CAPITULO OCHENTA Y NUEUE

Que trata como uisto Aguirre que sus soldados no herian a los del

Rrey, propuso de dar la buelta a la mar.

Entrado Lope de Aguirre con su jente en ssu fuerte, y considerando el

poco daño que auian echo en el canpo y jente del Rrey con el

arcabuzeria, comenzo a uituperallos y desonrrallos, llamandoles de

pusilanimes y couardes y de animos mugeriles, y que no auian sido para

herir vn solo cavallo de los contrarios con tanta pujanza de arcabuzeria

como tenian, y que mas tirauan a las estrellas del cielo con sus

arcabuzes que a los contrarios que tenian juntos, en lo qual el conozia

bien la yntencion y animos de todos los mas; que hiziesen en buena hora

la guerra de aquella suerte, que si a el lo desuaratauan, para hellos

seria la peor parte, y luego, con toda presteza, puso a la puerta del

fuerte algunos de sus amigos, para que no consintiesen salir a nadie,

como otras uezes lo auia echo; y pareciendole que los soldados que con

tiuieza le seguian y los enfermos que en su canpo tenia, le heran

estoruo o enpedimiento para no hazer su guerra vien echa, y que por

hellos no se osauan desmandar como queria, acordo matallos a todos, y

haziendo vna lista o memoria para hello, hallo que deuia matar cinquenta

honbres y mas.

Y estando el en su pecho determinado de hazello, quyso primero dar

parte[516] algunos amigos suyos, los quales, uiendo la cruel carnezeria

que el traidor queria hazer, pareciendoles que en ninguna manera podian

escapar sin que hen aquella Gouernacion los desuaratasen, y que podrian

ser castigados todos por aquella crueldad que su capitan queria hazer, o

Dios que fue seruido que no se hiciese, les puso en corazon que lo

estorvasen, y asi le rrespondieron Aguirre que no les parecia que se

deuia hacer aquello, porque por uentura pensando que mataua a los

culpaldos y tiuios, mataria a los muy leales amigos; y porfyando sobre

esto con el gran rrato, le hicieron mudar el proposito malo que tenia, y

lo dejo de hazer, poniendole tanbien por delante la mucha confianza que

asta alli auia tenido en Diego Tirado, y como le auia desanparado el

tienpo de la mayor nezesidad, y que asi podria ser auer entre sus

soldados algunos de quyen el tenia mucha confianza, que despues le

negarian, y matar algunos que aunque le parecia que estauan tiuios en

las cosas de la guerra moririan por su defensa.

Lope de Aguirre, conuenido con esto y determinado ya de no matar los que

tenia señalados, acordo quytalles a todos las armas, y asi los desarmo y

mando a sus muy amigos que tuuiesen quenta con ellos y si los uiesen

hazer algun senblante de huirse, que los matasen a todos; y juntamente

con esto, pareciendole que en este camino para el Rreyno y Piru le

hazian mucha rresistencia, y que podria ser desuaratarle y dejalle los

suyos en el camino; acordo dar la buelta y boluerse con su jente a la

mar, y enuarcarse en los nauios que pudiese, y tomar otra derrota e

manera de vivir[517].

Los del canpo del Rrei, rreconociendo el temor con que Aguirre estaua,

nunca se quytauan del rrededor del fuerte treinta o quarenta de a

cauallo, para ynpedilles que no saliesen a buscar comida, y porque

biendolos tan zerca se animasen a huir algunos y pasarse al Rey, y asi

el traidor no consintia salir ningunos de sus soldados, aunque fuesen de

los mas amigos, a buscar comida, y asi pasauan entre todos tanta hanbre

y nezesidad de comida que matauan los perros que tenian para comer, y

algunas caualgaduras de las que auian traido.

Y biendo algunos, y aun los mas de los que el Aguirre auia puesto por

guardas de la puerta del fuerte, la nezesidad que padezian y el aprieto

en questauan, vno a vno y dos a dos se le huian y se yban a donde

andauan y estauan las guardas del campo del Rrey; y porque no pareciese

que del todo estaua desanimado y perdida la confianza de sus soldados y

amigos, enbio vn dia destos o echo fuera del fuerte a ziertos capitanes

y soldados arcabuzeros para que ojeasen al Maese de Campo y al capitan

Brauo que con ciertos soldados de a cauallo se le auian llegado muy

zerca a persuadir a los soldados de Aguirre que se pasasen al Rrey; y

tomando por rreparo estos arcabuzeros del traidor vna hermita que alli

estaua, para que los de a cauallo no les hiziesen mal, comenzaron a

trauar platicas con los soldados questauan con el Maese de canpo y el

capitan Brauo; y como todos heran soldados que no se auian bisto en

otras rrefriegas de guerra, ponian mucha parte de sus armas en las

lenguas, vituperandose los vnos a los otros; y como los de la parte del

Rrey tratauan de traidores a los contrarios, tomabanlo por mucha afrenta

y procurauan tiralles muy de ueras con sus arcabuzes.

Estaua el capitan Brauo diziendo a sus propios soldados que no hera de

buenos tratar mal con palabras a sus contrarios, especialmente siendo de

su nacion, y que antes los auian de persuadir con buenas palabras a que

se pasasen a su Rrey. Vno de los contrarios, mestizo, llamado Juan de

Lescano[518], pareciendole que el capitan Brauo se auia señalado mucho

en aquellas refriegas y que estaua entonzes descuidado hablando con sus

soldados, le tiro de muy buena gana vn arcabuzazo, y quyso Dios que

fuese algo auieso y le diesse en el cauallo, el qual cayo luego, y

creyendo los vnos y los otros que el cauallero y el cauallo auian sido

heridos de muerte, los de la uanda del traidor dieron muy gran grita de

alegria, porque asta alli no avian echo otro tanto, y los del Rrey,

llegandose a su capitan y hallando no le auer herido mas que el cauallo,

le dieron luego alli otro y se rretiraron y apartaron del fuerte.

De los soldados que en este tiempo se avian pasado o pasaron al canpo

del Rrey de los del traidor, dieron auiso como Lope de Aguirre tenia

presupuesto determinado de yrse o boluerse a la mar, y que auia

desarmado a muchos diziendo que ya que se le huyesen no queria que se

lleuasen[519] armas conque despues le hiziesen la guerra; y asi el

General del Rrey y su Maese de canpo tenia mandado a las guardias o

espias que auian puesto, que tuuiesen gran uijilancia en uer y entender

quando Aguirre cargaua su carruaje para dar la buelta, y diesen auiso

dello en el canpo para ylles a dar alcanzes y desuaratallos si pudiesen,

los quales lo hizieron assi.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 147 / 273 题