FELIC. Porque una mujer
Que es honrada, es caso llano
Que no la podrá vencer
Ningún interés humano.
D. TELL. Ve presto, y da a mi esperanza
Algún alivio. Si alcanza
Mi fe lo que ha pretendido,
El amor que le he tenido
Se ha de trocar en venganza.
_Vanse._
_Sale el_ REY _y el_ CONDE _y_ DON ENRIQUE
_y acompañamiento_.
REY. Mientras que se apercibe
Mi partida a Toledo y me responde
El de Aragón, que vive[145]
Ahora en Zaragoza, sabed, Conde,[146]
Si están ya despachados
Todos los pretendientes y soldados;
Y mirad si hay alguno
También que quiera hablarme.
CONDE. No ha quedado.
Por despachar ninguno.
D. ENR. Un labrador gallego he visto echado
A esta puerta, y bien triste.
REY. Pues ¿quién a ningún pobre la resiste?
Id, Enrique de Lara,
Y traedle vos mismo a mi presencia.
_Vase_ ENRIQUE.
CONDE. ¡Virtud heroica y rara!
Compasiva piedad, suma clemencia!
¡Oh ejemplo de los reyes,
Divina observación de santas leyes!
_Salen_ ENRIQUE, SANCHO _y_ PELAYO.