de la villa de la Asuncion que se dice Baracoa, dejándome orden de
enviar cuadrilla sobre esa provincia, envié siete españoles con dos
indios de guia, para que llegados a la villa se rehiciesen de mas
gente. De camino, en el pueblo de Baitiquiri, tomaron nueve indios
que estaban encomendados a un vecino de esta, y andando adelante, una
noche, durmiendo los españoles, les tomaron las ballestas y lanzas los
indios, mataron seis dellos, dejando otro muy mal herido. Volviéronse
a Baitiquiri, alzose el pueblo, mataron otros tres españoles que alli
habia, quemaron los buhios y huyeron al monte a juntarse con los otros
alzados. En vista de tanto mal envié una cuadrilla de treinta, los
once españoles, desde aquí; y otra desde Bayamo. Ya han tomado hasta
veinte de los del dicho pueblo. Suplico a V. M continue la sisa echada
aqui para esta guerra.
Estos alzamientos nacen de los malos tratamientos que hacen á los
indios los que los tienen, los cuales se niegan a dar sus indios y
negros para perseguir los alzados, atendiendo mas a sus intereses que
al bien general. De ahi es que no se puede andar por la isla sin mucha
compañia.
Seis o siete desta y dos o tres del Bayamo son los principales, y
apelan de cualquier providencia. Asi lo han hecho en lo de dar gente
para cuadrillas, y en la orden de no sacar este año caballo alguno, si
no es para la Florida, segun me dejó por instruccion el gobernador.
Los que han hecho los referidos daños y muerto a lanzadas los
estancieros que los mandaban, son en los pueblos de Alcala, encomendado
al tesorero Hurtado, Camanie, encomendado al contador Paz, y la Coaba;
son indios de paz, que disfrazándose y pintándose caras y cuerpos,
se disimularon cimarrones. Eran 21 y ya se han justiciado 13. Asi se
contendrán los demás: de otra suerte no habria minero ni estanciero
seguro.
Este Provisor por causas criminales de poca calidad fatiga con
excomuniones a las justicias de S. M. Como el remedio para la fuerza
es la Audiencia de la Española y a veces pasa medio año sin haber
navio para ir de una isla a otra, niegan las apelaciones y fatigan la
jurisdiccion real. Muchos, á título de corona, se eximen de ella y son
sostenidos de los jueces eclesiasticos. Vease como cerrar esta puerta
de delitos e impunidad.
Partió el gobernador desta, mediado setiembre, por tierra, visitando
las villas de la isla y comprando caballos; sus capitanes y caballeros
lleva. Veinte dias antes se habia partido su mujer por mar con
cinco navios y carabelas, en que llevaba los soldados de su armada.
Todos llegaron buenos a la Habana, por Navidad pasada. Me escribió
que pasaria consigo 200 de caballo y que sin los bizcochos y otros
mantenimientos, tenia 3.000 cargas de pan. Que llevaba por su capitan
general a Vasco Porcallo, el vecino mas rico de esta isla. Piensa ir
a su conquista pasada Pascua Florida. Por Navidad envió a la Florida
un capitan con una carabela, un bergantin y una canoa grande a buscar
puerto seguro y tomar alguna lengua de la tierra.
Mi salario son 200 pesos y no puedo mantenerme. Pido ayuda.
340.
(Año de 1539.—_Abril 9, Santiago._)—Carta de Manuel de Rojas á S. M.
dando cuenta de haber examinado las cuentas de los oficiales reales
de Jamaica y del estado en que encontró esta isla.—(_A. de I._, 54,
1, 34, y colección Muñoz, t. LXXXI, fol. 276.)
341.
(Año de 1539.—_Abril 7, Santiago._)—El contador Gonzalo Fernández da
cuenta de la recaudación y pagos.—(_A. de I._, 54, 1, 34.)
«Sacra Cesarea Catolica Magestad=En el mes de noviembre postrero escrevi
a vuestra Magestad con relacion de lo que avia que dezir: lo que agora
ay que dezir es hazer relacion a vuestra Magestad de lo que se fundio
e a pertenecido a vuestra Magestad desde principio del año IUDXXXVIII
hasta el día desta.
Todo el oro que se cojió este }
año pasado de IUDXXXVIII son VIIUCCXXXIII }
pesos, de los quales fundidos }
e pagados derechos de fundicion }
pertenecieron a vuestra Magestad } IUCIIII pesos.
de quinto de los yndios y de }
diezmo de los negros, mil e ciento e }
quatro pesos. }
La cavsa de aver tan poco oro a sido averse alçado los yndios al
monte e aver muerto muchos españoles, que esto a puesto temor en los
españoles y yndios mansos y negros a no osar estar en las minas: para
esto conviene mucho que vuestra Magestad mande proveer que aya persona
de la isla que tenga cargo de la pacificacion por que si no la ay sin
duda presto sera total perdicion de la ysla.
De los dichos de siete y medio por }
ciento de almojarifadgo an pertenecido }
a vuestra Magestad desde } IUDCCCCXCIX pesos,
principio del dicho año de IUDXXXVIII } VI tomines,
hasta agora, mill e nuevecientos e } VI granos.
noventa e nueve pesos e seys tomines }
e seys granos de oro. }
De las condenaciones que se an }
fecho aplicados á su Real camara y } XLI pesos, I tomin,
fisco monta en este dicho tienpo. } I grano.
Desto todo y de lo que avia en el }
arca de vuestra Magestad se an pagado }
asi de los situados que vuestra }
Magestad a mandado pagar como }
de libranças que enbio el Licenciado }
Suares de Carvajal, como de salarios } VIIUCCLXXXI pesos,
a los oficiales criados de vuestra } I tomin.
Magestad e para enbiar a vuestra }
Magestad e al adelantado Soto para }
hazer la fortaleza en la Havana, }
siete mill e docientos e ochenta e un }
peso e un tomin de oro. }
No se enbia aora oro a vuestra Magestad por que para cunplir e pagar
lo que vuestra Magestad tiene hordenado pagar, a duras penas ay para
cunplir. Conviene mucho que vuestra Magestad mande thener especial
cuydado del remedio de esta ysla, que no es justo que aviendo sido tan
buena y remedio de las comarcanas que se dexe descaecer por no ponelle
remedio.
Por servir a vuestra Magestad por avsencia de Pedro de Paz yo servi
el oficio de contador tres años y despues sabido su fallecimiento, el
governador y oficiales de nuevo me nombraron para el uso del dicho
oficio con el salario que se dava al dicho Pedro de Paz y que dello se
hiziese relacion a vuestra Magestad: yo servi el dicho oficio un año e
un mes e diez e ocho dias hasta que vino Juan de Agramonte por qontador
de vuestra Magestad, y el salario que en este tiempo montó, se me
libro e pagó. Umillmente suplico a vuestra Magestad sea servido mandar
aprovarlo y que se reciba en quenta a su thesorero.
Sacra Catolica Magestad, su ymperial persona y estados, Dios nuestro
señor guarde y prospere en su santo servicio amen. Desta cibdad de
Santiago de Cuba a primero de abril IUDXXXVIII años.
De vuestra Sacra Cesarea Catolica Magestad=criado y vasallo que sus
ymperiales pies y manos besa=Gonçalo Fernandez=Entre dos rúbricas=»
342.
(Año de 1539.—_Abril 10._)—Carta de los oficiales reales Hernando
de Castro y Juan de Agramonte con noticia de lo que pagan;
necesidad de alterar el valor de la moneda; deficencia del Alcalde
mayor.—(Extracto. _Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXXI, fol.
276.)
Lo que pagamos en esta isla por V. M. es.
Al Obispo 600 pesos.
A D. Hernando Colon 500 "
Al Alcalde mayor 200 "
Al Contador 222 "
Al Tesorero 222 "
Al Fator 133 "
Al Veedor 155 "
A los Guardas 40 "
—————
SON 2.072 pesos.
—————
Si no se pacifica la tierra no alcanzarán las rentas reales a los
salarios.
Hay aqui buena cantidad de reales de plata, que no pagan en otra cosa
los derechos de Almojarifazgo, por valer en esta á 44 mrs: de esto
viene daño á la renta. Suplicamos que solo valgan a 44 los de la F, los
demas a 34.
Este Alcalde mayor, aunque de letras y buena intencion es viejo, y se
necesita de uno que pueda gobernar bien la isla y visitarla.
343.
(Año de 1539.—_Mayo 18, Habana._)—Carta de los oficiales reales de
la Florida dando cuenta de estar preparada y á punto de partir la
expedición, enumerando los buques, gente y víveres que lleva.—(_A. de
I._, 54-1-34 y _Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXXI, fol. 278.)
Sacra Cesarea Catolica Magestad=De Santiago de Cuba hezimos rrelacion a
vuestra Magestad de nuestro viaje y del buen principio quel adelantado
don Fernando de Soto parece que traya para poder servir á vuestra
Magestad en lo que traya encargado, y esta despues aca aver el aprovado
tan bien en rreparar esta ysla como de los vezinos della ya vuestra
Magestad sera ynformado, aunque con harto trabajo de su persona y
gastos de su hacienda, ansi por aver querido andalla toda por tierra,
visitando los pueblos que tenian dello harta necesidad, como por averse
detenido mas de lo que el quisiera con su gente de guerra, gastando con
ellos lo que dicho avemos, y no perdiendo ningun tienpo en se proveer
de todo lo necesario para su conquista, dandose en todo muy buena maña
y puniendo muy buena orden, que certificamos a vuestra Magestad que oy,
bispera de nuestra partida, tiene en este puerto cinco naos gruesas
y dos caravelas y dos vergantines que son por todas nueve belas, sin
otras dos naos que a perdido despues que aqui llegamos. Lleva en
ellas dozientos y treynta y siete cavallos con algunas dobladuras,
y trezientos y treze peones sin los de a cavallo, que son por todos
quinientos y treze onbres, sin los de la mar, para los quales van mas
abundantes mantenimientos que despaña pudiera sacar ningun armada; que
lleva tres mill cargas de caçabi y dos mill y quinientos tocinos y
dos mill y quinientas hanegas de mayz, sin otros ganados que para la
poblacion y despensa van bivos, y dexa proveydo como de vuelta que la
dicha armada aqui haga, seamos socorridos de muchos mantenimientos,
por que el dicho adelantado a conprado aqui muchas haziendas que le
an costado gran cantidad de dinero que en ninguna otra cosa se an de
ocupar que en proveernos, y para que mas esperança vuestra Magestad
tenga desta tierra, hacemos saber a vuestra Magestad que luego que aqui
llegamos fué elegido Juan de Añasco, contador de vuestra Magestad,
para que fuese con cinquenta onbres a descubrir algun puerto en la
costa de la Florida, el qual, aunque pasó muchos trabajos, por yr sobre
ynvierno, le hallo el mas conviniente que ser pudiera, por que está muy
cerca desta tierra, que avra setenta y cinco u ochenta leguas de aqui
a el, y es muy seguro y poblado de yndios, y dellos traxo quatro para
lenguas, y son de tanta rrazon, que ya se entienden con nosotros en
alguna manera y dan muy larga esperança de aquella tierra, tanto que
todos van muy alegres y contentos. Y por que el levador desta es el
capitan Hernan Ponce de Leon, compañero del adelantado, y el a visto
todo esto y es persona de quien vuestra Magestad podrá ser ynformado
de lo que mas fuere servido, aqui no diremos mas de que llegados a la
tierra de la Florida, plaziendo a nuestro señor, tendremos especial
cuydado de hazer muy larga rrelacion a vuestra Magestad de todo lo que
sucediere. Guarde y acreciente nuestro señor la Sacra Cesarea Catolica
vida de vuestra Magestad con abmento de muchos mas y mayores rreynos y
señorios como los criados de vuestra magestad deseamos. Desta villa de
San Cristobal de la Havana a diez y ocho de mayo de 1539.
De vuestra Sacra Cesarea Catolica Magestad=Criados que sus ynperiales
pies besan=Juan Gaytan=Entre dos rúbricas=Juan de Añasco=Entre dos
rúbricas=Luys Fernandez de Biedma=Entre dos rúbricas.
344.
(Año de 1539.—_Junio 26._)—Real cédula mandando dar al obispo
Sarmiento 500.000 mrs. sobre su cuarta.—(_Colec. Muñoz_, t. XCII,
fol. 115.)
345.
(Año de 1539.—_Julio 25, Santiago._)—Testimonio de haberse pregonado
las Reales cédulas por las cuales manda S. M. que los vecinos que
tengan indios encomendados construyan casas de piedra en término de
seis meses, para que los que no estén casados lo hagan, y los que lo
estén lleven sus mujeres á la isla, bajo pena de perder los dichos
indios.—(_A. de I._)
346.
(Año de 1539.—_Agosto 15._)—Carta del Obispo al Emperador con
particularidades de su iglesia.—Daños que ha causado Hernando de
Soto.—Indios alzados.—(Extracto. _Acad. de la Hist._, colec. Muñoz,
t. LXXXI, fol. 276 vto.)
Pues el Dean es ido y un Canónigo que habia murió, no debe proveerse
prevenda alguna, porque apenas bastan las rentas desta iglesia para dos
curas, un sacristan y dos mozos de coro, y estos bastan para la poca
gente que hay.
Los diezmos de la isla rentan act.^{te} 900 pesos de oro, V. M. mandó
que los oficiales me cumpliesen sobre mi cuarta hasta mil ducados, y
con todo no puedo mantenerme.
El cura de Bayamo es muerto, V. M. como Patron nombre, ó deme comision.
Esta catedral no está acabada, V. M. provea con limosna.
Luego que vino Soto mandó que nadie vendiese caballos ni mantenimientos
fuera de la isla, pena de muerte. El ha tomado 250 caballos, ha
mantenido casi un año 500 hombres y lleva mantenimientos para otro;
todo sin pagar al dinero casi nada. ¡Cuanto daño no ha causado a los
vecinos que se mantienen de sus labranzas y crianzas! Añádese que lleva
la gente della util para la guerra. De ahí es alzarse los indios, y es
de temer no dejen cristiano vivo.
Vasco Porcallo tenia su asiento en medio la isla, era poderoso y
esforzado y temido. Lo ha llevado, y con su ausencia cesa el temor de
los indios. Desto tenemos ya muestra, porque aportó alli dende a pocos
dias que se partió el Adelantado una carabela y saltaron en tierra 17
cristianos, y estando reposando á la costa dan sobre ellos 12 indios e
2 negros, y mataron de los 17 cristianos los 14.
(Despues de la fecha añade que no es cierta esta noticia.)
347.
(Año de 1539.—_Julio 25, Santiago._)—Testimonio librado por Cristóbal
de Torres de como fueron pregonadas las provisiones Reales para que
todos cuantos tengan en las Indias indios encomendados hagan una casa
de piedra ó ladrillo dentro de año y medio, y que cuantos gocen de
dicho repartimiento y sean solteros ó tengan fuera sus mujeres, se
casen ó las traigan dentro de tres años.—(_Acad. de la Hist._, colec.
Muñoz, t. LXXXI, fol. 276 vto. Extracto.)
348.
(Año de 1539. _Agosto 28._)—Carta de Gonzalo de Guzmán sobre los
daños de los indios alzados.—Noticias de Tierra Firme.—(Extracto.
_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXXI, fol. 277.)
Sigo sirviendo mi oficio de veedor. Hartas mercedes necesita esta isla
para su remedio. Los indios para servirnos son pocos, para alzarse y
dañar muchos. En esta provincia de Santiago de dos años acá han muerto
mas de 25 españoles y cada dia estamos con zozobras, ahora mayormente
que estan despoblados los dos tercios de la isla, porque tres ó cuatro
puertos que hay desde el Puerto del Principe hasta la Havana, dejolos
Soto tan desamparados de bastimentos y alguna gente, que 20 indios
bastarán para acabar con ellos.
El no haber en m.º tiempo desagraviado los indios de los malos
tratamientos de sus encomenderos es gran parte para sus alzamientos.
De aqui a la Havana hay cerca 250 leguas. He sabido que de San Juan acá
se han abierto los cimientos de la fortaleza.
Soto ademas de haber estado con su gente un año comiendo á costa de
los vecinos, hizo dos males gravísimos: 1.º Quitar la mayor grangeria
de la isla en mandar que no se extrajesen mantenimientos ni caballos;
despues acá no vienen navios y la gente está perdida. 2.º Haber llevado
á Porcallo, que estaba en la provincia de la villa de la Trinidad, en
medio de la isla, el cual tenia solo mas posibilidad que cuatro puertos
juntos, y era muy temido. Soto lo dirige todo á la Florida, do precisa
permanecer, y pierde esta isla.
En ninguna parte de Indias se pagan derechos de los indios esclavos
que llevan á vender, salvo en esta isla; por eso no los traen, en daño
della, pues tiene necesidad dellos. Suplico.
En 24 de este mes llegó aquí un navío que venia de Jamaica, do los que
vienen trataron con gente que venia de Cartagena, e hizo alli escala
para proveerse y seguir á España. Venia el Ldo. Jimenez, teniente que
fue del Adelantado de Canaria. Este fue tres años ha con 600 hombres
desde Santa Marta por el Rio Grande á descubrir, y 300 leguas la tierra
adentro llegaron a una tierra maravillosa y rica; alli se toparon él,
Federman y Benalcazar, y de concordia todos tres poblaron en aquella
tierra un pueblo de toda la gente que traian, y tomaron 400 ó 500 mil
castellanos con muchas piedras. En dicho navio van a dar cuenta a V.
M. Temo den con un cosario frances que oigo haber estado en Puerto de
Plata, hurtado 65 sacos de algodon y venirse por el norte desta.
349.
(Año de 1539.—_Septiembre 3, Santiago._)—Carta del contador Juan de
Agramonte dando cuenta del mal estado en que se halla la isla; indios
alzados; inseguridad; necesidad de nombrar un visitador; que Hernando
de Soto ha prohibido extraer caballos y víveres; informa de Lope
Hurtado y propone reformas en la Hacienda.—(_A. de I._, 54-1-34.)
Sacra Cesarea Catolica Magestad=Yo llegué a este puerto martes de
carnestollendas y escrevi a vuestra Magestad a diez de abryll en el
mesmo navio que yo vine aqui, haziendole saber todo lo que yo alcance a
saber e soy obligado de dar aviso dello a vuestra Magestad, y el navio,
como dicho tengo, salio de aqui a honze de abryl e bolvio á este puerto
otro dia de san juan anegandose por la mucha agua que hazia. Digo que
al tienpo que yo vine a esta ysla estava muy perdida por las cabsas
siguientes:
Lo primero por averse alçado muchos yndios, los quales mataron diez e
ocho ó veynte cristianos y otros tantos negros, por lo qual estava la
gente desta ysla tan atemorizada que no osavan entender en las minas ni
en otra grangeria nenguna, y la cabsa de todo este daño y alçamiento
de yndios fue por el mal tratamiento que les hazian los cristianos
que los tenian a cargo, y esto por no aver persona que tuviese cargo
ninguno de visitar el tratamiento que les hazen a los dichos yndios,
y en esto cumple que provea vuestra Magestad de una persona fiel que
tenga cuydado de visitar los dichos yndios y ver el tratamiento que se
les haze, y en esto se tiene por cierto estavan los yndios seguros de
alçarse.
Y lo otro es aver mandado el governador don Hernando de Soto, so pena
de la vida, nadie sacase desta ysla cavallos ni bastimentos ningunos y
a esta cabsa a estado, como dicho tengo, esta tierra muy perdida y sin
trato ninguno, aunque ya agora, gloria a nuestro señor, esta la tierra
muy pacifica y comiençan de venir navios de Tierra Firme a tratar
como solian y las minas andan y las gentes dellas seguras, y esto se
a segurado por la diligencia que se puso en seguimiento de los yndios
cimarrones y de otros de paz disimulados y enbijados que hazian el
daño que dicho tengo, de los quales se prendieron quinze o veynte y se
hizo justicia dellos y por esto estan atemorizados al presente todos
los demas yndios que ay en esta ysla y creese que por agora no osaran
alçarse.
Yten digo que lo que piden los deste cabildo a vuestra Magestad en lo
del cobre conviene mucho al servicio de vuestra Magestad y sera mucho
remedio desta ysla por ser tanta la cantidad del cobre y estar tan
cerca desta cibdad.
Y tanbien digo a vuestra Magestad que e sabido de algunos maestres y
pilotos no aver tan buen recabdo o deligencia qual conviene al servicio
de vuestra Magestad en el puerto de san German, diciendome que los
oficiales que estan alli no les vesitan los navios ni registros quando
vienen de paso para la Nueva España como aqui se haze, y que por esta
cabsa no quieren benir a este puerto sino a san German; sobre ello
vuestra Magestad provea lo que mas servido fuere.
Otro si digo a vuestra Magestad que en viniendo aqui pedi quenta
a los que avian tenido cargo de cobrar las rentas y hazienda de
vuestra Magestad como vuestra Magestad me manda por un capitulo de la
ynstruccion, que mandó dar para ello, y hallé que a siete de novienbre
avian fecho tiento de quenta Hernando de Castro, que esta por thesorero
al presente por absencia de Lope Hurtado, y Gonzalo Hernandez de
Medina, contador, al qual dexó en el dicho oficio el governador Soto,
y hallé que los dichos oficiales enbiaron relacion de la dicha quenta
a vuestra Magestad, y luego a siete de mayo hezimos tiento de quenta
otra vez: la relacion de la dicha quenta enbiamos a vuestra Magestad. A
Lope Hurtado quise pedir quenta, y no hallé quien su poder tubiese para
ello, y dixeronme los dichos oficiales Hernando de Castro y Gonzalo
Hernandez de Medina, como al tiempo que mandaron yr al dicho Lope
Hurtado a Castilla, averiguaron quentas delante el dicho Lope Hurtado
y se le hizo de alcance quatrocientos y setenta y siete pesos, de los
quales el no dió el descargo como devia, y para cobrarse los dichos
pesos no le hallo otra hazienda sino el oro que le traen sus yndios de
las minas, ni tan poco tiene dadas fianças como manda vuestra Magestad
que las den sus oficiales. Vuestra Magestad provea lo que mas servido
fuere en esto que digo.
Y tanbien digo a vuestra Magestad que e sabido y e hallado por verdad,
que el dicho thesorero Lope Hernando, de ocho años que a questá en
esta tierra, los cinco y mas á estado siempre fuera della con pleytos
y enbaraços que a tenido con los vecinos desta cibdad, y todo a cabsa
de ser muy ynquieto y de peligrosa conversacion, tanto que se de muchas
personas de bien desta cibdad se yrian desta ysla si vuestra Magestad
manda volver aqui al dicho Lope Hurtado, y yo sin conocerle segund lo
que del e sabido lo temo: suplico a vuestra Magestad provea en esto
que digo lo que mas servido fuere, proveyendo en la paz y concordia
que conviene a los pocos que en esta ysla bivimos y tan bien el buen
tratamiento que se deve hazer a los maestres y marineros que suelen
venir a este puerto que por no hazerseles tal el dicho thesorero Lope
Hurtado, tiene desterrados a los que aqui solian venir, so color
que queria poner buen recabdo en la hacienda de vuestra Magestad,
haciendoles muchos sinsabores e mal tratamiento.
Otrosi digo a vuestra Magestad que para el poco trato que ay en esta
ysla y el poco oro que se coje en ella, bastan dos oficiales, siendo
tales personas de los quales vuestra Magestad tenga seguridad e
confianza.
Yden digo que al tiempo que vuestra Magestad señaló los salarios a
los oficiales que tiene en esta ysla, les davan muchos yndios con los
quales se sustentavan, y ahorravan muchos dineros, e yo vine a tiempo
que no uvo yndio ninguno que se me pudiese dar ni espero por agora, por
que eredan los hijos y mugeres: digolo por que el servicio que tengo
de tener a de ser a costa del salario que vuestra Magestad me haze
merced, que es ochenta mill maravedis e veynte myll para un oficial
que de necesidad tengo de tener, y los bastimentos valen aca en tanto
precio que no es posible tener yo para mantener mi muger e hijos e casa
con los dichos ochenta myll maravedis; por tanto suplico a vuestra
Magestad me mande proveer con el remedio que en mas sea servido, pues
sabe vuestra Magestad que antes de agora le e servido por estas partes
a costa de mi hazienda, como parece por una provança que hize en el
pleyto que traya con don Alonso de Lugo.
Otrosi digo a vuestra Magestad que los yndios que tenia Pedro de Paz,
contador, a cinco o seys años que estan sin señor, solamente debaxo
del mando de un cristiano criado del dicho Pedro de Paz y por no estar
ellos tan bien tratados como hera raçon, se alçaron algunos dellos;
suplico a vuestra Magestad, pues ellos estan como digo, y Guiomar de
Guzman, la muger del dicho Pedro de Paz, difunto, está en Sevilla
entendiendo en lo que le cumple, me haga merced de los dichos yndios,
pues yo estoy acá en servicio de vuestra Magestad y con la necesidad
que dicho tengo.
Yten sabe vuestra Magestad como mando por una cedula que se llevase
almoxarifazgo de los yndios esclavos que venian a esta cibdad e ysla
por la duda que tenian los dueños y señores de los esclavos, diziendo
que aviendo pagado el quinto, no vendiendo no devian derechos de
almoxarifazgo, la qual cédula fue hecha en Madrid a los veynte e dos
de henero de myll e quinientos e treynta e seys años y agora sobre
esto mismo a resultado otra duda, diciendo que la cedula habla de los
esclavos que se truxeren a esta ysla y que no dize de los que pasaren
de camino tocando en ella o trayendolos para su servicio, de que ay
algunos escrupulos, por que muchos dizen que no tocarán si asi a de
ser, por que aunque no se desenbarquen todavia les llevan los derechos,
y asi lo hazemos sin embargo de aquello. Todavia sera menester
declaracion para que sepan que no reciben bexacion y que los oficiales
son cavsa dello: a vuestra Magestad suplico provea en ello como mas se
sirva.