En que Flerinardo, noble caballero, siendo captivo del amor de
Rosiana, illustre doncella, la qual en una fenestra vido, dexando
cargo á un su siervo llamado Escalion para que se certificase de
quién la dama fuese, él, en su posada, de su ventura gravemente
se lamenta; donde acaso veniéndole á visitar un su gran amigo,
cuyo nombre era Selvago, y sabida la causa de su pena, por
evidentes razones y grandes exemplos de su propósito apartarle
procura, lo que no pudiendo con él acabar, su favor le promete
en el caso. Escalion viene diciendo ser la fenestra en que la
doncella por su señor habie sido vista, del aposento de Isabela.
Donde se sigue que pensando Flerinardo ser la mesma Isabela
la que su corazon habia robado, más firme en su propósito, la
procura servir, ordenando nuevas invenciones para poner en obra
su deseo. Introdúcense: