Si voluntad merece ser pagada
Por cual razon, no soy d’esto pagado,
Diréisme vos, pues has mal deseado
Mal desear, pagalle con no nada.
Respondo yo, qu’es muy perjudicada
Mi gratitud, que nunca os ha enojado,
Respondereis que debe ser juzgado
Lo que sin ley no es cosa bien juzgada.
Si fuese yo juez d’esto, aunque soy parte,
Con gran razon daria ley en esto,
Que lealtad gran lealtad merece.
Pues buen amor no tiene ningun arte,
Y en bien amar á todos gano el resto,
Quien meresció jamas no desmerece.
Dixo don Diego: Don Luis Milan, en pleito habeis traido vuestra dama,
y respondistes por ella, haciéndoos procurador de los embargos,
respondiendo contra vos, como hizo un portugues que emplazó delante
justicia á la que servia, diciendo al juez: Nan deis por muller á meu
competidor miña dama, que eu la queiro, ella dice que nan me queire, eu
torno á decir que la queiro, que amor primero he casamenteiro. Rieron
mucho del portugues, que por pleito queria á quien no le queria.
Dixo don Luis Milan: Don Diego, yo respondo á vuestro bocaje, como
respondí á un estorbamúsica, que le dije: Yo tengo un atapabocas, que
es éste