9 Por tanto se alegró mi corazón, y se gozó mi gloria; también mi carne reposará segura.
10 Porque no dejarás mi alma en el sepulcro; ni darás tu Misericordioso para que vea corrupción.
11 Me harás saber la senda de la vida; plenitud de alegrías hay con tu rostro; deleites en tu diestra para siempre.
CAPÍTULO 17
1 Oración de David. Oye, oh SEÑOR, justicia; está atento a mi clamor; escucha mi oración [hecha] sin labios de engaño.
2 De delante de tu rostro salga mi juicio; vean tus ojos la rectitud.
3 [Tú] has probado mi corazón, [me] has visitado de noche; me has refinado, y nada [inicuo] hallaste; lo que pensé, no pasó mi boca.
4 Para las obras humanas, por la palabra de tus labios yo observé los caminos del violento.
5 Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen.
6 Yo te he invocado, por cuanto [tú] me oyes, oh Dios: Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.
7 Haz maravillosas tus misericordias, salvador de los que en ti confían, de los que se levantan contra tu diestra.
8 Guárdame como lo negro de la niña del ojo, escóndeme con la sombra de tus alas.
9 De delante de los malos que me oprimieron, de mis enemigos [que] me cercan por la vida.
10 Cerrados [están] con su grosura; con su boca hablan soberbiamente.
11 Nuestros pasos nos han cercado ahora; puestos tienen sus ojos para echarnos por tierra.
12 Parecen al león que desea hacer presa, y al leoncillo que está escondido.
13 Levántate, oh SEÑOR; prevén su encuentro, póstrale; libra mi alma del malo [con] tu espada;
14 de los hombres [con] tu mano, oh SEÑOR, de los hombres de mundo, cuya parte [es] en [esta] vida, y cuyo vientre está lleno de tu despensa: sacian a sus hijos, y dejan el resto a su familia.
15 Yo en justicia veré tu rostro; seré saciado cuando despertaré a tu semejanza.
CAPÍTULO 18
1 Al Vencedor: [Salmo] del siervo del SEÑOR, de David, el cual habló al SEÑOR las palabras de este cántico el día que le libró el SEÑOR de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. Entonces dijo: Te amaré, [oh] SEÑOR, fortaleza mía.
2 SEÑOR, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio.
3 Invocaré al SEÑOR, [digno de ser] alabado, y seré salvo de mis enemigos.
4 Me cercaron dolores de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron.
5 Dolores del sepulcro me rodearon, me previnieron lazos de muerte.
6 En mi angustia llamé al SEÑOR, y clamé a mi Dios. [El] oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.
7 Y la tierra fue conmovida y tembló; y los fundamentos de los montes se estremecieron, y se removieron porque él se enojó.
8 Subió humo en su nariz, y de su boca fuego quemante; carbones se encendieron de él.
9 Y bajó [a] los cielos, y descendió; y [había] oscuridad debajo de sus pies.
10 Y cabalgó sobre [un] querubín, y voló; voló sobre las alas del viento.
11 Puso tinieblas [por] su escondedero, en sus alrededores [de] su tabernáculo oscuridad de aguas, nubes de los cielos.
12 Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; granizo y carbones de fuego.
13 Y tronó en los cielos el SEÑOR, y el Altísimo dio su voz; granizo y carbones de fuego.
14 Y envió sus saetas, y los desbarató; y echó relámpagos, y los destruyó.
15 Y aparecieron las honduras de las aguas, y se descubrieron los cimientos del mundo por tu reprensión, oh SEÑOR, por el soplo del viento de tu nariz.
16 Envió desde lo alto; me tomó, me sacó de las muchas aguas.
17 Me libró de mi fuerte enemigo, y de los que me aborrecían, aunque ellos [eran] más fuertes que yo.
18 Me anticiparon en el día de mi quebrantamiento; mas el SEÑOR me fue por bordón.
19 Y me sacó a anchura. Me libró, porque se agradó de mí. 20 El SEÑOR me pagará conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos me volverá.
21 Por cuanto guardé los caminos del SEÑOR, y no me volví impío apostatando de mi Dios.
22 Porque todos sus juicios [estuvieron] delante de mí, y no eché de mí sus estatutos.
23 Y fui perfecto [para] con él, y me he guardado de mi maldad.
24 Y me pagó el SEÑOR conforme a mi justicia; conforme a la limpieza de mis manos delante de sus ojos.
25 Con el misericordioso serás misericordioso, y con el varón perfecto serás perfecto.
26 Con el limpio serás limpio, y con el perverso serás adversario.
27 Por tanto al pueblo humilde salvarás, y los ojos altivos humillarás.
28 Por tanto tú alumbrarás mi candela; el SEÑOR mi Dios alumbrará mis tinieblas.
29 Porque contigo deshice ejércitos; y en mi Dios asalté muros.
30 Dios, perfecto su camino; la palabra del SEÑOR afinada; escudo es a todos los que esperan en él.
31 Porque ¿qué Dios [hay] fuera del SEÑOR? ¿Y qué fuerte fuera de nuestro Dios?
32 Dios [es el] que me ciñe de fuerza, e hizo perfecto mi camino.
33 Quien pone mis pies como [pies] de ciervas, y me hizo estar sobre mis alturas.
34 Quien enseña mis manos para la batalla, y el arco de acero será quebrado con mis brazos.
35 Me diste [asimismo] el escudo de tu salud; y tu diestra me sustentará, y tu mansedumbre me multiplicará.
36 Ensancharás mis pasos debajo de mí, y no titubearán mis rodillas.
37 Perseguiré a mis enemigos, y los alcanzaré, y no volveré hasta acabarlos.
38 Los heriré, y no podrán levantarse; caerán debajo de mis pies.
39 Y me ceñiste [de] fortaleza para la pelea; has agobiado mis enemigos debajo de mí.
40 Y me diste la cerviz de mis enemigos, y destruí a los que me aborrecían.
41 Clamaron, y no [hubo] quién [se] salvase; [aun] al SEÑOR, mas no los oyó.
42 Y los molí como polvo delante del viento; los esparcí como lodo de las calles.
43 Me libraste de contiendas de pueblo; me pusiste por cabecera de gentiles; pueblo que no conocí, me sirvió.
44 Al oír de mí, me obedeció; los hijos de extraños se sometieron a mí [aun contra su voluntad];
45 Los hombres extraños se cayeron, y tuvieron miedo desde sus encerramientos.
46 Viva el SEÑOR, y bendito [sea] mi fuerte; y sea ensalzado el Dios de mi salud.
47 El Dios que me da las venganzas, y sujetó pueblos debajo de mí.
48 Mi libertador de mis enemigos; también me hiciste superior a mis adversarios; de varón traidor me libraste.
49 Por tanto yo te confesaré entre los gentiles, oh SEÑOR, y cantaré a tu nombre.
50 El cual engrandece las saludes de su rey, y hace misericordia a su ungido David, y a su simiente, para siempre.
CAPÍTULO 19
1 Al Vencedor: Salmo de David. Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el extendimiento denuncia la obra de sus manos.
2 [Un] día emite palabra al [otro] día, y [una] noche a la [otra] noche declara sabiduría.
3 No [hay] idioma ni lenguaje donde no es oída su voz.
4 En toda la tierra salió su hilo, y al cabo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol.
5 Y él, como un novio que sale de su tálamo; se alegra, como un gigante, para correr el camino.
6 De un extremo de los cielos [es] su salida, y su curso hasta la extremidad de ellos; y no hay quien se esconda de su calor.
7 La ley del SEÑOR [es] perfecta, que convierte el alma; el testimonio del SEÑOR [es] fiel, que hace sabio al pequeño.
8 Los mandamientos del SEÑOR [son] rectos, que alegran el corazón; el precepto del SEÑOR [es] puro, que alumbra los ojos.
9 El temor del SEÑOR [es] limpio, que permanece para siempre; los derechos del SEÑOR [son] verdad, todos justos.
10 Deseables [son] más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que licor de panales.
11 Tu siervo es además amonestado con ellos; en guardarlos hay grande galardón.
12 Los errores, ¿quién los entenderá? De los encubiertos me libra.
13 Detén asimismo a tu siervo de las soberbias; que no se enseñoreen de mí; entonces seré perfecto, y estaré limpio de gran rebelión.
14 Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh SEÑOR, roca mía, y redentor mío
CAPÍTULO 20
1 Al Vencedor: Salmo de David. El SEÑOR te oiga en el día de la angustia; te ensalce el nombre del Dios de Jacob.
2 Te envíe ayuda desde el santuario, y desde Sion te sustente.
3 Tenga memoria de todos tus presentes, y reduzca a ceniza tu holocausto. (Selah.)
4 Te dé conforme a tu corazón, y cumpla todo tu consejo.
5 Nosotros nos alegraremos con tu salud, y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios; cumpla el SEÑOR todas tus peticiones.
6 Ahora he conocido que el SEÑOR ha guardado [a] su ungido; lo oirá desde los cielos de su santidad con las valentías de la salud de su diestra.
7 Estos [confían] en carros, y aquéllos en caballos; mas nosotros del nombre del SEÑOR nuestro Dios tendremos memoria.
8 Ellos [se] arrodillaron, y cayeron; mas nosotros nos levantamos, y nos enhestamos.
9 El SEÑOR salva al Rey; que El nos oiga el día que lo invocáremos.
CAPÍTULO 21
1 Al Vencedor: Salmo de David. SEÑOR, en tu fortaleza se alegrará el Rey y en tu salud se gozará mucho.
2 El deseo de su corazón le diste, y no le negaste lo que sus labios pronunciaron. (Selah.)
3 Por tanto le adelantarás en bendiciones de bien; corona de oro fino has puesto sobre su cabeza.
4 Vida te demandó, y le diste largura de días por siglos y siglos.
5 Grande [es] su gloria en tu salud; honra y hermosura has puesto sobre él.
6 Porque lo has bendecido para siempre; lo llenaste de alegría con tu rostro.
7 Por cuanto el Rey confía en el SEÑOR, y en la misericordia del Altísimo, no será conmovido.
8 Alcanzará tu mano a todos tus enemigos; tu diestra alcanzará a los que te aborrecen.
9 Los pondrás como horno de fuego en el tiempo de tu ira; el SEÑOR los deshará en su furor, y fuego los consumirá.
10 Su fruto aniquilarás de la tierra, y su simiente de entre los hijos de los hombres.
11 Porque tendieron mal contra ti; fraguaron maquinaciones, [mas] no prevalecieron.
12 Por tanto tú los pondrás aparte; con tu arco apuntarás a sus rostros.
13 Ensálzate, oh SEÑOR, con tu fortaleza; cantaremos y alabaremos tu valentía.
CAPÍTULO 22
1 Al Vencedor, sobre Ajelet-sahar [el lucero de la mañana]. Salmo de David. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿[Por qué] estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor?
2 Dios mío, clamo de día, y no oyes; y de noche, y no puedo [estar en] silencio.
3 Tú [empero eres] santo, tú que habitas [entre las] alabanzas de Israel.
4 En ti esperaron nuestros padres; esperaron, y tú los salvaste.
5 Clamaron a ti, y fueron librados; esperaron en ti, y no se avergonzaron.
6 Mas yo [soy] gusano, y no varón; oprobio de [los] hombres, y desecho del pueblo.
7 Todos los que me ven, escarnecen de mí; estiran los labios, menean la cabeza, [diciendo]:
8 Remítese al SEÑOR, líbrelo; sálvele [él], puesto que en él se complacía.
9 Pero tú [eres] el que me sacó del vientre, el que me haces esperar [en ti] desde que estaba a los pechos de mi madre.
10 Sobre ti fui echado desde la matriz; desde el vientre de mi madre, tú [eres] mi Dios.
11 No te alejes de mí, porque la angustia [está] cerca; porque no [hay] quien ayude.
12 Me han rodeado muchos toros; fuertes toros de Basán me han cercado.
13 Abrieron sobre mí su boca, [como] león rampante y rugiente.
14 Heme escurrido como aguas, y todos mis huesos se descoyuntaron; mi corazón fue como cera, desliéndose en medio de mis entrañas.
15 Como un tiesto se secó mi vigor, y mi lengua se pegó a mi paladar; y me has puesto en el polvo de la muerte.
16 Porque perros me han rodeado, me [ha] cercado cuadrilla de malignos; horadaron mis manos y mis pies.
17 Contar puedo todos mis huesos; ellos miran, me consideran.
18 Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.
19 Mas tú, SEÑOR, no te alejes; fortaleza mía, apresúrate para mi ayuda. 20 Libra de la espada mi alma; del poder del perro mi vida.
21 Sálvame de la boca del león, y de los cuernos de los unicornios líbrame.
22 Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la congregación te alabaré.
23 Los que teméis al SEÑOR, alabadle; toda la simiente de Jacob glorificadle; y temed de él, toda la simiente de Israel.
24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre [en espíritu], ni de él escondió su rostro; y cuando clamó a él, le oyó.
25 De ti [será] mi alabanza en la grande congregación; mis votos pagaré delante de los que le temen.
26 Comerán los humildes, y serán saciados; alabarán al SEÑOR los que le buscan; vivirá vuestro corazón para siempre.
27 Se acordarán, y se volverán al SEÑOR todos los términos de la tierra; y se humillarán delante de ti todas las familias de los gentiles.
28 Porque del SEÑOR [es] el reino; y [él] se enseñoreará de los gentiles.
29 Comerán y adorarán todos los gruesos de la tierra; delante de él se arrodillarán todos los que descienden al polvo, y ninguno puede vivificar su propio alma.
30 La simiente le servirá; será contada al SEÑOR por generación.
31 Vendrán, y anunciarán al pueblo que naciere, su justicia que él hizo.
CAPÍTULO 23
1 Salmo de David. El SEÑOR [es] mi pastor; no desfalleceré.
2 En lugares de delicados pastos me hará yacer; junto a aguas de reposo me pastoreará.
3 Convertirá mi alma; me guiará por sendas de justicia por su nombre.
4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal [alguno]; porque tú [estarás] conmigo; tu vara y tu cayado me confortarán.
5 Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores; ungiste mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida; y en la Casa del SEÑOR reposaré para siempre.
CAPÍTULO 24
1 Salmo de David. Del SEÑOR es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan.
2 Porque él la fundó sobre los mares, y sobre los ríos la afirmó.
3 ¿Quién subirá al monte del SEÑOR? ¿Y quién estará en el lugar de su santidad?
4 El limpio de manos, y limpio de corazón; el que no tomó en vano mi Nombre, ni juró con engaño.
5 [El] recibirá bendición del SEÑOR, y justicia del Dios de salud.
6 Esta [es] la generación de los que le buscan, de los que buscan tu rostro, oh Jacob. (Selah.)
7 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria.
8 ¿Quién [es] este Rey de gloria? El SEÑOR el fuerte [y] valiente, el SEÑOR el valiente en batalla.
9 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, y alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria.
10 ¿Quién [es] este Rey de gloria? El SEÑOR de los ejércitos, él [es] el Rey de la gloria. (Selah.)
CAPÍTULO 25
1 Salmo de David. [Alef] A ti, oh SEÑOR, levantaré mi alma.
2 [Bet] Dios mío, en ti confío; no sea yo avergonzado, no se alegren de mí mis enemigos.
3 [Guímel] Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan será avergonzado; serán avergonzados los que [se] rebelan sin causa.
4 [Dálet] Tus caminos, oh SEÑOR, me haces saber; tus sendas me enseñas.
5 [He] Encamíname en tu verdad, y enséñame; porque tú [eres] el Dios de mi salud; a ti he esperado todo el día.
6 [Vau] Acuérdate, oh SEÑOR, de tus conmiseraciones y de tus misericordias, que [son] perpetuas.
7 [Zain] De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes; conforme a tu misericordia acuérdate de mí, por tu bondad, oh SEÑOR.
8 [Chet] Bueno y recto [es] el SEÑOR; por tanto él enseñará a los pecadores el camino.
9 [Tet] Encaminará a los humildes por el juicio, y enseñará a los mansos su carrera.
10 [Yod] Todas las sendas del SEÑOR [son] misericordia y verdad, para los que guardan su pacto y sus testimonios.
11 [Caf] Por tu Nombre, oh SEÑOR, perdona también mi pecado; porque es grande.
12 [Lámed] ¿Quién [es] el varón que teme al SEÑOR? El le enseñará el camino que ha de escoger.
13 [Mem] Su alma reposará en el bien, y su simiente heredará la tierra.
14 [Nun] El secreto del SEÑOR es para los que le temen; y a ellos hará conocer su pacto.
15 [Sámec] Mis ojos [están] siempre hacia el SEÑOR; porque él sacará mis pies de la red.
16 [Ayin] Mírame, y ten misericordia de mí; porque [estoy] solo y pobre.
17 [Tsade] Las angustias de mi corazón se han aumentado; sácame de mis congojas.
18 [Resh] Mira mi aflicción y mi trabajo; y perdona todos mis pecados.
19 [Resh] Mira mis enemigos, que se han multiplicado, y con odio injusto me han aborrecido. 20 [Sin] Guarda mi alma, y líbrame; no sea yo avergonzado, porque en ti confié.
21 [Taf] Integridad y rectitud me guardarán; porque a ti he esperado.
22 [Pe] Redime, oh Dios, a Israel de todas sus angustias.
CAPÍTULO 26
1 De David. Júzgame, oh SEÑOR, porque yo en mi integridad he andado; y en el SEÑOR he confiado; no vacilaré.
2 Pruébame, oh SEÑOR, y sondéame; funde mis riñones y mi corazón.
3 Porque tu misericordia [está] delante de mis ojos, y en tu verdad ando.
4 No me he sentado con los varones de falsedad; ni entré con los hipócritas.
5 Aborrecí la congregación de los malignos, y con los impíos nunca me senté.
6 Lavaré en inocencia mis manos, y andaré alrededor de tu altar, oh SEÑOR:
7 Para exclamar con voz de acción de gracias, y para contar todas tus maravillas.
8 SEÑOR, la habitación de tu Casa he amado, y el lugar del tabernáculo de tu gloria.
9 No juntes con los pecadores mi alma, ni con los varones de sangre mi vida,
10 en cuyas manos [está] el mal, y su diestra [está] llena de sobornos.
11 Mas yo ando en mi integridad; redímeme, y ten misericordia de mí.
12 He caminado en rectitud; en las congregaciones bendeciré al SEÑOR.
CAPÍTULO 27
1 De David. El SEÑOR [es] mi luz y mi salvación, ¿de quién temeré? El SEÑOR [es] la fortaleza de mi vida, ¿de quién he de atemorizarme?
2 Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
3 Aunque se asiente campamento contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo en esto confío.
4 Una cosa he demandado al SEÑOR, ésta buscaré; que esté [yo] en la Casa del SEÑOR todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del SEÑOR, y para inquirir en su templo.
5 Porque [él] me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; me esconderá en el escondrijo de su tienda; en roca me pondrá alto.
6 Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor mío; y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo; cantaré y salmearé al SEÑOR.
7 Oye, oh SEÑOR, mi voz [con que a ti] llamo; ten misericordia de mí, y respóndeme.
8 Mi corazón [me] ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh SEÑOR.
9 No escondas tu rostro de mí, no apartes con ira a tu siervo; mi ayuda has sido; no me dejes y no me desampares, Dios de mi salud.
10 Porque mi padre y mi madre me dejaron, y el SEÑOR me recogió.
11 Enséñame, oh SEÑOR, tu camino, y guíame por senda de rectitud, a causa de mis enemigos.
12 No me entregues a la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y quien habla calumnia.
13 [Hubiera yo desmayado], si no creyese que tengo de ver la bondad del SEÑOR en la tierra de los vivientes.
14 Aguarda al SEÑOR; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera al SEÑOR.
CAPÍTULO 28
1 De David. A ti llamaré, oh SEÑOR, fuerza mía; no [te] desentiendas de mí; para que no sea [yo], dejándome [tú], semejante a los que descienden al sepulcro.
2 Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti, cuando alzo mis manos al templo de tu santidad.
3 No me arrebates a una con los malos, y con los que hacen iniquidad; [los] cuales hablan paz con su prójimo, y la maldad [está] en su corazón.
4 Dales conforme a su obra, y conforme a la malicia de sus hechos; dales conforme a la obra de sus manos, dales su paga.
5 Porque no entendieron las obras del SEÑOR, y el hecho de sus manos, los derribará, y no los edificará.
6 Bendito el SEÑOR, que oyó la voz de mis ruegos.
7 El SEÑOR [es] mi fortaleza y mi escudo; en él esperó mi corazón, y fui ayudado; por tanto se gozó mi corazón, y con mi canción le alabaré.
8 El SEÑOR es la fortaleza de su pueblo, y el esfuerzo de las saludes de su ungido.
9 Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad; y pastoréalos y ensálzalos para siempre.
CAPÍTULO 29
1 Salmo de David. Dad al SEÑOR, oh hijos de fuertes, dad al SEÑOR la gloria y la fortaleza.
2 Dad al SEÑOR la gloria de su nombre; humillaos al SEÑOR en la gloria de [la] santidad.
3 Voz del SEÑOR sobre las aguas; el Dios de gloria hizo tronar; el SEÑOR sobre las muchas aguas.
4 Voz del SEÑOR con potencia; voz del SEÑOR con gloria.
5 Voz del SEÑOR que quebranta los cedros; y quebrantó el SEÑOR los cedros del Líbano.
6 Y los hizo saltar como becerros; al Líbano y al Sirión como hijos de unicornios.
7 Voz del SEÑOR que corta llamas de fuego.
8 Voz del SEÑOR [que] hará temblar el desierto; hará temblar el SEÑOR el desierto de Cades.
9 Voz del SEÑOR [que] hará estar de parto a las ciervas, y desnudará la breñas; y en su templo todos los suyos [le] dicen gloria.
10 El SEÑOR preside en el diluvio, y se asentó el SEÑOR por rey para siempre.
11 El SEÑOR dará fortaleza a su pueblo; el SEÑOR bendecirá a su pueblo en paz.
CAPÍTULO 30
1 Salmo de canción al estrenar la casa de David: Te ensalzaré, oh SEÑOR; porque me has ensalzado; y no hiciste alegrar mis enemigos de mí.
2 SEÑOR Dios mío, clamé a ti, y me sanaste.
3 Oh SEÑOR, hiciste subir mi alma del sepulcro; me diste vida de mi descendimiento a la sepultura.
4 Cantad al SEÑOR sus misericordiosos, y celebrad la memoria de su santidad.
5 Porque un momento [hay] en su furor; mas en su voluntad [está la] vida: por la tarde durará el lloro, y a la mañana [vendrá] la alegría.
6 Y dije yo en mi prosperidad: No seré jamás conmovido;
7 porque [tú], SEÑOR, por tu benevolencia has asentado mi monte con fortaleza. Escondiste tu rostro, fui conturbado.
8 A ti, oh DIOS, llamaré; y al Señor suplicaré.
9 ¿Qué provecho [hay] en mi muerte, cuando yo descendiere al hoyo? ¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu verdad?
10 Oye, oh SEÑOR, y ten misericordia de mí: SEÑOR, sé [tú] mi ayudador.
11 Has tornado mi endecha en baile; desataste mi cilicio, y me ceñiste de alegría.
12 Por tanto a ti canté gloria, y no callé; SEÑOR Dios mío, te alabaré para siempre.
CAPÍTULO 31
1 Al Vencedor: Salmo de David. En ti, [oh] SEÑOR, he esperado; no sea yo avergonzado para siempre; líbrame en tu justicia.
2 Inclina a mí tu oído, líbrame presto; seme por roca de fortaleza, por casa fuerte para salvarme.
3 Porque tú [eres] mi roca y mi castillo; y por tu Nombre me guiarás, y me encaminarás.
4 Me sacarás de la red que han escondido para mí; porque tú eres mi fortaleza.
5 En tu mano encomendaré mi espíritu; [tú] me redimirás, [oh] SEÑOR, Dios de verdad.
6 Aborrecí a los que esperan en vanidades ilusorias; mas yo en el SEÑOR he esperado.
7 Me gozaré y alegraré en tu misericordia; porque has visto mi aflicción; has conocido mi alma en las angustias;
8 y no me encerraste en mano del enemigo; hiciste estar mis pies en anchura.
9 Ten misericordia de mí, oh SEÑOR, que estoy en angustia; se han carcomido de pesar mis ojos, mi alma, y mis entrañas.
10 Porque se ha acabado mi vida con dolor, y mis años con suspiro; se ha enflaquecido mi fuerza a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.
11 De todos mis enemigos he sido oprobio, y de mis vecinos en gran manera, y horror a mis conocidos; los que me ven fuera, huyen de mí.
12 He sido olvidado del todo como [un] muerto; he venido a ser como [un] vaso perdido.
13 Porque he oído afrenta de muchos, cerrado de temores; cuando consultaban juntos contra mí, e ideaban para prenderme el alma.
14 Mas yo en ti confié, oh SEÑOR; [yo] dije: Dios mío [eres] tú.
15 En tu mano [están] mis tiempos; líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores.
16 Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo; sálvame por tu misericordia.
17 SEÑOR, no sea yo confundido, porque te he invocado; sean confusos los impíos, sean cortados para el infierno.
18 Enmudezcan los labios mentirosos, que hablan contra el justo [cosas] duras, con soberbia y menosprecio.
19 ¡Cuán grande [es] tu bien, que has guardado para los que te temen, que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres! 20 Los esconderás en el escondedero de tu rostro de las arrogancias del hombre; los esconderás en el tabernáculo [a cubierto] de contención de lenguas.
21 Bendito el SEÑOR, porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fuerte.
22 Y decía yo en mi premura: cortado soy de delante de tus ojos; [mas tú] ciertamente oíste la voz de mis ruegos, cuando a ti clamaba.
23 Amad al SEÑOR todos vosotros sus misericordiosos; a los fieles guarda el SEÑOR, y paga abundantemente al que obra con soberbia.
24 Esforzaos y esfuércese vuestro corazón todos los que esperáis en el SEÑOR.
CAPÍTULO 32
1 De David: Masquil. Bienaventurado el perdonado de rebelión, el encubierto de pecado.
2 Bienaventurado el hombre a quien no contará el SEÑOR la iniquidad, y en cuyo espíritu no [hay] engaño.