La conquista de la Habana fué un acontecimiento mui feliz para el
ejército i armada inglesa. La oportunidad de su rendicion salvó a uno i
otra de una ruina segura, pues era imposible que hubiese podido
continuar por muchos mas dias el sitio en una época del año en que el
escesivo calor, las fuertes lluvias estacionales i las enfermedades
propias del clima hubieran pronto destruido el ejército mas poderoso, no
teniendo donde guarecerse i estando rendido de fatiga i falto de los
recursos mas esenciales a la vida. Algunos miles de hombres yacian
aniquilados en los campamentos i la escuadra por falta de alimento, i
las enfermedades tropicales se habian cebado tan cruelmente en el
ejército que al tiempo de la capitulacion no habia mas de dos mil
quinientos hombres aptos para el servicio.
Bajo el aspecto militar, ella fué la mas grande i en sus consecuencias
la mas decisiva de cuantas hicieron los ingleses en el trascurso de la
guerra, i en ninguna de las campañas militares que tuvieron lugar en las
diversas partes donde pelearon las armas británicas, resplandeció tanto
como en el sitio de la Habana la superior intelijencia militar de los
jefes i oficiales jenerales, ni el valor, serenidad i perseverancia de
las tropas. Esta importante adquisicion reune en sí misma todas las
ventajas que pueden obtenerse en la guerra: un triunfo de armas de la
clase mas elevada i cuyos efectos sobre la escuadra española
equivalieron a una gran victoria naval, pues ademas de los buques
apresados en Cayo Sal i bahia del Mariel, cayeron en poder de los
conquistadores nueve navios i uno mas que estaba en grada i todos los
utensilios del arsenal.[164]
[164] Entick's History of the Late War.
Los ingleses no solo encontraron allí consuelo en sus necesidades i
gloria militar, sino tambien grandes riquezas. Ademas de los cañones,
provisiones de guerra i otros efectos que habia en gran abundancia, el
botin ascendió a tanto como hubiera producido una fuerte contribucion
sobre la ciudad: veinte i cinco buques mercantes,[165] varios grandes
almacenes llenos de valores inmensos i cerca de tres millones de pesos
cayeron en su poder.[166] Estos fondos fueron repartidos con tan parcial
desproporcion entre las varias clases del ejército i armada, que hubo
multiplicadas quejas i vivos resentimientos por parte de la tropa i
marineria.[167] Pero mas que todo esto, el gobierno británico estaba en
posesion de un puerto que ponia en sus manos el destino de los pueblos
de Europa contra las tentativas de la casa de Borbon rebeladas en el
funesto Pacto de familia: porque Cuba podia con razon considerarse la
llave de aquellos tesoros del Nuevo Mundo, que debian servir de recurso
principal a España i Francia para continuar una guerra cuyo objeto era
destruir toda potencia que se opusiese a su ambicion, intereses i
voluntad.[168]
[165] Entick's History of the Late War.
[166] Lista de los cañones, morteros i municiones de guerra
encontrados en la ciudad de la Habana i en los castillos del Morro
i la Punta el 14 de agosto de 1762. 104 cañones i 9 morteros de
bronce, i 250 cañones i 2 morteros de hierro de varios calibres;
4,157 fusiles; 460 bombas vacías; 16,401 balas de cañon; 30
quintales de balas de fusil i 125,000 cartuchos; 500 granadas de
mano; 533 quintales de pólvora, i gran cantidad de otros efectos de
guerra.
El botin, con esclusion del tesoro real, consistió en 5,841 cajas
de azúcar; 3,384 sacos, i 3 cascos de cacao; 123 serones de corteza
peruviana; 8,363 cueros al pelo, i 3,900 curtidos; 475 tercios de
tabaco, i 4,876 sacos de rapé; 59,213 piezas de palo de Campeche;
2,003 de palo de tinte; 78 piezas de madera de construccion; 8
tablones de cedro; 7 sacos de cochinilla; i 2 cascos de conchas de
carei.--BEATSON'S _Naval and Military Memoirs_.
[167] Segun Beatson, en el resúmen de los dividendos hecho de este
botin resulta que el conde de Albemarle i el almirante Pocock
recibieron cada uno £122,697.10.6; cada jefe inmediato
£24,539.10.1; los mayores jenerales £6,816.10.6½; los brigadieres
£1,947.11.7; los capitanes de navio £1,600.10.10; i las demas
clases en igual proporcion; correspondiendo a cada soldado
solamente £4.1.8½; i a cada marinero £3.14.9¾.
[168] Entick's Hist. of the Late War.
El efecto que produjo, tanto en la corte como en el pueblo ingles, la
noticia de este acontecimiento se encuentra pintado con esactos colores
en los documentos oficiales de aquella época. En una representacion que
la municipalidad de Londres dirijió con tal motivo al rei, manifiesta
aquel cuerpo que la conquista de la Habana podia considerarse como el
medio mas seguro de destruir los proyectos de la casa de Borbon, i
ofrece asistir al trono de la manera mas eficaz, hasta que los enemigos
de la nacion se viesen forzados a oir las proposiciones de paz que el
monarca considerase compatibles con el triunfo de las armas británicas i
el comercio i navegacion de sus súbditos. "El Ayuntamiento, dice, se
detiene con el mayor placer a considerar el alto precio e importancia de
una conquista obtenida con la adquisicion de inmensas riquezas i la
ruina irreparable del poder comercial i marítimo de España."[169] El rei
en su discurso de apertura, al informar al parlamento de la toma de la
Habana, dice: "Una plaza de la mas alta importancia para España;" i en
sus peticiones congratulatorias, la cámara de los lores la llama "el
baluarte de las colonias españolas," i la de representantes, despues de
hacer mencion del feliz écsito de la guerra en la Martinica, añade: "i
la mas gloriosa e importante conquista de la Habana."[170]
[169] Entick's Hist. of the Late War.
[170] New York Gazette, del 27 de enero 1763.
Aun no habian trascurrido dos meses de esta conquista cuando los
ingleses se apoderaron tambien de la ciudad de Manila, capital de la
isla de Luzon, una de las Filipinas, plaza no ménos importante en el
este que lo es la Habana en el oeste: la ciudad se libertó de ser
destruida mediante una suma de cuatro millones de pesos, i el botin fué
de varios buques i una cantidad considerable de municiones.
La única compensacion que tuvo España por estas grandes pérdidas fué la
toma de la colonia del Sacramento, objeto por largo tiempo de cuestiones
con Portugal, con la que se hizo dueño de veinte i seis buques ingleses
cargados de mercancias i pertrechos de guerra por valor de cerca de
veinte millones de pesos. Los esfuerzos hechos en Portugal no fueron
bastantes a reparar las pérdidas de los españoles en América i Asia,
aunque el estado de aquel reino al tiempo de la invasion les habia
despertado halagüeñas esperanzas de una fácil conquista: despues de
alcanzar los aliados ventajas considerables, el ejército anglo-lucitano
logró hacerlos retirar a las fronteras de España en el mes de octubre a
esperar refuerzos de Francia.
Aunque el cúmulo de tantas desgracias no habia podido abatir el espíritu
de la magnánima nacion española, las últimas pérdidas habian agotado los
recursos de las dos coronas aliadas. España se veia privada de sus
grandes tesoros de América, cortadas las comunicaciones con sus
colonias, arruinada su marina, i su ejército disminuido i desalentado
con el écsito de una infructuosa i larga campaña emprendida con la plena
confianza de obtener un feliz resultado: Francia, amenazada por un
enemigo estranjero, fatigada de invasiones repetidas, destruido su
comercio i prócsima a una bancarrota, ecsecraba la alianza de Austria
como una calamidad pública, i hasta la de España, aunque cimentada en
los vínculos de la sangre i mas conforme con los sentimientos
nacionales, era considerada como un mal mas bien que como una
conveniencia.[171]
[171] Coxe's Memoirs of the Kings of Spain.
En tan crítica situacion las cortes de Madrid i Versalles solicitaron la
paz con un empeño i sinceridad iguales a sus infortunios. Felizmente el
ministerio del conde de Egremont sostenia la guerra forzado por el
espíritu de agresion de los soberanos aliados, i habia apurado las
fuerzas i recursos de la nacion en escarmentar a los enemigos del poder
marítimo i comercial de Inglaterra, con el fin de obligarlos a suscribir
a una paz jeneral que terminase todas las cuestiones pendientes entre
las tres principales potencias belijerantes, mas bien que halagado por
la ambicion de conquistar las ricas colonias de las Antillas para la
corona de la gran Bretaña. Si el célebre Pitt hubiera continuado al
frente del gavinete, probablemente la guerra se hubiera dilatado algun
tiempo mas, hallando su penetracion i jenio fecundo medios eficaces de
conocer el verdadero estado de los enemigos i sacar de él mayores
ventajas para su pais; i de seguro que no se hubiera dicho al
concluirse las hostilidades, lo que del conde de Egremont decia
disgustado el pueblo de Londres despues de firmados los artículos
preliminares en Fontainebleau, que aquel tratado habia hecho bueno el
refran ingles de que Inglaterra pierde siempre por negociacion lo que
sus hijos ganan con la espada.[172]
[172] Coxe's Memoirs of the Kings of Spain.--Entick's Hist. of the
Late War.
Despues de una correspondencia entre las cortes de Inglaterra i Francia,
se convino en el mes de agosto en el nombramiento de embajadores para
arreglar los preliminares de paz, i al efecto el duque de Bedford salió
de Londres para Paris el 5 de setiembre i el 10 llegó a Londres el duque
de Nivernois. La eleccion de estos dos personajes, los mas distinguidos
de la nobleza de ambos paises, demostró las pacíficas intenciones de los
dos gobiernos: el marques de Grimaldi, embajador español en la corte de
Francia, recibió plenos poderes para representar los intereses políticos
de su nacion en el tratado.
Los puntos principales que habian ajitado largas cuestiones en las tres
cortes i al fin provocado aquella guerra, quedaron arreglados sin gran
dificultad; i para allanar inconvenientes a la conclusion definitiva del
tratado de paz, se acordó que las cuestiones pendientes entre Austria i
Prusia fuesen asunto de conferencias entre aquellas cortes.[173]
[173] Coxe's Memoirs of the Kings of Spain.