De algunos alborotos que obo en el campo de Aguirre.
En el ynterin que el traidor Lope de Aguirre fue al pueblo a hazer lo
que en el capitulo antezedente se a dicho, sucedieron algunos alborotos
en el canpo, que me parecio que hera bien contallos, y fue asi: que
aquel lugar donde aquella jente auia quedado alojada era esteril y muy
falto de agua, y como la tierra hera muy calida la sed les constriño a
yrla a buscar, y tomando algunos soldados todas las piezas y basijas que
en el canpo auia, se fueron a vnas quebradas montuosas que algo lexos de
alli estauan, para dellas traher el agua que pudiesen, en las quales
estauan rrancheados algunos uecinos de la Burburata; y como sintieron o
bieron yr la jente, entendiendo que los yban a buscar a hellos, y
tomando consigo lo que pudieron se metieron el monte adentro a
esconderse en parte que no los allasen.
Los que yban por el agua, rreconociendo por alli rrastro de jente,
echaron por el alcabuco algunos yndios, metiendose por el monte arcabuco
dieron en las chozas o ramadas donde auian estado los españoles o
uezinos de la Burburata, y como las uieron desmanparadas, entraron
dentro y hallaron cierto arto[463] y otras uaratijas que los pobres
ahuyentados no auian podido lleuar consigo, entre el qual estaua vna
capa conocida, que hera de un Rodrigo Gutierrez que con Monguia se auia
pasado al fraile, y en la capilla della estaua vna prouanza de abono que
el Rodrigo Gutierrez hauia echo ante la justicia de la Burburata, en la
qual estaua vn dicho y declaracion que Francisco Martin, piloto, auia
dicho en abono del Gutierrez y contra Aguirre. Este Francisco Martin,
piloto, es el que arriua auemos contado que hallo el traidor Aguirre en
la Burburata y le dio los descargos y lo ynbio a buscar a sus
conpañeros.
Lleuada esta prouanza al canpo la uio y leyo un Juan de Aguirre,
mayordomo de Aguirre y a quyen el auia dejado encargado el canpo; y
uiendo lo mucho que con su dicho abonaua y descargaua el Francisco
Martin al Rrodrigo Gutierrez, se fue luego para el con algunos amigos
ssuyos el qual estaua ya preso sobre hello y con el Anton Garcia, y
dandole de puñaladas el mismo Juan de Aguirre y aun dandole otros con
otras heridas y arcabuzazos, mataron desastradamente a este Francisco
Martin, piloto, y le dieron el pago que justamente merecio, pues
auiendose escapado de sus manos se quyso de su boluntad boluer a sus
subjecion y tirania.
El Juan de Aguirre se descargo despues de desuaratado el Aguirre,
diciendo: que hera verdad que el auia muerto aquel honbre por las muchos
males e ynomias[464] que cada dia uenia diciendo contra su Magestad y
contra sus justicias y juezes y uasallos, yncitando a los soldados a que
no se vyesen[465] ni pasasen al Rrey ni a su seruicio, y por quytar
dentro[466] la jente tan mal tarzero[467], auia tomado por ocassion
aquel que auia dicho en aquella ynformacion.
Lo que de aquy dependio fue questando matando a este Francisco Martin,
piloto, otro soldado marañon llamado Harana, queriendo acauallo de
matar, le apunto con el alcabuz, y o de yndustria o porque no pudo mas,
dio con la pelota al otro soldado que con el estaua preso, llamado Anton
Garcia, y matolo; sobre lo qual algunos soldados altercaban, vnos
diziendo que el Harana auia muerto al Anton Garcia de yndustria y que
adredemente le auia tirado y que no hera bien hecho; otros, boluiendo
por el Arana, dezian que no, sino que herro y le dio, y sobre esto se
alborotaron muchos soldados, vnos con otros, y uiendo esto el Arana, le
dijo: que el lo auia muerto porque se auia querido huir aquella noche, y
questaua muy bien muerto, y se fuese a su quenta, que el General, su
señor, lo tendria por uien, y con todo esto los soldados no dejauan de
alterar sobre la muerte del Anton Garcia, alauandolo vnos y
uituperandolo otros.
El Arana, pareciendole que aquel negocio yba de mal arte, y que si
uenian a las armas podria el lleuar la peor parte, se fue corriendo a
donde Lope de Aguirre estaua, y le dio noticia de lo que en el canpo
auia, el qual luego, a la ora se uino, y los muertos se quedaron por
muertos, y los uiuos por biuos, y el traidor se holgo mucho de la muerte
destos soldados, especialmente por hauello echo su muy amigo Juan de
Aguirre y Arana.