Pero al dia siguiente dieron una terrible nueva al rey, por la cual no
supo decir si la infanta amaba como toda muger debe amar, ó si amaba
demasiado.
En la cámara nupcial, se habia encontrado muerto, cosido á puñaladas, á
Men Roger de Cardona.
Sobre su pecho, sujeto por un puñal, se veia un pergamino y en él
escrito en árabe lo siguiente:
«Las moras de Granada matamos ó morimos, cuando nos entregan á un hombre
á quien no amamos.»
El rey se aterró por la muestra que habia dado de sí aquel amor
terrible, y mandó prender á la infanta.
Pero la infanta habia desaparecido.
Y lo que era mas estraño; la hermosa doña Catalina de Cardona, la
hermana del difunto, habia desaparecido tambien.