XVI.

Todo es confusion dentro y fuera de palacio.

El rey moribundo ha sido conducido á la cámara de la sultana Ketirah,

cuya alma se alegra, pero á cuyos ojos asoman lágrimas.

Arrójase sobre el rey, llora, gime, se mesa los cabellos y pretende

cerrar con sus labios sus heridas.

Y el rey moribundo vuelve á ella los turbios ojos, la reconoce y grita:

--¡Esta! ¡esta! ¡la infame adúltera, es la causa mi muerte! ¡Apartadla,

apartadla de mí, y descabezadla! ¿No lo oís? ¿No soy yo el rey? ¿Nadie

me obedece?

Pero con la sultana y con el rey solo está Masud-Almoharaví: el cómplice

del parricidio de Ketirah, el envenenador de la sultana Aleidah, y no se

mueve.

--¿Es verdad lo que el sultan moribundo dice? pregunta el wazir á

Ketirah.

--Sí, sí: amo al infante Ebn-Ismail, dice Ketirah la terrible muger que

no sabe conservar mucho tiempo el disimulo: le amo y me ama. ¿Qué me

importa todo? yo no negaré nunca mi amor.

Masud se estremece y mira si hay alguien que los escuche.

Pero nadie hay en la cámara.

--¡Silencio, imprudente! grita poniendo una mano en la boca de la

sultana. ¡Si alguien te oyera rodarian nuestras cabezas! ¡Pero ese

hombre está espirando! añade mirando al rey: ¡Granada está alborotada!

¡Es necesario prevenir el primer ímpetu de la irritada muchedumbre!

¡Voy!... ¡es preciso que yo salga de aquí! ¡Quédate tú; no te separes de

él; está espirando; pero si antes de espirar entrase alguien!... ¡antes

de que hable, Ketirah!...

Ketirah lanza una mirada terrible al rey, que dice á Masud que ella le

ha comprendido y Masud sale.

Y el rey que lo ha oido todo, que ha comprendido lo horrible de su

situacion, pretende levantarse y prorrumpe en gritos.

Pero Ketirah sofoca sus gritos, cubriéndole la cabeza con su almaizar, y

el rey lucha, y con la lucha sale á borbotones la sangre de las heridas.

El rey ya no puede gritar, nadie puede oirle.

Ketirah continúa sofocándole, implacable y terrible con el almaizar.

Y el rey continúa luchando.

Y la sangre brotando de las heridas.

Satanás se sonrie escondido en la cúpula.

La alhambra; leyendas árabes · 第 91 / 311 题