CAPITULO NUEUE

Como fue proueydo el llicenciado Vadillo en Santo Domingo por juez

de rresidencia contra el gouernador Heredia y lo prendio, y estando

preso se huyo y se fue a España; y como ciertos españoles con el

capitan Cesar salian de Uraba en demanda del Cenufana[81].

Auia el Gouernador Heredia echo en Cartaxena y su distrito algunas cosas

de señor asoluto, en perjuicio de personas particulares que del se

fueron a quexar a la Audienzia rreal de Santo Domingo, a quien en aquel

tiempo heran sufragenas[82] todas las tierras que en las Indias auia

pobladas de españoles. Los Oydores que hen ella asistian, mandaron que

se le tomase rresidencia a Pedro de Heredia, porque entonces, y aun

mucho tiempo despues, tuuieron comisión las Audiencias de las Indias

para mudar o quitar e tomar rresidencia a los gouernadores que les heran

sufraganos, o sienpre que les pareciesen a los Oydores y ouiese causa

para hello, lo qual despues suspendio el Rrey, mandando que los Oydores

no pudiesen ynuiar a tomar rresidencia a los gouernadores sin licencia

del Consejo de Indias.

El gouernador Heredia tuuo noticia y aun fue auisado de como le mandauan

tomar rresidencia, y para apartarse o escusarse de dalla[83] si pudiese

ser, hordeno junta de jente y metiose la tierra adentro, y asi por esto

como porque ya se azercaua el ynuierno, en el qual se pasa doblados

trauajos, y la tierra hera algo anegosa[84] y poblada desteros o

lagunas, apresuro el Gouernador su partida y salio con mas breuedad de

la que se esperaua, y con la gente y aderezos de guerra que pudo auer,

se metio la tierra adentro con desino de gastar por hella[85] algun

tienpo, y despues dar la buelta por Uraba y de alli enbarcarse para

España: pero no pudo hazer esto como pretendia, porque el Audiencia,

auiendo proueido por juez de rresidencia al llicenciado Vadillo, oydor

de la propia chanzilleria, le mando que luego se partiese y biniese a

Cartaxena, el qual lo hizo con tanta presteza que no tubo lugar Heredia

de boluer a Uraba antes de su llegada, y asi tubo lugar el Oydor de

hazer sus ynformaciones secretas contra Pedro de Heredia y ser auisado

de lo que pretendia hazer, y enuiar como ynuio al comendador Hernan

Rodriguez de Sosa, cauallero portugues, a quien despues el adelantado

Benalcazar corto la caueza juntamente con el mariscal Jorje Robledo en

tierra de Harma, de la gouernacion de Popayan, que estuviese en el

pueblo de San Seuastian de Uraba, y alli esperase a que saliese el

gouernador Heredia y lo prendiese y lleuase preso a Cartaxena[86].

Desde a pocos dias que el Comendador hobo llegado a Uraba, salio el

Gouernador con su jente, que traia mas treinta mill pesos de oro fino en

buenas joyas, y los soldados mas de otros treze o catorze mill pesos, y

puesto a punto para yrse a España, vino a caher en manos del Comendador

y a ser preso y lleuado a Cartaxena, donde el llicenciado Vadillo lo

tuuo preso muchos dias, entendiendo en su rresidencia. El gouernador

Pedro de Heredia tuuo modos como soltarse y enuarcarse e yrse a España,

donde despues le hizo merced el Rrey de titulo de Adelantado de

Cartaxena y Gouernador de aquella gouernacion, y el llicenciado Juan de

Uadillo se quedo gouernando a Cartaxena, y tanuien tuuo el

despidiente[87] que luego se dira.

Estaua en este tiempo en Uraua detenida y rrepresada mucha jente, asi de

la que auia salido de la jornada con el gouernador Pedro de Heredia,

como de la que de la isla o otras partes acudian a la fama de la

rriqueza que alli se auia de los yndios. Determinaron ciertos soldados,

con comision y licencia del llicenciado Vadillo, entrarse la tierra

adentro a gastar el tienpo en algun onesto ejercicio y a prouer el

pueblo de comida, questaua muy falto della. Juntaronse con este

presupuesto sesenta soldados, y lleuando por su capitan a Francisco

Cesar, se salieron del pueblo de Uraba y se anduuieron algunos dias por

poblazones zercanas, enuiando comida a la ciudad; y como todos estauan

proues y faltos de posible, confederaronse y concertaronse entre si de

que no boluiesen al pueblo sin hallar alguna copia de oro con que

supliesen sus necesidades, y aprouando y confirmando este parezer por

todos, ya que se querian partir de vn poblezuelo donde estauan alojados,

juntaronse los yndios de aquella comarca para dalles guazauara, y

biniendo a dar en el alojamiento de los españoles, encontraron apartado

del, en vna quebradilla, a vn soldado estranjero que yba a dar de ueuer

a su cauallo, al qual los yndios comencaron a flechar desde lo alto de

las barrancas de aquel arroyo donde estaua el soldado.

Pareciendole que hera cosa ynfame el soltar el cauallo y rretirarse o

ponerse en lugar seguro, comenzo muy de su espacio a sacar vn machete

que lleuaua y a esgrimir con el y soltar el cauallo: ybase rretirando

muy de su espacio, y diciendo a los yndios en su lengua, quiriendo

ymitar a la castellana: «juradi que no temedi vellaqui yndi», y esto[88]

sin que los yndios llegasen a el, porque desde lexos no cesauan de

flechalle, y asi, antes que fuesse socorrido de los demas soldados que

al rruido acudieron, le auian ya los yndios dado catorze o quinze

flechazos, que todos le trauesauan el cuerpo, de que luego, otro dia

siguiente, murio.

Tomaron el capitan Cesa y los soldados que con el estauan, por desinio o

derrota de su jornada el descubrir el camino al Cenu, enpresa bien

trauajosa y dificultossa para otro mas copioso numero de gente, porque

hera todo lo que se auia de caminar tierra muy montosa y arcabucosa y de

gran espesura y que por ella auian de yr de contino abriendo camino con

hachas y machetes y azadones, sin que por donde yban ouiese mas camino

del que los soldados yban abriendo a pura fuerza de bracos, lleuando por

guia sienpre el poniente. La comida que por estas montañas auian y

tenian los soldados heran hobos, fruta de arboles siluestres, e hicoteas

o galapagos, de que auia gran cantidad en los arcabucos y alguna misera

comidilla que en algunos buhios de yndios que acaso topauan por aquella

montaña auia, y con este contino e yntolerable trauajo, rronpiendo y

atrauesando y suuiendo grandes montañas, y auiendo caminado por ellas

mas de ochenta leguas, la semana de la natiuidad del Hijo de Dios,

hallaron entre aquellas montañas y sierras vn ballecuelo poblado de poca

poblazon, al qual sus propios naturales llamauan Abiue. Fue gran

refrigio[89] y consuelo para los españoles, por que hen el hallaron

abundancia de comida, con la qual se detuuieron[90] algunos dias, porque

ya no abia fuerza que soportase ni animo que tolerase el trauajo

cotidiano que todos los soldados hasta alli auian traido, cortando y

abriendo camino, y cauando y aderezando las questas y suvidas para los

cauallos, sin comer cosa que les pudiese avmentar el uigor y las fuercas

corporales.

Estando, pues, los españoles descansando y rreformandose[91] en Abiue,

ouieron e tomaron a manos vn casique o principal de aquel valle, que les

dijo como heran el y sus yndios sujetos al casique de Nutiuara Cenufana,

ques vno de los tres Cenus de que atras e tratado, cuya poblazon y

uiuiendas estaua seis jornadas de alli la tierra adentro, todas de

tierra rrasa o pelada. Dioles gran contento a los españoles esta nueua,

por entender que se uiyan libres de trauajo de abrir camino y cortar

arcabucos; y con esto determino el capitan Francisco Cesa enbiar al

propio principal que le dio esta noticia, que fuese de su parte hablar y

saludar al casique Mitiuara[92] Cenufana, y dalle parte de como yua a

uelle y conocelle y a ser su amigo y conpañero.

Rresceuida la nueua de los españoles, el casique Mitiuara Zenu, segun

las muestras que dio, se holgo mucho dello[93], de la suerte que el lobo

anbriento, que suele dar muestras de alegria y rrelamerse con la uista

del pegujal o manada de las ouejas, por que luego ynbio yndios suyos

cargados de friosoles[94], aji y sal, de que tenian gran necesidad, y a

decilles que se holgauan mucho con su yda, que se diesen priesa a

engordar y azercarse a su pueblo, porque con su yda pretendia hazer

grandes fiestas y conuites a sus feligreses y comarcanos; y desde esta

primer salutacion sienpre tuuo este baruaro especial cuidado de proueher

y enuiar a los españoles de las cosas dichas, y mayas, que son perrillos

e gosques pequeños para comer, y mantas y otras cosas que en su tierra

auia, y nunca se le oluidaua el decir que se diesen prisa a engordar y

se llegasen a su pueblo, por que los deseaua uer yr muy gordos.

Con estas nueuas y conuites salieron los españoles de Biue y siguieron

su uiaje por tierra rrasa y apazible de caminar.

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 25 / 273 题