entrada un tiro de piedra, e aun pequeño, del un cabo questa un peñol
alto e junto a el es lo mas hondable, por manera que todos los navios
que entran en el no pasan mas apartados del de una lança, que desde
arriba del y de la ladera, a pedradas podrian hazer mucho dapño a
qualquier navio que entre. Y despues que pasa deste, entra por otros
ancones de sierras, y de que a pasado esto, sale á la anchura del
puerto y va desde alli legua e media por este ancon hasta llegar al
pueblo que esta en la costa del. Del otro cabo son unos peñascos mas
baxos. Es tan seguro para quien tiene notiçia dél, que no le ay en
todas estas partes ninguno, mas juntamente con esto, para quien no le
sabe es tan temeroso, por que puestos en la mar a la boca descubre
luego otro peñasco questa frontero, por manera que no se puede ver
la baya, y por esto me parescia a mi que estavamos seguros de que
osaria entrar frances dentro. Mas acaeció que en quatro de abrill que
paso, salio un vergantin deste puerto, y yendo seys o siete leguas
de aqui topó en la costa un navio grande frances de tres gabías, y
metio velas tras el vergantin y de que se le junto a tierra, fue tras
el su barco a remo y vela y con ciertos tiros de artilleria tirado,
por manera que a la entrada del puerto le tomó, y como las velas que
tenemos alli en el peñol nos avian dado nueva de navio, enbiamos una
barca á toda priesa a que supiese que hera y llegó a tienpo questava
despojando el barco, del qual tomaron a toda la gente que llevava y
dexaron el vergantin, y con el maestre deste vergantin, otro dia de San
Lázaro, entro en este puerto con una sobervia y una velamen de navio
que parescia que nos avia de llevar todo el pueblo. Estava a la sazon
en este puerto Diego Perez, vecino de Sevilla, capitan y piloto de un
navyo suyo, que descansadamente pudiera caber en el del frances, y como
vio venir el navío, juntase a tierra y çabordó el suyo junto al muelle,
y como el frances le vio, adereça contra el por enbestille, y como era
baxo, toco y tirose afuera y surge un tiro largo de piedra del, y en
esto era tanta la priesa de jugar de artilleria de anbos, que no se
daba punto despacio. Duró esta pelea de anbos desde una ora antes de
medio dia hasta dos oras de noche. En todo este tienpo no falto el
uno al otro de tirarse e responderse. Diole mucho favor a Diego Perez
que estavan dos tiros en tierra que tanbien le fazian mala obra al
frances. Despues de llegados, dos oras de noche, el navio frances echo
una toca e apartose un poco que no se podia ansy tirar, e a media noche
da sus velas y con el terral sálese del puerto. Mató el frances a Diego
Perez tress onbres y destrozole mucho el navio, e mató Diego Perez al
frances ocho o diez onbres, por que alli luego el mismo dia de mañana
hallaron los tress y otros fallaron en el mismo puerto abaxo e a la
boca del puerto hechas ciertas hoyas donde enterraron otros. Hicieron
mas daño, questava un navio cargado de caçavi mafyz para Tierra Firme y
pusieronle fuego: quemose todo. En lo que toca a lo de Diego Perez, se
dezir a vuestra Magestad que lo fizo tan sabia e osadamente, que no se
halló en quanto duró este tienpo de la bateria, que bolviese el rostro
ny se quitase de sobre sus tiros, por que aunque tenga artillero, el se
era el capitan y artillero: bien creo que sy vuestra Magestad mandara
fazer ynformacion de su denuedo y esfuerço de aquel dia, que le hiziera
mercedes. El navio anduvo despues siete o ocho dias por sobre este
puerto y de aqui dizen que tiró la buelta de la Favana. E dado quenta
a vuestra Magestad desto porque se a de dar y por que sepa la miseria
desta cibdad e ysla, que no queda en ella un tiro de artilleria ny
un grano de polvora, quel uno de aquellos tiros era de Diego Perez.
Armas no ay honbre que tenga de una espada arriva, que lanças no las
tienen todos. Dezillos haced rostro que salen franceses, responden,
estoy desarmado. Vallestas no ay ocho en Santiago; arcabuz y escopeta
no ay ninguno. Y es tan aparejado para defender el salto del muelle,
que treynta onbres lo defenderian a ciento; digo si fuesen onbres,
mayormente que ay fartos negros que para el proposyto farian mucho con
piedras, y creo que sy no oviera la resistencia de Diego Perez, que sy
saltaran en tierra cincuenta honbres, quemaran el pueblo y creo que
quemado él no le queda ysla a vuestra Magestad de Cuba.
Agora quando fue destas partes el capitan Basco Nuñez Vela por cierto
desastre que ovo un navio con otro, se ovo de abrir el uno dellos, el
qual vino aportar a la cibdad de Santo Domingo: venia tan lleno de
artilleria que nos an certificado que traya mas de quatrocientos tiros
de fuego entre chicos e grandes, con mucha munycion y gran cantidad
de polvora. Muy gran merced fará vuestra Magestad a esta su cibdad e
ysla que de los tiros gruesos mande dar para ella media dozena y de
los otros algunos tambien Nos hara grand merced que mande traer a ella
cincuenta o cien ballestas y quel governador las reparta estas por sus
dineros con todas las costas que hizieren que son mucho menester para
seguro del pueblo e ysla.
Demas desto, o porque no a avido governador o porque los yndios lo
tienen ya de costubre, este mes de otubre que paso se levanto una
quadrilla de yndios, e como los españoles que están por el campo y las
estancias estaban descuydados, mataron doze o treze españoles e a otros
yndios mansos e negros, por manera que para esto e otras cosas que los
franceses nos an fecho e facen, a avido grand necesidad de dineros y
no fallamos otro remedio syno echar sisa sobre nosotros, de mas de que
a un año que todos los dias por rueda tenemos dos velas en la boca del
puerto; suplico a vuestra Magestad sea servido de mandar aprobar la
sysa hasta en trezientos pesos, pues nosotros los que la fazemos echar,
somos los que mas pagamos della.
El pueblo de San Salvador del Bayamo está de aqui veynte e cinco
leguas, y es despues deste el mejor pueblo de la ysla, y esta en mejor
comarca para la poblacion de ella que puede estar: agora como an visto
los vecinos de aquella villa el contrato de Tierra Firme, a los tomado
codicia para contratar el pueblo, de mudar el pueblo de alli veinte e
cinco leguas, que faziendose ansy, hazen muy mala obra a toda la ysla
y los que mas an de perder an de ser ellos, porque dexando sus casas,
quando acaben de fazerlas aculla, no ternan yndios ny que comer. Mande
vuestra Magestad, sy fuere servido, que no se muevan, por que aun para
las rentas de vuestra Magestad es dañoso, que eso poco que suelen dar
de quinto, se perderá, porque alli no llevan fyn de echar yndios a la
mina, syno entender en labrar para que vendan, y criar puercos.
En los españoles a avido este año pasado en esta cibdad muchas
dolencias, que nunca tal en ella vieran, que an faltado muchos vecinos;
la otra gente esta buena bendito nuestro Señor.
En siete de junyo llego a este puerto el adelantado don Hernando
de Soto con seys pieças de navios e con muy lucida gente, hasta
quinientos onbres, que dizen que son todos. Saltaron en este puerto y
se aposentaron en esta cibdad y en las estancias de los vecinos della,
de lo qual todos an recebido gran fatyga, por que como a este puerto
acuden siempre muchos navios de la costa de Tierra Firme, la mayor e
sola grangeria que tienen los vecinos desta cibdad es vendellos todos
los bastimentos que grangean y tienen, y desta cabsa y de aver sydo
este año muy esteril, nos fallo tan pobres de comyda, que aun para
todos los vecinos faltava, e acaeçe que sy el pueblo tenia necesydad
della, el la traya tanta que me paresce que no podrá facer la guerra ni
pacificacion no abundando de comida, y junto con esto menos cantydad de
dineros para proveerse de donde quiera que la aya; lo que he sentydo
del es que quiere esperar en esta ysla hasta que se pueda remediar de
una o de otra parte, y en verdad que los vecinos an pasado e pasan gran
fatyga en la comyda que a su costa les dan a toda su gente. A fueras
desto yo veo abilidad e tan buena manera en su persona, que creo que
fará mas fruto que los pasados. Quiera Dios que no sea tan en perjuicio
de la ysla que los vecinos della no la ayamos de dejar, por que demas
de avelle mantenido e mantenerle su gente, sabemos que nos an de sacar
de los moços e algunos vecinos, que sin ellos podemos dexallo todo
y bivir mal en la tierra, y él lleva los ojos y el pensamiento tan
puesto en la Florida, que se le dara poco por la perdida desta. No
podemos dexar de dar grandes quexas por lo presente e por lo que tengo
dicho, que esperamos mayormente que de cada dia fazen mas dapños los
yndios alçados, y despues quel dicho Soto vino, an fecho harto daño,
por manera que quando mas necesidad tenya la ysla de socorro, la biene
mas perdicion por que estamos ciertos que en estos ocho meses no puede
salir de aqui, e no aviendo que comer para los naturales, dar ellos de
comer a su costa quinientos ombres, y aquel remedio se le busque, no
puede syno venir tarde.
Arriba hago saber a vuestra Magestad lo que acaecio en este puerto con
un navio frances e como de que fue la buelta de la Havana, paresce que
llegó alla en quatro deste mes de mayo e como yva solo, tomolos tan
descuydados, que los robó todo el pueblo y fue de arte que aun algunos
vecinos no pudieron salvar los dineros que tenian. Despues de averle
todo saqueado, pusyeron fuego al pueblo, que no dexaron en el una
estaca que no quemaron, y la yglesia. Tanbien tomaron tres o quatro
navios sin la gente, por que se acogeron con las barcas a tierra. Aqui
pensamos quel adelantado Soto truxera algun artilleria y municion y
que nos dexara alguna, y creo que antes le falta, por manera que queda
este puerto syn un tyro de artilleria ny municion nynguna sy vuestra
Magestad no nos manda socorro de alguna de la que ay en Santo Domingo
de la Española. Gran merced faria vuestra Magestad a esta cibdad e ysla
en mandarla facer una fortaleza por que la necesydad que della tyene es
grande.
Nuestro Señor la ymperial y Real persona de vuestra Magestad guarde y
prospere en su santo servicio con acrecentamyento de mas ymperios e
reynos como vuestra Magestad desea y deseamos sus criados y vasallos.
Desta su ysla Fernandina, de la cibdad de Santiago, a veynte dias del
mes de julyo de IUDXXXVIII años.
Criado y vasallo de vuestra Magestad que sus ymperyales pies y manos
beso,=Gonzalo de Guzman.=Hay una rúbrica.
329.
(Año de 1538.—_Julio 26, Santiago._)—El cabildo de la ciudad
participa ocurrencias.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXXI,
fol. 121. Extracto.)
En 7 de Junio llegó al puerto el Adelantado don Hernando de Soto con
cinco navíos con 600 hombres, para conquistar la Florida, y proveido
gobernador de la isla. Hubieron gran contento. El está ordenando su
jornada. Presentó por su alcalde mayor al Licdo. Bartolomé Ortiz.
Mientras el corsario frances y D. Perez se lombardearon, por Abril,
los más vecinos se fueron á sus estancias á poner en cobro sus mujeres
y hacienda, por no haber resistencia en la ciudad. Tienen nueva que
dicho corsario, habiendo ido á la Habana, quemó pueblo é iglesia,
tomó cantidad de oro de difuntos y armada y hizo otros daños. Si no se
provee de remedio, peligran esta iglesia y casas de piedra, que si una
vez se destruyen, tarde volverán á hacerse.
De ocho meses acá hacen mucho daño en la isla 20 ó 30 cimarrones. Al
punto que vino el Adelantado envió cuadrillas contra ellos; una de
aquí, otra de San Salvador, mas hay falta de armas; convendría proveer
de Sevilla hasta 50.000 mrs. la mitad de ballestas y la mitad de lanzas
y rodelas. Pagarán su importe.
Suplican se mande hacer allí una fortaleza, como en la Habana.
El Obispo llegó diez ó doce días después que el Adelantado. Se han
alegrado.
330.
(Año de 1538.—_Julio 27._)—Los oficiales reales Castro y Fernández
dan noticia de pagos y de la muerte de Pedro de Paz. Fortaleza de la
Habana.—(Extracto. _Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXXI, fol.
121 vto.)
Manda V. M. demos al Adelantado Soto lo que nos pidiere para la
fortaleza de la Havana. Ha pedido 4.000 pesos; sepamos hasta cuánto
podremos darle mas, y pues se nos manda tener cuenta del gasto, y la
Havana dista 300 leguas desta ciudad, mande V. M. asistir y tener
cuenta á los regidores de aquella villa.
Se enviaran a Nueva España las dos docenas de bestias asnales que V. M.
manda, pero como no las hay en esta ciudad, deberan traerse de otras
villas. Estas bestias las llevan de aquí muchos mercaderes: son mulas y
acémilas y valen á 30 pesos.
Pedro de Paz, Contador desta, murió en Sevilla. El Obispo ha traido
poder de la mujer y herederos para cobrar sus bienes, y otra para que
no se le quiten sus indios, que quizá recaerán en su hijo, a quien diz
se da el oficio; pero es mochacho. Entre tanto lo usa G.º Hernandez,
aquien suplicamos se le de el salario.
Son pasados todos los términos dados á Lope Hurtado para exhibir
fianzas abonadas, segun la cédula de V. M., pues se ha declarado no
serlo las que tenia. Por eso á nuestro pedimento se ha mandado por
justicia no usemos con él dicho oficio, y juntos con el Gobernador
nombremos tesorero. El apeló y se sigue pleito. Hacemos saber que de
nueve años que tiene el oficio, casi los cinco ha estado ausente por
sus pleitos que nunca está sin ellos.
V. M. tiene mandado pagar en esta isla
A D. Hernando Colon 500 pesos.
Al Alcalde mayor por el Adelantado 200 "
Al Tesorero desta 222 "
Al Contador 222 "
Al Fator 133 "
Al Veedor de fundiciones 155 "
Al guarda de la mar 30 "
Al guarda de la Casa de la Contratacion 10 "
————————————
SUMAN 1.472 pesos.
————————————
Manda V. M. que la Cruzada no entienda en los bienes de absentes. Quien
entenderá? (_Que lo envien á la Casa de Sevilla con los bienes de
difuntos._)
Rojas esta trasladando sus cuentas de Jamaica para enviallas.
La Cédula en que manda V. M. á los alcaldes ordinarios desta ciudad se
informen de los puertos, caletas y playas de la costa desta isla y de
las alturas, se les notificó y entregó.
Escribiendo está el Obispo como Inquisidor por cierto proceso que hizo
contra Lope Hurtado; le mandó ir en la primera nao a presentarse ante
los Inquisidores de Sevilla pena de 500 pesos. Se escusa de ir en esta
y ofrece en la otra.
331.
(Año de 1538.—_Agosto 1.º, Santiago._)—Bernardino de Quesada,
procurador de la ciudad, avisa la llegada del gobernador Hernando
de Soto con 500 hombres, para mantener los cuales se esfuerzan los
vecinos, aunque apurados por estar la tierra pobre. Pide remedio:
que se provea el cargo de gobernador en un caballero de la isla que
castigue á los indios alzados; que se envíe artillería y se consienta
la exportación de caballos.—(_A. de I._, Audiencia de Santo Domingo.
La Florida. Papeles por agregar.)
Sacra Cesarea Catolica Magestad.=Por que al presente en esta cibdad
de Santiago no se pudieron juntar los procuradores desta ysla, de las
villas y lugares della, yo como procurador general desta cibdad de
Santiago quise hacer relacion a Vuestra Magestad de lo que pasa como
leal vasallo de vuestra Magestad, y es que en nuebe de junio deste
presente año llego á esta ysla de Cuba en esta cibdad de Santiago
Hernando de Soto, governador desta ysla y adelantado de la Florida, con
mas de quinientos ombres, e se aposentó en esta cibdad de Santiago e
comarcas e haziendas de los vecinos desta cibdad, e les dan de comer
hasta agora sin por ello llebarles ynteres ninguno, e los vecinos
desta cibdad están muy alcançados, porque dos años uno tras otro an
sydo muy faltos de tiempos para crearse los bastimentos, y a esta
causa los vezinos reciben mucha fatiga en sostener tanta gente a su
costa, y como esta ysla aya seydo madre para poblar la Nueva España y
bastecer la Tierra Firme y despues que el Perú se descobrió han salido
desta ysla muchos bastimentos y caballos y cristianos españoles, esta
ysla esta muy desposeyda y muy huérfana de quien por ella hagan, y si
vuestra Magestad no la remedia ella va muy perdida.
Y la perdicion della es que el governador Hernando de Soto se yrá a
su conquista de la Florida y procurará de sacar todos los españoles
que mas provechosos son para sostener esta ysla en paz, y estorbar
que los vecinos desta ysla no bendan caballos ni bastimentos para la
Tierra Firme ni para el Perú, porque hasta aqui los vecinos heran
rremediados con bender caballos y bastimentos a los nabios que benian
á buscarlos para la Tierra Firme y Perú y agora estorbandoselo como
digo el governador Hernando de Soto, los vezinos desta ysla y vasallos
de vuestra Magestad rreciben muy grand perjuycio y se despoblará la
tierra, y aunque al presente vuestra Magestad no tenga mucha rrenta en
esta ysla, ella a seydo causa para sostener otras partes donde vuestra
Magestad tiene muchos vasallos y renta.
Y ansi mismo digo que Hernando de Soto se yrá a su conquista de la
Florida y no creo volvera de ella: dexa aqui un alcalde mayor y no
se como le yrá a esta ysla, porque siempre a seydo governada por
cavalleros á quien vuestra Magestad proveya el cargo della y tenian
cuydado que si los yndios naturales desta tierra se alçaban, como agora
lo an hecho, los enbiaban luego a conquistar y a pacificar, y Hernando
de Soto me paresce que tiene mas el ojo a la conquista de la Florida
que no al remedio desta ysla, por que agora abrá un mes, an muerto
ciertos cristianos españoles y quemado muchas haziendas de vezinos
desta ysla, y antes desto abian muerto otros diez o doce españoles
y quemado pueblos y haciendas, y en este mismo tiempo entró en este
puerto un navio frances en que si no fuera por un navio de que era
maestre un Diego Perez que a la sazon se halló en este puerto y bien
aderesçado de artilleria y le defendió que no saltasen en tierra, que
si por él no fuera, toda esta cibdad la quemaran y robaran, y por
esto suplico á vuestra Magestad que pues Hernando de Soto se a de yr
a conquistar la Florida, vuestra Magestad encomiende y encargue la
governacion desta ysla á persona caballero natural della que tenga
cargo de los yndios alçados y del rrecabdo deste puerto, para que
aunque vengan los franceses no puedan hazer desservicio a vuestra
Magestad y maltratar sus vasallos, y esto lo a de mandar vuestra
Magestad proveer con toda brevedad, porque ansi conviene al servicio
de vuestra Magestad, y por que creo que el cabildo desta cibdad y el
obispo desta ysla escriven a vuestra Magestad larga relacion desto, me
rremito á sus cartas y rrelacion que dello hacen.
Ansi mesmo suplico á vuestra Magestad sea servido de mandar proveer una
proviçion para que los vezinos desta ysla puedan vender los caballos y
todo lo que tubieren de su labrança y criança a los que binieren a esta
ysla a contratar, e los mesmos los puedan llevar o enbiar a donde mas
probecho les sea como lo solian acer.
E ansi mismo vuestra Magestad deve mandar proveer de alguna artillería
gruesa y pequeña con su munición para guarda deste puerto, porque
abiendola, la hazienda de vuestra Magestad y sus vasallos estaran
seguros de ser robados de franceses, y esto debe vuestra Magestad
mandar probeer con toda brebedad porque ansi cumple á su servicio.
Otro me se ofrece que hazer saber a Vuestra Magestad sino que quedo
rogando a nuestro Señor guarde la ymperial persona de vuestra Magestad
con acrecentamientos de mayores reynos. De Santiago de Cuba primer dia
de agosto de mill e quinientos e treynta e ocho años.
De vuestra Sacra Cesarea Catolica Magestad=su muy humilde vasallo
que sus ymperiales pies besa=Geronimo de Quesada.=Hay su rúbrica
correspondiente.
332.
(Año de 1538.—_Septiembre 14, Santiago._)—Testimonio de Real cédula
enviada á los oficiales reales para que entreguen al Adelantado
Hernando de Soto 3.000 pesos para la fortaleza de la Habana.—(_A. de
I._, 2, 1, /25.)
333.
(Año de 1538.—_Octubre 26._)—Real cédula concediendo para la iglesia
y hospital de la Habana las penas de Cámara por diez años.—(_Acad. de
la Hist. Índice general del Consejo de Indias_, fol. 331 vto.)
334.
(Año de 1538.—_Noviembre 22_, Toledo.)—Real cédula ordenando á los
oficiales reales, á petición de D. Fernando Colón que á su riesgo
remitan á Sevilla los 500 pesos que le están asignados.—(_A. de I._,
79, 4, 1.)
El Rey=Nuestros oficiales de la ysla Fernandina, llamada Cuba. Por
parte de don Hernando Colon me ha sydo fecha relacion que bien sabiamos
como le haviamos hecho merced de quinientos pesos de oro en cada un
año por todos los dias de su vida, pagados en esa dicha ysla, y que
porque el no tiene en ella persona que los cobre y enbie, aunque ha dos
años que se hizo la dicha merced, no ha recibido cosa alguna dellos,
e me ha sydo suplicado vos mandase que tuviesedes cargo de los enbiar
a los oficiales de Sevilla, por sus tercios, de cada año, para que
mostrandoles fee de como es bivo, se los entreguen, e que demas desto
el os daria poder para que se los enbiasedes en qualquier navio que
a estos reynos vinyese, a su riesgo, o como la mi merced fuese. Por
ende yo vos mando que enbiandoos el dicho don Fernando Colon poder
bastante para que podays enbiar a estos reynos los dichos quinientos
pesos de oro, por los tercios de cada un año, en qualquier navio que
venga a estos dichos reinos a su riesgo y aventura, yendo en el dicho
poder clausula que con carta de pago del maestre del navio en que lo
enbiardes faga ante escrivano publico desa cibdad de Santiago, que
se da por contento de lo que le entregaredes al dicho maestre y a
vosotros por libres dello, enbiareys los dichos quinientos pesos de
oro a los nuestros oficiales de Sevilla por los dichos tercios de cada
año, tomando primeramente para vuestro recabdo el dicho poder con
la dicha clausula y la carta de pago del dicho maestre, fecha antel
dicho escrivano publico, como dicho es, y mando a los dichos nuestros
oficiales de Sevilla que mostrandoles el dicho don Fernando Colon fee
de como es bivo, le entreguen lo que de esa les enbiardes con el dicho
maestre para en quenta de los dichos quinientos pesos. E los unos ni
los otros no fagades ende al. Fecha en Toledo a veynte y dos dias del
mes de noviembre de mill e quinyentos e treynta y ocho años yo el Rey.
Refrendada de Sámano: señalada de Beltran, Carvajal, Bernal, Velazquez.
335.
(Año de 1538.—_Valladolid._)—Minuta de la Real cédula ordenando á
Fray Diego Sarmiento, obispo de Cuba, que vaya desde luego á su
diócesis, según le mandó el Emperador.—(_A. de I._, 53, 1, 7.)
La Reyna=Reverendo in Cristo padre don fray Diego Sarmiento, obispo
de Cuba, del nuestro consejo. Vi vuestra letra de XV de henero deste
presente año que escrivistes a los del nuestro consejo de las Yndias, y
en lo que dezis cerca de la cédula que se mandó dar para que fuesedes
a residir en el dicho vuestro obispado, la mandó dar el Emperador
mi señor, porque avia mucho tiempo que estava sin prelado, y haver
cada dia entre el Dean y Cabildo de la yglesia cathedral discordias
y desenciones, de que Dios nuestro Señor es deservido, y porque le
pareció que asi para el remedio desto como para la conversion de
los naturales de aquella tierra y buen recabdo y servicio del culto
divino convenia que con toda brevedad fuesedes a ella, y vos teniendo
consideracion a esto lo haviades de haver hecho, asi os encargo y
mando lo hagais con la más brevedad que ser pueda, que demás de servir
en ello a nuestro Señor, su Magestad y yo recibiremos en ello acepto
plazer y servicio. En lo de la ayuda de costa que pedis y en todo lo
demás que en vuestra carta dezis, las necesidades que de cada dia se
nos ofrecen son tantas que al presente no a havido despusicion de se
hazer. Vos os yd a residir en el dicho vuestro oficio pastoral y a
entender en las cosas del servicio de Dios y nuestro, que su Magestad
y yo mandaremos tener memoria de vuestra persona y servicios para que
recibais la merced que hoviere lugar. De valladolid a (..... _hay un
claro_ .....) dias de (..... _hay un claro_ .....) de MDXXXVIII años.
336.
(Año de 1539.—_Enero 20, Gibraltar._)—Carta de Lope Hurtado
noticiando su llegada y denunciando abusos del Obispo; gastos del
Gobernador de la Florida.—(Extracto. _Acad. de la Hist._, colec.
Muñoz, t. LXXXI, fol. 275.)
El Obispo tomó del Fator por orden de V. M. 297.000 mrs. de limosna
para las iglesias y los ha malgastado. Como fue provisto de Inquisidor
se hace dueño de todo, hasta de las mujeres que son de buen parecer,
por manera que a esta causa se han [ido] de la ciudad dos casados.
Soto, gobernador de la Florida y Cuba, pidió 5.000 pesos para la
fortaleza de la Havana. Yo dige que se diesen mil a los oficiales de
allí y él insistió que se diesen á él. Ausente yo le dió el Fator tres
o cuatro mil, los que ha tomado para sus necesidades, que la fortaleza
en un año no se empezará.
Al Obispo manda V. M. se den mil ducados de sus rentas, si no sufragan
los diezmos. Entretanto él hurta a V. M. los derechos en mercaderias
que introduce y vende como tratante.
Once años ha que soy tesorero y siempre he visto hurtar la hacienda de
V. M. Continente he avisado, y por ello he sido tan perseguido: ahora
en mi ausencia lo harán mas libremente. V. M. lo remedie.
He llegado con hartos trabajos a esta de Gibraltar, y no podré ir tan
presto, porque sobre mis años estoy tollido de las frialdades.
337.
(Año de 1539.—_Febrero 21._)—Cédula concediendo al Gobernador y
al Obispo la traslación de la villa de San Salvador de Bayamo que
pretenden sus vecinos.—(_Acad. de la Hist. Índice general del Consejo
de Indias_, fol. 331, vto.)
338.
(Año de 1539.—_Marzo 7, Toledo._)—Real cédula á los oficiales de la
Casa de Contratación de Sevilla, mandando envíen á la isla de Cuba
ballestas, lanzas y rodelas hasta en cantidad de 50.000 maravedises,
para armar gente contra los indios alzados, que han muerto muchos
indios, negros y españoles.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t.
LXXXI, fol. 265. Extracto.)
339.
(Año de 1539.—_Marzo 30, Santiago._)—Carta del Alcaide mayor
Bartolomé Ortiz al Consejo de Indias, participando alzamiento de
indios y otras ocurrencias.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t.
LXXXI, fol. 275. Extracto.)
Vine con el Adelantado gobernador y fui recibido al oficio, víspera de
Pascua del Espíritu Santo. Hallamos alzados los cimarrones, matando
españoles e indios, de modo que nadie osaba ir por la tierra. Los
franceses habian saqueado y quemado la Habana, e intentado hacerlo
en esta, dos meses antes de nuestra venida. El gobernador envió
cuadrillas contra cimarrones, y contra franceses comenzó un baluarte en
este puerto, para el que dió un tiro suyo de artilleria y se compraron
otros tres grandes.