CAPITULO NOVENTA Y DOS

Que trata de la vida y suerte y linaje de Lope de Aguirre.

Fue muerto Lope de Aguirre, como se a dicho, en la ciudad de

Varaquysimeto, de la Gouernacion de Benenzuela, lunes, veinte y siete de

Otubre del año de mill e quinientos y sesenta y uno, vispera de los

uienaventurados apostoles san Simon y Judas; el qual hera en esta sazon

honbre de zinquenta años, muy pequeño de cuerpo y de poca persona, mal

ajestado, la cara chupada y pequeña, los ojos que si miraua de hito le

estaban bullendo en el casco, principalmente quando estaua enojado. Hera

de agudo y biuo ynjenio para en[523] hombre de letras. Hera

lipuzquano[524], natural de la billa de Oñate. Sus padres no se sauen

quien heran ni sus nombres, mas de lo quel dezia, ser personas de

mediano estado, hijodalgo. Hera bullicioso y determinado en quadrilla, y

fuera della pusilanime; soportaua mucho el trauajo, y era para mucho asi

a pie como a cauallo; andaua de contino armado, que nunca le hallauan

sino con dos cotas o con vna cota y vn peto y una zelada de azero, y su

espada y daga, y un arcabuz y una lanza en la mano; durmia muy poco,

porque toda la mas de la noche lo hallavan velando, y entre dia durmia

algo; hera enemigo de buenos y de toda uirtud, especialmente de rrezar

ni que rrezasen delante del, ni de honbres debotos, y asi, en biendo

alguno con quentas v oras en las manos, se las quytaua y las rronpia y

quebraua, diziendo que no queria el los soldados muy cristianos ni

rrezadores, sino que si fuese menester jugasen con el diablo a los dados

el alma, y que Dios tenia el cielo para quyen le siruiese y la tierra

para quyen mas pudiesse, y que el tenia y sauia por cierto que su anima

no se podia saluar, y que estando uibo ardia en los ynfyernos, y que

pues no podia ser el cuerbo mas negro que sus alas, que auia de hazer

crueldades y maldades por donde su nombre sonase y fuese nonbrado por

toda la tierra y hasta el noueno cielo, y que no dejasen los honbres por

miedo del ynfyerno de hazer todo aquello que su apetito les pidiese, que

solo el creher en Dios bastaua para yr al cielo, y que el Rrey de

Castilla mostrase el testamento de Adan, si le auia dejado en el por

heredero de las Indias.

Residio este traidor en Piru mas de beinte años, muy al contrario de lo

que el, por vna carta que escriuio al Rrey, dezia. Su exercicio y ofycio

hera domar potros y hazer cauallos, suyos y axenos, y quitalles los

rresauios, quedandose el sienpre con los suyos. Fue sienpre ynquyeto y

bullicioso, y amigo de rrebueltas y motines, y assi, en pocos de los que

en su tiempo obo en el Piru no se dejo de hallar en ellos, y no se

halla del que en cossa noble aya seruido a su Magestad: solamente fue

con Diego de Rrojas a la entrada de los Chunchos y despues que de alli

salio, fue con el capitan Pedro Alvarez Golhin en socorro de Uaca de

Castro, y uispera de la batalla de Chupas se escondio en Guamanga por no

hallarse en ella; y en el alzamiento de Gonzalo Pizarro, aunque fue por

alguazil de uerdugo, se quedo en Nicaragua y no boluio a Piru asta

pasada la batalla de Jaquijaguana. Despues desto se hallo en forjar y

fraguar muchos vandos y motines, que no ouieron efeto. Hallose en la

muerte del jeneral Hinojosa, corregidor de las Charcas, con Don

Seuastian de Castilla; y como a uno de los prinzypales deste motin le

condenaron a muerte, y el se escapo y no lo pudo auer el mariscal Alonso

de Alvarado para hazer justicia del; y andando alzado, se alzo Francisco

Hernandez Giron, y para yrle hazer guerra dieron los Oydores de Piru vn

perdon jeneral para todos los que ouiesen halladose en otras

rreueliones, que siruiendo al Rrey en aquella guerra contra Francisco

Hernandez, les perdonaban, y el por gozar deste perdon vino y se metio

deuajo del estandarte real con el Mariscal, y se hallo en vna rrefriega

en la qual le hirieron en vna pierna, que se holgo arto el dello, por

tener lugar de no hallarse en el rronpimiento.

Con sus bullicios y sediciones no le podian tolerar en ningun pueblo de

los del Peru, y asi estaua desterrado de todos los mas, por lo qual le

llamauan Aguirre el loco.

Tuuieronle en el Cuzco para ahorcar por otro motin que el y Lorenzo

Salduendo, su conpañero, hordenaban contra su Magestad. Huyose de la

carzel; andaua al monte por ello, y biendose perseguido de todas partes,

entro en esta jornada con Pedro de Orsua, con yntento de hazer todo lo

que hizo, y por la fama que auia de que Pedro de Orsua hazia jente para

alzarse, como se a dicho; y llegados al pueblo de los Motilones, y

viendo que los desinios de Pedro de Orsua heran seruir al Rrey, yntento

alli de matallo y alcar por jeneral a Don Hernando de Guzman, para

boluer sobre Piru; y no hallando coyuntura para ello, como se a dicho,

lo efetuo despues; de donde rresultaron todas las muertes y

destruiciones que se an rreferido.

Ase dicho esto por lo que Lope de Aguirre senefyca al Rrey en su carta,

la qual no se pone aquy por ser demasiadamente atreuida y desvergonzada

y como de tal persona, que a caussa de no gratifycalle sus seruicios y

de lo demas que hen ella dize se alzo, y todos sus seruicios fueron y

son los que aquy breuemente se han tocado, sin otros muchos

correspondientes a hellos, que por euitar prolexidad se dejan de dezir;

y entre las demas _uirtudes_ que este traidor tenia, hera que jamas dijo

vien de Dios ni de sus santos ni de honbre humano ni de amigo ni de

henemigo ni de si propio.

Preualecio en su motin desde que mato a su prinzype Don Hernando de

Guzman hasta que le mataron a el tan misserablemente como se a dicho,

zinco meses y zinco dias, en los quales mato y metio a cuchillo mas de

sesenta personas españolas, en las quales entran vn clerigo, ssazerdote

de la horden de San Pedro, y dos rreligiosos de missa de la horden de

Santo Domingo y quatto mugeres con su hija, y quatro pueblos de

españoles que asolo y quemo y destruyo, sin los demas vienes y haziendas

que tomo, rrouo y echo a perder; y con tanto se da fyn a lo que toca a

Lope de Aguirre, teniendo por zierto que su anima y cuerpo duraran

perpetuamente en las penas ynfernales, de las quales tenga por bien Dios

nuestro señor se nos librar y darnos su gloria. Amen.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 150 / 273 题