En lo que se me manda avisar del recaudo que ha habido en la real

hacienda (pues se me calumnió de que pretendia tener jurisdiccion,

entremeterme en las cosas de los oficiales, y V. M. sobre ello me

dirigió cédula que yo he cumplido antes y despues de notificarla), hará

razon el Gobernador. Contador y Factor han tenido pasiones conmigo,

haciéndome molestias y dando entendimiento á las cédulas que tratan de

mi sustentacion, y al fin todo ha venido declarado en mi favor, asi

del Abdiencia real de Santo Domingo como del Consejo de Indias, aunque

con harto gasto y inquietud de mi espíritu. Y en mandarme detener las

300.000 he recibido mucho dapno y he gastado mas de otras 300.000.

Y esto porque hicieron a V. M. relacion que yo las habia recibido y

gastado, y no repartido segun y como V. M. lo manda. Y V. M. me mandó

que volviese a poder de los oficiales las dichas 295.000, sin poner en

su mando si no se oviesen gastado y repartido y aun con su parescer. Al

fin me las detuvieron, hasta que por la Abdiencia real me las mandaron

volver. Y a V. M. informaron que yo había descomulgado a los oficiales

sobre esto, y fue falso. Aun sobre esto me levantó el tesorero Lope

Hurtado que yo le había enviado á España preso por la Inquisicion,

y cuando a mi se me dieron y repartieron, el no hacia el oficio de

tesorero, sino el factor Hernando de Castro. Pero no son solo estos los

falsos testimonios que este Lope Hurtado me ha levantado, que otros

muy mayores y mas perjudiciales a mi fama y honra, y aun al linaje

de los Sarmientos, donde yo vengo, porque ha dicho que mi agüelo, P.

Sarmiento, el primer Conde de Salinas, ropero mayor del rey don Juan el

segundo, que fue traidor. Y este Lope Hurtado es hombre inquietísimo,

y todo su ejercicio es tener competencias con perlados y gobernadores

y clérigos y alcaldes y con todo el mundo. En especial es perseguidor

de la iglesia y sus ministros: hame sido muy desobediente y desacatado.

Para dar color a sus malinidades tomó por escudo decir que todos le

persiguen porque vuelve por la hacienda de V. M. y quiere que se

guarden las provisiones. Es todo lo contrario, y aun se debe creer que

él es malo, ó que todos lo somos.

En la administracion de justicia, el gobernador Hernando de Soto dejó

aqui un teniente harto inhabil y apocado, y asi era despreciado. Yo

siempre le favoreci, por la vara de V. M., aunque fuí mal agradecido.

Y en lo que V. M. me carga culpa sobre cierto alboroto que hubo en

la iglesia sobre un hombre que mató a otro, que en ella se retrujo,

y sobre lo que pasó en la prision del factor, yo procuré evitar el

escándalo, y porque por los eclesiásticos no se hiciese ningun desacato

a la justicia real de V. M. Y no pensé que sobre esto se me cargara

culpa, porque yo no hallo en mi, en palabra ni en pensamiento haberla

cometido, ni creo que criado mio, despues que estoy en esta iglesia

se hallará haber hecho ningun desacato á la justicia, ni descortesia

a ninguna otra persona, ni halládose en ruidos, que otros cada dia se

hallan, ni otras deshonestidades. He procurado tener hombres de bien y

me remito en este caso al gobernador que vino a hacer la residencia,

aquien encargué la conciencia sobrello.

Visité esta iglesia, confirmé algunos que no estaban, españoles,

negros, indios; ordené el servicio de la catedral lo mejor que se puede

con la mala paga de los Oficiales, que hasta hoy 20 de Marzo no han

dado puntada en lo del año pasado, y andará mal mientras ellos cobren

los diezmos.

BAYAMO.—En 20 de Marzo llegué a esta villa de San Salvador del Bayamo;

confirmé, visité la iglesia y ordené sus cosas; y di la cédula de

merced de 50.000 de V. M., de que dispuse se hiciera sagrario do

hubiese constante Sacramento, que no le habia, y para sacramentar un

enfermo era menester decir antes misa. Este año pasado se reedificó

la iglesia, en que se gastaron al pie de 300 pesos. Hay en ella dos

clérigos, Francisco de Carvajal y Domingo de Quintanilla, mas no puede

sostenerse. En su hospital se halló un solo pobre tullido, y la parte

y media que le toca de diezmos no se gasta en pobres enfermos, ni se

les da. Hay treinta vecinos casados y por casar. Cuatrocientos indios

naborias mal inclinados á cosas de la fe. La cacona no se les da,

por la miseria y pobreza de la tierra, tan cumplidamente como está

ordenado; pero estos indios no hacen mucho caso andar vestidos, que

desnudos, que muchos dellos en dándoles la cacona lo dan. Hay al pie de

doscientos negros.

PUERTO DEL PRÍNCIPE.—En 30 de Marzo vine a esta villa del Puerto del

Príncipe, que visité. Hay catorce vecinos. En la comarca vive Vasco

Porcallo de Figueroa, la mas calificada persona de esta isla, de linaje

y hacienda. Tiene en esta villa casadas dos hijas mestizas con dos de

los principales della, y dende su Cabaña, que por mar y por tierra

dista de aqui cien leguas, viene siempre á residir aqui parte del año.

Es generoso y animoso, y es mucha parte para sustentar esta villa y

la de Sanctispiritus. Todos le respetan como a padre, por sus buenas

obras. Ahora es ido al Havana a visitar y consolar a D.ª Isabel de

Bobadilla por la muerte de su marido D. Hernando de Soto.

Hay en esta villa 235 indios encomendados a vecinos; son medianamente

tratados, y si se pusieran en livertad, ellos y los españoles fueran

perdidos. Hay 160 negros e indios de Yucatan esclavos.

Reside un clérigo, buena persona, llamada Alonso de Tolosa, pero no le

pagan los oficiales y temo desampare la iglesia. Hasta hoy 20 de Abril

no se le ha dado un real de lo del año 42. No hay hospital. En 15 de

Abril salimos para la Havana.

LA TRINIDAD.—No fuimos a la villa de la Trinidad porque ya está

despoblada, sin ningun vecino. A puerto del Príncipe dio Vasco Porcallo

un ornamento de brocado y 50 pesos para ayuda de hacer el sagrario,

porque comienza a hacer iglesia de piedra y está hecha parte, pero hay

poca posibilidad y suplican a V. M. por alguna limosna.

LA ZAVANA.—Llegamos al pueblo de la Zavana, que es pueblo de Vasco

Porcallo, do tiene sus haciendas y asiento; es puerto de mar donde

entran navios. Dista del Puerto del Príncipe 50 leguas por mar. Hay 20

casas bohios, aposentos de indios y españoles. La iglesia y capellan

letrado, que ha 20 años es su capellan y dotrina los indios y esclavos

con fervor y diligencia. Le mantiene Porcallo cuatro esclavos en las

minas de oro que le producen otros cien castellanos. No imprime en los

indios la dotrina, salvo en algunos que sirven en casa y no tratan

con los otros. Naborias y naturales desta isla hay 80 y 120 esclavos

negros. Tiene 10 españoles, sin otros 10 pajes que sirven a su persona

de Porcallo. Todos bien tratados y mantenidos con su cacona cumplida.

Confirmé, etc.

SANCTISPIRITUS.—A 20 leguas de la Zavana está la villa de

Sanctispiritus. No fui por estar ausentes algunos de sus vecinos, idos

á Santiago. Otros con el cura vinieron a do yo estaba, con Alcalde y

procurador, que me dieron la razon siguiente. El cura, Pedro Garcia,

buena persona; 18 vecinos todos casados; 58 naborias encomendados en

los mas vecinos, 14 negros y 50 indios esclavos. Dejamos ordenado que

ornamentos y otros bienes de la iglesia de la Trinidad se pasen a esta

de Sanctispiritus, a do se han pasado los mas vecinos.

HAVANA.—Llegamos a esta del Havana a 22 mayo, dia de la Ascension ques

80 leguas del asiento de Porcallo, por mar. Visité esta iglesia. Hay

40 vecinos casados y por casar. Indios naborias naturales de la isla

120; esclavos indios y negros 200. Un clérigo y un sacristan. La villa

pide haya dos clérigos y lo dejamos proveido. Hay una fortaleza que

V. M. mandó hacer, aunque no se comezó do convenia. En el morro, ques

a la entrada deste puerto, hay buen aparejo para resistir la entrada

a enemigos. No hay alcaide ni artillería, ni municion, que alguna que

habia era de Joan de Rojas, teniente que ha sido desta villa y la

sacó, temiendo que el gobernador que viniese se alzase con ella. A

ruegos mios y del cabildo de la villa ha vuelto el artilleria, así a la

fortaleza como al Morro, y piensa comprar otras doce ó trece piezas,

hasta que V. M. mande proveer. Y provease largo, pues importa mucho,

porque todas las naos que vienen de Tierra-firme a España y de Nueva

España y otras partes, se recogen aqui.

Queda aquí concertado se haga una iglesia y hospital de piedra,

confiando en limosna de V. M. Hay en esta gran necesidad de traerse

agua, que no la hay.

Acabada la visita desta isla me parece conveniente ir yo a dar cuenta

personalmente de todo, y de lo que conviene para conservacion della.

Con mas facilidad se va a Sevilla de aqui, que se vuelve a Santiago, a

do, hasta el marzo venidero no se puede comunicar por mar ni tierra.

Pienso irme en esta armada. Juntamente daré descargos de las calumnias

que me han levantado, y luego haré lo que V. M. me mandare.

Acabose esta visita en 25 de julio del presente año=Didacus Eps.

Cubensis.=Alonso Romero, Notario secretario.

422.

(Año de 1544.—_Agosto 8, Habana._)—Información hecha ante Diego de

Soto, alcalde, acerca de los méritos y servicios del capitán Arias de

Ávila, vecino de León, en España.—(_A. de I._, 53, 1, 10.)

423.

(Año de 1544.—_Agosto 22, Habana._)—Testamento otorgado por el obispo

Sarmiento antes de venir á España.—(Colec. Muñoz., t. XCII, fol. 117

vto.)

Manda para la iglesia de Cuba, que se hace de piedra, 100 pesos; a la

de Santiago, para custodia de plata y silleria de coro, 200 pesos;

le perdona 72.625 mrs, que le hizo de alcance: a la ermita de Sta.

Catalina de Santiago de Cuba, 100 pesos.

Que al capitan Juan de Rabanal que quedaba en su servicio y su

administracion en Santiago no le pidiesen cuentas, porque le habia

siempre servido bien.

Instituye heredero al Monasterio de las Cuevas y por la cuarta de sus

bienes al capitan Rabanal.

Tenia a la sazon tres esclavos; un negro, un mulato y un indio de

Cubagua.

Ratifica la donacion de lo que tenia depositado en las Cuevas, fecha en

el Monasterio, y mas, que su hermano pague al monasterio 1.500 ducados

que a él debia.

De todo cuanto deja al Monasterio hace varias partes, destinando para

obras pias, misas, etc., y que se le instituya aniversario perpetuo: si

este monasterio no quisiere, da un tanto al de Miraflores de Burgos que

sin duda aceptará. Manda que tengan memoria de mandar pagar el monacato

que tiene por la provincia de Castilla.

Hace mandas a favor de Fr. Anton Palomino, sus padres y una sobrina.

Nombra testamentarios, si muere en la Havana, a Juan de Rojas, vecino

de ella y al P. Miguel Valenciano, capellan suyo, y cuanto a las mandas

nombra testamentarios al Convento de las Cuevas y a los visitadores de

la provincia de Castilla.

424.

(Año de 1544.—_Noviembre 4._)—La villa de San Salvador representa

contra las nuevas ordenanzas sobre libertad de los indios y sobre la

mala administración del Obispo.—(Colec. Muñoz, t. LXXXIII, fol. 217

vto., y _A. de I._, 54, 1, 32.)

«Sacra Cesárea Católica Magestad=Los dias pasados al tiempo y sazon

que el licenciado Juanes Davila, governador de vuestra Magestad, vino

a esta ysla, el procurador desta ysla, juntamente con los otros desta

ysla, ynformaron a vuestra Magestad del estado desta ysla y de la

calidad de los naturales e vecinos della e de la posibilidad de todos,

y de como no se conpadescia lo que vuestra Magestad fue servido proveer

acerca de los naturales della e otras cosas que convenian a su rreal

servicio e al bien, reformacion e sustentacion paz y tranquilidad

della; a aquello nos remytimos; tenemos esperança en Dios que vuestra

Magestad lo mandará remediar como mas convenga, por que sin aquello

que pedimos, esta ysla no se puede sustentar en ninguna manera, segunt

esta tan al cabo de las necesidades. Merced nos ha hecho Dios y vuestra

Magestad enbiarnos tal persona por governador, que tan bien a mirado lo

que convenia al servicio de vuestra Magestad y bien de todos, y que tan

bien a allanado en justicia la tierra, por que segunt estava todo, si

vuestra Magestad no lo mandara proveer asi, padeciéramos gran trabajo.

Ase avido tan moderadamente en todo, que a sido gran provecho, por que

si de otra manera fuera, todo se perdiera. Suplicamos umillmente a

vuestra Magestad sea servido de lo mandar veer todo en su consejo de

yndias y brevemente lo mandare remediar, por que ay gran nescesidad de

la brevedad dello, e lo mandar remitir todo al dicho su governador, e

le mandar que se esté y rresida en esta ysla por que tenemos temor que

a enbiado a suplicar a vuestra Magestad lo provea en otra parte, y si

asi fuese, todos quedaríamos en gran necesidad de su absencia, y por

que tenemos esperança que vuestra Magestad lo mandará remediar todo

mediante justicia, aviendo misericordia destos sus pobres vasallos, no

diremos mas sobre este acuerdo.

Mas de que despues desto el dicho su governador y oficiales entre otras

cosas entendieron en tomar quenta en que se avian gastado los dineros

de las mercedes que vuestra Magestad a hecho a las yglesias y ospitales

desta ysla, y en ellas se halló que el obispo della no avia acudido

a las dichas yglesias y ospitales con lo que a cada uno pertenescia,

reteniéndoselo en si como persona que hacia y cobrava los diezmos

della, en especial en lo tocante a esta yglesia y ospital, que le es a

cargo, mas de seyscientos pesos de oro, a cabsa de lo qual an padescido

e padescen gran nescesidad, como constará a vuestra Magestad por la

fee del testimonio que juntamente con esta enbiamos, y a esta cabsa,

creyendo el dicho obispo que a peticion de algunos deste concejo se

avia hecho lo suso dicho, formó con ellos odio y enemistad, y asi lo

mostró en algunas cosas que yntentó hazer, como lo a hecho con otros

en esta ysla, tratándoles mal. Creemos ymformará a vuestra Magestad

de algunas cosas en perjuicio de algunos de nosotros, como persona

apasionada. Suplicamos a vuestra Magestad sea servido de mandar no nos

sea ynputada culpa sin ser oydos, pues está aquy governador de vuestra

magestad que hará a todos justicia, como lo a hecho hasta agora. En

todo humyllmente suplicamos a vuestra Magestad lo mande veer en su

consejo de Indias y despachar con brevedad. Nuestro señor guarde y

acreciente y prospere la sacra cesárea católica Magestad por largos

tienpos con acrecentamiento de mayores Reynos e señorios. Desta villa

de san Salvador desta su ysla Fernandina a IIII de noviembre de 1544

años.

Sacra cesárea católica Magestad=sus umylldes vasallos que sus Reales

pies y manos besamos=Rodrigo de Tamayo=Juan de Vergara=Garcia de

Lugo=Estevan de Vargas=Francisco de Zuazo=Lorenço Dias=»

425.

(Año de 1545.—_Enero 1, Sevilla._)—El Obispo Sarmiento da cuenta de

su llegada á España y pide se le devuelvan doscientos pesos que le

han tomado.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXXIV, fol. 70;

_A. de I._, 134, 3, 2.)

Sacra Cesárea Católica Magestad=En desembarcando aqui en Sevilla,

escrevi a vuestra Magestad, y por falta de dispusicion no fuy el

mensajero, pero serlo e lo mas presto que pueda a dar quenta de mi

venida—Lo que al presente se me ofresce es que yo truxe mill pesos de

oro y alguna parte dellos de encomiendas, y vuestra Magestad me manda

tomar los docientos; pluguiera a Dios que fueran docientos mill, por

que no me faltara voluntad para servir a vuestra Magestad con ellos,

pues no me a faltado hasta agora en todo lo que se a ofrescido teniendo

cargos de la orden y despues siendo obispo, pero pues esto es tan poco

para suplir las nescesidades de vuestra Magestad, para las myas es

mucho. Suplico a vuestra Magestad sea servido de mandar que no se me

tomen, que en ello rescivire merced. No tengo mas que dezir, guarde

nuestro Señor y acresciente la vida y real estado de vuestra Magestad

como por este su menor capellan y criado es deseado. Desta de Sevilla

primero de henero de DXLV.

Vesa los pies de vuestra Magestad su yndino Capellan—El obispo de Cuba—

426.

(Año de 1545.—_Santo Domingo._)—Carta dirigida al obispo Sarmiento

por un su amigo, noticiando lo ocurrido durante su ausencia.—(Colec.

Muñoz, t. XCII, fol. 118 vto.)

Dice estar al presente de gobernador Juanes Davila; de gobernadora D.ª

Guiomar, que ha asolado la isla con robos e injusticias; pero espera

justicia del juez de residencia que está proveido. Que en diciembre

del 44 escribió con Rabanal á su Sria., incluyendo una del alcalde

Pedro Pacheco para S. M. do le decía cosas del gobernador, y las cartas

fueron tomadas por éste, el cual, viendo lo que se decia, encarceló

a éste y a Rabanal, y a éste, despues de dura carcel, le sentenció a

tres años de destierro. A Pacheco, no hallando que notar en él, hizo

que su alguacil y criados suyos le tomaran la vara, le afrentasen y se

la rompiesen, cosa que, a no ser por la prudencia de Pacheco, causara

gran escándalo y muertes. Que él y Pacheco son venidos a la Española a

pedir justicia contra el gobernador, y le tienen probado lo dicho sobre

las cartas y la vara. Que recibió de D. Alonso de Lugo, luego que llegó

a la Havana, 5.000 pesos. Que vino suyo, perdido y mezclado con agua

del mar, mandole vender antes que otro, y dándose el bueno a cuatro

cuartos el cuartillo, el suyo medio real, que son 5-1/2 ó 22 mrs. Que

pesaba sus puercos en carniceria, prohibiendo despachar otros hasta

salir de los suyos. Que antes de salir de la Havana para Santiago, ya

llevaba robados 7.000 pesos. En ella los vecinos, de miedo, le hicieron

una casa, y al partir para Santiago, la vendió. Llegado a la Habana,

lo primero que hizo fue tomar las cartas que dijo y romper la vara al

alcalde. Tomaba los esclavos que se llevaban en navios a vender, a

título de ser contra cédulas de S. M., los depositaba en D.ª Guiomar,

y al cabo se quedaba con ellos. Hizo pregonar la ordenanza que ningun

indio cogiese oro, y él fue el primero que la quebrantó. Que vistas

las probanzas desto en la Audiencia, han proveido juez de residencia,

mientras dada cuenta provee S. M. Que su Sria., pues está en la Corte,

vea con S. M. que nombre persona con sólido remedio.

427.

(Año de 1545.—_Enero 9, Santiago._)—Carta de la Ciudad al Emperador

en petición contra las ordenanzas de libertad de los indios y de

recursos para defenderse en la guerra contra Francia.—(Colec. Muñoz,

t. LXXXIV, fol. 70.)

Luego que vino Juanes Davila, embiamos nuestro procurador suplicando

de la ordenanza sobre indios naturales y esclavos, porque cumpliéndose

se despoblaria una isla do no hay otra grangería que sacar oro. El

Gobernador, apesar de nuestra suplicacion, ha publicado las ordenanzas

y provision, de que se ha seguido total destruccion de la isla. Vanse

muchos, y si algunos quedan, es por la esperanza de que V. M. mandará

sobreseer.

De mes y medio acá han venido a este puerto dos navios robados de

cosarios franceses, uno en el cabo de la Vela, otro en el cabo del

Tiburon de la Española. Témese vengan aquí do no hay más defensa

que un reparo de madera y tierra, de donde pueden jugar ciertos

tiros de pólvora. La ciudad tiene muy pocos propios. Permítasenos

echar sisa hasta 300 pesos, o mas si dura la presente guerra. Hasta

ahora todo se ha hecho a costa de los vecinos. V. M. ayude embiando

arcabuces, ballestas, falconetes y municion, segun tantas veces se

nos ha ofrecido. Suplicamos se nos conserve este gobernador.=Pedro

Pacheco=Lope el Franco=Hernando de Castro=Lope Hurtado=Alonso

Hurtado=Gonzalo Fernandez.

428.

(Año de 1545.—_Febrero 5, Sevilla._)—Donación que el obispo de

Cuba, estante en el Monasterio de las Cuevas, hizo al mismo de

varias piezas de plata que pesaban cien marcos, de dos esclavos,

y de cuantos bienes se hallasen en su recámara al tiempo de su

muerte.—(Colec. Muñoz, t. XCII, fol. 118 vto.)[21].

[21] No tuvo efecto con todo, apunta el Sr. Muñoz, por el pleito

sobre la herencia y concierto que hubo sobre el Colector general

de la Cámara apostólica, D. Pedro y D. Iñigo, hermanos del

obispo, y el Monasterio.

429.

(Año de 1545.—_Enero 19, Santiago._)—El Regimiento informa de nuevo

á S. M. que es segura la despoblación y pérdida de la isla si no se

anula la ordenanza de libertad de los indios. Piden licencia para

echar sisa con que obtener recursos de defensa contra corsarios.

Están satisfechos del Gobernador.—(_A. de I._, 54, 1, 32.)

Sacra Cesárea Católica Magestad=Desde a poco que a esta cibdad llegó el

licenciado Joanes Davila, governador y juez de resydencia por vuestra

Magestad, escrevimos algunas cosas que convenian al servicio de vuestra

Magestad e al bien y reparo e sustentacion desta ysla Fernandina,

y enbiamos nuestro procurador para que de todo ynformase á vuestra

Magestad de las nescesidades y fatigas desta tierra, y suplicamos a

vuestra Magestad mandase a su governador que con justicia nos tratase

y favoreciese y sobreseyese el efecto de las provisiones y cédulas de

vuestra Magestad, asy en lo de los yndios naturales, como en lo de los

yndios esclavos, por que sy aquello se oviese de cumplir, no quedaria

persona en esta ysla que no fuese a buscar nueva manera de vivir, por

no aver en ella como no ay ningunas grangerias ni otra contratacion

syno el oro que se saca de minas muy someras, que aun ques poco, ayuda

mucho a sostener los vecinos y abitantes en ella, y quitado esto, es

quitarnos la comida y lo demás necesario a nuestra sustentacion, y asy

sacado, cesaría la poblacion della, y por esto requerimos al gobernador

suspendiese la publicacion dello hasta tanto que vuestra Magestad

fuese consultado y serbido de nos oyr, y syn enbargo dello pregonó lo

proveydo y mandado por vuestra Magestad cerca dello, y la provision que

no cojan los yndios oro ny plata ny otros metales, puesto que dello

estava suplicado, de que se a seguido total destruycion desta ysla,

lo qual el governador a visto bien por la esperiencia, y ya casy está

despoblada y todos los españoles vecinos y estantes movidos para yrse

y dexalla, y cada dia secretamente benden lo que tienen por estar más

aparejados, y todos se abrian ydo syno por la esperança que tienen que

vuestra Magestad lo avrá mandado proveer y remediar, y que se coja

oro, pues solo este remedio ay para que esta ysla se sustente y no se

despueble, y a venido la cosa a tanto, que los moços yndios que de

nyños a vemos criado, se an alborotado, de arte que apenas nos quieren

servir ny hacer lo que les mandamos. A vuestra Magestad suplicamos

tenga respecto a que su ysla no se pierda y despueble, por que como

ya an dexado de venir navios como solian a traernos lo necesario, no

cogiendo oro tanbien cesará toda contratacion y demas de no quedar en

ella persona, menos podrá aver prelado ny governador ny oficiales de

vuestra Magestad ny clérigos, por que no avrá de que les pagar sus

salarios, como vuestra Magestad manda, y cesará el servicio de Dios

y de su culto divino y bolverá a ser bárvara, ya que los naturales

buelvan a sus ritos y abomynaciones pasadas, y pues los que aqui

estamos con toda la pobreza desta tierra nos determinábamos a padecer

necesidades con lo poco que avia y permanecer en ella por no poder

bolver a la patria, no llevando las sumas de pesos de oro que llevan

los del Perú y Nueva España, y quitando el cojer del oro, es forçado

que vamos a buscar algun remedio, pues aqui no le ay ny esperança del.

Por no aver en esta cibdad nynguna fortaleza, se hizo a costa de los

vecinos un reparo de madera y tierra de donde pueden jugar ciertos

tiros de pólvora que ay comprados de los propios, por que los

falconetes y otras armas que vuestra Magestad nos mandó escrivir

que enbiarian a esta cibdad los oficiales de la contratacion de

Sevilla, nunca vinieron para defensa desta cibdad contra los cosarios

franceses, de los quales de mes y medio a esta parte an venido a este

puerto dos navíos robados, uno en el cabo de la Vela y otro en el cabo

del Tiburon de la ysla Española, y dieron nueva que dezian que avian

de venir aqui, y para defendernos dellos se proveyó lo que ser pudo, y

como esta cibdad tenga pocos propios o casy ningunos, mucho se dexa de

hazer que convernia, y para ello sería menester se echase sysa sobre

las mercaderias y mantenimientos, pues no ay otra cosa de que se pagar

a vuestra Magestad. Suplicamos nos haga merced de mandar dar licencia

para que en esta cibdad para esta guerra se eche la dicha sysa hasta en

contra de trezientos pesos para un año, y sy mas durare la guerra sea

por el tienpo y por la cuantia que vuestra Magestad fuere servido, por

que ya los vecinos no pueden sufrir los gastos asy de guardas como de

otras cosas que para la defensa cada dia pagan syn tener ninguna ayuda

de vuestra Magestad.

Colección de Documentos Inéditos Relativos al Descubrimiento, Conquista y Organización de las Antiguas Posesiones Españolas de Ultramar. Tomo 6, De La Isla De Cuba, III · 第 13 / 27 段