Las inscripciones son cúficas y africanas y no ofrecen interés ninguno,

excepto la que guarnece los nichos de la puerta, donde se cita

confusamente á un monarca y la fecha de 1204.

Conserva esta sala hoy su carácter antiguo; los apilastrados de las

veinte ventanas caladas están compuestos de finos y primorosos detalles;

encima una ancha cornisa de boveditas sostiene el artesonado, compuesto

de ensambladuras de madera; el cuerpo de la sala lo decora un ancho

friso de dobles florones geométricos, y el bajo ostenta tres

decoraciones de arcos, con fondo cubierto en dos de ellos, y ajimeces de

paso para las alcobas.

El ilustrado dueño de esta finca ha querido que las casas para el

labrador que hay al lado del cuarto árabe, tengan el carácter de la

misma arquitectura, á lo menos en su exterior, y presentar así un

conjunto simétrico de agradable perspectiva.

La cruz de hierro sobre una columna árabe que hay cerca del estanque, no

tiene otro significado, que el haber querido conservar la que servía de

veleta en la torre desde el tiempo de la conquista.

PUENTE DE GENIL.--Cuentan algunas tradiciones que este río había que

vadearlo para entrar por este lado en la ciudad, y que el puente se hizo

pocos años después de la conquista. Por la configuración y fábrica de

los malecones, creemos que había un puente árabe en el mismo sitio donde

se construyó el actual con los muchos restos de aquél. La forma romana

de los arcos está hecha con materiales usados exclusivamente por los

moros, y pudiera muy bien sospecharse que los fundamentos fueron de

época más antigua, ó que los árabes imitaron perfectamente aquí las

construcciones de aquellos remotos tiempos.

PUERTA DE LAS OREJAS.--PLAZA DE BIBARRAMBLA.--Hoy ha quedado en uno de

los ángulos de la plaza del mismo nombre, y se descubren en ella dos

hermosas cartelas, sobre las que se arranca un elegante arco de

herradura de grandes dimensiones. Tomó el nombre de _Puerta de las

Orejas_, porque en 1621 se celebraban fiestas en honor de Felipe IV en

Bibarrambla, y había un tablado orilla de dicha puerta árabe, el cual se

hundió por el peso de la gente que lo ocupaba; en la confusión que

produjo, robaron los rateros los ricos zarcillos de las damas que había

en él, á tirones ó cortándoles las orejas.

La plaza que lleva este nombre, estaba en tiempo de los árabes más

regularizada que hoy, pues contra la costumbre de aquellos pueblos, se

hallaban decorados los cuatro frentes con armoniosas líneas de

simétricos ajimeces sobre columnitas de mármol, y los claros que hoy se

ven todavía, cerrados con grandes y bordadas celosías.

En 1501 dispuso la reina Isabel se derribaran todos los ajimeces que

había en las casas granadinas, con el intento de quitar las celosías á

las mujeres que se ocultaban tras de ellas.

La puerta citada fué medio destruída en 1873, más por instigación de

algunos interesados, que por otras causas á que se atribuyen siempre

estos hechos.

PUERTA DEL CARBÓN.--Detrás de la casa actual del Ayuntamiento, y dando

frente á la calle y puerta de la Alcaicería, se halla un edificio

bastante extenso, de planta cuadrada, con una puerta que lleva este

nombre, por haber sido después de la conquista el sitio destinado para

la venta del carbón, y antes casa de comedias, á cuyo uso se consagró

durante dos. siglos.

En el claro de entrada y en el zaguán que hay después del ingreso,

quedan unos restos preciosos tallados en madera y yeso de la mejor época

del arte; y penetrando en el patio, no vuelve ya á encontrarse más que

la distribución en tres cuerpos de éste, con pilastras y cartelas como

fuertes sostenes de la galería.

Ha habido dudas sobre el objeto que tuvo en su origen este edificio, y

no creemos fundada la opinión de que se hiciera para casa de peregrinos,

caravanserallo, caserna, etc., porque su construcción, más indica un

lugar muy frecuentado por el público, que alojamiento de especial

destino, como hospital, caballerizas, oficinas, etc., que escritores de

nota han supuesto, sin fundamento plausible, hasta que se ha visto[176]

que fué hecha para alhóndiga, y que como tal se llamaba Alhóndiga

Gidida, es decir _nueva_, poco antes de la conquista, y después siguió

en el mismo uso, según una real cédula de 14 de Octubre de 1494. Se sabe

también que el puente que había frente de ella se llamaba Alcántara

Gidida, y que hasta 1531 no principiaron á conocerse estos edificios con

el nombre de Casa y Puente del Carbón.

[Illustration: Casa del Carbón.]

No tienen interés histórico las inscripciones que hay en esta portada,

ni las que se hallan en el pasadizo de entrada á uno y otro lado sobre

elegantes arcos, ni tampoco entre las que han desaparecido se encuentra

la que pudiera indicarnos la época de su construcción[177] limitándonos

á decir que toda la obra de ornamentación es del último período

granadino, aunque no exactamente igual, como supone un erudito escritor,

á la de la casa de los Oidores. La puerta exterior es un hermoso arco de

herradura, y el cuerpo de obra que hay encima no tiene toda la esbeltez

que en otros sitios hemos podido admirar.

ALMADRIZA.--ALCAICERÍA Y CONTORNOS.--Almadriza era el edificio destinado

por los árabes á Universidad, y ocupaba la casa que hay frente de la

puerta de la Capilla Real, la cual ha servido para Municipio desde el

año 1500 hasta el 1861.

Sabíamos por Pedraza y otros, que la puerta árabe era de mármol blanco,

adovelada y con inscripciones interesantes; pero todo había

desaparecido, hasta que por efecto de un reciente incendio se levantaron

las losas del pavimento del patio y se encontró que muchas de ellas

correspondían á la citada puerta principal, descrita exactamente por

nuestros antepasados. Estas losas de mármol blanco fueron adquiridas por

el Sr. Riaño, el que las conservó en su poder hasta que pasaron al de la

Comisión de Monumentos.

Servía, pues, esta construcción para Academia Alkoránica, instituída por

Abdallah Solimán Alcasem, donde se educaron muchos sabios, y entre ellos

el Gasanida, que escribió el _Collar de Perlas_, según Cassiri.

Penetrando en esta casa, hoy convertida en fábrica de tejidos, se ven

todavía hermosos artesonados moriscos de la primera época del arte

granadino, tirantes caladas delicadamente dispuestas, almizates de raras

combinaciones, y aunque no ocupara este monumento un local excesivamente

grande, no dejaba de ser un palacio hecho con lujo é importancia,

relativamente al escaso impulso que se daba en aquella época al estudio

de las ciencias.

Son muchas las inscripciones que tenía y las que infaliblemente se

descubrirán cuando se arruinen ó se levanten las gruesas capas de yeso

que en sus paredes ocultan los arabescos y labrados moriscos.

[Illustration: Antigua Madriza.]

Mármol cita esta inscripción de un escudo:

«Si tienes la dicha de mirar en lo interior de esta casa, labrada para

habitación de las ciencias, para firmeza de la grandeza, y para lustre

de los venideros siglos, verás que está fundada en dos prerogativas, que

son la firmeza en la justicia, y la piedad; prerogativas que lograron

los que se emplearon en ella, para la gloria de Dios. Si en tu espíritu

hace asiento el deseo del estudio y de huir de las sombras de la

ignorancia, hallarás en ella el hermoso árbol del honor. Hace el

estudio brillar como estrellas á los grandes, y á los que no lo son los

eleva con igual lucimiento. Con él puedes conseguir el camino de la luz

cuando desengañado resuelvas huir de la oscuridad del mal. Si buscas la

estrella de la razón, verás su claridad sin engaño, aun por entre las

nubes de la duda. Pero reducido á la ciencia, para aprovechar en ella

has de volver tu cara al bien obrar, y has de desechar toda inclinación

al mal. No es el camino de la sabiduría para el que lo anda cargado de

malvada codicia. Sigue, pues, este consejo, así hallarás el provecho

cuando anciano, cuando mozo serás estimado y te buscarán las dignidades.

Vuelve los ojos al cielo del pueblo y verás cuántas estrellas que tenían

muy escasa luz, se hallan por este camino llenas de infinitos

resplandores. Y si bien reparas, verás que unas de ellas hacen la corona

y otras son las columnas de la casa del saber. Ellas alumbran los

corazones, ellas guían al bien y nos son verdaderos amigos que nos

aconsejan. Acepte Dios tanto bien instituído por Yusuf, estrella del más

alto grado, brillante en la ciencia y en la ley».

No sabemos que pueda escribirse cosa más útil en los tiempos de

civilización que alcanzamos, pues bien: ¡hemos llamado bárbara á la raza

que trazó estas líneas hace seis ó siete siglos!

Como descriptiva del edificio principia otra leyenda.

«Advierte esta maravillosa entrada..... sus bruñidas piedras..... y su

artificio singular..... etc.»

Y con efecto, todos los mármoles que hemos hallado están labrados

primorosamente.

Se explicaba aquí Teología, Matemáticas, Retórica y Poética, Medicina,

Jurisprudencia, Historia y Arte Militar.

PIEDRA ROMANA.--Hay una que se encontraba frente de esta casa y hoy está

en el Museo Provincial, con una inscripción que dice en latín:

«_El aficionado Cabildo del florido Municipio iliberitano puso á costa

pública esta Memoria á la Majestad de Furia Sabina Tranquilina Augusta,

mujer del emperador César Marco Antonio Gordiano Pío Félix Augusto._»

Fué hallada esta piedra á fines del siglo XVI, abriendo unos cimientos

de una casa cerca del Aljibe del Rey, inmediato al convento de Santa

Isabel la Real, que es el barrio considerado más antiguo de esta

población; y la piedra corresponde á las canteras de la Sierra Elvira.

No lejos se encuentra un bazar de forma y aspecto árabe, cuya decoracion

fué hecha en 1844 con motivo de un incendio ocurrido en el año anterior.

La Alcaicería, dícese que significa _casa del César_, y según Mármol, es

el sitio donde se almacenan las mercancías de la hacienda pública y de

los particulares, según costumbre de los pueblos de Oriente y de los

romanos en Africa; pero aquí era recinto cerrado para comerciantes

ricos, como se ve en Fez, Marruecos y otras poblaciones musulmanas.

Antes del citado incendio, esta Alcaicería conservaba todo su carácter

antiguo, pues era un espacio más estrecho todavía que lo es hoy, con

tiendas tan pequeñas que algunas no tenían hueco para el vendedor, el

cual se situaba sobre el mostrador ó fuera de él. Hoy la decoracion

árabe es demasiado simétrica para caracterizar este especial recinto.

El Zacatín ó calle de comerciantes, según Alcántara, participa en parte

de ese aspecto de las ciudades africanas. La calle de Abenamar conduce á

una plaza pequeña donde estaba el palacio de Aben-Hamar, caudillo de los

moros del último siglo; desde ella se encuentra la calle de la Cárcel

baja y convento del Angel, á cuyo frente hay una gran casa solariega

perteneciente hoy á los poseedores de Generalife, y en la cual pueden

hallarse curiosos fragmentos moriscos.

Para el aficionado á los recuerdos de la época árabe conviene citar

antes de dejar estos sitios, el lugar donde estaba construída la Gran

Mezquita ó Metropolitana de la corte mora, dícese de ella:

«En el sitio que ocupa hoy este templo (el Sagrario), estuvo la Gran

Mezquita de los moros, labrada á mediados del siglo XIV, la cual se

bendijo por los cristianos conquistadores. Era un edificio cuadrado,

bajo de techos, compartido en cuatro naves sostenidas por cuatro órdenes

de columnas de jaspe, de modo que cada dos de ellas tenía en su capitel

el arranque de cuatro arcos. La techumbre formaba cúpulas ó medias

naranjas primorosa y prolijamente labradas. Tenía tres puertas, una al

Occidente (donde hoy la principal); otra al Mediodía, junto á lo que es

hoy postigo de la Sacristía, y otra al Norte que corresponde al lado de

la Catedral. El testero estaba detrás del altar mayor, donde se guardaba

el Korán en un alhamí ó nicho con labores delicadísimas. En la puerta de

esta mezquita, contigua á la de la Capilla Real, fué donde Hernán Pérez

del Pulgar clavó con una daga el mote del _Ave María_, para lo cual

salió de Alhama, se mantuvo oculto en las cercanías de Granada, entró de

noche por el cauce del río Darro seguido de muy pocos caballeros, y

burlando la vigilancia de los moros, plantó aquel emblema, con audacia y

valentía».

Las hazañas de Pulgar han dejado una huella imperecedera en la fogosa

imaginación de los cristianos andaluces. También las crónicas moriscas

conservaban la memoria de otro héroe, _Osmín_, famoso por los desafíos

con los cristianos, y sus hazañas se cuentan todavía por los

descendientes de aquella ilustre raza, que fué á confundirse con las

salvajes kabilas de la costa africana.

EL LAUREL DE LA REINA.--A una legua de Granada se encuentra la Zubia,

pueblo pequeño, hermosamente situado y de los más curiosos y ricos de la

vega. En tiempo de los árabes había en su lugar un espacioso bosque de

laureles, de los cuales no se conserva hoy más que el que lleva el

nombre de la Reina Isabel I.

Las leyendas fantásticas de nuestros poetas modernos, los cuentos de

Irving, la novela del inspirado Fernández y González y las canciones y

romances, dan acaso testimonios de la tradición que vamos á contar.

El 18 de Junio de 1491, Isabel I se esforzaba en contemplar lo más cerca

posible las torres almenadas de blanco, los minaretes y jardines de la

última ciudad morisca. Le acompañaba el Rey, sus hijos, sus damas, el

marqués de Cádiz, Gonzalo de Córdova, el conde de Cabra, el de Ureña, el

de Tendilla, el de Villena, Don Alonso de Aguilar, Don Alonso de

Córdova y palafraneros, criados, soldados y lanzas; llegados al bosque

de los laureles, vieron venir una tropa de jinetes árabes, al trote,

reconociendo los puestos avanzados. Los caballeros cristianos quisieron

salirles al encuentro, pero la Reina Isabel les mandó ocultarse en el

bosque, y ella misma se escondió en el fondo del espeso ramaje del

laurel que hoy se conserva. Durante el tiempo que estuvo oculta se

encomendó la Reina al Santo del día, San Luis de Francia, invocándolo

para que la salvase, por lo cual prometió erigir luego en aquel lugar un

convento.

Los jinetes agarenos pasaron sin ver nada y pudo retirarse la Reina con

toda seguridad; pero los caballeros cristianos, afanosos por ganar la

gloria que consideraban perdida y por haberse visto forzados á

ocultarse, prepararon una sorpresa á los moros cuando salían de noche á

retirar los cadáveres que se hacían en los combates diarios, y con

efecto, así lo cumplieron; pero en vez de salir victoriosos, fueron

derrotados y perseguidos, después de dejarse muchos muertos en el campo.

El mismo Gonzalo de Córdova estuvo á punto de caer en manos de los

árabes. Todavía conserva en aquellas inmediaciones, el sitio de esta

batalla, el nombre de _Haza de la Muerte_.

Isabel I fundó efectivamente el convento de San Francisco. Un relieve y

un cuadro antiguo recuerdan también el suceso de la salvación de la

Reina Católica, é Isabel II adquirió después el laurel y la huerta donde

radica, como recuerdo del hecho que contamos.

Desde este punto se disfruta una espléndida vista de Granada.

CASA DE LA MONEDA.--Era este un edificio grandioso que hemos conocido, y

del cual se conservan restos de carácter enteramente clásico. Su

portada[178] estaba compuesta de ladrillos agramilados, por el estilo de

los de la Giralda; las esculturas que arrojaban agua en el estanque que

había en el centro del patio, y se conservan en la mezquita de la

Alhambra, son de aspecto é inspiración babilónica, y la hermosa

inscripción de su fachada, dará bastante testimonio de la importancia de

este monumento.

Se construyó el año 1376 para hospital de la población, y después de la

conquista se destinó á _azeca_ ó casa de acuñación de moneda, porque en

los últimos tiempos de la dominación árabe estuvo dedicada á dicho

objeto.

[Illustration: Puerta de la Casa de la Moneda.]

He aquí el texto de la inscripción citada:

«_Loor á Dios. Mandó construir este hospital, amplia misericordia para

los débiles enfermos musulmanes y útil proximidad (si Dios quiere) al

Señor del Universo; y perpetúe su bondad publicándola elocuentemente con

lengua clara, é haga pasar (la memoria) de su caridad á través del

tiempo y á pesar del transcurso de los años, hasta que herede Dios la

tierra y lo que sobre ella existe, pues es el mejor de los herederos; el

Señor, el príncipe, el sultán valeroso, grande, ilustre, puro, vencedor,

el más feliz de su estirpe, el que caminó impetuosamente por el sendero

de Dios, Señor de las conquistas, de las caritativas obras y dilatado

pecho, el amparado de los ángeles y del espíritu (divino), el defensor

de la ley tradicional, asilo de religión, príncipe de los muslimes

Algani bil-lah (el contento con Dios), Abú Abdil-lah Mohammah, hijo del

Señor, del grande, del exclarecido, del sultán ilustre, elevado,

belicoso, justo, dadivoso, feliz, mártir, santificado, príncipe de los

muslimes, Abul Hachach, hijo del Señor, del sultán ilustre, exclarecido,

grande, magnánimo, victorioso, ahuyentador de los politeistas, y

conculcador de los infieles enemigos, el venturoso, el mártir Abul Walid

ebn Nasr, el Ansars, el Jazrechi (de la tribu de Jazrech). Haga Dios

venturosas sus obras con su beneplácito y le cumpla sus esperanzas con

su bondad perfecta y recompensa amplia. Creó una buena obra, que no ha

sido sobrepujada desde que el Islam penetró en estas comarcas y por la

cual le corresponde una orla de gloria sobre su antiguo traje de guerra,

y se dirigió á la faz de Dios en demanda de recompensa. Dios es el Señor

de la bondad grande. Anticipó una luz que caminará delante y detrás de

él el día en que no aprovecharán las riquezas, ni los hijos, sino á

aquél que se presente á Dios con corazón puro. Comenzó su construcción

en la segunda decena del mes de Moharram año de_ 767[179]: _terminó su

obra (el kalifa) y le asignó bienes para su sostén en la segunda de

Xawal año_ 768[180]. _Dios no deja de recompensar á los que obran bien,

ni frustra los esfuerzos de los buenos. La paz de Dios sea sobre nuestro

Señor Mohamad: sello de los profetas, y sobre su familia y compañeros

todos_».

Dejando las ruínas de esta muestra de la caridad musulmana desarrollada

en la más culta época de la denominación árabe, observemos el aspecto

monumental de la mayor parte de las casas que se encuentran recorriendo

los estrechos y enredados callejones del barrio situado entre la carrera

de Darro y la calle de San Juan de los Reyes. Casas llamadas solariegas

construidas con los materiales más antiguos, modificada su estructura

para servir á las comodidades de los cristianos, pero dispuestas con

anchurosos patios y salas abiertas en sus galerías, cuyos artesonados

tienen tanto árabe como renacimiento, modificación especial de difícil

estudio: pero cuyo noble aspecto recuerda la soberbia grandeza de sus

fundadores.

ANTIGUA MEZQUITA, HOY SAN JUAN DE LOS REYES.--La torre y puerta de su

costado manifiestan que fué una _Djama_ de poca importancia; pero la

primera que bendijo Fray Fernando de Talavera, donde más número de moros

se convirtieron al cristianismo, y en la que, según las tradiciones, se

convertían también al mahometismo los judíos y pobladores cristianos

durante el período arábigo. Se llamaba Taybin. Estaba dotada con pingües

rentas de un rico moro, por haber salvado las embarcaciones con que

hacía su comercio á Oriente[181], de manos de los cristianos. Los restos

de adornos agramilados de la torre, son del estilo mismo empleado en la

Giralda de Sevilla, pero más sencillos.

CASA DEL CHAPIZ.--Fué el Palacio Real de Albaida, fundado por un

príncipe almohade, y se encuentra á la entrada del camino del Sacro

Monte. Los escritores del siglo XVII creyeron que este edificio se

construyó para aduana de la seda, porque esta floreciente industria

estableció en él su contraste oficial después de la reconquista.

Dos hermosos patios cuyas ruínas subsisten, componen las plantas que

publicamos á seguida, los cuales corresponden á dos distintas épocas, y

particularmente á las construcciones del siglo XI, como se ven en el

barrio de San Miguel bajo, cuyos esqueletos de madera son tan esbeltos y

las cartelas sobre sus pilares tan elegantes y fantásticas en sus

adornos, que pudieran aplicarse con éxito á algunas repisas y aleros de

las construcciones modernas, sin chocar al sentimiento del arte

cosmopolita de nuestra edad.

Esta casa, habitada hoy por familias pobres, cercenada y próxima á

hundirse, fué construída á la entrada de la población por el camino de

Guadix, el más importante y estratégico de aquellos tiempos. Desde ella,

hasta la orilla del río, había vistosísimos jardines sostenidos con

gruesos murallones que terminaban en un puente, por donde iba el camino

hasta lo más alto de la Alhambra y Generalife.

[Illustration: Baños árabes.]

BAÑOS ÁRABES DE LA CARRERA DE DARRO.--Hoy son una casa pobre que da paso

á un patio cuadrado, alrededor del cual se observa todavía la

distribución mural de estos edificios. Pasando el referido patio, donde

había en medio una alberca ó estanque, hallamos la más completa

repartición de una casa pública de baños. Suponemos la entrada por la

última estancia, donde después de un paralelógramo abovedado y hundido,

se desciende una ancha escalera, al final de la cual se encuentra otra

estancia larga, terminada en sus dos lados cortos por dos _alhamíes_ de

reposo. Aquí hay dos cuartos de baños reservados, y continuando por una

puerta estrecha se halla el gran baño de ablución, cuyos muros se

reconocen perfectamente por los restos de color y dibujo árabe de que se

hallaban emplastecidos.

[Illustration: Planta de los Baños.

Casa del Chapiz.]

Después del cuarto central con sus bóvedas, sus claraboyas y

respiraderos, pasamos á otra sala de dos alhamíes, muy semejantes á la

primera, y de allí á otros pequeños cuartos en conexión con la casa de

la entrada, cuyo orden es propio de estos establecimientos.

CASA DEL GALLO Y PALACIO DE LOS WALÍES.--Se hallaba en las alturas que

ocupa la parroquia de San Miguel, entre varias casas de origen morisco,

están revelando por su construcción que pertenecían al segundo período

de la arquitectura árabe española. Veíamos en ellas esos corredores de

maderas labradas con primor, balaustres en los antepechos torneados, con

boceles y cordones, pilastras de madera que sostienen aleros avanzados,

vigas delgadas que se apoyan en las puentes ornadas de lóbulos y

boveditas y todo descansando sobre cartelas mudéjares de formas

caprichosas, simulando en algunas troncos y cabezas de animales, que no

eran muy comunes.

Es curioso visitar este barrio con detenimiento, y enojoso el describir

objetos aislados casi siempre, que desaparecen con facilidad,

correspondientes á edificios derribados ó que antes de pocos años

dejarán de existir.

Entre todos se veían los vestigios de la casa de los Oidores, dignos de

estudiarse; el aljibe con su arco de herradura y sus hermosas bóvedas; y

el convento de Santa Isabel, que es lo que llamaremos Palacio de los

Walíes.

Pedraza pensó que los restos de los torreones que se hallan en este

paraje, eran edificios _gentílicos_, en los que se había celebrado el

primer concilio iliberitano, y después, variando de opinión, lo hizo

celebrar junto á la Casa del Tesoro; pero lo único que se puede asegurar

es, que en este tramo de muralla estuvo la puerta que los moros llamaban

Bib-Aleced donde terminaba la primera cerca.

La casa de San Miguel sirvió de recreo á algún arzobispo de Granada, y

de ella se dice que el moro Aben-Habuz, walí de esta kora granadina, la

hizo para su morada, y que en la parte más alta de una torre puso la

veleta de bronce representando un guerrero á caballo con lanza y adarga,

y con un letrero árabe en esta forma:

«_Dice el sabio Aben-Habuz

que así se defiende el Andaluz_»,

y las gentes que lo veían moverse desde lejos, dieron en llamarle _Gallo

de viento_, de donde tomó el nombre la casa y calle.

Estudio descriptivo de los monumentos árabes de Granada, Sevilla y Córdoba ó sea La Alhambra, el Alcázar y la Gran Mezquita de Occidente · 第 21 / 25 段