Como los de Burburata dieron auisso a su Gouernador de la llegada
de Aguirre a la Margarita, el qual, asi mesmo, lo dio a los del
Rreyno de Granada.
Los vezinos del pueblo de la Burburata, que es puerto de la Gouernacion
de Benencuela[399], que frai Francisco de Montesinos, prouincial de la
horden de Santo Domingo, dio del suceso de Lope de Aguirre, y de su
llegada a la Margarita, luego dieron auiso dello a todos los pueblos de
aquella Gouernacion, y particularmente ynuiaron vn mensajero con el
auiso dello a su Governador, que hera en aquella sazon Pablo Collado, el
qual rresedia y estaua[400] en un pueblo que llaman el Tocuyo, questa
azia la parte del Nuevo Rreyno de Granada.
Rreceuidas las cartas el Gouernador, y sauida la nueua del peruersso
motin y traicion de Lope de Aguirre y sus secaces, y aun questaua
zertifycado de su uenida por alli, pareziendole questando[401] tan
zerca de Tierra Firme, que facilmente podia pasar la mar, que por halli
esta arto angosta, enbio luego a los uecinos de la Burburata a decilles
que pusiesen en cobro sus mugeres e hijos y haciendas, y estuviesen con
toda uijilancia y cuidado, para en segundando la nueua del traidor, le
diesen auiso por la posta de sus desinios, si los supiesen, y de lo que
hacerca desto sucediese; los quales, sin que el Gouernador se lo ynuiase
a mandar, lo auian ya ellos hecho y efetuado, a causa destar tan zerca
de la mar y ser poca jente, y no tener ninguna fuerza ni armas ni
artilleria con que poder rresistir a los amotinadores.
Demas desto, enuio el gouernador Pablo Collado vn mensajero con cartas a
la ciudad de Merida, ques del destrito y jurisdiccion del Nuevo Reyno de
Granada, y confina con la propia gouernacion de Venencuela, con otro
pueblo della llamado la ciudad de Trujillo, que poblo Diego Garcia de
Paredes, hijo de aquel valerosso y fuerte Diego Garcia de Paredes, el
ynuencible; auisando por ellas a un capitan y justicia mayor que en
aquel pueblo estaua, llamado Pedro Brauo de Molina, honbre de harto
valor por sus buenos hechos y balentias, de la ynfelize llegada de
Aguirre a la Margarita y de la duda en questaua si uendria por halli o
no, rrogandole que asi mesmo estuuiesse a punto con toda la jente que
pudiese, para en segundando la nueva y auisandole dello, fuese a seruir
a su Magestad contra aquel traidor y se hiziese lo que se pudiese para
desuaratallo; de mas de que a el se haria hen ello muy particular y
señalada merced, y que asi mesmo ciertos caualleros que en aquella
ciudad estauan de su gouernacion, vno de los quales hera Diego Garcia de
Paredes, se fuesen luego a hella devajo de su fee y palabra que les daua
de no dalles nengun desgusto ni desabrimiento por los negocios asta alli
sucedidos.
Rreceuidas estas cartas por el capitan Pedro Brauo de Molina, por el
mes[402] de Agosto del año de sesenta y uno, luego yncontinente hizo
aperceuir ciertos vezinos de aquel pueblo para que lleuasen la nueua al
Audiencia real del Nueuo Rreyno; y dizese que hizo aperceuir ciertos
soldados o uezinos, porque para yr a las otras ciudades del Rreyno se
auia de pasar por ciertas poblazones de yndios questauan de guerra entre
Merida y la uilla de San Cristoual, y por alli no hera parte para pasar
vno ni dos soldados sin que los yndios los ofendiesen e matasen.
Aperceuidos estos uezinos, luego les dio la carta quel gouernador Pablo
Collado auia escrito, con otras quel scriuio para las ciudades de
Panplona y Tunja y Billa de San Cristoual, questan en el camino,
dandoles noticia de las nueuas que tenia, y suplicandoles que luego, por
la posta, despachasen aquellas cartas que le ynbiaban con rrelacion y
auiso del alzamiento de Lope de Aguirre y sus secases, a la Rreal
Audiencia que rreside por su Majestad en la ciudad de Santa Fee, que es
en el propio Nueuo Rreyno, en la prouincia de Bogota, para que sauido
por los que gouernauan la nueua de los amotinadores, como juezes
superiores de todo el destrito, diesen horden en lo que se deuia hazer
conuiniente al seruicio de su Magestad; y despachando estos uezinos y
soldados con estos rrecaudos, el se quedo en su pueblo dando horden en
lo que se deuia hazer si el Aguirre uiniese a Tierra Firme, aperciuiendo
desde luego la jente y vezinos que con el auian de yr, y dando otros
muchos ardides y tracas[403] de guerra, como auian de alborotar al
traidor y a su gente si por aquel pueblo[404] sin auer tenido ninguna
rresistencia en Benenzuela, y dando horden asi mesmo a los uezinos que
en Merida auian de quedar de la uigilancia que auian de tener en guardar
su pueblo de los naturales, porque como hera rrecien poblado, aun no
estauan los yndios pacifycos, y si no biuian rrecatados pudiera ser
uenir sobre el pueblo y matar a los que en el quedasen.
Puso asi mesmo algunos soldados a trechos por el camino, desde su pueblo
hasta Trujillo, para que por la posta y con mas breuedad le diesen auiso
de la nueua segunda que del traidor se ouiese, y otros ynuio para que
fuesen al propio Tocuyo, donde estaua el Gouernador, y estubiesen alli
asta sauer si Aguirre auia saltado en tierra, y que por la posta
biniesen dando el auiso a los que el tenia puestos en el camino; y esto
hizo a fin de que la jente que tenia o tuuiese el Gouernador, no se
enbarazase en nada ni saliesen fuera de su distrito, porque hera poca y
haria mucha falta vn solo honbre que fuese a darle auiso.
Los uezinos y soldados de Merida, todos de conformidad, con vna muy
entera y sana boluntad, se juntaron y binieron a su capitan Pedro Brauo
de Molina, diziendole que auian sido muy benturosos en ofrezere una
ocasion como la que se les ofrecio para seruir a su Rrey y señor, y que
estauan todos muy prontos y aparejados para yr a morir en la demanda y
hazer todo lo demas que tales uazallos como hellos heran obligados a
hazer en seruicio de su Rrei y señor natural, y que si para los gastos
de aquella guerra y auio de otros soldados heran menester sus haziendas,
que aunque heran pocas, alli estavan para que su merced las destrebuyese
en lo que fuese necesario. El Capitan les rrindio las gracias del
ofrecimiento y leueralidad de que auian vsado, prefiriendo a que su
Magestad se lo gratifycaria como hera razon.
El llicenciado Pablo Collado, governador de Benencuela, con sus
ciudadanos y rrepublicanos nunca zesaua de platicar y dar horden en lo
que se auia de hazer para la defensa de su Gouernacion, porque le
parecia a el, y aun a todos, que para tan gran pujanza de jente y
alcabuzeria y artilleria como el traidor traia, hera en uano pensar de
podelle rresistir ni desbaratar, por auer en aquella Gouernacion en esta
sazon muy poca jente y sin armas ni arcabuzeria; y asi podemos dejar
aqui al Gouernador y a los suyos, questan platicando estas cosas, mas
uestidos de temor que desnudos de miedo, y boluamos a Aguirre, que auia
salido con ochenta honbres del pueblo de la Margarita al puerto o punta
de las Piedras a receuir al fraile y su gente.