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COLECCIÓN
DE
DOCUMENTOS INÉDITOS
DE ULTRAMAR.
COLECCIÓN
DE
DOCUMENTOS INÉDITOS
RELATIVOS AL DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA Y ORGANIZACIÓN
DE LAS
ANTIGUAS POSESIONES ESPAÑOLAS DE ULTRAMAR.
SEGUNDA SERIE
PUBLICADA POR LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA.
TOMO NÚM. 6.
III
DE LA ISLA DE CUBA.
MADRID
EST. TIPOGRÁFICO «SUCESORES DE RIVADENEYRA»
IMPRESORES DE LA REAL CASA
Paseo de San Vicente, 20
1891
INTRODUCCIÓN.
Durante la impresión del tomo II de Documentos de Cuba parecieron
algunos de que no hay constancia en el Archivo de Indias, y por no
interrumpir el orden cronológico se reservaron para principio de este
tercero, donde se insertan, siendo más de notar entre ellos tres
memoriales del P. Fr. Bartolomé de las Casas presentados el año 1516,
proponiendo remedio á las necesidades de la isla, y principalmente al
mal tratamiento de los indios.
Decía el representante[1], que por el trabajo excesivo de las minas
de oro habían muerto siete mil indígenas en el espacio de tres ó
cuatro meses; noticia evidentemente exagerada, como solían serlo las
que el buen Obispo de Chiapa redactaba con propósito de estimular á
los Consejeros reales á reprimir las libertades de los conquistadores
y encomenderos primitivos. Los procuradores de la isla de Cuba
protestaron contra la exactitud de tales informaciones, por las que
se podría creer que la explotación de sus lavaderos había tenido una
importancia que jamás alcanzó.
[1] Documento núm. 291.
No dejaría ciertamente de influir el trabajo en la disminución de
aquellos indígenas, que á ninguno estaban acostumbrados. Años después
informaba el Licdo. Vadillo, _que se acababan á más andar_[2], pero á
ello concurrían el cambio de lugar, de hábitos y de alimentación, las
enfermedades epidémicas y los alzamientos.
[2] En 1540.—Documento núm. 371.
Es de presumir que los memoriales del P. las Casas contribuyeron á la
expedición de Cédulas reales y ordenanzas, prohibiendo en absoluto
echar indios á las minas, por más que los encomenderos, sostenidos por
las autoridades civiles y eclesiásticas, quisieran probar que antes
que perjudicial les era provechoso el ejercicio minero, entreteniendo
sus ocios y librándoles de vicios y tentaciones. De todos modos, las
ordenanzas dictadas sucesivamente, limitando al servicio doméstico las
labores, y decretando al fin la libertad completa, tanto de los indios
cubanos de repartimiento como de los que por esclavos se habían llevado
abusivamente de otras islas ó del Continente, resistidas con tenacidad
por la lucha del interés contra la razón, como acreditan los documentos
del tomo precedente y los que aquí siguen, hubieron de cumplirse, por
la perseverancia con que el Gobierno de la nación las sostuvo sin
contemplaciones[3] y sin atender á los pronósticos repetidos de ruina y
de miseria.
[3] Documentos números 439, 458, 488.
Por evitarlas con tiempo se trasladaron al Perú y á Tierra Firme
algunos vecinos cuya falta, unida á la de los que formaron la
expedición de Hernando de Soto á la Florida, con saca de mucho ganado
caballar y vacuno, aceleró la decadencia.
En la visita pasada por el Obispo el año 1544, se computó la población
de la isla en 660 españoles, poco más de 1.000 indios y 840 negros[4].
Baracoa, Trinidad y Santi Spiritus se habían despoblado y repoblado
con mala fortuna, no siendo muy buena la de Puerto-Príncipe. Solamente
tres centros daban señales de vitalidad; Bayamo, sostenida por la
agricultura y ganadería; Santiago, al amparo de las autoridades á que
daba residencia, y la Habana, porque el puerto servía de escala y
carenero á la navegación de Nueva España y Tierra Firme. En la segunda
de estas poblaciones, la obligación impuesta á todo el que tuviera
repartimiento de indios, de construir casa de piedra ó ladrillo,
había mejorado la edificación primitiva de caña y paja[5]. En la
última se había cuadruplicado el vecindario y empezaban á cubrirse sus
necesidades; sin embargo, las rentas reales en total no alcanzaron ya
el año 1539 á cubrir el gasto de los dos mil pesos á que ascendían los
sueldos y pensiones[6].
[4] Documento núm. 421.
[5] Documentos números 345, 347, 358, 380.
[6] Documentos números 341, 342, 351, 356.
El estado efectivo de la isla en estos tiempos, la escasez de sus
recursos y aun la disposición de los terratenientes, mal avenidos y
no mejor gobernados, se hacen notorios por el hecho sólo de no poder
resistir el ataque de corsarios de escasa fuerza, atraídos por la fama
general de riqueza de las Indias.
Uno entró en el puerto de Santiago el año 1538, y gracias á la
rara circunstancia de hallarse cargando cueros un mercante español
(porque años se pasaban sin parecer ninguno), y á que disparó algunos
cañonazos, se volvió á la mar sin hacer daño[7], pero en la Habana no
halló obstáculo parecido; se apoderó sin resistencia de la población
y la saqueó sin gran provecho[8]. Con el escarmiento, se construyó
allí un simulacro de fortaleza, torre de piedra cercada de tapial y
terraplén sin foso, donde se montaron seis piezas de artillería que ni
daban confianza á los del pueblo ni menos temor á los extraños. Así lo
dijeron los vecinos al Gobierno del Emperador al declararse la guerra
con Francia en 1442, pidiendo urgentemente y con repetición artillería
y armas con que defenderse[9]. Estos elementos fueron concedidos, no
así enviados[10], de modo que al arribar á Santiago por Julio de 1554
un corsario luterano nombrado en las relaciones insertas (por demás
interesantes), Jacques de Sores, sorprendió á la población y sacó á
los habitantes más de 60.000 pesos[11]. Carenó con mucha calma sus
embarcaciones; adquirió noticias y prácticos; se trasladó á la Habana,
desembarcando con banderas desplegadas, y porque algo le resistieron el
alcaide de la fortaleza y sus cuatro hombres de guarnición, no sabiendo
conducirse el Gobernador ni dándole los vecinos el rescate con que
esperaba duplicar el de Santiago, incendió el pueblo, dejándolo por el
suelo, destruyó las estancias inmediatas, y con el saqueo y muertes
de blancos y negros consumó en un momento la ruina de todo aquello
que trabajosamente se había ido levantando en un período de treinta
años[12].
[7] Documentos números 324, 325, 326, 328, 352.
[8] Documentos números 328, 329, 352.
[9] Documentos números 429, 431, 436, 458, 474, 478, 480, 485,
486, 489.
[10] Documentos números 475, 476.
[11] Documentos números 492, 494.
[12] Documentos números 494, 495, 498.
Alonso de Sosa escribía entonces con verdad[13]: «Tres ó cuatro navíos
de franceses se han hecho tan señores de esta mar, como lo es el
Emperador del río de Sanlúcar.»
[13] Documento núm. 492.
CESÁREO FERNÁNDEZ DURO.
NÚMERO 271.
(Año de 1509.—_Mayo 3, Valladolid._)—Real cédula mandando al Tesorero
de la isla Española, Pasamonte, entre otras cosas, que averigüe si
hay oro en la isla de Cuba.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t.
XC, fol. 46 vto.)
272.
(Año de 1509.—_Mayo 3, Valladolid._)—Instrucciones á D. Diego Colón,
encargándole en la señalada con el núm. 31, que averigüe presto si
hay oro en la isla de Cuba, como se sospecha, y lo avise.—(_Acad. de
la Hist._, colec. Muñoz, t. XC, fol. 47 vto.)
273.
(Año de 1509.—_Noviembre 14, Valladolid._)—Real cédula al
Tesorero Pasamonte, ordenando se envíen á Cuba personas hábiles y
experimentadas, por si hay oro, y que atiendan al buen trato de los
indios de la Isla, que son buena gente.—(_Acad. de la Hist._, colec.
Muñoz, t. XC, fol. 55 vto.)
274.
(Año de 1511.—_Junio 6._)—Real cédula al almirante D. Diego Colón
aprobando el asiento que hizo con Diego Velázquez para la isla de
Cuba, y encargando dé cuenta de lo que hiciere.—(_Acad. de la Hist._,
colec. Muñoz, t. XC, fol. 78 vto.)
275.
(Año de 1512.—_Febrero 23, Burgos._)—Cédula al almirante D. Diego
Colón ordenando envíe noticias de Cuba, que se esperan con
ansia.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. XC, fol. 99 vto.)
276.
(Año de 1512.—_Marzo 20, Burgos._)—Cédula al almirante D. Diego
Colón, manifestando el placer con que se han recibido las noticias
de Cuba, por ver que los indios convertidos son más razonables
é inclinados á la fe que los de las otras islas. Ha hecho bien
Velázquez en decirles que sólo iba á visitarles en nombre del Rey y
á convertirlos. Debe continuar tratándolos muy bien, pero estando
siempre sobre aviso para que le tengan respeto.—(_Acad. de la Hist._,
colec. Muñoz, t. XC, fol. 100.)
277.
(Año de 1512.—_Diciembre 10, Logroño._)—Cédula al Almirante y
Oficiales de la isla Española, diciendo, entre otras cosas, que
estima el Rey las nuevas de que los más de los indios de Cuba se
hayan convenido en servir. Encarga que á los que falten los atraiga
Velázquez por buenos modos, precediendo siempre los requerimientos
á la guerra, y así se haga por punto general en todas las
Indias.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. XC, fol. 111 vto.)
278.
(Año de 1513.—_Enero 23, Valladolid._)—Real cédula al almirante D.
Diego Colón, mandando que en las cosas de Cuba que no fueren de
justicia, entienda juntamente con los Jueces y Oficiales, porque en
lo espiritual y temporal no se hagan los yerros que en la Española y
San Juan.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. XC, fol. 117.)
279.
(Año de 1513.—_Abril 3, Valladolid._)—Poder real otorgado á Diego
Velázquez para que, informado de los caciques pacíficos de Cuba,
haga su repartimiento atendiendo: primero, á los Oficiales reales;
segundo, á los primeros pobladores; tercero, á los que tuvieren
cédulas reales, y cuarto, á los que juzgue que mejor los doctrinarán
y tratarán.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. XC, fol. 120, y
t. LXXV, fol. 304.)
280.
(Año de 1513.—_Abril 13, Valladolid._)—Cédula al almirante D. Diego
Colón, ordenando no se entrometa en el repartimiento de Indios de
la isla de Cuba que se ha cometido á Diego Velázquez.—(_Acad. de la
Hist._, colec. Muñoz, t. XC, fol. 119 vto.)
281.
(Año de 1513.—_Abril 21, La Laguna._)—Real cédula á los Oficiales de
la Casa de la Contratación de Sevilla, ordenando envíen dos carabelas
para guarda de las costas de Cuba.—(_Acad. de la Hist._, colec.
Muñoz, t. XC, fol. 118)[14].
[14] Marcharon dos carabelas latinas en el mes de Julio, llevando
de paso varios géneros para el Almirante y Oficiales de la
Española. (Colección Muñoz, t. LXXV, fol. 305 vto.)
282.
(Año 1513.—_Mayo 8, Valladolid._)—Real cédula mandando dar vecindad
en la isla de Cuba, con 80 indios encomendados, á G. G. de Ávila,
siendo casado, y no siéndolo, que dentro de dos años sea obligado á
casarse y lleve la mujer.—(Colec. Muñoz, t. LXXV, fol. 293.)
283.
(Año de 1513.—_Junio 12, Valladolid._)—Real cédula á Diego Velázquez
mandándole dar vecindad con indios á Hernando de Herrera, que va por
poblador á Cuba.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. XC, fol. 125.)
284.
(Año de 1513.—_Junio 19, Valladolid._)—Real cédula mandando que al
almirante D. Diego Colón se den indios en la isla de Cuba como á los
Oficiales reales.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. XC, fol.
125.)
285.
(Año de 1513.—_Junio 19, Valladolid._)—Reales cédulas concediendo
licencia á Amador de Lares, para pasar á la isla de Cuba cuatro
esclavos negros y diez marcos de plata labrada, y vecindad en dicha
isla al mismo Lares, á Diego Bote y á Juan de Alegría.—(_Acad. de la
Hist._, colec. Muñoz, t. XC, fol. 125.)
286.
(Año de 1513.—_Julio 4, Valladolid._)—Cédula al Tesorero de la isla
Española, estimando las noticias que ha enviado de Cuba y lo bien que
procede Diego Velázquez. Encárgasele que informe de lo que conviene
en dicha isla, y si será bien hacer en ella la fortaleza que se ha
pensado.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. XC, fol. 127.)
287.
(Año de 1514.—_Octubre 19, Valbuena._)—Real cédula á Diego Velázquez
encargándole haga nuevos pueblos, ennoblezca la villa de Trinidad y
procure bastecer de pan y carne á Castilla del Oro, trate bien á los
indios y devuelva á la Española los que de allí huyeron.—(_Acad. de
la Hist._, colec. Muñoz, t. XC, fol. 137.)—Extracto.
Continuad como hasta aquí en la pacificacion y conversion de los
indios, pues muestran mejor disposicion a la fe que los de la Española.
Tengoos en servicio de haber cobrado el hombre y las dos mujeres que
habia muchos dias estaban en poder de indios. Decid si ya es tiempo de
embiar algunos frailes, pues aunque ese que teneis con vos bautizando
es tan buena persona, poco fruto hará solo. Tengoos en servicio los
tres pueblos nuevos a mas de la villa de la Asuncion que habiades
hecho: continuad en hacer otros cerca de las minas. Ennobleced mucho al
de la Trinidad, tanto por sus excelentes minas cuanto por la proporcion
de proveer a Castilla del Oro, provincia que procurareis bastecer de
pan y carnes con gran diligencia. Bien me parece para los principios el
repartimiento hecho, y procurad, por descargo de nuestra conciencia,
que se guarden ahí las ordenanzas generales para el buen tratamiento
de los indios. Los caciques e indios que mataron a los que vinieron de
Castilla del Oro, sean bien castigados: siendo tantos los encarnizados
contra españoles quizá convendria tomarlos y enviarlos para servir
en la Española. Escribo sobre ello al Almirante y oficiales, y
proceded con el parecer dellos, atendiendo a que ninguna alteracion
se cause. Todavia trabajad como se vuelvan a la Española los indios
que de alli huyeron a esa, pues no sirven y alborotan á los otros.
Ved si perdonándolos en nuestro nombre se volverán de su voluntad. Se
enviarán algunas cosas de las que pedís en vuestro memorial. Cuanto a
la licencia de descobrir otras islas al norte de esa, por ahora curad
solo de lo que haceis. Y para que mejor vengan las cosas desa isla,
deberá guardarse la misma orden que en la Española, con cuyos oficiales
consultareis cuanto haya de hacerse, y me escribireis juntamente con
ellos.
288.
(Año de 1514.—_Octubre 19, Valbuena._)—Real cédula ordenando que
ninguna persona en la isla de Cuba pueda comprar, ó contratar con
dinero ú oro del Rey, pena de privación de empleo, inhabilitación
para otro y perdimiento de bienes, y que se pregone.—(_Acad. de la
Hist._, colec. Muñoz, t. XC, fol. 137 vto.)
289.
(Año de 1515.—_Julio 31._)—Carta de Cristóbal Cuellar noticiando á S.
A. el envio de 12.437 pesos á cargo de Pánfilo de Narváez y Antonio
Velázquez, procuradores de la isla.—Diez mil de estos pesos son de
vecinos para que se les ponga en Castilla la ley del oro.—Piensa
hacer una torre ó casa de piedra para seguridad de las rentas
reales.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXV, fol. 316.)
290.
(Sin fecha.)—Memorial sobre remedio de las Indias presentado al
cardenal Cisneros por Fr. Bartolomé de las Casas.—(_Acad. de la
Hist._, colec. Muñoz, t. LXXV, fol. 380.)—Parte relativa á Cuba.
Remedio 1.—Que mientras se toman informes de los indecibles daños
de las cuatro islas y se provee de remedio, se mande suspender la
pestífera costumbre de servirse de indios los españoles y no se permita
traer ninguno de los Lucayos.
No vaya la licencia que agora se envia a Cuba para que hagan el
repartimiento, y con mas razon agora que sabiendo la muerte del Rey
Catolico lo atribuirán a mudanza, temerán otra y acabarán con los
indios por sacar mucho provecho en poco tiempo.
La villa de la Asuncion, primer pueblo de Cuba, hecho entre sierras
agrísimas y en costa de mar muy brava, deshágase, porque no puede
sustentarse allí sino con sangre de indios como hasta agora.
En la provincia de Iumayei, al puerto que se llama _del Principe_,
ques casi en el medio de la isla, tierra muy buena y de mucha caza y
pescado, y de toda manera de comida abundosa, V. R. S. mande que una
villa de los españoles que estando yo alli querian hacer, que si no se
ha hecho, la hagan en una llanura de más de diez leguas, que llaman
alla _çabana_, que estará del dicho puerto cinco ó seis leguas. Alli
pueden llevarse los Lucayos y alli un monesterio de seis Dominicos ó
Franciscos que los cuiden y enseñen y atiendan a su mantenimiento por
un año que han de holgar, salvo algun trabajo moderado para ejercicio.
Pasado el año dénse por compañeros a los labradores. Lo mismo podrá
hacerse con los indios de _los Jardines_ que son llamados, uno _del
Rey_, otro _de la Reyna_, uno a la costa del Norte y otro a la del Sur
de Cuba, y son muchas isletas pobladas de indios, que no suelen comer
sino pescado solo. A estos se les dará menos trabajo pues no están
acostumbrados sino a pescar. Lo mismo se entienda para unos indios al
cabo de Cuba, los cuales son como salvajes, que en ninguna cosa tratan
con los de la isla, ni tienen casas, sino están en cuevas contino si
no es cuando salen a pescar. Llámanse _guanahacabeyes_. Otros hay que
se llaman _cibuneyes_, que los indios de la misma isla tienen por
sirvientes, y casi son asi todos los de los Jardines. Todos estos
llévense y dotrínense en aquel monesterio.
En Cuba se supone que cada demora sacarán de las minas cien mil
castellanos, al menos en cuatro villas de españoles que puede haber
que cojen oro, y es poco, segun lo que en la Española se solia cojer,
y segun el oro que hay en Cuba, que en tres ó cuatro meses se cojieron
cincuenta a sesenta mil castellanos. Otros cien mil de las labranzas,
etc.
291.
(Año de 1516.)—Nuevo Memorial de los agravios e sinrazones
que Bartolomé de las Casas, clérigo, dice que se hacen á los
indios.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXV, fol.
419)—Parte relativa á Cuba[15].
[15] Contra este Memorial dieron otro los procuradores de Cuba.
(Nota de Muñoz.)
Dice que cuando en la isla de Cuba los cristianos españoles que alli
fueron, fueron muy bien recibidos por los indios, porque les salieron a
recibir con mantenimientos, e les dejaban e daban sus casas, e que en
la dicha isla en guerra que justa fuese no se mataron 15 ó 20, e que
en espacio de tres ó cuatro meses que los españoles los trabajaron en
las minas han muerto ó hecho menos siete mil ánimas, a cabsa que los
dichos indios no tenian mantenimientos, porque en el tiempo que fueron
conquistados no pudieron hacer sus labranzas, hasta año e medio e mas.
E despues que la tierra estubo segura y los indios se repartieron a los
españoles, con el trabajo que les hicieron pasar por la codicia del
oro, a cabsa de ser al principio, e como no tenian los indios aparejos
de mantenimientos ni se los daban, e trabajando excesivamente, murieron
los dichos siete mil indios.
Dice que con los que traian en las minas se habian muy mal, porque
antes que fuese el dia los sacaban a trabajar, e los tenian cavando
rodeados de unas piedras muy grandes, lavando el oro, e haciendo asi,
trabajando fasta medio dia sin comer y sin beber cosa alguna, les
daban á comer grano, e si les daban algun caçabi era tan poco, que
no era nada; y con el grano bebian agua llena de tierra e de lodo, e
tornábanles luego al trabajo hasta la noche escura sin alzar la cabeza
al cielo. E a las noches dábanles a comer e a cenar lo mesmo; e dormían
en el suelo. E que a esta cabsa enfermaban muchos e morian; e dice que
hubo hombres que cojieron a mill e a dos mill castellanos.
Dice que con los niños e mochachos e mujeres se han habido ansimesmo
muy inhumanamente, porque como a sus maridos los llevaban encomendados,
no tenian quien les diese mantenimientos, ni los que llevaban a sus
padres e maridos les curaban de proveer de mantenimientos, e a esta
cabsa murieron muchos dellos.
Dice que las bestias con que acarrean eran los mismos indios a toda
manera de carga e peso, e los llevaban cargados a cuarenta e cincuenta
e a ciento e a doscientas leguas con cargas de dos arrobas e a dos y
media e mas, dándoles muy poco mantenimiento ó casi no ninguno.
Dice que todo lo que S. A. ha mandado guardar por sus leyes, no han
guardado ni guardan cosa alguna, salvo las que a los españoles cumple
para haber mas indios; antes diz que hacen ordenanzas e dispensaciones
contrarias a las leyes e ordenamientos que SS. AA. mandaron guardar,
e declara muchas personas a quienes fueron dados indios, los cuales
usando mal dellos, e tratándolos asperamente, los mas dellos murieron.
Dice que los hacen trabajar las fiestas e domingos, porque aquellos
dias los embian cargados de herramientas a las minas, e que en los
dichos dias que son de holgar, porque no les dan nada de comer, andan
los indios aquella noche toda e el dia a buscar de comer por el campo,
de manera que el dia que habian de holgar mueren e no pierden tiempo de
los dias que han de trabajar.
Dice que tienen a los dichos indios sin les dar casas, comiendose de
mosquitos, ques un gran tormento, porque estan en cueros, e que con la
flaqueza de las hambres lo sienten mas; e que cada e cuando que algun
español es penado en pena de 50 ó de 100 peones para adobar algun
camino, entiéndese que ha de ser de los indios, e que para 50 ó 60
hombres les dan cuatro ó cinco cargas de cazabi ó maiz para ocho dias
de estada e tres ó cuatro de ida e venida, e que les hacen traer barcos
por la mar de 50 e de 100 leguas a remo, e por no les comprar e dar de
comer, mueren de hambre.
Dice que les toman sus mujeres e se las tienen por mancebas, e los
azotan e punen muy cruelmente, e les dan humo á narices, dándoles
nuevos generos de tormentos e azotes, e porque hallan menos piedad en
los visitadores no se osan quejar.
292.
(Año de 1517?)—Tercer Memorial que se supone de Fr. Bartolomé de
las Casas, refiriendo los abusos hechos en las islas Española,
Fernandina, San Juan y Jamaica.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz,
t. LXXVI, fol. 1. Extracto de la parte de Cuba.)
El secretario Lope de Conchillos firmó del Rey merced para sí de
trescientos indios en la isla de Cuba y otros tantos en las otras, que
son mill e doscientos.
Impetró por merced la escribanía mayor de las minas y demas del salario
y de cien indios que hizo dar a Baltasar de Castro, su teniente, lleva
de cada uno de los que van a sacar oro, tres reales.
De señalar los indios que vienen de otras islas lleva en la de Cuba un
tomin, que es dos reales.
Proveyó en Cuba por veedor a uno que se dice Vega, con salario, e mas
trescientos indios.
Diego Velazquez fue puesto por teniente del Almirante, e conformandose
con Pasamonte y con el favor de Conchillos, ha hecho para sí grandes
haciendas e enviado poco ha seiscientos castellanos a Conchillos e a
Pasamonte, diciendo que lo han sacado sus indios, siendo de lo suyo
propio, porque le sostengan.
(No trata mejor á Ojeda, Nicuesa, Ponce de León jueces de residencia,
etc., etc.)
293.
(Año de 1517.—_Noviembre 11._)—Los oficiales de la Casa de
Contratación avisan la llegada de dos carabelas de Cuba con 15.000
pesos enviados por Diego Velázquez para su Alteza. En otra carta
avisan la remisión de otros 6.000 pesos, y que de allá piden
ornamentos para las iglesias, que son siete, dos carabelas latinas
de porte de 40 toneladas, herramientas y otras cosas.—(_Acad. de la
Hist._, colec. Muñoz, t, LXXVI, fol. 24, vto. Extracto.)
294.
(Año de 1517.—_Diciembre 16._)—Autos de almoneda, posturas y pujas
de las ventas del almojarifazgo de la isla Fernandina.—(_Acad. de la
Hist._, colec. Muñoz, t. LXXVI, fol. 24, vto. Extracto.)
Ante Diego Velazquez, Alcaide y repartidor de los indios por sus
Altezas y teniente del Almirante y ante Amador de Lares, contador real
y Alonso d'Escalante, escribano, se hizo pregon. En Madrid se hizo
primer remate por 13.200 pesos en seis años, que son al año 2.200, a
favor de Gaspar de Santa Cruz, almojarife de Sevilla: sobre ella se dió
Real cedula a 30 de Marzo de 1517, firmada por el Cardenal gobernador.
En Cuba Pedro Jerez pujó hasta 20 mil pesos por los seis años. Se
resolvió poner la venta en fieldad hasta ver los autos.
295.
(Año de 1518.—_Abril 10, Aranda._)—Provisión concediendo escribanía
del número de Cuba á Martín de Solís.—(_Acad. de la Hist._, colec.
Muñoz, t. LXXVI, fol. 154. Extracto.)
296.
(Año de 1518.—_Septiembre 1.º, Zaragoza._)—Provisión concediendo
escribanía de número en la isla de Cuba á Vicente López.—(_Acad. de
la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXVI, fol. 154. Extracto.)
297.
(Año de 1519.—_Mayo 31._)—Carta del Gobernador y oficiales reales
al Rey, avisando envían 4.000 pesos de derechos del oro fundido,
granjerías y otras cosas.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t.
LXXVI, fol. 157. Extracto.)
298.
(Año de 1519.—_Septiembre 19._)—Carta del Gobernador y oficiales
reales al Rey informando que la fundición del oro cogido en la
última demora dió 104.958 pesos, de los que han pertenecido á su
Alteza 25.581, y además 1.564 de penas de cámara: se enviaron 12.000
castellanos en tres naos que salieron en Mayo, Junio y Julio, y ahora
van 9.000. Han muerto algunos indios de pestilencia, mas no tantos
como en la isla Española por el cuidado que se ha tenido. Piden
moneda y vestuario para los indios; que se mande hacer en Santiago
fortaleza y Casa de Contratación, para lo que tienen materiales.
Murió el Contador, y en tanto se provee sirve el oficio Andrés de
Duero.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXVI, fol. 157.
Extracto.)
299.
(Año de 1520.—_Abril 30, Coruña._)—Título de Contador de la isla
Fernandina á Pero de Paz en la vacante ocurrida por muerte de Amador
de Lares.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXVI, fol. 207,
vto. Extracto.)
300.
(Año de 1520.—_Agosto 20, Valladolid._)—Cédula del Cardenal Adriano
mandando se dé una campana á Fr. Pedro de San Martín, dominico y
procurador de los que residen en la isla Española, por cuanto dice
que pensaban pasar á fundar monasterio en la Fernandina.—(_Acad. de
la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXVI, fol. 206, vto. Extracto.)
301.
(Año de 1521.—_Enero 20, Tordesillas._)—Real cédula ordenando
se paguen á D. Juan de Ubite, obispo de Cuba, los diezmos en
oro, en las fundiciones, según concertaron con él los vecinos de
Santiago.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. XCII, fol. 115.)
302.
(Año de 1521.—_Abril 30._)—Requerimiento de Diego Velázquez al
Licenciado Zuazo, Teniente de gobernador por el Almirante, para que
no se entrometa en nombrar visitadores de indios, dar licencias á
éstos, ni otras cosas que le tocan como repartidor.—(_Acad. de la
Hist._, colec. Muñoz, t. LXXVI, fol. 257, vto. Extracto.)
303.
(Año de 1521.—_Julio 10, Santiago._)—Poder que Diego Velázquez da
á Manuel de Rojas, su primo, para que sea procurador en corte, le
procure merced y confirmación de las que tiene y siga los pleitos que
tiene sobre deudas.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXVI,
fol. 258. Extracto.)
304.
(Año de 1522.)—Memorial del obispo de Cuba exponiendo que cuando
se le hizo merced de aquel obispado se ordenó fuera anexa la isla
de Jamaica, y desta forma se pidió al papa León X que hiciese la
creación. Algunos, por vías cautelosas, han apartado dicha isla y
hacen de ella una Abadía que se proveyó al tesorero Matienzo. Ahora,
habiendo muerto el Abad Matienzo, suplica se pida al Papa que la
anexe al obispado. Decretado: No ha lugar.—(_Acad. de la Hist._,
colec. Muñoz, t. LXXVI, fol. 205. Extracto.)
305.
(Año de 1523.—_Febrero 13, Valladolid._)—Cédula dada á petición de
Juan Mosquera, procurador de la isla Fernandina, mandando tomar
informes de personas para prestar cantidad con que puedan hacer
ingenios de azúcar.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXVI,
fol. 308. Extracto.)
306.
(Año de 1523.—_Febrero 13, Valladolid._)—Título de regidor de la
villa de Trinidad á Gonzalo de Escobar.—(_Acad. de la Hist._, colec.
Muñoz, t. LXXVI, fol. 308. Extracto.)
307.
(Año de 1524.—_Febrero 20, Vitoria._)—Cédula real, por cuanto á
petición de los procuradores de la isla se ordenó que no pudiese
haber en ella procuradores ni abogados, se dispensa ahora que
pueda haber dos procuradores para fenecer ciertos pleitos y nada
más.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXVII, fol. 28.
Extracto.)
308.
(Año de 1524.—_Febrero 20, Vitoria._)—Cédula real, por cuanto ni
el presente Obispo de Cuba ni su antecesor han ido á la isla,
mandando envíe persona que con sus facultades consagre las iglesias
y administre la Confirmación—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t.
LXXVII, fol. 28. Extracto.)
309.
(Año de 1524.—_Marzo 18, Burgos._)—Cédula dada á petición del
contador Pero de Paz, concediendo una casa en Santiago para ciertos
Dominicos que quieren fundar allí convento.—(_Acad. de la Hist._,
colec. Muñoz, t. LXXVI, fol. 308. Extracto.)
310.
(Año de 1524.—_Abril 16, Burgos._)—Título de beneficiado curado de
la iglesia de Santiago, vacante por muerte del bachiller Antonio de
Pliego, á favor de Juan Moriano.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz,
t. LXXVII, fol. 28.)
311.
(Año de 1524.—_Octubre 18._)—Información hecha en la ciudad de
Santiago ante el gobernador Manuel de Rojas de la llegada de la
carabela _San Antón_ su capitán Rodrigo Manzanas, que es de la
expedición de Gil González Dávila, y lo que dijeron sus tripulantes
sobre llegada á las Higueras del dicho Gil González Dávila y
Cristóbal Dolid, ocurrencias y dichos.—(_A. de I._—Copia en la _Acad.
de la Hist._, colec. Vargas Ponce, t. LIV, pág. 835.)
312.
(Año de 1525.—_Septiembre 25, Santo Domingo._)—Autos que á petición
de Bernardino de Quesada, alcalde, del tesorero Pero Muñoz de Guzmán
y del regidor Andrés de Duero dieron los oidores de la Española al
licenciado Altamirano.—(_Acad. de la Hist._, t. LXXVII, fol. 152.
Extracto.)
313.
(Año de 1527.—_Mayo 31, Santiago._)—Cartas del alcalde Bernardino
de Quesada y de Andrés de Duero á la Audiencia de la Española,
quejándose del alboroto que Gonzalo de Guzmán promovió por prender á
un genovés que en una nao llevó ciertos esclavos negros sin licencia.
Dicen haber sido la causa de la persecución porque no le quiso fiar
algunos esclavos, que por lo demás solía consentir estos delitos.
Que el genovés se refugió en la iglesia de donde le sacó Gonzalo de
Guzmán arrastrando.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXVIII.
fol. 20.)
314.
(Año de 1527.—_Junio 14, Valladolid._)—Real cédula mandando que,
por cuanto algunos vecinos de la isla compran, renuncian, venden y
traspasan unos en otros los indios de repartimiento en contravención
de las Ordenanzas, que se guarde lo dispuesto en el repartimiento que
hizo Diego Velázquez el año de 1522.—(_Acad. de la Hist._, colec.
Muñoz, t. LXXVIII, fol. 20.)
315.
(Año de 1527.)—Testimonio á pedimento de Gonzalo de Guzmán,
gobernador, heredero del Adelantado Diego de Velázquez, de cierta
declaración del bachiller Rodrigo de Madrigal, acerca de los 3.000
pesos que había de cobrar de la herencia del dicho Velázquez.—(_Acad.
de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXVIII, fol. 20.)
316.
(Año de 1529.—_Julio 28, Santo Domingo._)—Carta del obispo electo
de la isla Española al Emperador, contestando á lo que se le manda
respecto á Cuba.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXVIII, fol.
124 vto. Extracto.)
Le ha mandado S. M. que vaya a la isla de Cuba a tomar residencia al
Teniente gobernador por treinta dias, pasados los cuales le vuelva la
vara, y que en ese término cobre las deudas sin notable daño de los
deudores. Ni su salud, ni lo largo y peligroso del viaje, ni el ningun
fruto de ir por treinta dias, tiempo que no alcanza para hacer saber la
residencia en las villas de la isla, le permiten cumplir lo que S. M.
manda. De alli a Santiago de Cuba hay doscientas leguas, y la vuelta es
mas larga que de Santo Domingo á España. De Santiago á San Salvador hay
105 leguas; a la Trinidad 150; a Santi Spiritus 150; a Puerto Príncipe
80; a la Asuncion 55; a la Habana 350; caminos fragosos, sin agua ni
mantenimientos y peligrosos por los indios alzados. Por mar es menester
mucho tiempo, porque a causa de no ser limpias las costas se ha de
navegar en canoas. En las deudas hay mil dificultades.
317.
(Año de 1530.—_Septiembre 15, Santiago._)—Carta de los oficiales
reales á S. M. dando cuenta de ocurrencias.—(_Acad. de la Hist._,
colec. Muñoz, t. LXXVIII, fol. 284 vto. Extracto.)
El Gobernador ha cuatro años que sirve el oficio de veedor sin asistir
por su persona, sino por la de un sobrino, lo cual no conviene. Del
tesorero Nuñez de Guzman no puede cobrarse el alcance porque el
Gobernador casó con su mujer. El cuño no quiso darle para meter en el
arca de las tres llaves hasta cuarenta dias despues de notificarle la
cedula. Envian 700 pesos de las rentas rezagadas que cobró el obispo D.
Juan Ubite y el proceso para que se determine en el Consejo.
La merced de pagar el oro al décimo se acabó en 28 de Julio. Por cédula
de Burgos de 15 de Febrero de 1528 se manda pagar al año primero
siguiente el octavo. Por otra de Toledo de 15 de Enero de 1529, que
cumplido el tiempo del décimo se pague al quinto, sin mentar la del
octavo; conforme a este han pedido desde el 28 de Julio, pero Gonzalo
de Guzman ha sentenciado sea valedera la merced del octavo.
Tres leguas de la ciudad está el cerro del Cardenillo y nunca se habia
hecho experiencia de lo que tenia, hasta que en una nao de Nueva España
llegó un maestro de hacer campanas, paisano del Gobernador; fue a verlo
y trujo algunas piedras de que se sacó cobre; queria el Gobernador dar
licencia general para sacarlo, y ellos lo impidieron, sabido que todos
los veneros pertenecen a S. M., hasta que provea. En la experiencia
resultó que de ocho quintales de piedra sale uno de cobre. Envian
treinta libras de cobre fundido y dos quintales de piedra.
De las cédulas de S. M. estan por cumplir, la de tomar cuentas al
Tesorero difunto; la de confiscar los negros que llegan sin licencia,
la de que los casados se vayan, o traigan sus mujeres, la de que el
Gobernador visite los pueblos de dos en dos años y la de que ningun
vecino tenga mas indios de los que consienten las ordenanzas.
Aunque S. M. tiene prohibido que se saquen esclavos de Nueva España,
se sacan, y a la isla han venido algunos: los han avaliado y cobrado
7-1/2 por ciento, como de los negros que llegan de Castilla. Los dueños
han movido pleito, el Gobernador dió sentencia que fuesen francos, y la
Audiencia la ha confirmado.
Habrá cuatro años, un Carreño y Esteban Basiñana, ginovés trujeron de
Cabo Verde cuarenta negros con licencia; luego 75 con licencia para
solos 40, ofreciendo pagar derechos por los sobrantes. Recibiéronlos
por la gran necesidad que habia, consintiendolo Gonzalo de Guzman, pero
luego tuvo cierta diferencia con Basiñana, y por su causa sucedió lo
del cabildo, cuando quebró la vara al alcalde y prendió a los regidores
y los sacó de la iglesia. Deste enojo procedió la cédula de confiscar
los negros traidos sin licencia.
El obispo aun no ha nombrado la persona que manda S. M. para recibir
las limosnas destinadas a la iglesia; está enojado y amenaza por los
informes que de él se han dado. Ello es que ha comprado y traido varias
cosas, y a su sobrina; señal que le sobran dineros.
Despues de haber sacado de la isla preso á A. de Escalante por hereje,
Pero Nuñez de Guzman hizo ejecucion en unas casas que tenia por ciertos
pesos que debia a S. M., y habiéndole condenado despues de cuatro
años, las han pedido los jueces.
Firman Lope Hurtado.—Pero Paz—Hernando de Castro.
318.
(Año de 1533.—_Junio 20, Madrid._)—Sentencia de apelación en el
juicio de residencia de Gonzalo de Guzmán.—(Colec. Muñoz, t. LXXXIX,
fol. 47. Extracto.)
Por Provision fechada en Ocaña a 27 de febrero de 1531 se nombró al
Ldo. Juan de Vadillo, oidor de la Española para tomar residencia a
Gonzalo de Guzman, teniente de gobernador de la isla de Cuba por
el Almirante. Vadillo fue recibido en Santiago a 7 de noviembre.
Los cargos que hizo a Guzman eran: que consintió pecados públicos,
blasfemos, jugadores, amancebados, etc. Recibió dádivas, fue parcial,
no cumplió varias providencias y cédulas, especial la de que no saliese
vecino ninguno a tierras nuevas, la de servir por su persona el oficio
de Veedor, la de enviar sus mujeres a los que las tenian ausentes, la
de no tomar indios para sí, sus deudos, parientes y criados; que sin
tener facultad proveyó escribanias echó sisas y repartimientos; que no
guardó las ordenanzas de los indios en el proveerlos a los no casados,
conquistadores ni menores; que maltrató los oficiales reales sobre
avaliaciones y tomó para sí sin paga, etc., etc.
Se le hacen en la sentencia varias condenaciones, y sobre muchos cargos
se le remite á S. M. Apelado al Consejo se modera mucho la sentencia
y se alijeran las penas. Diose por Conde, Beltran, Carvajal, Bernal y
Peñalosa.
319.
(Año de 1536.—_Enero 11._)—Real cédula mandando aplicar á la iglesia
de Santiago la vacante del obispado.—(_Acad. de la Hist. Índice
general del Consejo de Indias_, fol. 331 vto.)
320.
(Año de 1536.—_Marzo 27._)—Real cédula concediendo la vacante de la
iglesia de Santiago al obispo electo Fr. Diego Sarmiento.—(_Acad. de
la Historia. Índice general del Consejo de Indias_, fol. 331 vto.)
321.
(Año de 1537.—_Mayo 31._)—Carta de Juan Velázquez noticiando como
entró en la Habana un corsario francés.—(_Acad. de la Hist._, colec.
Muñoz, t. LXXXI, fol. 66 vto.)
Dice haber escrito tres meses antes como entró en el puerto un corsario
francés y tomó las naos de él, y que se estaba allí con pensamiento de
esperar las naos de Nueva España y tierra firme y saquear la villa. Que
se pensó echarle á fondo por medio de indios y negros zambullidores,
y oliéndolo el corsario se marchó y no se ha visto más. En 2 de Mayo
llegó un navío de Nueva España habiéndose perdido otros dos de su
conserva.
A requerimiento del Maestre guardó el oro mientras él va con su nao a
España a dar aviso que envien por él con seguridad. Suplica se provea
de artilleria y municion aquel puerto, do concurren las naos de Nueva
España y Tierra firme con mucho oro, y peligra.
322.
(Año de 1538.—_Abril 16._)—Real cédula mandando repartir, entre el
obispo y la iglesia de Cuba, los productos de la vacante del Obispado
que á uno y otra se concedieron en junto por otras cédulas de 11 de
Enero y 27 de Marzo de 1536.—(_Acad. de la Hist. Índice general del
Consejo de Indias_, fol. 331 vto.)
323.
(Año de 1538.—_Abril 6, Habana._)—Información hecha ante el alcalde
por Lope de Aguirre en probanza de venir de Tierra firme con varias
escrituras para Castilla en el navío _San Juan_ de Santander, que se
perdió á cinco leguas de este puerto.—(_A. de I._, 53, 1, 10.)
324.
(Año de 1538.)—Sebastián Rodríguez, en nombre de Diego Pérez, capitán
de un navío, pide se le conceda escudo de armas por haber defendido
la ciudad de Santiago de un corsario francés que intentaba saquearla,
luchando un día y una noche.—(_A. de I._, 53, 1, 10.)
«Muy poderosos señores=Sebastian Rodriguez en nombre de Diego Perez,
capitan y señor de su navio nombrado _la Madalena_ dice: que al tiempo
que un navio de franceses fue al puerto de Santiago de Cuba y querian
saquear y quemar el dicho pueblo, se hallo el dicho Diego Perez con su
navio surto en el dicho puerto y peleo con el dicho navio de franceses
un dia y una noche, y le mato muchos onbres y peleo tan bravamente
con el hasta que se le fue huyendo, de cuya causa sy el no se hallara
en el dicho puerto y no hiziera tan gran resystencia, el dicho pueblo
se quemara y saqueara, lo qual no se hizo á su causa; y demas desto,
demas de treynta años a esta parte a hecho otros muchos servicios a su
Magestad, como todo consta y parece por esta provança e ynformacion
que a pedimiento del procurador de la ciudad de Santiago de Cuba fue
hecha, y para que vuestra Magestad remunerase los señalados servicios
que hizo el dicho Diego Perez, para que la dicha cibdad no se quemase
ni saquease, y los servicios que a hecho otros que por la dicha
provança consta, suplica a vuestra Magestad que en remuneracion (.....
_roto_ .....) que de perpetua memoria del y de tan señalado servicio
como (..... _roto_ .....) merced de le dar y por (..... _roto_ .....)
estas que aquí van señaladas el leon y el lobo alzados, en memoria
de como peleo como un leon con el dicho frances hasta que lo hizo yr
huyendo y las tres flores de lis en memoria de la vitoria que huvo de
la dicha nao francesa, y los arboles y las aguas en memoria de que el
dicho Diego Perez tomó por remedio para la dicha victoria de encallar
su nao entre los dichos arboles, por que la nao francesa hechava un
batax lleno de artillería para la combatir por otra parte, y encallada,
ni la nao ni el batax fueron partes para executar su propósyto, y en
la orla de las dichas armas unas bombas de fuego en señal y memoria
de muchas bombas de fuego que echó dentro en el navio frances, por
donde huvo vitoria contra él, en lo qual demas de remuneralle parte
de lo que sirvio le hara merced y siempre se animara a hazer mayores
servicios a vuestra Magestad viendo que le son remunerados los que a
hecho.—Sebastian Rodriguez=Entre dos rúbricas=»
325.
(Año de 1538.—_Mayo 21._)—Carta de los oficiales reales refiriendo
el combate con el corsario francés.—(Extracto. _Acad. de la Hist._,
colec. Muñoz, t. LXXXI, fol. 120 vto.)
Dicen que el navio nuestro estaba cargado de azucar y cueros, y si
no por él, fuera quemado y robado el pueblo. Piden artilleria, etc.,
y que no teniendo propios la ciudad, se les permita echar sisa para
tales gastos. Suplican se mande hacer un fuerte para defender el
desembarcadero de la ciudad.
326.
(Año de 1538.—_Mayo 27, Santiago._)—Cartas de Hernando de Castro
y Gonzalo Hernández con relación de ocurrencias.—(_Acad. de la
Hist._, colec. Muñoz, t. LXXXI, fol. 120 vto. Extractos.)
No envian con Diego Perez 5.000 pesos que hay en el arca, por el riesgo
de tantos corsarios y por el mandato de no enviar oro sino en naos de
Armada.
En Octubre pasado recibieron, entre otras, una cédula de 9 de Marzo
para que no oviese Almirante en la isla y mas adelante un privillejo
despachado nueve dias despues derogando dichas cédulas.
Habrá ocho meses llegó al puerto un navio cargado de conpey, ques como
pez y sirve en su lugar para reparo de los navios. Hay veneros dello en
la isla y esta es la primera barcada que se ha traido.
Vino una nao francesa con mas de 80 hombres de guerra; y habiendo
surgido junto al muelle tuvo combate con la de D. Perez. Lo refieren;
piden artilleria y que no teniendo propios la ciudad se les permita
echar sisa para tales casos y que se haga un fuerte para defender el
desembarcadero.
En la demora pasada se fundieron 12.869 pesos de oro. De doce años
acá no ha habido ninguno en que tan poco se haya cogido. Saliose la
gente de las minas por temor de ciertos indios que, habiéndose alzado,
mataron por setiembre y octubre ocho españoles y mas de cuarenta indios
mansos.
El tesorero Lope Hurtado es vuelto a la isla y trujo un clérigo por
ejecutor de orden de los Inquisidores, para que se le devolviesen sus
bienes secuestrados. Les obligó, con censuras, a entregarle hacienda de
V. M., depósitos, libros y escrituras.
De la villa de Baracoa escriben como en este mes llegaron 23 ó 24
cimarrones, quemaron las casas e iglesias y quisieron hacer bando á los
indios mansos, pero estos, por el contrario, se han propuesto hacerles
guerra por sí solos y son idos a ello.
327.
(Año de 1538.—_Julio 17._)—Carta de Lope de Hurtado con noticias
del vecindario de Santiago, del Obispo y del Adelantado.
Extracto.—(_Acad. de la Hist._, colec. Muñoz, t. LXXXI, fol. 121.)
Esta ciudad, mas es verdaderamente aldea de 20 vecinos y los 12
mercaderes, los cuatro oficiales y los otros cuatro para ser alcaldes.
Ahora es muerto un regidor de 7 que éramos.
Los oficiales, mis compañeros, que me han puesto pleito por las fianzas
de mi oficio, y no me lo permiten usar, han dado al Obispo desta isla,
que entró bravo, 290.000 mrs. que V. M. mandó dar á la iglesia.
El Adelantado pide 4.000 pesos para empezar la fortaleza del Habana.
Suplico que el Consejo de Inquisicion de Sevilla castigue lo que me ha
fecho el Dean. El Obispo D. Diego Sarmiento le ha favorecido con su
viaje a Castilla.
328.
(Año de 1538.—_Julio 20, Santiago._)—Gonzalo de Guzmán noticia
la entrada de un corsario francés, no obstante las condiciones
del puerto, que describe; no ha habido navío en diez meses, para
avisarlo; le combatió otro navío español; necesitan artillería; se
levantó una cuadrilla de indios é hizo varias muertes. Los vecinos
de Bayamo tratan de trasladar la población: han fallecido muchos de
dolencia. Llegó el Adelantado Hernando de Soto.—(_A. de I._—Audiencia
de Santo Domingo.—Papeles por agregar[16].)
[16] En la Academia de la Historia, colec. Muñoz, t. LXXXI, f.
120, hay extracto de esta misma carta con fecha 19 de Mayo.
Sacra Cesarea Catolica Magestad.=yo e escripto a vuestra Magestad todas
las veces que hasta agora se a ofrecido navio, ansy yendo desta ysla,
como por la via de la Española e aun de la Nueva España. De diez meses
aca, por ninguna destas vias se a ofrecido navio, por que tenemos por
tan continos a los franceses, que a pocos cabos de los que aca son
puertos seguidos a avido que no ayan topadolos y en algunos hecho daño
o en los mas; paresceme que anda la cosa dellos muy desvergonçada e muy
atrevida.