El Museo Británico es, sin disputa, un grandioso monumento que refleja

la gloria, el poder y el cosmopolitismo de la Gran Bretaña;--y,

prescindiendo de su carencia de buenos cuadros de pintura y frescos,

cosa general en casi todos los establecimientos _públicos_ de Lóndres,

puede decirse que no tiene rival en el mundo, bajo muchos aspectos. Si

el edificio es espléndido, y el órden, la comodidad, la claridad y la

clasificacion exacta reinan en todas partes, tanto en el Museo mismo

como en la magnífica biblioteca anexa,--no brilla ménos el interior por

la abundancia y maravillosa universalidad de las colecciones, y la

perfeccion de los métodos de direccion y conservacion.

No me detendré en descripciones inútiles sobre la gran masa ó el

conjunto, porque todo el mundo sabe lo que es un museo, y los libros de

_guias_ ofrecen al viajero cuantos detalles necesita. Solo citaré

especialmente lo que, en mi concepto y segun las impresiones recibidas,

constituye el gran mérito del Museo Británico, dándole ventaja sobre los

mas afamados de Europa. Las colecciones de fósiles de toda clase, de

restos de monumentos orientales, africanos, etc. (_antigüedades_), y de

focas y toda clase de animales marinos de talla superior, me parecieron

lo mas raro en ese santuario de curiosidades, magnífico en todas sus

partes.

En efecto, los salones que contienen los fósiles de todas clases son de

una riqueza imponderable, ofreciendo entre otros objetos los colosales

esqueletos de _dinoterios, megaterios, mastodontes, iguanodones_ y otros

monstruos de la época antediluviana, en tan perfecta organizacion y

conservacion, que el visitante encuentra en esas osamentas seculares la

clave de la historia geológica, animal y vegetal del globo, y del

progreso incesante que se ha verificado en la trasformacion y el

pulimento de la materia, como base del progreso lógico é indefinido de

la civilizacion. ¡Por cuántos cataclismos y fenómenos mecánicos y de

electricidad, magnetismo y calor ha tenido que pasar la creacion (salida

de las manos de Dios perfecta por sus _fuerzas_, pero perfectible en sus

_formas_ como un elemento de actividad interminable), para llegar al

estado actual, que apénas es un punto en la escala infinita del

desarrollo de las fuerzas _creadas_ y _modificadoras_! Noble ciencia esa

que se llama _historia natural_, que nos revela con la energía de los

_hechos_, y no de las suposiciones metafísicas, la infinita prevision

del mecánico invisible del universo en perpetua accion!

El salon de los mamíferos anfibios es admirable. Aquellos monstruos del

Océano inspiran horror, por sus formas y su aspecto, y sinembargo,

algunos, como las focas, ejercen, aún así disecados, no sé qué

misteriosa atraccion que parece ser la simpatía de las homogeneidades.

Hay algo en las formas, la fisonomía y la mirada de la foca, que ofrece

la imagen brusca ó brutal de la mujer, y que hace por momentos sospechar

la inteligencia escondida en el cráneo de ese animal, extraordinario por

sus costumbres; noble por su tendencia á la fraternidad y su valor en la

defensa de su familia. Francamente, yo desearía que muchos pueblos

egoistas ó que viven despedazándose entre sí, aprendiesen un poco, en la

escuela marítima de las _focas_, á estimarse, defenderse y vivir en la

fraternidad íntima de la causa comun.

Las mas notables maravillas del Museo Británico están en los salones

_Egipcios_, los de _Nínive, Cartago, Menfis_, la _India, Herculano,

Pompeya_, etc. Allí está reunido todo lo que la civilizacion moderna ha

podido recoger de mas admirable y mas curioso y característico entre los

resto de la civilizacion antigua, convertida por el tiempo en escombros

y cenizas. Allí la arquitectura, la escultura y otras artes semejantes

reflejan vivamente (como en todo tiempo y pais) las creencias

religiosas, las costumbres, las instituciones y el estado mas ó ménos

primitivo y tosco, mas ó ménos refinado, del desarrollo social. El mundo

moral se muestra allí en su infancia exuberante, y sin pulimento como el

mundo físico. La esfinge colosal, el centauro, el buey sagrado, el

animal-hombre, el monstruo humano bajo todas las formas extravagantes y

brutales, cuajados de ralieves toscos, de jeroglíficos sintéticos, de

signos incorrectos--están revelando una época en que todo fué gigantesco

y monstruoso como el _iguanodon_ ó el _megaterio_; en que todo vivia con

exceso, sin los perfiles y el pulimento que el trabajo secular de la

creacion ha traido lentamente para perfeccionar las cosas. Así, léjos de

asombrarme la pretendida grandeza de la antigüedad egipcia ó de otras

regiones, no veo en sus obras sino la demostracion de la exuberancia

titánica de la barbarie, y la _debilidad_, que el curso de los siglos ha

ido modificando con la sustitucion de la _inteligencia_ á la

_fuerza_,--del arte espiritualizado, al simple remedo material de las

cosas,--de la fisonomia delineada y pura, á la masa enorme, fria y sin

expresion.

¡Cuán grande y noble aparece la humanidad, contemplando sucesivamente,

en diferentes salones del Museo, la imágen de sí misma que ella ha ido

dejando trazada, siglo por siglo, en innumerables monumentos, como el

testimonio elocuente de sus progresos, de su destino, de su

inmortalidad, de su inteligencia y de los prodigios de su fuerza y su

libertad!

* * * * *

Si _Westminster-Abbey_ y _London-Tower_ son los monumentos de la

historia, _London Bridge_ y el _Tunnel_ los de la industria, y el

_British-Museum_ y el _Zoological y Botanical-Gardens_ los de la

ciencia, la catedral de _San Pablo_ es para los Ingleses el monumento de

su grandeza, su religion y su orgullo, así como el _Cristal-Palace_ lo

es de su cosmopolitismo y su progreso artístico.

_San Pablo_, construida en mucha parte segun el modelo de la catedral de

San Pedro de Roma, ocupa casi toda la superficie de una plaza en la

_City_, dejando apénas á los cuatro lados espacio para la circulacion.

Si el monumento no fuese tan imponente por su grandeza pasaría

desapercibido, pues los Ingleses han tenido el mal gusto de encuadrarlo

en el barrio mas complicado, irregular y agitado que tiene Lóndres,

encerrándolo miserablemente en medio de negras chimeneas, fardos y

almacenes. Excepto el caso de hacer una ascension en algun alto

monumento cercano, es imposible ver á San Pablo en perspectiva. Hay que

tomarla á quema-ropa, como quien se pone á mirar el cielo hácia el

zenit.

La gran catedral de los anglicanos costó cerca de siete millones de

pesos; fué construida por el famoso arquitecto Wren, en 1675, habiéndose

invertido en la obra treinta y cinco años de labor. A pesar del matiz

negro y sombrío que le da el humo del carbon de piedra, el edificio

interesa mucho en su exterior, tanto por la belleza de su gran pórtico

griego, como por el juego que hacen en un grandioso grupo sus altas y

estupendas columnas, la cima triangular de la fachada, las dos hermosas

torres laterales y la cúpula suntuosa que domina el centro del

monumento. Sinembargo, confieso que San Pablo no me impresionó mucho por

su exterior. La arquitectura del Renacimiento, así como la que imita los

antiguos templos griegos, me parece demasiado clásica y fria por el

exceso de compostura y simetría y la carencia de audacia. Y todavía es

mucho peor esta arquitectura contemporánea, ecléctica y trivial, que

parece hija del compas y la escuadra mas que de la inspiracion; que

combina todos los órdenes sin respeto por la poesía del arte y las

especialidades de cada estilo, haciendo del arquitecto un albañil pulido

en vez de un poeta que traza sus cuadros en la piedra. Prefiero la

majestad de conjunto, la audacia de ángulos, ogivas, rosetones y

flechas, y el capricho romanesco y la espontaneidad fabulosa ó

excéntrica, que distinguen á la arquitectura gótica, toda inspiracion y

vida. Si el arte moderno no ha de hacer otra cosa que _copiar_,

preferiría las imitaciones góticas, como expresion del sentimiento

cristiano.

El interior de San Pablo sorprende mas que el exterior. Es allí donde

puede apreciarse mejor la grandiosidad de la cúpula, las enormes

proporciones y el estilo austero del edificio. Afuera anuncia algo del

paganismo y del Partenon griego; pero al entrar, el visitante ve muy

bien que ese es un templo de protestantes, libre de las serviles é

impías señales de la supersticion y la idolatría. Es la catedral de un

_pueblo_ para adorar á _Dios_, no el santuario de un paganismo

evangelizado. Como Dios es la suprema fuerza y el supremo espíritu,

ningun objeto lo representa allí, puesto que el hombre no puede concebir

la forma de su Creador. Todo es sencillo, severo y solemne, sin

ostentacion ni espectáculos. Algunas tumbas gloriosas, como la de Nelson

(todavía el mundo cree en la gloria de los grandes matadores), y las del

mismo arquitecto Wren y de artistas eminentes en pintura, como Lawrence

y Reynolds; algunos objetos históricos de primer órden para el orgullo

de todo pueblo, como las banderas tomadas por los Ingleses, á sus

enemigos,--hé ahí todo lo que adorna, con varias estatuas profanas, la

catedral británica. No carece de interes esa evocacion de las batallas

homicidas en un templo ofrecido al Dios de paz, de caridad y amor.

¡Mezcla de religion y de impiedad! Ese es el mundo: adoracion á Dios y

guerra al hombre....

San Pablo tiene como unos 150 metros, de longitud interior, de oriente á

poniente, y algo mas de 80 de anchura, de sur á norte, con una

circunferencia total exterior de mas de 680 metros, y la altura máxima

de 121. Si un templo tan enorme tuviese una plaza en derredor

proporcionada á su tamaño, el aspecto sería admirablemente magnífico.

Pero los Ingleses son legos en eso de buen gusto, y no perderían en

obsequio de la hermosura y majestad de un monumento el espacio que puede

servir para los almacenes y las cervecerías.

* * * * *

CAPITULO V.

* * * * *

CURIOSIDADES.

El Diorama.--La galería Tussaud.--El Palacio de cristal.--El Banco de

Inglaterra.--La Bolsa.--Diversos objetos interesantes.

Entre los monumentos y varias curiosidades que visité durante mi corta

permanencia en Lóndres, no olvidaré dos de un género histórico y

artístico que merecen atencion, aunque de carácter muy secundario; tales

son: el _Diorama_ y la _Galería_ de madama Tussaud.

El Diorama, establecido en el centro de la plaza de Leicester, es un

edificio circular, cubierto con una cúpula de cristal, y muy semejante

al cuerpo central del _Colosseum_, aunque mucho ménos grande. Comprende

una exposicion de objetos algo curiosos de etnografía, y es al mismo

tiempo diorama, panorama y cosmorama.--Allí se dicta todos los dias una

leccion de geografía muy útil para los que necesitan nociones

elementales. Lo que en el _Colosseum_ presenta el panorama de Lóndres,

en el Diorama ofrece en una concavidad circular la imágen en relieve del

globo terrestre, con la demarcacion exacta de los mares, los continentes

y las islas. El trabajo es ingenioso y muy interesante como elemental.

En la parte baja del edificio se encuentran los mas curiosos grupos de

indios, negros, chinos, europeos, etc., con sus vestidos, armas y mil

especialidades, que ofrecen el cuadro de la fisonomía de casi todas las

razas de la tierra, y una multitud de nociones históricas para

instruccion del vulgo ó de las gentes de mediocre educacion. No faltan

allí muchas muestras de objetos algo raros en todas las bellas artes, la

mecánica, la navegacion, etc., que atraen justamente las miradas del

visitante curioso. Aquel establecimiento me pareció no solo un bonito

museo, sino un bello instituto democrático destinado á enseñar á las

clases pobres, con suma facilidad y baratura, los elementos de la

geografía, ciencia tan útil y simpática de por sí, como fecunda en mil

resultados para la industria, el comercio, las letras y la política.

Sería una gran fortuna que ese instituto-pasatiempo fuese imitado en las

principales ciudades de las repúblicas colombianas.

* * * * *

La _Galería_ histórica y artística de madama Tussaud, tan afamada en el

mundo, continúa con toda su popularidad en Lóndres, gracias á la

perseverancia de los herederos de la artista original que la fundó. Es

una encantadora curiosidad que ningun extranjero debe dejar de visitar y

que, léjos de perder su interes, lo aumenta á medida que el tiempo aleja

mas á los personajes puestos en escena. Lo describiré rápidamente para

que se vea todo el partido que de alli puede sacar el viajero

observador.

La descripcion de la localidad es inútil; los salones son como

cualesquiera otros, y su distribucion depende solo de la clasificacion

de los objetos históricos. Una iluminacion magnífica, un concierto

permanente y cierto lujo artístico de decoracion, que hace juego con

enormes espejos para aumentar la ilusion,--tales son los accesorios que

realzan el mérito de la galería, dividida en cuatro partes.

Desgraciadamente las divisiones no están arregladas á épocas históricas,

rigorosamente, lo que da lugar á algunos anacronismos. Toda la galería,

salvo algunos objetos históricos y mecanismos famosos, se compone de

estatuas, de formas perfectamente naturales, ó de bustos ó cabezas,

todas fabricadas con cera blanca, imitando con admirable perfeccion las

fisonomías, las actitudes, la expresion y cuanto ha sido característico

en cada uno de los muchos personajes representados allí.

La perfeccion artística de los bustos y las figuras es tal, que el

visitante se siente a veces tentado á saludar respetuosamente á esos

personajes de cera ó entablar conversacion con ellos. Por ejemplo, al

pasar de un salon a otro, está sentado bajo el umbral un pobre viejo que

lee con atencion, sin mirar á nadie; y como es imposible dejar de

pisarle y estrujarlo al pasar, porque el hueco es muy estrecho, el buen

viejo alza la cabeza y mira con extrañeza al visitante descortes. Este

no puede ménos (y á mí me sucedió) que presentarle excusas y pedirle

perdon. El viejo lector no responde, vuelve á agachar la cabeza y

continúa su lectura. Después viene uno á saber que su hombre es de cera,

y que su movimiento muscular es debido á un mecanismo.

Los vestidos, todos conformes a la época y los usos de cada personaje,

aumentan la ilusion poderosamente. Aquellas figuras parecen agitadas por

una corriente oculta de electricidad nerviosa; sus miradas son vivas y

elocuentes; sus sonrisas expresivas, su actitud imita enteramente la

vitalidad. Tal parece como si el pensamiento calentase aquellos cerebros

de cera y animase sus gestos; y el visitante se impresiona de tal modo,

que por momentos cree que la voz va á salir de los labios casi convulsos

de aquellos _séres_ artísticos, que tienen el calor, el aliento, la luz

y la fascinapion de la vida física y moral.

En la galería, tan presto se ven los personajes en grupos homogéneos

como aislados á ciertas distancias. Entre la multitud de personajes

aislados, ora históricos, ora contemporáneos, se distinguen

principalmente, por su interés ó por el mérito artístico de las

figuras:--_Guttemberg_, meditando en su invento;--_Shakspeare,_ sombrío

y burlon al mismo tiempo;--_Pedro el Grande_, en su traje de carpintero

en Holanda;--_Newton_, ideando su admirable sistema del mundo

físico;--_Voltaire_, con su fisonomia de zorra, su sonrisa irónica y su

mirada de apóstol;--_Rousseau,_ pensativo y dulce como la idea de

redencion que le dominó;--_Walter Scott_, con su actitud tranquila, como

la poesía risueña que inspiró su gran genio;--_Byron_, sombrío y

lanzando de su ojo de fuego algo como la luz del rayo ó como las

revelaciones de un poema terrible. De otro lado se ven figuras de una

personalidad especial: aquí _Nana-Sahib_ en gran pompa y fumando en su

pipa llena de pedrerías, sentado á estilo oriental; allí _O'Connell_, en

la actitud del orador; mas acá _Abd-el-Kader_, con su sable de árabe

defendiendo la independencia de su pueblo; allá _Manín_ ú otro de los

mártires de la libertad que han personificado una causa.

Los grupos son aún mas interesantes por el juego y contraste de las

fisonomías y actitudes, y por los hechos históricos que ellos

personifican. En una parte los _Girondinos_, condenados á

muerte,--_Carlota Corday_ matando á _Marat_, ó un grupo de _Bobespierre,

Danton_ y otros jacobinos;--en otro sitio, _Milton_ rodeado de sus

hijas, dictándoles su admirable «Paraíso perdido;» en el centro de un

salon, _Napoleon_ con todos los _soberanos_ y principales ministros de

su época imperial; en el de otra sala los monarcas; presididos por

_Victoria_ y el emperador _Napoleon Bonaparte_. En un rincon figuran:

_Isabel_ la católica, _Fernando_, su marido, y el inmortal _Colomb_; en

otro sitio, _Lutero_ enseñando su doctrina, ó _Calvino_ demostrando la

justicia del libre exámen.

Los tres primeros salones están literalmente colmados de figuras

históricas y de contemporáneos, pertenecientes á todos los géneros de

celebridad. La ciencia y la poesía, la navegacion y la filosofía, las

bellas artes como la elocuencia y la política, la guerra como la

religion, las grandes virtudes como los grandes crímenes y las heroicas

expiaciones,--todo está representado allí, para dar una idea general de

las evoluciones de la humanidad en su carrera de progreso y luz. Todas

las grandes glorias están reunidas en congreso para manifestar la unidad

del espíritu humano en sus infinitas manifestaciones, y poner en

evidencia el cosmopolitismo histórico de la civilizacion y el contraste

perdurable entre el poder y la libertad, la inteligencia y la fuerza.

Pero si la Galería Tussaud es en lo principal una bella escuela de

historia, escultura y aún fisiología,--al mismo tiempo que un museo de

curiosidades,--el último de sus salones, el salón horrible (_The chamber

of horrors_) es de un interes extremo y un carácter sombrío que

impresiona profundamente. ¡Cuántas enseñanzas no encuentra en esa

espantosa cámara del crimen y de la expiacion el espíritu del observador

atento, que busca las revelaciones de la ciencia física como el elemento

mas sólido de las doctrinas de la ciencia social! El _salon de los

horrores_ pudiera llamarse la escuela práctica de frenología, pues tal

es su verdadera significacion.

La célebre _máquina infernal_, ideada para aniquilar á Napoleon (ese

gran político incorregible); el hacha que decapitó á _María Stuardo_; la

que ejecutó á _Cárlos I_; la guillotina que degolló á _Luis XVI_, como á

los Girondinos, á los Jacobinos y á Carlota Corday, y todos los

instrumentos empleados para perpetrar los mas célebres asesinatos, se

encuentran allí perfectamente imitados. La coleccion de cabezas dé los

mas famosos bandidos ó criminales es tan variada como perfecta, por la

exactitud de imitacion, que revela el gesto, la mirada, el pensamiento,

los instintos y los sentimientos de cada individuo;--reproduciendo con

absoluta fidelidad todas las protuberancias, los perfiles y las

especialidades de cada cabeza y cada faz humana que ha figurado en los

fastos del crimen. Por último, en una extremidad de la sala, oscura y

medrosa como las escenas sangrientas, está el cadalso revolucionario

(levantado por un pueblo febricitante y acosado por mil enemigos

implacables) sobre cuyas tablas yacia el tronco de Luis XVI, cerca del

noble sacerdote que le acompañó en la hora solemne; mientras que el

verdugo (representante de la tiranía) se ostentaba, como una irrision de

su destino contraproducente, mostrando á la multitud delirante la cabeza

ensangrentada del rey condenado á expiar sus crueles debilidades y los

crímenes y vicios de sus predecesores en la obra secular de la

opresion....

¿Qué es lo que se aprende en esa galería de la muerte y la iniquidad?

¡Oh! se aprende mucho!... Desde luego, al evocar los recuerdos

históricos, se comprende toda la inutilidad de la _fuerza_, del

derramamiento de _sangre_, como medio político, social ó personal. El

mismo instrumento de muerte sirve para el monarca ó el tirano que lo

inventó, como para el súbdito oprimido; para el mártir generoso, como

para el malvado. La cuchilla, el hacha ó el _garrote_, establecen entre

los mas opuestos extremos la atroz igualdad de la violencia cobarde y

sanguinaria.... El instrumento creado por el republicano

_Guillotin_ (como un _bien relativo_) devoró á los republicanos

mismos.... La matanza, bajo cualquiera forma, tiene su lógica terrible

en la expiacion. El hacha destruye una ó muchas cabezas; jamas una idea,

un principio ó un interés social. Así como el individuo se prepara un

castigo en el momento de perpetrar un crimen,--los gobiernos y los

pueblos labran sus futuras expiaciones con la misma hacha de que se

sirven para _asesinar en nombre de la ley_....

¿De qué sirven la violencia y la venganza, si no destruyen el mal cuando

pesan sobre tal ó cual _cabeza?_ De nada. El hacha británica que degolló

á _María Stuardo_ y _Cárlos I_, no destruyó ni el fanatismo católico

representado por la una, ni el espíritu de opresion encarnado en el

otro. Ahí está la historia probando la inutilidad de esas violencias

_regias ó populares_. La cuchilla que decapitó á la _legitimidad _ en la

persona de Luis XVI, no decapitó la _tiranía_ en Francia, puesto que,

bajo diversos nombres y formas y á la sombra de otros gobiernos, algun

poder opresor, con ó sin el auxilio de la legitimidad anticuada, ha

pesado sobre el pueblo frances.

El estudio frenológico á que se presta la _Cámara de los horrores_ es

muy interesante como auxiliar de la fecunda ciencia de la legislacion

penal. Al ver todas esas fisonomías repugnantes, no puede uno menos que

sentir la conmocion nerviosa que acompaña al miedo y al espanto. ¡Qué

coleccion de cráneos! Yo iba observándolos, y los clasificaba (sin

conocer sus biografías, ni sus nombres siquiera) como asesinos,

ladrones, lujuriosos atroces, traidores, etc.; y luego, al ver el

catálogo de noticias biográficas, encontraba la confirmacion de mis

suposiciones instintivas. La forma de la cara, la estructura de la

frente, el ojo, la nariz, la boca, las grandes líneas, los angulas

huesosos, las protuberancias, el color mismo de la piel y aún la

naturaleza del pelo, contienen mil revelaciones del carácter del hombre.

La nulidad ó depresión de los órganos centrales que corresponden á los

_sentimientos_; la exageracion asombrosa de los que revelan los

_instintos_, en la parte posterior del cráneo; y las extrañas formas y

sombríos perfiles de la faz y la frente, signos de la manera como obra

la inteligencia en el bandido,--todo eso impresiona hondamente al

observador de aquella horrible galería.

Me preguntaba si la ciencia de la frenología no es la ciencia de la

desesperacion, de la fatalidad, puesto que ella comprueba la infalible

relacion de cada órgano con un poder de inteligencia, un instinto y un

sentimiento. «Pero no,--me decia al reflexionar un poco: esa noble

ciencia de la mecánica del cerebro, al revelar las _leyes permanentes_

que rigen al hombre, no le condena á aceptar un fatalismo cruel. Al

contrario, ella enseña el juego, la íntima relacion, el equilibrio y las

compensaciones de los órganos, y demuestra que la _educacion_,

modificando, deprimiendo ó acrecentando su desarrollo, puede

infaliblemente corregir los defectos naturales de ese misterio de la

organización, que tiene tan infinitas combinaciones.»

Y una vez que esta doctrina adquiere la fuerza de la experimentacion,

naturalmente se pregunta uno: ¿por qué han creido los gobiernos que el

_rigor_, la penalidad _terrible_ es el remedio seguro para corregir el

crimen? ¡Lamentable error, fruto de la barbarie de las sociedades! Si el

hombre es educable y perfectible, ¿por qué descuartizarle, en vez de

mejorar su condicion, purificarle, y destruir el mayor número posible de

los alicientes que estimulan al crimen? Bendigo la fisiología y la

frenología,--nobles y audaces ciencias que, revelando los misterios de

la estructura del ser humano, están preparando al mundo para vivir en la

era de la justicia, la prevision filosófica y la piedad,--renunciando á

esas escenas de sangre, de terror y venganza, que constituyen la

historia del hombre en su tránsito laborioso de la barbarie á la

civilizacion!

* * * * *

A diez y siete millas de Lóndres, cerca del pueblo de Sydenham, se

encuentra el nuevo _Palacio de cristal_, en el centro de una área de 300

acres, y dominando sobre una colina todo el pintoresco paisaje que se

extiende hácia el Támesis, ya en la direccion de Lóndres, ya en la de

Greenwich, así como en opuestos sentidos. Un ferrocarril especial ha

sido destinado al servicio, y el tránsito desde la estacion de

_London-Brídge_ hasta el palacio mismo se hace con suma comodidad en

poco menos de media hora.

Viajes de un Colombiano en Europa, primera serie · 第 12 / 45 段