Como Orssua enuio por municiones a Nonbre de Dios y el se azerco al
alojamiento de los negros y hizo pazes y amistades con[190] su
rrey, y lo que sobre el prender y desbaratar los negros acordo
hazer.
El alojamiento principal de los negros estaua deste que e señalado, la
costa adelante, quinze leguas, algo apartado de la mar. El general Orsua
se determino pasar adelante y no parar asta ponerseles lo mas cerca que
la dispusicion y comodidad de la tierra le diese lugar, para de alli
hazer lo que pudiese conforme a lo que la ocasion y la fortuna le
ofreciese, y antes de partirsse[191], enbio a Francisco Gutierrez, su
maese de campo, por mar, a Nonbre de Dios, por ciertas botijas de bino
mezclado con tosigo o ponzoña, y con[192] algunas mercadurias y cosas de
España con que engañar y atraher a si, por uia de dadiuas y alagos,
aquella gentalla[193], y con domestica cautela y doble trato, y hazer y
efectuar a pie quedo[194] sin derramamiento de sangre, lo que por
uentura, puesto en rrigor de la milicia y encomendando[195] a Marte,
fuera dificultoso de alcanzar, a causa de selles a los españoles todas
las cosas muy contrarias y los enemigos muy desiguales, asi en numero
como en lijereza y desenboltura, porque les auia puesto admiracion ver
la velozidad con que poco tiempo antes suuian por las sierras y cuestas
arriua y trepauan y saltauan por altas peñas, de tal suerte que parescia
que todas las vezes que quisiesen estaria en manos destos esclauos el
acometer o huir, y se andarian de contino a la mira, aunque apartados,
burlando de los que cargados de armas desearian venir a las manos con
ellos y nunca lo podrian efetuar.
Partiose Francisco Gutierrez al efeto dicho la uia del Nonbre de Dios,
con auiso de que a la buelta no auia de tocar en aquel puerto, sino
pasar de largo a la marina o arrecife mas conjunta al alojamiento de los
sclauos, donde hallaria a Pedro de Orsua, porque Orsua dende a ciertos
dias que fueron necesarios para la rreformacion y cura de los soldados
de la pelea[196] que con los negros tuuieron, atras rreferida, salieron
heridos, se partio con la guia que lleuaua por camino asperisimo y
dificultoso y de muy gran trauajo para los soldados, que no solo auian
de yr cargados de sus espadas y rrodelas y otras armas y municiones
necesarias para la guerra, pero de toda la uitualla y comida que por el
camino auian de comer, y aun desto no se proueyeron tan uien como hera
razon, creyendo hallar por el camino algunas estancias o cortixos de los
negros donde proueheise de lo necesario, lo qual les salio al rreues. En
lugar de esto topauan muy largas cienigas y plantanos y otros
atolladares y manglares que los aflijian y angustiauan demasiadamente,
lo qual fue causa de deternerse en este camino mucho mas tiempo del que
deuian tardar, porque en quinze leguas de camino se tardaron y
detuuieron beinte y cinco dias, que llegado que fue Orsua al paraje del
pueblo o estalaje de los negros, se alojo zerca de la marina, en lugar
conuiniente y procuro dar uista a la poblazon[197] de los sclauos, la
qual estaua asituada y puesta sobre la cunbre y cuchilla de una alta e
ynpinada loma, fortificada por naturaleza de tal suerte que casi por
todas partes heran muy profundos despeñaderos hechos o criados de tal
suerte que no solo en ninguna manera se podia suuir por ellos, pero si
acaso azertara a caher de lo alto alguna persona, sin llegar al suelo se
hiziera ynumerables pedazos.
Por las dos frentes desta loma o cerro tenian los negros hechos dos muy
angostos caminos, por[198] tal horden que con pocas piedras que dejaran
caher ynpidieran a qualquier animo y numero de gentes la suuida, y demas
desto, al rremate destos caminos[199], en el prenzipio de la loma,
tenian fortalecidas las entradas con rrecios palenques, y puestos
tales, que no asi fazilmente podian ser desconpuestos por los nuestros
aunque fuesen suuidos[200] por todo el camino. Arriua, en la cunbre
desta loma, estauan edificadas las casas y buhios de los negros al
traues o atrauesadas conforme al ancho de la cuchilla, que no hera mas
del que los buhios ocupauan, que hera arto poco, y entre las casas y por
algunos lugares vajos y desocupados tenian echos muy hondos oyos o silos
llenos de todo género de comida, de las que hellos acostunbrauan cojer y
criar para su sustento.
En este fuerte alojamiento estauan solamente el rrey Vayamo con la gente
de guerra para de alli salir a hazer sus correrias y asaltos por los
caminos pasajeros de españoles, avnque estauan muy apartados. Fuera de
aqui tenian, la tierra adentro, otro alojamiento o fuerte, avnque no tan
corrouorado como el que he dicho, donde tenian sus mugeres e hijos y la
otra jente ynutil que no hera para la guerra, puestos en lugar muy
escondido, de suerte que nunca fue uisto de los españoles hasta despues
de preso al rey Bayamo y desvaratados los negros.
El general Orsua, uiendo y considerando quan en bano le seria y avia de
ser el pretender por guerra subjetar los negros y benir en rrompimiento
con ellos rrespeto de las uentajas dichas, tuuo formas y maneras como
tener tratos y comercyo con ellos y con su negro rrey, el cual, como ya
otras uezes despues de su alzamiento y tirania ouiesen con su rrustica
desuerguenza puestose a tratos y conciertos con el Gouernador de Panama
y Nonbre de Dios, y con arroganzia de baruaro entrase a estos conciertos
en estas ciudades, no dudo de hazer lo mesmo con Pedro de Orsua, dandose
a particular trato y comunicacion con el, viuiendo deuajo de zierta ffee
con algunos de sus capitanes a holgarse y rregocijarse al alojamiento de
Pedro de Orsua, y dando lugar a que con la mesma seguridad entrasen
algunos españoles entre su poblazon; pero en estos tratos y
conuersaciones sienpre andaua Bayamo tan sobre el auisso que dejando su
jente casi a uista puesta en horden con las harmas en las manos, el, con
pocos amigos suyos, se uenia a tratar y conuersar con Orsua, que con no
menos sagazidad y astucia lo trataua y conuersaua para trahello asi con
un jenero de palabras melosas y muy prouocatiuo y aplicado a ynclinar
los coracones y animos de aquellos baruaros a continuar su alojamiento;
porque Pedro de Horsua, teniendo puestos los ojos en lo que pretendia
hazerles, sagazmente les decia quel no hera venido sino a dar vn horden
qual conviniese para que las dos rrepublicas despañoles y negros
tuuiesen asiento y perpetuidad, de suerte que dende en adelante no se
hiziesen mal ni daño los unos a los otros, ni se persiguiesen ni
rrovasen[201], proponiendo a los negros, para mas los ynclinar, que pues
en aquel su echo auian sido tan fauorecidos de la fortuna y jamas auian
sido enpecidos ni dañados ni uencidos de los españoles, que sin duda
hera cosa que Dios ynmortal lo permetia y queria que hellos fuesen
conseruados en su antigua liuertad, en que el mesmo Dios como a todas
las demas jentes del mundo las auia criado, por lo qual le parecia cosa
muy necessaria que aquel su trato se efetuase, para lo qual el tenia
cunplido y bastante poder de los ministros rreales. Holgauase tanto el
rrey Bayamo y sus secazes con oyr y uer tratar estas cossas, que pocos
dias de la semana se pasauan sin que se uiniese a comer y conuersar con
el general Orsua, del qual, asi mesmo, hera tratado con toda su crianza
y cortessia, y de los soldados muy rrespetado.
En este medio tiempo llego Francisco Gutierrez del Nonbre de Dios, con
copia de lo que le encargo y con ayuda de mas soldados y prouision de
comidas y municiones, de que estauan muy faltos y necesitados, con lo
qual el general Orsua tuuo lugar de hazer algunos mas rregalos a Bayamo,
rey, y dalle algunas cossas de presente con que mas conformase su
amistad, rrogandole que pues ya auia alcanzado su pretension y deseos,
que el y todos sus negros, para cierta fiesta señalada que benia muy
zerca, rreciuiesen del vna comida que les queria dar como amigos y
confederados suyos, en su propio alojamiento, porque hen hello
rreciuiria muy gran contento. Bayamo biuia ya tan confiado que luego
concedio a Pedro de Horsua lo que le rrogaua, con tal aditamento, que a
sus negros soldados diese algun contento y satisfaciese con dalles
algunas camissas de rruan, machetes e hachas, bonetes colorados v otras
cosas, asi porque se hallauan ya tan señores en aquella tierra que les
parecia que qualesquiera gentes, ora fuesen españoles ora yndios, que
hen ella entrasen estauan obligados a dalles feudo e a rreconozelles
superioridad como a señores de aquella tierra. Todo lo prometio Orsua de
hazer muy cunplidamente, y pareciendole que de esto y de todo lo demas
que pretendia hazer, no solo hera cosa hazertada pero muy nezesaria dar
parte a sus soldados y conpañeros, los congrego y jnnto y les hablo casi
en esta forma: De ningun efeto seria y abria sido, señores y conpañeros,
nuestra congregacion y junta y el auer tomado las harmas en las manos
contra estos fugitiuos y traidores sclauos, si por alguna uia o manera
no procurasemos su desipacion y rruina, lo qual es ynposible auerse ni
alcanzarse enteramente por las armas, porque si uien se a mirado hellos
estan amaestrados y puestos de tal manera que claramente dan a entender
tener puesta toda su fortaleza en las cunbres y aspereza desta serrania
y en el velamen y cobertol[202] destos espesos montes y arcabucos, en
los quales con la mesma lijereza y facilidad que los otros brutos que
hen ellos fueron criados, se pretenden esconder y rretirar,
mostrandosenos y poniendosenos delante como y quando hellos quisieren,
como hombres que por la mucha platica y noticia que de toda esta tierra
tienen, auitan y biuen hen ella como naturales, y si poniendo nuestra
esperanza y bitoria en las armas y comencando a vsar dellas por los
rrespetos y causas dichas y por otras muchas que qualquiera de los
presentes pueda auer y considerar, no saliesemos al cabo con nuestra
pretencion ni obiesemos la uitoria desta guerra y asi nos boluiesemos al
Nonbre de Dios, pues aqui no nos podemos sustentar mucho tienpo a causa
de ser esta tierra falta de todas las cosas nezesarias a nuestro
sustento, y que muy de tarde en tarde podriamos ser socorridos de las
ciudades de Nombre de Dios y Panama, que tan apartadas estan desta
comarca, doblada desuentura les abria benido a estas dos ciudades, pues
la chusma de los negros, juzgandose ser uitoriosos y bencedores por solo
su esfuerco y uigor de animo, con mayor desuerguenza y doblado
atrevimiento saldrian destos sus escondidos alojamientos y cueuas y no
solo vcuparian ni saltarian[203] los caminos pasajeros y rrouarian y
matarian los caminantes, pero pondrian en efeto lo que ya otras uezes an
yntentado, que es poner fuego a la ziudad de Nombre de Dios y Panama en
todo el estremo y ultimo fin de rruina que hellos pudiesen y les fuese
posible. Lo que para rremediar y asegurar todos estos ynconvinientes y e
considerado es, que pues estos esclauos y su caudillo o caueza, a quien
hellos llaman rrey, tan confiadamente se comunican y tratan con nosotros
deuajo de cierta fee que yo les he dado, que aprouechandonos de la
ocasion que la fortuna nos ofreze, segun que ya yo lo tengo hordenado y
concertado, les demos a comer un dia a todos esplendidamente y a ueuer,
de suerte que queden enbriagados con cierto tosigo que en la ueuida se
les dara, y alli sera preso su rrey y muertos los mas valientes y
principales negros de su conpañia, y si algunos escaparen, tanbien abra
modo como los rrecojamos y traigamos a nuestra sujecion con el menos
trauajo y rriesgo que pudieremos. E querido decir y tratar esto con toda
la conpañia, porque por ventura honde tan buenos y esperimentados
ssoldados en la arte y militar[204] ay, no obiese alguno tan escupuloso
que le pareciese despues de hecho este negocio cosa contra todo el
pundonor de la soldadesca y contra toda milicia que deuajo de paz y
amistad fuesen presos y muertos estos negros, aunque tanbien creo y
entiendo que no habra ninguno tan falto de conocimiento que enteramente
no conozca lo que en esto ay, porque con fugitiuos y traidores esclauos,
auidos y conprados por nuestros propios dineros, tenemos licencia y
facultad para usar de todas las cautelas y doblezes necesarios y
conuinientes hasta sujetallos y rrestituillos a la seruidunbre a que
estan obligados y ellos antes tenian, especialmente questa chusma de
negros, contra todas leyes y derechos diuinos y humanos, pretenden no
solo hazerse señores de esta tierra, donde ni fueron nascidos ni criados
ni ningunos mayores suyos la poseyeron, pero constituir y hazer hellos
entre si rrey y señor que los gouernase y mantenga en justicia en
aquella forma que hellos pretenden y quieren uiuir; y lo que mas es de
esagerar y ponderar, que auiendo sido los mas de estos negros bautizados
y por la fee del bautismo subjetados a la ley y ffee de Dios
todopoderoso y de la santa Iglesia romana, hellos entre si an hereticado
y en las cosas tocantes a la rreligion hecho leyes y estatutos muy
conformes a su primera gentilidad, deuajo de los quales uiben y se
conseruan nonbrando entre si obispos y otros ministros de su falsa
religion, para que a su modo los exorsismen y catetizen y los animen a
uiuir hen ella, y solo esta vltima causa basta a no obligarnos a
guardalles ninguna ffee y hazer nuestro hecho sin escrupulo de que
nuestro onor venga a menos, pues honbres que con tanta facilidad an
quebrantado la ffee de la Iglessia que auian prometido y jurando, con
mucha mas podemos y deuemos nosotros quebrantar la que les emos dado, y
prendellos para que de todo hello sean castigados.
A todos parescio vien y muy conforme a rrazon lo que Orsua hordenaua y
decia y assi lo aprouaron por tal, proponiendo de hazer cada vno sobre
hello lo que en si fuese y se le encargase; y asi ceso la platica,
porque ya que se acauaua entraua Bayamo con algunos de sus negros por el
alojamiento a uisitar y ber a Pedro de Orsua, el qual le salio al
encuentro y lo rreciuio con grandes muestras de alegria, y aquella noche
hizo que se quedasen el y sus negros que le aconpañauan alli a dormir.
Dioles muy bien de zenar y ueuer, de suerte que quedaron borrachos y muy
contentos y otro dia de mañana se boluieron a su fuerte con la confianza
que siempre lo hazian y con mucho mas contento, porque el general
Orsua, vsando de alguna mas liberalidad que la de hasta alli con Bayamo,
le dio vn capotin de buen paño fino verde y dos camissas de rruan y un
bonete y un machete, y a los capitanes negros que le acompañauan, a cada
uno dio sendas camisas de rruan y zaraguelles de anjeo[205] y bonetes
colorados, con que mas que nunca fue entre hellos alabada la condicion y
largueza de Pedro de Horsua.