Que trata de lo que el Gouernador paso con algunos soldados sobre
que dezian que se boluiesen a Piru, y de como los amotinadores
persuadian a muchos questuuiesen mal con el Gouernador, y las
causas que para hello les dauan.
Lleuaua el Gouernador Pedro de Orsua consigo por guia para que le
lleuasen a la noticia en cuya demanda salio del Piru, ciertos yndios
brasiles de los que auian suuido por este rrio que arriua se dijo, que
dieron nueuas de Omegua, que llaman Dorado, y asi mesmo vn español de
los que auian baxado por el rrio de la Canela con el capitan Orellana,
los quales, por el mucho tiempo que auia que pasaron por este rrio y por
la grandeza del, no rreconocian vien la tierra, y como auian ya nauegado
casi setecientas leguas y aquel caudillo salio a descubrir y no
trojo[256] ninguna claridad de auer hallado jente y las guias no
supieron dar rrazon suficiente del pasaje donde estauan ni si auia mucho
ni poco camino de alli a la noticia de Omegua, comenzaron algunos
facinorossos soldados y emulos del Gouernador a derramar fama y decir en
todo el canpo que las guias desuariavan y los traian engañados, y que no
auia Dorado ni prouincia que tuuiese las rriquezas que auian dicho, y
que parecia claro, pues al cauo de auer navegado casi setecientas leguas
por aquel rrio, no auian hallado la tierra ni rrastro della, y que lo
mas hazertado seria, antes que se acauasen de perder, dar la buelta y
boluerse por el propio rrio arriua al Piru, pues no auia mas que buscar
de lo buscado.
Estas y otras cossas que los amotinadores derramauan por el canpo y
tratauan a fin de atraher a si la gente, vinieron a noticia del
Gouernador, y queriendolos desengañar y declararsse con ellos, juntando
o llamando algunos, les dijo la obligacion que tenian a salir con
aquella enpresa, y lo mucho que a todos ynportaua, y que asta halli casi
no auian echo ningunas entradas ni descubrimientos la tierra adentro;
que se animasen todos a sufrir los trauajos, porque sin hellos no se
auia poblado ni descubierto ninguna prouincia en las Indias; que si
conuiniese y fuesse necesario en descubrimiento y demanda de su tierra
que yban a buscar, auian de enbejezer los muchos pequeños que consigo
lleuaua.
Los que con buen proposito auian salido de Piru tuuieron a mucho lo que
el Gouernador les auia dicho y tratado, teniendolo entonzes por honbre
de mucho mas animo que asta halli, proponiendo seguille y morir en la
demanda y descubrimiento de la tierra.
Auia en el canpo otros soldados, que son los que hemos llamado
amotinadores, que hera Lope de Aguirre y Montoya y Ssalduendo y otros
aliados suyos, que auian entrado en esta jornada por la forma[257] que
en el Piru se avia dibulgado de que el gouernador Pedro de Orsua hacia
jente por mandado del birrey para alzarse, y porque por delitos que
hellos auian cometido no podian[258] ni osauan parezer ante las
justicias, andando de hordinario al monte; y como despues de entrados en
la jornada vieron que no se efetuaua lo que hellos pensaron, pesoles
mucho y quisieron boluerse con algunos soldados a dar algun aluoroto en
el Piru; lo qual nunca pudieron efetuar, aunque lo yntentaron diuersas
uezes. A estos y a sus consortes y aliados no les parecio vien lo que el
Gouernador auia dicho, senbrando rracones ciscañosas y enponcoñosas por
el canpo, procurando, como emos dicho, poner todo mal y discordia entre
los soldados y el Gouernador, los quales, o alguna parte de hellos,
dauan señales de tenelle mala boluntad, asi porque no les daua tanta
largueza como ellos querian para rouar y matar yndios, como porque no se
dava en conuersacion y trato a todos, como solia, pareciendoles que
ynzitado de algunas personas auia mudado muy mucho la condicion y se
auia echo mas graue y seuero, y asi, para cunplir con el bulgo y con los
que de antes conocieron a Pedro de Orsua y su afavilidad y buena
crianza, teniendo entendido que les auian de hechar la culpa a todos los
que formasen enemistad con el, diciendo que en hellos estaua el defeto y
no en el Gouernador, procuraron las escusas dichas, ayadiendo[259]
otras ynuentadas por algunos para dorar sus malas voluntades, notandolo
de fragil y flaco y que se auia sujetado demasiadamente a vna muger que
lleuaua por amiga, llamada Doña Ines de Atienco, la qual le tenia en
hechizado, y que por ella se rrejia y gouernaua, y que a los soldados
que dilinquian los condenaua en pena de rremar solamente porque fuesen
rremando en la canoa de la Doña Ines, por ynducimiento de la qual usaua
de los estremos dichos y de otros muchos; rrancheandose apartado del
campo con la Doña Ines, por tener lugar de comunicarse y frequentarse
mas a menudo, y que auorrescia la conpañia de los soldados, y que le
pesaua de que le estuuiessen mirando quando comia, y que hera enemigo de
dar y amigo de que le diesen, que lo que prestaua lo tornaua a pedir con
mucha facilidad, y que lo que a el le prestauan decia que se le deuia de
obligacion, y nunca mas lo tornaua, y que usaua de muchas estrechuras y
rrigores que en las jornadas no se deuen vssar, temiendose de la
residencia que se le auia de tomar, y que tenia muy oluidadas las cosas
de la guerra; deuajo de las quales colores, como e dicho, algunos
soldados mostrauan estar mal con el Gouernador, dando señal dello a los
amotinadores, los quales, pareciendoles que entre todos los mas del
canpo estaua muy mal quisto, afeando mucho lo quel Gouernador auia
dicho, diciendo que en aquella jornada auian de enbejezer los muchachos,
comenzaron a tratar sobre hello, y casi entendiendo por las palabras
esteriores los unos a los otros lo que tenian en su pecho, comenszaron a
tratar sobre lo que deuian hazer para boluerse al Piru; aunque su
principal yntencion de los mas amotinadores hera matar al Gouernador y
boluerse alzados a Piru, finjian otra cosa de fuera, teniendo y dando
varios parezeres de lo que auian de hazer.