Que trata como el Gouernador envio a descubrir, y de otras cossas
que sucedieron en Machifaro.
Hallando en este pueblo de Machifaro tan buen adereco de comida como se
a dicho, para que la gente se rreformase y descansase, y porque la
Pascua de Navidad venia ya zerca, acordo el Gouernador estarsse en el
algunos dias; y para sauer si cerca de alli auia alguna otra prouincia
de jente con que los yndios deste pueblo tuuiesen algun trato, y uer si
se podia hallar algun rastro o prencipio de la tierra que andauan a
buscar, enuio al caudillo Pedro Alonso Galeas con cierta gente en canoas
para que lo fuesen a buscar, los quales metiendose por vn estero o
cieniga de pequeña boca que entra en el rrio Marañon, por junto a este
pueblo, a la mano derecha, que tenia el agua tan negra que ponia
almiracion y parecia ser pronostico del daño que se les aparejaua; por
el qual estero, yendo nauegando, dieron en una laguna o lago de agua,
tan grande que puso admiracion a los que hen ella entrauan, y nauegando
por ella perdieron la tierra de uista por todas partes, que temieron ser
perdidos, porque casi no atinauan por la uoca del estero por donde auian
entrado en aquella laguna, y asi determinaron dar la buelta a cauo de
ciertos dias que anduuieron en aquella laguna y estero sin allar ninguna
poblazon ni rrastro de gente.
En el qual tiempo sucedio que hobra de ducientos yndios de guerra
vajaron de la prouincia de Carari, ques lo que quedaua arriua, a hazer
salto a este pueblo de Machifaro, no creyendo estar en el los españoles,
antes pareciendoles que con la pasada de la armada andarian los yndios
de aquel pueblo alborotados y tendrian lugar de hazer su salto mas
seguramente; y como llegasen de noche, a media noche a la uarranca del
rrio y rreconociesen estar alli españoles, no osaron hazer el salto que
pensauan, antes sse estuuieron por alli asta que amanecio y biendo
claramente lo que en el pueblo auia, alcando muy gran grita y tocando
sus fotutos y cornetas y otros ystrumentos que traian, dieron luego la
buelta rrio arriua, lo qual uisto por el casique o señor de aquel pueblo
de Machifaro, vino a muy gran priesa al Gouernador a rogarle que le
diese favor y ayuda para yr en seguimiento de aquellos yndios queran sus
contrarios y auian venido a matalle.
El Gouernador, por contentalle, mando a su theniente Don Juan de Bargas
que con cinquenta alcabuzeros fuese ayudar aquel casique; los quales,
enbarcados con el casique y con algunos yndios de Machifaro en sus
canoas, y rrodeando por otra parte le tomaron la delantera. Viendose los
docientos yndios de Caricuri tomado el passo y asi zercados, acordaron
ponerse en arma para defenderse, creyendo que no venian mas que los
yndios de Machifaro, y rreconociendo los españoles y sauiendo la poca
parte que heran para ofendelles, comenzaron hacer señas de paz; y como
entre los soldados sea tan aborrecida, haziendose sordos, comenzaron a
disparar su arcabuceria. Viendose los yndios lastimados desta suerte de
los españoles y de los yndios sus contrarios, acordaron dejar las canoas
y meterse por la montaña adentro, de suerte que no pudieron ser auidos
dellos sino cinco o seis; y tomandoles todas las canoas se uoluieron al
pueblo de Machifaro, donde auia quedado el Gouernador.
Crehese que todos estos yndios perecerian alli o los matarian sus
contrarios, porque no tenian canoas en que boluer y estaua mucha
distancia de alli su tierra el agua arriua.
Pasado esto, pareciendole al Governador que ya estaua en su distrito, y
que hera ya tiempo de comencar a poner horden en algunas cosas que yban
desordenadas, y considerando la falta que hazia la ausencia del Perlado
para correxir y enmendar algunas cosas espirituales entre la gente y
soldados de aquella armada, porque aunque el hazia su posible en
castigar y corregir algunos escesos, no lo hazia tan por estenso como se
rrequería. Demas de esto, porque lleuauan algunos clerigos, y ellos
entre si, por falta de caueza y superior yuan algo discordes y
diferentes, acordo nonbrar aquellos clerigos vno por prouisor y uicario
de la gente que lleuaua, pareciendole que pues su Magestad es uicario
general y en algunas partes prouehe obispados y otras dignidades, que
por ser el gouernador y auer alli la necesidad que auia, podia hazer
aquel nonbramiento, y asi de hecho e de derecho nonbro por cura y
uicario o prouisor de su armada, a un padre llamado Alonso Henao; el
qual vsando de su nueua comision, dio luego cartas de descomunion, a
pedimento del Gouernador, sobre que se rrestituyesen qualesquiera cosas
que les fuesen a cargo de todo genero de menudencias, herramientas y
ganados, so pena de las zensuras que para hello les ynponia; lo qual
puso arto escandalo en el canpo, diciendo sus hemulos del Gouernador que
solo por sacar aquellas cartas de descomunion auia echo aquel uicario y
prouissor y no con ningun buen zelo de los que ariua se an dicho.
Obo grandes alteraciones entre los que algo presumian entender sobre que
el Gouernador no podia nonbrar aquel juez eclesiastico, ni el juez podia
proceder por sensuras, mas sin enbargo desto vsaua el clerigo su oficio.
En esta diferencia llego Pedro Alonso y la demas jente que auian ydo a
descubrir, y trajeron la nueva que ariua se dijo, de la laguna en que
anduuieron; y sauido por todo el canpo, comenzaron algunos a desmayar y
otros a descubrir las malas yntenciones que tenian, como en el capitulo
presente[255] se dira.