_Del maguey, del tunal, de la grana, del añil y algodón._
El árbol de las maravillas es el maguey, de que los nuevos ó Chapetones
(como en Indias los llaman) suelen escribir milagros, de que da agua,
vino, aceite, vinagre, miel, arrope, hilo, aguja y otras cien cosas.
El es un árbol, que en la Nueva-España estiman mucho los Indios, y de
ordinario tienen en su habitacion alguno ó algunos de este género para
ayuda á su vida; y en los campos se da y le cultivan. Tiene unas hojas
anchas y groseras, y el cabo de ellas es una punta aguda y recia, que
sirve para prender ó asir como alfileres, ó para coser, y ésta es el
aguja: sacan de la hoja cierta hebra ó hilo. El tronco que es grueso,
cuando está tierno, le cortan, y queda una concavidad grande, donde
sube la substancia de la raíz, y es un licor que se bebe como agua, y
es fresco y dulce: este mismo cocido se hace como vino, y dejándolo
acedar, se vuelve vinagre: y apurándolo mas al fuego es como miel; y á
medio cocer sirve de arrope, y es de buen sabor y sano, y á mi parecer
es mejor que arrope de uvas. Así van cociendo estas y otras diferencias
de aquel jugo ó licor, el cual se da en mucha cuantidad; porque por
algun tiempo cada dia sacan algunas azumbres de ello. Hay este árbol
tambien en el Perú; mas no le aprovechan como en la Nueva-España. El
Palo de este árbol es fofo, y sirve para conservar el fuego, porque
como mecha de arcabúz tiene el fuego, y le guarda mucho tiempo, y de
esto he visto servirse de él los Indios en el Perú. El tunal es otro
árbol célebre de la Nueva-España, si árbol se debe llamar un monton
de hojas ó pencas unas sobre otras, y en esto es de la mas estrecha
hechura que hay árbol, porque nace una hoja, y de aquella otra, y
de ésta otra, y así va hasta el cabo: salvo que como van saliendo
hojas arriba ó á los lados, las de abajo se van engrosando, y llegan
cuasi á perder la figura de hoja, y hacer tronco y ramos, y todo él
espinoso, áspero y feo, que por eso le llaman en algunas partes cardon.
Hay cardones ó tunales silvestres, y éstos, ó no dan fruta, ó es muy
espinosa y sin provecho. Hay tunales domésticos, y dan una fruta en
Indias muy estimada, que llaman tunas, y son mayores que ciruelas de
Fraile buen rato, y así rollizas: abren la cáscara, que es gruesa, y
dentro hay carne y granillos como de higos, que tienen muy buen gusto,
y son muy dulces, especialmente las blancas, y tienen cierto olor
suave: las coloradas no son tan buenas de ordinario. Hay otros tunales,
que aunque no dan ese fruto, los estiman mucho mas, y los cultivan
con gran cuidado, porque aunque no dan fruta de tunas, dan empero el
beneficio de la grana. Porque en las hojas de este árbol, cuando es
bien cultivado, nacen unos gusanillos pegados á ella, y cubiertos
de cierta telilla delgada, los cuales delicadamente cogen, y son la
cochinilla tan afamada de Indias, con que tiñen la grana fina: déjanlos
secar, y así secos los traen á España, que es una rica y gruesa
mercadería: vale la arroba de esta cochinilla ó grana muchos ducados.
En la flota del año de ochenta y siete vinieron cinco mil seiscientas
setenta y siete arrobas de grana, que montaron doscientos ochenta y
tres mil setecientos y cincuenta pesos; y de ordinario viene cada
año semejante riqueza. Dánse estos tunales en tierras templadas, que
declinan á frio: en el Perú no se han dado hasta ahora; y en España,
aunque he visto alguna planta de éstas; pero no de suerte que haya que
hacer caso de ella. Y aunque no es árbol sino yerba, de la que se saca
el añil, que es para tinte de paños, por ser mercadería que viene con
la grana, diré, que tambien se da en cuantidad en la Nueva-España, y
vino en la flota que he dicho, obra de veinte y cinco mil doscientas
y sesenta y tres arrobas, que montaron otros tantos pesos. El algodón
tambien se da en árboles pequeños y en grandes, que tienen unos como
capullos, los cuales se abren, y dan aquella hilaza ó vello, que cogido
hilan y tejen, y hacen ropa de ello. Es uno de los mayores beneficios
que tienen las Indias, porque les sirve en lugar de lino y de lana
para ropa: dase en tierras calientes en los valles y costa del Perú
mucho, y en la Nueva-España, y en Filipinas y China, y mucho mas que
en parte que yo sepa, en la provincia de Tucumán, y en la de Santa
Cruz de la Sierra, y en el Paraguay; y en estas partes es el principal
caudal. De las Islas de Santo Domingo se trae algodon á España; y el
año que he dicho se trajeron sesenta y cuatro arrobas. En las partes de
Indias donde hay algodon, es la tela de que mas ordinariamente visten
hombres y mugeres, y hacen ropa de mesa, y aun lonas ó velas de naos.
Hay uno basto y grosero; otro delicado y sutil; y con diversas colores
lo tiñen, y hacen las diferencias que en paños de Europa vemos en las
lanas.