CAPITULO SSETENTA Y SSIETE

De algunos alborotos que obo en el campo de Aguirre.

En el ynterin que el traidor Lope de Aguirre fue al pueblo a hazer lo

que en el capitulo antezedente se a dicho, sucedieron algunos alborotos

en el canpo, que me parecio que hera bien contallos, y fue asi: que

aquel lugar donde aquella jente auia quedado alojada era esteril y muy

falto de agua, y como la tierra hera muy calida la sed les constriño a

yrla a buscar, y tomando algunos soldados todas las piezas y basijas que

en el canpo auia, se fueron a vnas quebradas montuosas que algo lexos de

alli estauan, para dellas traher el agua que pudiesen, en las quales

estauan rrancheados algunos uecinos de la Burburata; y como sintieron o

bieron yr la jente, entendiendo que los yban a buscar a hellos, y

tomando consigo lo que pudieron se metieron el monte adentro a

esconderse en parte que no los allasen.

Los que yban por el agua, rreconociendo por alli rrastro de jente,

echaron por el alcabuco algunos yndios, metiendose por el monte arcabuco

dieron en las chozas o ramadas donde auian estado los españoles o

uezinos de la Burburata, y como las uieron desmanparadas, entraron

dentro y hallaron cierto arto[463] y otras uaratijas que los pobres

ahuyentados no auian podido lleuar consigo, entre el qual estaua vna

capa conocida, que hera de un Rodrigo Gutierrez que con Monguia se auia

pasado al fraile, y en la capilla della estaua vna prouanza de abono que

el Rodrigo Gutierrez hauia echo ante la justicia de la Burburata, en la

qual estaua vn dicho y declaracion que Francisco Martin, piloto, auia

dicho en abono del Gutierrez y contra Aguirre. Este Francisco Martin,

piloto, es el que arriua auemos contado que hallo el traidor Aguirre en

la Burburata y le dio los descargos y lo ynbio a buscar a sus

conpañeros.

Lleuada esta prouanza al canpo la uio y leyo un Juan de Aguirre,

mayordomo de Aguirre y a quyen el auia dejado encargado el canpo; y

uiendo lo mucho que con su dicho abonaua y descargaua el Francisco

Martin al Rrodrigo Gutierrez, se fue luego para el con algunos amigos

ssuyos el qual estaua ya preso sobre hello y con el Anton Garcia, y

dandole de puñaladas el mismo Juan de Aguirre y aun dandole otros con

otras heridas y arcabuzazos, mataron desastradamente a este Francisco

Martin, piloto, y le dieron el pago que justamente merecio, pues

auiendose escapado de sus manos se quyso de su boluntad boluer a sus

subjecion y tirania.

El Juan de Aguirre se descargo despues de desuaratado el Aguirre,

diciendo: que hera verdad que el auia muerto aquel honbre por las muchos

males e ynomias[464] que cada dia uenia diciendo contra su Magestad y

contra sus justicias y juezes y uasallos, yncitando a los soldados a que

no se vyesen[465] ni pasasen al Rrey ni a su seruicio, y por quytar

dentro[466] la jente tan mal tarzero[467], auia tomado por ocassion

aquel que auia dicho en aquella ynformacion.

Lo que de aquy dependio fue questando matando a este Francisco Martin,

piloto, otro soldado marañon llamado Harana, queriendo acauallo de

matar, le apunto con el alcabuz, y o de yndustria o porque no pudo mas,

dio con la pelota al otro soldado que con el estaua preso, llamado Anton

Garcia, y matolo; sobre lo qual algunos soldados altercaban, vnos

diziendo que el Harana auia muerto al Anton Garcia de yndustria y que

adredemente le auia tirado y que no hera bien hecho; otros, boluiendo

por el Arana, dezian que no, sino que herro y le dio, y sobre esto se

alborotaron muchos soldados, vnos con otros, y uiendo esto el Arana, le

dijo: que el lo auia muerto porque se auia querido huir aquella noche, y

questaua muy bien muerto, y se fuese a su quenta, que el General, su

señor, lo tendria por uien, y con todo esto los soldados no dejauan de

alterar sobre la muerte del Anton Garcia, alauandolo vnos y

uituperandolo otros.

El Arana, pareciendole que aquel negocio yba de mal arte, y que si

uenian a las armas podria el lleuar la peor parte, se fue corriendo a

donde Lope de Aguirre estaua, y le dio noticia de lo que en el canpo

auia, el qual luego, a la ora se uino, y los muertos se quedaron por

muertos, y los uiuos por biuos, y el traidor se holgo mucho de la muerte

destos soldados, especialmente por hauello echo su muy amigo Juan de

Aguirre y Arana.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 135 / 273 题