CAPITULO VNDEZIMO

Como el general Pedro de Orsua salio del Nonbre de Dios con sesenta

españoles, y despues de alojado junto a la mar enuio al capitan

Fuentes con ciertos españoles a rreconocer la tierra, y lo que

sobre esta salida de Fuentes sucedio con los negros.

De la presa que Pedro de la Fuente hizo en los negros que de suso e

rreferido, fue escoxido vno de aquellos sclauos que parescio mas uien

aconplisionado y docil para lengua y guia e adalid de aquella tierra

donde estauan rrecoxidos los negros, y para ynformacion y claridad de lo

que adelante fuese necesario sauer y entender. Este dio noticia muy

larga de la parte y lugar donde estaua situada aquella ladronera y

alojamiento de esclauos huidos, que afirmaua ser mas de trecientos, de

los quales auia ya sido tanta y tal la desverguenza, que hellos entre si

ylijieron o alzaron por caueza y principal suyo vn negro de buena

dispusicion y fuercas, muy ladino o españolado en la lengua, a quien

llamaron el rrey Bayamo. A este seruian y rrespetauan con ueneracion de

principe, mezclando los rritos y zerimonias que en Guinea los mas dellos

haziendo[181] con sus Reyes y prinzipales, con la veneracion y

acatamiento que despues vian e avian uisto vsar a los españoles con sus

juezes y superiores, y asi se gouernauan con vna cierta manera de

magistrado, aunque baruaro, vsando este rrey Bayamo con todos los que le

heran sujetos de toda la potestad que en si hera y auia, haziendose

ouedecer y temer y cunplir muy por entero lo que mandaua.

Auia junto a donde estauan fortificados vn pueblo de yndios llamado

Caricua, cuyos moradores auian sujetado y puesto debajo de su

seruidunbre con rrigurosa biolencia, quitandoles las hijas y mujeres y

mezclandose y enboluiendose hellos con ellas, donde se engendraua otra

diferente mestura[182] de jente, en el color bien desemejable a la del

padre ni a la de la madre, los quales aunque son llamados mulatos y por

esta mestura lo son, tienen muy poca similitud a los hijos de negras y

de blancos, y asi, por oprouio, los que actualmente son mulatos llaman a

los que son desta mezcla que e dicho de negros e yndias, zanbahigos,

como a jente que no mereze gozar de su honrroso nonbre de mulatos; y a

la desuerguenza y elacion de este rrey Vayamo crescio en tanta manera

que constriño y forzo al Gouernador de aquellos pueblos de Panama y

Nonbre de Dios a que diuersas uezes, por uia de treguas, le sufriese y

consintiese salir deuajo de cierta ffee y palabra, a hablar y tratar en

negocios ynportantes a su conseruacion y liuertad, como si actualmente

ouiera sido aquella tierra de sus mayores y se la ouieran los españoles

vsurpado y quitado, y fuera cosa que de derecho natural y comun se

deuia hazer; pero el Gouernador, considerando con discrecion la potencia

de estos sclauos fugitiuos y los grandes daños que en muchas partes

hazian, y la ynquietud de los pueblos, el estoruo de los caminos,

disimulando la afrenta que de su rrustico y maluado trato le uenia, le

daua audiencia y lo rrespetaua las uezes que con esta manera de tregua

venia a poblado, de suerte que a el ni a ninguno de los demas esclauos

que le aconpañauan no auia honbre que les hiciese ningun sinsauor ni

demasia, guardandoles en todo vna ffee indigna de semejantes negros y

esclauos, a quien por la poca que hellos con sus señores y amos auian

tenido en guardar la seruidunbre como heran obligados, y por las

diuersas vezes que tomando las armas en las manos vinieron contra hellos

y contra sus pueblos a destruillos y echallos a perder, no contentandose

con el hurto y rrobo que de la tiranica liuertad que tenian y poseian

auian echo, no solo no se les auia de guardar, pero de qualquier forma y

con qualquier engaño que pudiesen ser engañados y atraidos como fuese

deuajo de enpeño de palabras y no de otra ninguna rrazon, hera muy bien

y se podian sin quebrantar ninguna ffee ni ir contra el pundonor e

ynpetu quen las treguas de la guerra se suele guardar, hazer hen ellos

el castigo que la ocasion les ofreciese, si por este respeto de

quebrantallo no se esperasen rresceuir o auer mayores daños en las

rrepublicas, segun despues lo hizo y hordeno muy bien Pedro de Horsua

por desvaratar la junta y alzamiento destos negros, lo qual le fue

prouechoso, segun adelante se uera en su lugar copiosamente.

Supose asi mesmo deste sclauo, como este alojamiento rreferido donde de

contino el rrey Bayamo rresedia, estaua la costa adelante, algo desuiado

de la mar, aunque poco, y asi por rrespeto de ser la tierra asperisima y

muy zerrada, acordo el general Pedro de Horsua enuiar por mar las

municiones, vituallas y otros aderezos de guerra que heran pesados y de

gran estoruo e ynpedimento para el caminar, y el yrse con toda la mas de

la jente por tierra con la que tenia; y aunque el numero de los soldados

que auia juntado hera muy poco y desigual para tanta junta de negros y

quisiera entretenerse a juntar siquiera cien honbres, los clamores de

los pueblos fueron tantos y tales que casi como por fuerza le hizieron

salir del Nonbre de Dios, falto de todas las cosas, con solos quarenta

honbres, por el mes de Otubre, auiendo antes ynuiado a Francisco

Gutierrez, su maese de canpo, con otros treinta honbres y las municiones

y uituallas a cierto arratife[183] o puerto señalado, donde auia

desperar a los que yban por tierra, al qual llego el barco en quatro

jornadas de nauegacion y estuuo esperando a Pedro de Hursua, que se

detubo diez y ocho dias a causa de yr hollando la tierra y dando

guiñadas a unas y otras partes, por uer si zerca de do caminaua o pasaua

hallaria alguna junta o cueua de aquellos ladrones questuuiesen

diuididos de los demas. Pero aunque hen ello puso toda la diligencia

posible, no hallo nada de lo que buscava, y asi fue ynutil su

escudriñar, aunque de gran prouecho para sus soldados, porque con el

caminar y andar con las armas aquestas de vna parte a otra sin descansar

ni rreposar sino poca parte del dia, llegaron tan echos al trauajo como

si de mucho tiempo atras lo vuieran usado y acostunbrado; y asi luego

que comenzaron a tomar las armas para seguir y destruir la familia y

junta de los negros, hazian todas las cosas muy sin pereza ni descuido,

que suele ser muy gran causa para alcanzar uitoria en semejantes

contiendas.

Llegado Pedro de Orsua al cauo de las jornadas que e dicho a la playa y

rriuera de la mar, donde la jente del uarco estaua ya alojada, luego se

consulto y trato lo que se deuia hazer, y usando de toda presteza el

general Pedro de Orsua enbio al capitan Fuentes con beinte y cinco

soldados uien aderecados que andando solos[184] tres dias por entre

aquellas montañas y sierras rreconociesen la tierra y dispussicion della

y boluiese a dalle noticia de lo que auia para que el mejor pudiese

hazer y hordenar lo que conuenia.

Salido que fue Fuentes del alojamiento maritimo, a la segunda jornada,

de mañana dio en cierto rrastro de negros que lleuauan la uia a vna

cieniga algo honda y de mal pasaje, la qual se puso Fuentes a pasar. Ya

que auia pasado algunos de sus soldados de la otra parte, fueron

sentidos de cierta quadrilla de negros que aquella noche avian dormido

alli cerca, los quales dando de rrepente sobre los españoles que auian

pasado el agua, los forzaron a boluer atras a juntarse con los

conpañeros. Los negros, en este primer acometimiento, aunque heran

muchos mas que los españoles, no fue su arremetida tan briosa como se

creyo, pues pudiendo no hicieron cassi daño ninguno a los soldados,

antes dandoles lugar a que se juntasen y congregasen, fueron caussa de

que fortalescidos los unos con los otros se sustentasen y defendiesen

con ualor singular muchos dias, por que los negros desta primer

arremetida, como uieron que los españoles no mostravan ninguna flaqueza

ni couardia, antes dauan muestras de jamas voluer las espalcas peleando

con los arcabuzes y armas que tenian, y arredrando de si la canalla de

los negros que los pretendia desuaratar y tomar pressos y cautiuos,

enuiaron con gran presteza a pedir fauor y ayuda a la demas familia y

junta de negros y a su rrey, y asi les fue ynuiado nueuo socorro con

mucha abundancia de flecheria y otras armas arrojadizas de quellos

vsauan.

Juntaronse de esta uez nouenta adustos negros, los quales, como en

alguna manera fuesen ofendidos y lastimados de las armas y arcabuzes de

los nuestros, no se osauan llegar tan zerca que pudiesen benir a las

manos, por lo qual determinaron poner cerco a los nuestros y ocupallos

los caminos por do podian rretirarse, y costriñendoles a que de noche ni

de dia no dejasen las armas de las manos, pretendiendo por esta via a

que por faltarles a los españoles la comida se les uendrian a rrendir o

se aquexarien[185] las fuercas corporales y no podrian menear las armas

y asi serian mas faciles de rrendir y subjetar.

Pasaron ocho dias el capitan Fuentes y sus conpañeros de esta manera,

despues de los quales, presumiendo o sospechando Pedro de Orsua mal de

su tardanza, enbio tras del al capitan Francisco Diaz con otros ueinte y

cinco honbres, que por los propios pasos que los primeros auian lleuado,

los fuese siguiendo y buscando. Francisco Diaz desde a poco que se

aparto del alojamiento torcio la uia, dejando el camino que Fuentes auia

lleuado a un lado, y caminando por otro que se le ofrecio mas auierto y

siguio, atraueso la propia zieniga por lugar mas acomodado, pero muy

apartado de donde los españoles lo auian yntentado pasar, y dejandolos

ya atras y siguiendo adelante, fue a dar a vna estancia que los negros

tenian echa de muy grandes bosques de platanos, donde andando de una

parte a otra buscando rrastro o rrancheria de negros, oyeron el

estruendo de los arcabuzes que Fuentes y sus conpañeros tirauan

defendiendose de sus enemigos. Francisco Diaz, pareciendole mal

pronostico aquel que oya, puso en horden a los soldados que consigo

lleuaua, y animandolos a que si lo que a el se le auia rrepresentado

fuese y hiziesen lo que como españoles estauan obligados a hazer, se

metio por la montaña adelante, siguiendo y caminando de tal suerte que

haziendo vn pequeño rodeo y lleuando todo silencio asi en las bocas como

en los pies y manos y en las otras cosas con que podian hazer rruido y

estruendo, llegaron sin ser sentidos a dar en la una quadrilla de los

negros, por las espaldas de los quales mataron algunos, con que

admedrentados ron[186] a los demas y los constriñeron a que se juntasen

y congregasen todos en una parte.

Los españoles zercados, vyendo el socorro que sin pensar les auia

venido, aunque muy deuilitados de fuerzas, porque en todos aquellos dias

no auian comido sino cogollos de bihaos y algunos uerdes plantanos,

arremetieron a los enemigos para acauallos de desuaratar; pero los

negros, como estauan enteros y jamas les auia faltado cosa alguna de lo

necesario, esperaron sin temor la arremetida destos flacos soldados, y

sin mucho trauajo ni rriesgo los rreuatieron y hizieron boluer atras.

Juntaronse los españoles todos y comencaron a pelear juntos con sus

arcabuzes y los negros con sus uallestas, y aunque los arcabuzes

derriuaron algunos negros, mostrauan los demas tener las[187] buenos

animos que no boluieron jamas el rrostro, sino alli se estuuieron

peleando los unos con los otros hasta que la noche les puso trega[188],

con la qual los negros sin ser ofendidos ni seguillos nadie, se

rretiraron, y caminando toda la noche sin sauer la uia que lleuauan,

fueron amaneszer sobre el alojamiento donde Pedro de Orsua auia quedado

con otros pocos conpañeros, y como dieron tan de rrepente y estaua

dessaperceuida la jente, obo alguna turuacion en los soldados, pero no

tanta que luego, mediante la presteza y animo de que Pedro de Orsua vso,

no fue desechado todo el sobresalto y alteracion que tenian, porque el

General, juntando los soldados que mas cerca de si hallo, y haziendoles

tomar las harmas, hizo rrostro y acometio a la chusma de los negros, con

que puso freno a su desuerguenza y los hizo detener y los forco a que se

juntasen, por que ya se esparcian por el alojamiento a rrasar y quitar

lo que auia.

Los negros, despues de junto asi mesmo, comenzaron hazer rrostro al

General, pareciendoles que tan poca jente como alli estaua con fazilidad

la desuaratarian; pero como hellos uiniesen azercandose, Pedro de Orsua,

con un arcabuz que tenia y el alferez Garcia de Arze con otro y Juan de

Arles, buen soldado, con el suyo, comenzaron a hofendelles de tal suerte

que los primeros arcabuzazos les derriuaron tres negros y con presteza

se guardaron y enplearon las pelotas, de suerte que los negros, que de

presente se ueian ofender y lastimar, y tanuien tenian puestos los ojos

en las espaldas, temiendo que los demas españoles que atras auian dejado

junto a la cieniga, no les obiesen benido siguiendo y fuesen alli

cercados de nueuo y maltratados, comenzaron a afloxar en la pelea y a

rretirarse con buen horden, metiendose por la espesura de la montaña.

Orsua, pareciendole que al enemigo se le auia de dar toda la larga que

el quisiese tomar para la huida, luego que los obo enzerrado en la

montaña, los dejo de seguir, quedando el satisfecho y pagado de la

desuerguenza y atreuimiento de los negros con la sangre que por el suelo

auia derramada, asi de los cuerpos que alli quedaron muertos como de la

de otros negros que yban heridos y birtiendo sangre por el camino, con

que dejauan clara señal de sus heridas.

Aunque[189] el General al principio deste acometimiento de los negros, y

aun despues por mucho tiempo, no dejo destar sospechoso si ouiesen

desuaratado o muerto a los demas españoles que andauan fuera con

Francisco Diaz y Fuentes, los quales para curar algunos heridos y

rreformar la gente que auia estado zercada, del trauajo y hanbre que en

el zerco auian pasado, se detuuieron pocos mas dias en las estancias de

los negros que por alli zerca hallaron, proueidas de mucha comida.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 52 / 273 题