restos de su

caballería á Granada.

Llamó nuevas gentes, que enemistadas con él por su crueldad, le

acudieron en corto número, y comprendiendo que la fortuna le volvia las

espaldas, mandó que se le presentaran gran número de caballeros, los

metió en el alcázar de la Alhambra y se fortificó en él; pero viendo que

Granada se alborotaba y que proclamaban á su primo Ebn-Ismail, no se

atrevió á esperarle y huyó con unos pocos caballeros que se le habian

mantenido leales, metiéndose en las sierras, en las que desapareció.

Fué esta huida del rey Muhamad-Ebn-Ozmin, el año ochocientos cincuenta y

nueve[111].

Habia reinado diez años.

La alhambra; leyendas árabes · 第 201 / 311 题