En el qual se scriue como por yndustria cautelossa de Orsua fueron
muertos y desuaratados los negros y preso su rrey Bayamo, con la
mayor parte que biuos quedaron.
Zerca del morro o zerro donde los negros tenian su alojamiento o casi al
pie del, estaua un pedazo de llano o playa muy medanosa[206] e harenosa,
donde Bayamo acordo y conzerto que el general Orsua se pasase con su
jente, para el qual efeto el mesmo Bayamo hizo a sus negros que hiziesen
ciertas cassas y buhios donde los españoles se alojaron y pasaron; y fue
el trato de los unos y los otros mas ffrequentado y comun, de suerte que
casi todos los dias se estauan muchos negros con los españoles
exercitandose los unos con los otros en saltar, correr y en tirar barra
y en otros apacibles pasatienpos, y sienpre auia que uencer y nunca
faltaua quien se enbriagase y fuese borracho a su casa, en el qual
tienpo fue nezesario que Francisco Gutierrez boluiese al Nombre de Dios
por mas rregalos para los negros y bino y por mas fino tosigo, porque el
que antes avian traydo se auia yntiuiado y en alguna manera perdido la
fuerza; y con la torna buelta de Gutierrez, asi los negros como los
españoles se rregocijaron grandemente, porque les parecia que todos
heran o auian[207] de ser partizipantes de las cosas y rrefresco que
trairia, y asi siempre, asta el dia del conuite, nunca faltaron
particulares almuercos y beueres que algunos soldados, de yndustria y
consentimiento de su capitan, hazian a los negros que uajauan del pueblo
al alojamiento de los españoles. Asi mesmo suuian algunos españoles a la
fortaleza y rrancheria de los negros con color de amistad a uer y
rreconozer lo que dentro avia. Otras uezes se yban algunos soldados y
negros todos juntos a monterias de puercos y otras fieras que ay por
aquellos montes, mas por uer y rreconocer la tierra que por la
rrecreacion que hen ello se podia tomar, con los quales entretenimientos
se azerco e llego el dia del conuite, al qual uajaron de lo alto el rrey
Bayamo con asta quarenta negros de los mas principales y mejores que en
su conpañia tenia. Toda la otra canalla de negros se quedaron en sus
cassas, casi rrecelandose que la mucha amystad de los españoles auia de
rredundar en daño suyo. Las cosas nezesarias para la comida estauan ya
prevenidas y las mesas puestas, y algunos arcabuzeros y rrodeleros
puestos a punto escondidamente en la rrecamara que Orsua en su buhio
tenia, de suerte que ni podian ser uistos ni heran echados menos, porque
todos los demas soldados se andavan por el alojamiento al parezer de
los negros con muestra de descuidados, pero en lo ynterior andauan ya
carcomiendose y desaziendose, porque la comida fuese ya acauada por
uerse ya rrebueltos y a las manos con los esclauos y quytalles de poder
algunas rriquezas si las tenian.
El capitan Orsua[208], con algunos de sus principales, se sento a la
mesa, y con ellos el Bayamo y todos los negros que con el venian, y alli
les fue dado de comer segun lo tenian adereszado lo mejor que en aquel
lugar se pudo hazer; andaban dos escaciadores dando de ueuer a la gente:
el uno traia un frasco con uino limpio para los españoles, y el otro vn
pichel[209] con lo atosigado para los negros; pero de tal manera se
seruia esto que ni se echaua de uer el engaño ni con el tosigo se hizo
daño ninguno a los españoles, ni menos obo en el ynterin que a la mesa
estuuieron ninguna turbazion ni acidente por donde fuesen sentidos ni
descuuiertos los nuestros.
Fue, pues, la conclusion y deshecha desta hobra que despues de auer
comido, Orsua finxio querer dar algunas dadiuas a todos aquellos negros
que con el auian comido, y despues de auerse leuantado Francisco
Gutierrez y Francisco Diaz de la mesa, se entraron en la rrecamara de
Pedro de Orsua, donde tenian la cantidad de camisas y bonetes y machetes
y otras cosas desta suerte, que heran menester, y alli entrauan los
negros vno a uno, y rrecevian de mano destos dos capitanes vna camissa y
vn machete o lo quel negro pedia, y con esto le davan en señal de mayor
amistad vna buena taza de uino mezclado con tosigo o ponzoña, y como
casi todos se leuantauan enbriagados de la mesa, y la enbriaguez sea
cosa que le acreciente demasiadamente la sequia, veuian los
desuenturados todo lo que les dauan, sin echar de uer lo que hera, y asi
vuo salido de la rrecamara con este rrecaudo en el cuerpo y otro
entrado, fueronlos desta manera dispidiendo a todos hasta que solamente
quedaron con Bayamo tres capitanes y otros tres o quatro negros, vno de
los quales entro por su porcion, como los demas auian echo, pero
sucediole peor, por que yendole Francisco Gutierrez a dar vna camissa,
en la qual lleuaua escondida o cuuierta una daga, se la metio por el
lado izquierdo, y atrauesandole con ella el corazon no le dio lugar a
que se quexase ni hablase palabra ninguna, mas mudamente cayo en el
suelo y muriendo fue todo vno, y disimulando con esto llamaron otro
negro de los que con Bayamo sobre mesa auian quedado, el qual, como
fuese entrado, y quisiese hazer con el lo mesmo que con el de antes,
sintio o bio la zelada y comenzo a alterarse y a dar vozes diciendo:
traicion, traicion. Bayamo y los demas negros que con el estauan, oyendo
esto, quisieronse leuantar, dando las mesmas uozes, pero hallaron sobre
si la gente que Orsua tenia preuenida, por los quales fue preso y
constriñido el y todos los demas que alli estauan a estarse quedos; y
asi fueron aprisionados todos.
Los demas ssoldados que estaban a punto, esperando oyr prencipio deste
alboroto, al momento tomaron las armas que tenian a punto, y juntandose
la mayor parte dellos con sus capitanes, con toda la presteza del mundo
acudieron a tomar el fuerte y alojamiento de los negros, y lo suvieron y
entraron sin ninguna rresistenzia, porque los que en el auian quedado,
uiendo desde lo alto el tumulto que en vn prouiso[210] se avia mouido en
lo uajo, y presumiendo el daño que dello les podia uenir, se turbaron de
tal suerte que de todo punto les falto el brio y animo para tomar las
harmas y resistir la suuida a los nuestros, lo qual por pocos que fueran
lo pudieran muy bien hazer, por ser puestas tan en su fauor todas las
cosas de aquel alojamiento y tan aspera su suuida; pero como la
turbacion de los casos rrepentinos quite con su azeleracion toda
consideracion y prudencia y suspenda las mas vezes todos los efetos del
animo por uiguroso que sea, hizo tales efetos en todos estos negros, que
dandose a huir por las partes contrarias de donde los españoles suuian,
les dejaron franco todo el alojamiento y fuerte, sin quedar en el
persona ninguna de las que tenian dispusicion para huir, porque algunos
negros de los que se auian hallado en el conuite, auiendo ya suuido en
lo alto, y juntamente con su suuida llegados los efetos de la ponzoña al
corazon, se hallauan por aquel suelo tendidos vasqueando y meneandose de
una parte a otra con rrauia y dolor, a punto de espirar, y alli los
soldados los acauauan de quitar la uida con grandes cuchilladas y
estocadas que les dauan. Otros destos negros heran por los mesmos
soldados hallados por el camino y comencados a tocar y turbar aun que no
del todo caidos, pero de tal suerte lastimados que ni podian huir ni
desuiarse del camino, a los quales los soldados, como yban pasando, les
yban picando con las espadas sin detenerse cosa alguna; pero estas
picaduras hazian o davan de tal suerte que muchos metian sus espadas
hasta la cruz por los cuerpos de los negros atosigados que alcanzauan, y
asi los yban dejando atras atrauesados los cuerpos de una parte a otra:
heridas zierto mortales, y que sin tener los cuerpos la ponzoña que
tenian, vastauan a dalles la muerte de todo punto.
Despues de tomado el alto y apoderados los españoles en el pueblo y
fuerte, el capitan Pedro de la Fuente, con hasta beinte soldados, se
dieron a seguir el alcanze de los negros que casi juntos yban de huida.
Hallaronlos enbarazados en pasar vn rrio que por yr crecido les ynpedia
el pasaje, donde los negros, boluiendo los rrostros atras, constreñidos
del ynpedimento que delante tenian, que no los dejaua pasar, comenzaron
a defenderse y a pelear como aquellos que ya juzgando azercarseles la
muerte, querian canuiar y bender las uidas vien bendidas o conseruallas
con las armas, y asi peleauan terriblemente, defendiendose; pero los
españoles, con los arcabuzes que lleuauan, derriuaron ocho negros, con
que atemorizaron y aflixieron grandemente a los demas que por reparo y
guarda de los demas de sus espaldas tenian la creciente del rrio donde
estauan arrimados, en el qual se fueron rretirando y metiendo poco a
poco, asta que todos juntos y de tropel, asidos vnos de otros con
grandisima presteza, se metieron en la corriente y canal del rrio, y en
vn punto se hallaron de la otra uanda, donde se pusieron con mas
seguridad a estoruar y defender el pasaje a los nuestros, los quales,
despues de auer echo su posible y dever, se boluieron a rretirar al
fuerte o alojamiento de los negros, donde hera ya suuido el general
Pedro de Orsua con el rey Bayamo y los demas prisioneros. Auianse asi
mesmo recoxido y buelto al propio fuerte muchos negros y negras uiejas
que por la deuelidad de su naturaleza no se atrevian a seguir el camino
que los demas y otra chusma de gente menuda.
Los soldados, aconpañandose los vnos a los otros, se dieron a rrecorrer
las estancias y cortixos de labor que por alli cerca tenian los negros,
donde hallaron y prendieron «los estancieros que los guardauan»[211],
otros negros y negras que estauan y hallauan muy descuidados deste
suceso. Heran grandisimas las labranzas de platanos que estos esclauos
tenian hechas y sazonadas para su sustento, sin maiz, yuca, batata y
otras legunbres que cultiuauan y senbrauan para su comer. El despojo que
los soldados ovieron aqui no fue de mucho valor, y asi fue poca la medra
que los soldados sacaron de esta guerra.
Ursua, viendo que hera trauajo ynutil y muy bano el andar su gente, y
el con ellos, por aquellas montañas y sierras a monteria de negros, y
que despues de muy cansados y trauajados los soldados no habrian hecho
cosa alguna que aprouechase por las causas poco a rreferidas, trato en
gran puridad, aunque cautelossamente con Vayamo, que diese horden como
toda su gente y negros que andauan diuididos, se juntasen y congregasen
alli con el y que juntos se hirian a Nonbre de Dios, donde de
consentimiento de aquella ciudad y de la de Panama se poblaria un pueblo
en comarca conuiniente, en el rrio que dizen de Francisca[212], que es
lugar pasajero y acomodado para la biuienda de los negros, con tal
aditamento: que todos los negros que de Panama y Nonbre de Dios se
huyesen de alli adelante, fuesen obligados dentro del tercero dia el
rrey Bayamo y sus negros y ciudadanos a boluello a su dueño, y demas
desto que tuuiese cargo de proueher a los pasajeros y harrieros de lo
nezesario para el y para sus jumentos, pagandoles zierto y moderado
prescio; y por aqui le fue entremetiendo otras cautelosas palabras que
le quadraron y asentaron muy mucho a Bayamo y a los que con el estauan
presos, y les parecia que bendria en efeto y se cunpliria a la letra,
por lo qual comenzo luego a enuiar ha llamar por todas partes el rresto
de los negros que auian quedado uibos, los quales comenzaron a juntarse
por el llamamiento de su rrey y venir poco a poco de tal suerte que
dentro de cinquenta dias vinieron a estar todos los mas juntos en el
fuerte, con los quales asi mesmo se comunico el negocio y les parecio
muy bien y cossa muy azertada, y se aseguraron mucho con esta cautela,
con los quales se partio Pedro de Orsua, despues de auer rreposado
dentro en el fuerte dos messes; y en el camino quito las prisiones a
Bayamo, por hazer del ladron, fiel; pero luego que llegaron a Nonbre de
Dios fue preso el negro rrey Vayamo y algunos de sus capitanes.
De alli fue, con todo rrecaudo de guardas e prisiones, enbiado a Piru, a
la ciudad de Lima, donde estaua el Uissorrey, para que lo uiese e
hiziese del lo que quisiese. El Uisorrey rreciuio alegremente a Bayamo,
y lo honrro, dandole algunas dadiuas y tratando vien su persona, y dende
alli lo ynbio a España. Todos los demas negros fueron asi mesmo pressos
y dados por sclauos del Rrey y enuiados a bender fuera de aquella tierra
a diuersas partes, para que alli no obiesen nueuas juntas ni quedasen
rrastro de tan mala semilla.
Los vezinos y mercaderes de estas ciudades solenizaron con grandes
fiestas y rregocijos publicos el desuarate y prendimiento de estos
esclauos, dando grandes muestras de agradecimiento a Pedro de Horsua y
haziendole grandes ofrecimientos de dineros por la mucha y buena
diligencia que en esta guerra auia puesto, y por la hobra tan sseñalada
que les hizo en linpialles la tierra de vna tan crescida quadrilla de
ladrones y salteadores quales estos heran; y despues aca no auido otra
junta de negros en esta tierra que engendrase sospecha ni temor en estos
pueblos, tal como el que de los que e dicho se tubo.