Como mato Aguirre a Don Juan, gouernador de la Margarita, y a otros con
el, y la causa porque.
Con esta nueua de auer surxido el nauio en el puerto de las Piedras,
andaua Lope de Aguirre muy negociado y argulloso[393], aperciuiendo la
mayor parte de sus soldados para yr con ellos a rreceuir al fraile y a
los demas que con el uenian, lo qual solecitaua y hazia con muchos
generos de blasfemias y palabras ereticas contra Dios nuestro Señor y
contra sus santos.
Ya que tenia aperceuida la jente para el efeto dicho, acordo que hera
bien prendallos en alguna manera, de suerte que tuuiesen temor de
desanparalle a el y pasarse al Rrey, para el qual efeto, no sin consejo
y persuacion de sus soldados, le parecio que el mejor medio que para
esto podia tener, hera matar a Don Juan de Billandrando y a Manuel
Rodriguez, alcalde, y a Don Cosme de Leon, alguazil mayor, y a un
Cazeres, rregidor, y otro Juan Rodriguez, criado del Gouernador, que son
los que auia tenido sienpre presos; y determinandose de hazello assi, ya
despues de anochezido, mando questos caualleros, questauan en un quarto
alto de la fortaleza, los uajasen en vna camara uaja, los quales,
sospechando el efeto de su mouimiento, yban muy tristes y atemorizados,
y biendoles asi Lope de Aguirre, les comenzo a consolar con fynxidas
palabras, diziendoles que perdiesen el temor que tenian de sus uidas, y
questuuiesen confiados, que les prometia y daua su fee y palabra que
aunque el fraile trujese consigo mas soldados que carbones y arboles
auia en la Margarita--que no ay otra cosa hen ella--y se conuatiesen con
el y en la batalla muriesen todos sus conpañeros, que ninguno de los que
alli estauan presos peligraria ni muriria por ello, y que el se lo
aseguraua y hazia cierto y lo cunpliria como quyen el hera, que se le
podia vien creher; y con esto que les dijo los consolo alguna cosa y se
salio de aquel aposento uajo donde los avia metido. Mas como Aguirre era
traidor en todo y por todo, tenia la propiedad tal que jamas cunplio
cosa que prometio, y quando mas alagos y ofertas y promesas hazia a vno,
hera para dar con mas breuedad al traues con el y quytalle la uida, como
lo hizo con estos caualleros.
Hecho esto, dende a poco espazio, sin dar a entender lo que queria
hazer, mando a todos los uezinos y mugeres que tenia presos que se
fuesen a sus casas, para que no entendiesen ni uiesen lo que el queria
efetuar, y asi se fueron todos a sus casas.
Muchos soldados de los que en la Margarita estauan con Aguirre a esta
sazon, an afyrmado que la causa prinzypal por donde este traidor se
mouio a querer matar a estos caualleros, fue vn Gonzalo Hernandez,
portugues, de su propia conpañia, que le dijo Aguirre que Don Juan con
los demas presos se querian alzar contra el y avian enuiado ziertos
mensajeros y arcabuzes al fraile para que saltase en tierra e hiziese
muestra con su jente; y que yndinado por esto, y por otra parte con el
temor que tenia al frayle y a los que con el uenian y por prendar a sus
soldados, como se a dicho, se determino de hazer esta tan gran crueldad.
Pasado, pues, muy gran rrato de la noche quel traidor Aguirre,
pareciendole que hera tiempo mas acomado[394] para hello, mando a un
Francisco de Carrion, mestizo, su alguazil, que con ciertos soldados
fuese y diese garrote a Don Juan de Billandrando, gouernador, y a los
demas que con el estauan, los quales, tomando para este efeto ciertos
negros con cordeles y garrotes, se auajaron a la camara donde estauan, y
entrando dentro, les dijeron que se encomendasen a Dios y tuuiesen la
contricion que como cristianos deuian tener, porque abian de morir. Don
Juan, que todauia estaua confiado de la palabra que Aguirre les auia
dado, les respondieron que como hera aquello, que poco auia que se auia
ydo de alli el general Lope de Aguirre y les auia dado su fee y palabra
que no los mataria ni harian daño ninguno. El alguazil y los demas le
rrespondieron que no obstante aquello que les auia dicho y prometido,
que auian de morir, y que se encomendasen a Dios, y biendo su
determinacion se encomendaron a Dios lo mas breue que pudieron, y
enpezando aquellos ministros de maldad por el Gouernador, le dieron
garrote primero, y luego a el Manuel Rodriguez, alcalde, y luego al
Cosme de Leon, alguazil mayor, y luego a el Juan Rodriguez, y luego, o a
la postre, a el Cazeres, rregidor, que hera un biejo manco y tullido de
pies y manos, y juntando los cuerpos muertos, los cubrieron con unas
esteras en el suelo, porque nadie los uiese, y se fueron o subieron a
donde Lope de Aguirre estaba a dalle quenta de como se auia echo y
cunplido su mandado y boluntad, con tanta muestra de alegria y contento,
como si fueran de hazer alguna cosa de muy grande ynportancia a el
seruicio de Dios y de su Rey.