CAPITULO SSETENTA Y SEIS

Que trata de como dos soldados se le huyeron a Lope de Aguirre, y

lo que sobre hellos passo.

Ya que el traidor tenia domadas sus cabalgaduras y estaua aderezando de

caminar de aquel pueblo para la Ualencia, dos soldados, deseosos de

seruir al Rrey, y mas de librarse de las manos deste cruel traidor, el

vno llamado Pedro Arias de Almesta y el otro Diego Alarcon, se huyeron

del pueblo y sujecion de Aguirre, pareciendoles que por estar tan de

camino no les[459] detendria a buscallos. El traidor, visto esto, enuio

luego los mas amigos suyos que fuesen a la estancia donde auian prendido

al alcalde Chauez y le prendiesen a su mujer y a su hija, que alli

estauan, y se las trujesen ante el, los quales lo hicieron ansi; y

hallando estas dueñas en la estancia, questava quatro leguas del pueblo,

las trajeron a la Burburata, donde su jeneral estaua; el qual desque las

uio en su poder, mando al Chauez, marido y padre destas señoras quel

tenia en su poder, que luego fuese y buscase estos dos soldados y los

prendiese y se los ynuiase donde quiera que estuviese, y que si asi no

lo hiciese que se las auia de lleuar consigo a Piru, y que asi mesmo

hiciesse a los yndios que luego quytasen las puyas que en los caminos

auian puesto, por cuya causa el no auia osado enuiar algunos de sus

soldados en busca de los huidos, porque no se le enpuyasen, y que

cumpliendolo asi el le daria luego a su mujer y a su hija, y dejandolo

en aquel pueblo de la Burburata el se partiria.

Cargando en los jumentos que tenia toda su artilleria, y haziendo a los

soldados que cada uno cargase no solo sus armas, pero todo el

mantenimiento que por el camino auian de comer, y a las señoras muger e

hija del Alcalde, y a su propia hija, con otras mugeres que el auia

traido del Marañon, hizo caminar a talon[460], dejando el pueblo tan

asolado y quemado y perdido y destruido como al pueblo de la Margarita,

y en el tres soldados que estauan enfermos, el vno llamado Paredes y el

otro Marquyna y el otro Ximenez, cosa zierto muy nueua para el y que

asta halli nunca auia echo.

Es de creher que el estaua tan saneado y confyado destos tres soldados

que hellos no se quedauan de su boluntad sino constreñidos de la

enfermedad que tenian, y por no poder caminar a pie, que por esto no los

quyso matar, y asi antes de su enfermedad debian hellos de auer dado

testimonio mediante sus hobras del mucho amor y afycion con que seguian

Aguirre, y asi comenzo a marchar por el camino o derrota de la Nueva

Balencia, y yendo caminando uio benir el traidor por la mar vna piragua

en la qual parezia que uenia jente española hazia el pueblo y puerto de

la Burburata; y con deseo de coxer a los que en la piragua venian, hizo

que la jente no se detuuiese ni parase asta en cubrirse detras de una

serrecuela que en el camino se hazia, con la qual se cubrieron de la

vista de la mar, y llegando alli mando hazer alto, por que queria boluer

a uer si podia hazer algun salto en el pueblo y prender a los de la

piragua, y asi se alojaron alli, tras de aquella sierra, y despues de

anochecido, tomando consigo el mismo Lope de Aguirre veinte y cinco o

treinta arcabuzeros de los mas amigos, se boluio a la Borburata, y

esparciendose por todo el pueblo, cada uno por su parte, buscaron si

estaua en el alguna jente de la que avia uenido o parescido en la

piragua y nunca hallaron a nadie; y como esto uieron se artaron todos de

vino, especialmente Lope de Aguirre, que alzo tanto el brazo que

ecediendo de la buena horden, se enbriago, y pudieron muy

facilmente[461], qualquiera de los que con el yba, matalle, porque

despues de estar con el vino fuera de tino, se andaua solo por las casas

de aquel pueblo buscando la gente de la piragua; de donde se colixe la

poca boluntad que estos soldados, y aun todos los demas tenian de que

Aguirre fuese muerto, o desuaratado, porque si hellos tuuieran algun

zelo de lo que conuenia al seruicio de Dios y del Rrey y tuuieran

boluntad de quytarse y apartarse de aquella engañosa livertad y de que

zesasen los daños que aquel traidor hazia, facilmente lo pudiera

qualquiera dellos matar esta noche que boluieron al pueblo de la

Burburata, y asi todos los mismos se jatauan de la gran oportunidad que

tuuieron entonzes para matalle, la qual asta alli nunca auian tenido,

escusandose con dezir que Dios no fue seruido de que entonzes muriese,

por que si Dios lo quysiera hello se hiziera, queriendo encubrir su

malicia y peruerso deseo[462] con la boluntad de Dios.

Los que en esta buelta de la Burburata mas ganaron fue tres soldados

llamados Rrosales y Acosta y Jorge de Rodas, que con la oscuridad de la

noche se huyeron en el propio pueblo, y el traidor y sus amigos, como

estaban algo enbriagados con el vino, no echaron de ver los que faltauan

asta que despues de amanecido, que ya el calor del bino se auia aplacado

y con la luz del dia se ueian y conocian mejor, entonzes los echaron

menos y se metieron Aguirre y sus secazes en algunas casas del pueblo,

para estar alli en salto por si uiniese alguno al pueblo tomarlo

descuidadamente.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 134 / 273 题