_Del chicozapote, de las anonas y de los capolíes._
Algunos encarecedores de cosas de Indias dijeron, que habia una fruta
que era carne de membrillo, y otra que era manjar blanco, porque les
pareció el sabor digno de estos nombres. La carne de membrillo ó
mermelada, si no estoy mal en el cuento, eran los que llaman zapotes
ó chicozapotes, que son de comida muy dulce, y la color tira á la de
conserva de membrillo. Esta fruta decian algunos Criollos (como allá
llaman á los nacidos de Españoles en Indias), que excedia á todas las
frutas de España. Á mí no me lo parece: de gustos dicen que no hay que
disputar; y aunque lo hubiera, no es digna disputa para escribir. Dánse
en partes calientes de la Nueva-España estos chicozapotes. Zapotes,
que no creo difieren mucho, he visto yo de Tierra-firme; en el Perú no
sé que haya tal fruta. Allá el manjar blanco es la anona ó guanavana,
que se da en Tierra-firme. Es la anona del tamaño de pera muy grande,
y así algo usada y abierta: todo lo de dentro es blando, y tierno como
manteca, blanco, dulce y de muy escogido gusto. No es manjar blanco,
aunque es blanco manjar; ni aun el encarecimiento deja de ser largo,
bien que tiene delicado y sabroso gusto; y á juicio de algunos es la
mejor fruta de Indias. Tiene unas pepitas negras en cuantidad. Las
mejores de éstas que he visto son en la Nueva España; donde tambien se
dan los capolíes, que son como guindas, y tienen su hueso aunque algo
mayor, y la forma y tamaño es de guindas, y el sabor bueno, y un dulce
agrete. No he visto capolíes en otra parte.