CAPITULO OCHENTA Y OCHO

De la escaramuza que tuuo Aguirre con los del Rrey, y como se passo

Diego Tirado, capitan de a cauallo de Aguirre, al campo del Rrey.

Ssauido Lope de Aguirre el aprieto en que sus ssesenta alcabuzeros

estauan, tomando consigo toda la demas gente, caualgo en vn canallo o

yegua morzilla, y se fue lleuando tendida la uandera de su guardia, que

hera negra toda y con dos espadas ensangrentadas, hazia donde su jente

estaua rrecoxida, y juntandose con ellos, hicieron muestra de querer

salir de aquel sitio donde estauan los del canpo del Rrey, que como se a

dicho, hera toda jente de a cauallo, y abria hen ellos asta ciento y

zynquenta honbres con cinco o seis arcabuzes; y biendo que alli no heran

señores para poder ofender a los contrarios, hizieron muestra de

rretirarse, y saliendo en su seguimiento Aguirre con sus soldados,

dejaron el alojamiento que tenian, el qual luego lo ganaron los de la

uanda del Rrey, los quales estauan en duda si rronperian con los de

Aguirre o no, y andauanse corriendo o escaramuzando vien zerca del, a

menos de ducientos pasos.

Lope de Aguirre mandaua algunos de sus soldados que por su horden

disparasen sus arcabuzes, procurando con ellos hazer el mal que

pudiesen en los del Rrey; y asi mesmo tenia aperceuidos cinquenta

arcabuzeros que no disparasen, sino que con cada dos pelotas con hilo de

alanbre, estuuiessen a pique para si los de a cauallo quysiesen

arremeter; y con estar tan zerca los vnos de los otros y tirar los del

traidor sus arcabuzes, algunos con buenas ganas, nunca hizieron daño

ninguno ni hirieron honbre ni cauallo de los del canpo del Rrey, antes

pareze cosa de milagro que se uieron algunas pelotas que dauan en los

cauallos de algunos y se quedaban a hajadas[513] sin enpezelles en cosa

ninguna ni cortalles solo vn pelo, y que los del canpo del Rrey, de solo

quatro o cinco arcabuzazos que tiraron le mataron Aguirre el cauallo en

que andana y le hirieron dos soldados.

Andaua en estas rrebueltas vn Diego Tirado, capitan de a cauallo de Lope

de Aguirre, en vna yegua escaramuzando o corriendo por delante de la

jente de su canpo, y pareciendole buena coyuntura aquella para pasarse y

ganar la uida que por sus demeritos y delitos atras cometidos tenia

perdida, dio vna vez vna arremetida mas larga de las que solia otras

uezes dar, y dejando su capitan Lope de Aguirre, se paso al Rrey delante

de todos, diziendo a bozes: uiua el Rrey, biua el Rrey.

Resciuiole el Gouernador y los demas capitanes de su canpo muy bien, y

el les dijo que en ninguna manera arremetiesen ni biniesen en

rronpimiento, porque Aguirre tenia cinquenta arcabuzeros rreseruados,

con quales[514] haria harto daño, sino que se esparciesen de suerte que

no les tirasen al terrero. La jente del Rrey lo hizo asi; y para dar

animo a los demas soldados que con el traidor estauan a que se pasasen

al Rrey, le dio el Gouernador al propio Tirado el cauallo que traya, y

le mando que luego fuese y escaramuzase delante de Lope de Aguirre, que

tenia mucha confyanza en el. El Aguirre, uiendo que asi se le auia

passado, procurando desimular y encubrir su pena y daño, dijo a los

suyos que no se turbasen, que el lo auia ynuiado con cierto mensaje.

Quando se paso Diego Tirado, andaua tanvien de a cauallo vn Francisco

Cauallero, soldado de los del Aguirre, y como uio yr a Diego Tirado

quysole seguir y pasarse con el, y fue tan desgraciado que el se corto o

el cauallo se le estanco, de suerte que, sin poder pasar atras ni

adelante, se quedo en el camino, mas zercano a los de Aguirre que a los

del Rrey, y el traidor lo rrecoxio con los demas, y quando se bolvieron

a rretirar, vn familiar de los del traidor, portugues, que se dezia

Gaspar Diaz, se puso con vna aguja tras de la puerta del fuerte, y

entrando el Francisco Cauallero se la tiro, diziendo «muera el traidor»,

y dandole por el arcion[515] delantero, se lo paso, y con el el mienbro,

que le dejo cosido con la silla por aquel lugar; y otros yban ya a

segundar de mala y a acauarle, sino que Lope de Aguirre, conociendo la

poca culpa que el Francisco Cauallero auia tenido en aquel negocio,

mando que no lo matasen, sino que lo curasen.

Los del canpo del Rrey, no curando arremeter, se andauan fuera de toda

horden, ansi corriendo y escaramuzando delante de la jente del Aguirre,

y los del motin dejauan de tirar y jugar con su arcabuzeria.

Subsedio questando los vnos y los otros suspensos desta manera, sin

pensar de uenir por entonzes en rronpimiento, vn soldado de los del

canpo del Rrey, llamado Ledezma, atreuiendose al buen cauallo que tenia,

dio vna arremetida hazia el canpo del contrario, el qual, como lo uio yr

y que se le llegaua tanto, creyendo que se le pasaua, dijo a los suyos:

«no le tireis, que este se uiene a nosotros», y llegando el Ledezma

hobra de treinta o quarenta pasos del Aguirre y de su jente, en este

conpas rrodeo en su caballo toda la jente del contrario sin que le

hiciesen mal ninguno, y boluiendo al paraje por donde auia arremetido,

bolvio las hancas, y diziendo: «viua el Rrey» se torno a su canpo, y

aunque entonzes le tiraron muchos arcabuzazos no le hizieron mal

ninguno.

Viendo, pues, Aguirre, que los contrarios le andaban tan zerca y que sus

arcabuzeros no les hazian mal, dixo: «que es esto marañones, que

vaqueros con zamarros de ouejas y rrodelas de vaca se me an de atreuer,

y que bosotros no derriueis ninguno»; y dezia Aguirre esto, porque todos

los mas del canpo del Rrey traian vnos zamarros de cueros de leon o de

uenado que se vsan para el agua, y unas adargas de cuero de vaca, que

se acostunbran en las Indias para la guerra de los yndios, y unas

espadas uien mohosas, y algunas lanzas que se podian esperar en cueros.

Pareciendole mal Aguirre todas estas cossas, y que algunos de sus

arcabuzeros que no tenian boluntad dañada tirauan antes al cielo que al

suelo, y que hera uispera de desanparalle alli, comenzose a retirar y

dar la buelta hazia su fuerte, lleuando casi a rrenpujones a los

soldados y dandoles a algunos con vna sarjenta que lleuaua, porque les

parecia que sse boluian de mala gana; y sin hazer mas daño del que se a

dicho, se torno a rrecojer con sus ssoldados en su fuerte; y asi mesmo

los del Rrey, pareciendoles que aquella uista que alli se auian dado con

los amotinados hera uispera de auer uitoria, se boluieron muy alegres y

contentos a su alojamiento, dejando sus espias y corredores sobre el

fuerte y alojamiento de Aguirre, como solian.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 146 / 273 题