Como pasada la prouincia de Carari dieron en un despoblado, y la
necesidad que hen ella se paso, y de como llegaron a Mochofur, y de
lo que acaecio a la entrada del.
Auiendo nauegado el Gouernador por la prouincia dicha, y teniendo
entendido que pasaua adelante la poblazon, no curo de preguntar a las
guias ni lenguas si auia despoblado de alli para vajo, lo qual fue causa
de pasar muy grande hanbre y necesidad, porque dieron en vn despoblado
del rrio que turo nueue dias; y como la gente auia salido desaperceuida
de la prouincia de Carari, creyendo topar luego que comer, acauoseles
vien breue lo que lleuavan, y pasaron tan grande necesidad que en todo
lo demas deste tiempo no se comian entre los soldados sino algun pescado
que con ancuelos pescauan y algunos bledos y berdolagas que en la playa
del rrio se hallauan, y tortugas y hicoteas, y esto no en mucha
abundancia, porque no en todas partes lo auia.
Tienese, por muy cierto que si el despoblado turara mas, que muriera e
peligrara alguna jente con la mucha hanbre que pasaron. Culpauan todos
en esto al Gouernador, por no auer echo con diligencia el desamen que
hera obligado. En este despoblado se hallaron dos bocas de rrios
grandes, no muy apartadas la una de la otra. Conocieronse porque las
barrancas tenian[254] altas y bermejas y benian algo turuios, por lo
qual se conjeturo que no venian muy lejos sus nacimientos. Entran estos
dos rrios en el del Marañon por la uanda de mano derecha.
No quiso detenerse el Gouernador en ellos a descubrir y uer si heran
pobladas, por la mucha falta que tenian de comida, y asi se paso de
largo, y sin se detener en ninguna parte mas de las noches que no
nauegauan, al cauo de los nueue dias llego a un pueblo questaua poblado
a la uarranca del rrio y bien descuidada la gente del de la venida del
Gouernador ni de su armada. Los yndios de aquel pueblo, como uieron los
españoles, temiendose del daño que les podia uenir, juntaron todas sus
mujeres y hijos con toda la dilijencia posible y metiendolos en las
canoas que alli tenian, los echaron el rrio auajo, y ellos se quedaron a
punto de guerra, todos juntos en su pueblo, con sus armas en las manos,
que eran tiradores, dando muestras de querer defender sus casas.
El Gouernador tomo los soldados que mas zerca de si hallo con sus armas,
y el con su arcabuz en la mano tomo la delantera, saltando en tierra,
yendose para donde los yndios estaua. Mando a los soldados que ninguno
disparase arcabuz ni acometiese sin que el lo mandase. Lleuaua el
Gouernador vn paño blanco en la mano, con el qual por señas llamaua a
los yndios, dandoles a entender que no les queria hazer mal. Los yndios
se estauan quedos en su esquadron, puestos en harma, y rreconociendo los
halagos que el Gouernador hazia por señas con el paño, se aparto del
esquadron vn yndio que parecia ser casique o principal de aquella jente,
y con unos pocos de yndios se uino a donde el Gouernador estaua, tomando
del paño que tenia en vna bara, mostrandose amigable a los españoles, se
metio entre hellos; los demas yndios se apartaron a un cabo, en vna
playa que alli estaua, y teniendo sus armas en las manos, juntos en
esquadron, se estuuieron alli asta que llego toda la mas gente del
armada, que uenia algo atras. Pidioles el Gouernador por señas que les
diesen cierta parte de aquel pueblo, con la comida que en los buhios
auia, para aposentar su gente, y que en lo demas se estuuiesen hellos y
sus mugeres y hijos. Mostraron los yndios voluntad de que heran
contentos dello, y asi mando el Gouernador aposentar en aquella parte
del pueblo que señalo toda la jente del armada, poniendoles grandes
penas y estatutos para que de alli no pasasen a los otros buhios o
casas.
Holgaronse todos de la llegada a este pueblo, asi por descansar del
trauajo pasado, como por sacarlos vientres de mal año con la mucha
comida que hen el se hallo, asi de maiz y tortugas como de otras comidas
de la tierra.
Tenian los yndios deste pueblo a las puertas de sus casas echas vnas
lagunillas y alrrededor zercadas de palos, y dentro muchas tortugas, de
las quales auia tanta cantidad que al parezer de todos pasauan de seis
mill. Los soldados de la armada, se aprouecharon de todo el maiz y
tortugas y otras comidas que abia en los buhios o casas de aquella parte
del pueblo donde se aposentaron, que auia para todos. Los yndios, no
estando satisfechos que los españoles les guardarian lealtad y amistad,
acordaron poner en cobro aquella comida que a hellos les auia cauido en
suerte en la parte del pueblo que les quedo, y asi la comenzaron a sacar
poco a poco, ascondidamente, lo qual uisto por los soldados, no curando
de guardar ni cunplir lo que tenia mandado su Gouernador, y temiendose
de otra necesidad como la pasada, acordaron prevenirse buscando las
comidas que los yndios escondian y trayendolas a sus rranchos. Procuraua
el Gouernador poner grandes penas y amenazas para que no se hiciese
esto, sino que dejasen a los yndios sus comidas, y no aprouechaua nada,
y por uer la desuerguenza que hen ello auia, prendio algunos soldados y
mestizos, para atemorizar a los demas, entre los quales prendio vn
mestizo, criado de Don Hernando de Guzman, su alferez general, lo qual
visto por algunos emulos del Governador, procuraron luego hazer entender
a Don Fernando de Guzman que hera muy grande afrenta aquella que se le
auia echo; y esto a fin de tener ocasion de tratar con el Don Hernando
de Guzman lo que lleuaua hurdido contra Pedro de Orsua.
Llamose este pueblo Machifaro. Es la gente del diferente de la de arriua
de la provincia de Carare, asi en personas como en trajes y bivienda, y
en la lengua, por lo qual se conjetura que nunca fueron auissados estos
yndios de los de arriua de como yban españoles a su tierra.