XII.

Entre tanto Abd-el-Rahhaman, sin poder contener á su caballo, era

llevado por él con la velocidad del huracan á través de los campos.

Nadie supo en Tarazona lo que habia sido del infante.

A los tres dias los caballeros y las gentes y los esclavos que habian

acompañado á Abd-el-Rahhaman en su embajada, partieron de Tarazona.

El rey, antes de que partiesen, les preguntó por el infante.

--No sabemos lo que ha sido del bravo Abd-el-Rahhaman, señor, respondió

un xeque que habia acompañado al infante.

--Dios le ayude, dijo el rey de Aragon, porque es un buen caballero.

La alhambra; leyendas árabes · 第 108 / 311 题