Como fue proueydo el llicenciado Vadillo en Santo Domingo por juez
de rresidencia contra el gouernador Heredia y lo prendio, y estando
preso se huyo y se fue a España; y como ciertos españoles con el
capitan Cesar salian de Uraba en demanda del Cenufana[81].
Auia el Gouernador Heredia echo en Cartaxena y su distrito algunas cosas
de señor asoluto, en perjuicio de personas particulares que del se
fueron a quexar a la Audienzia rreal de Santo Domingo, a quien en aquel
tiempo heran sufragenas[82] todas las tierras que en las Indias auia
pobladas de españoles. Los Oydores que hen ella asistian, mandaron que
se le tomase rresidencia a Pedro de Heredia, porque entonces, y aun
mucho tiempo despues, tuuieron comisión las Audiencias de las Indias
para mudar o quitar e tomar rresidencia a los gouernadores que les heran
sufraganos, o sienpre que les pareciesen a los Oydores y ouiese causa
para hello, lo qual despues suspendio el Rrey, mandando que los Oydores
no pudiesen ynuiar a tomar rresidencia a los gouernadores sin licencia
del Consejo de Indias.
El gouernador Heredia tuuo noticia y aun fue auisado de como le mandauan
tomar rresidencia, y para apartarse o escusarse de dalla[83] si pudiese
ser, hordeno junta de jente y metiose la tierra adentro, y asi por esto
como porque ya se azercaua el ynuierno, en el qual se pasa doblados
trauajos, y la tierra hera algo anegosa[84] y poblada desteros o
lagunas, apresuro el Gouernador su partida y salio con mas breuedad de
la que se esperaua, y con la gente y aderezos de guerra que pudo auer,
se metio la tierra adentro con desino de gastar por hella[85] algun
tienpo, y despues dar la buelta por Uraba y de alli enbarcarse para
España: pero no pudo hazer esto como pretendia, porque el Audiencia,
auiendo proueido por juez de rresidencia al llicenciado Vadillo, oydor
de la propia chanzilleria, le mando que luego se partiese y biniese a
Cartaxena, el qual lo hizo con tanta presteza que no tubo lugar Heredia
de boluer a Uraba antes de su llegada, y asi tubo lugar el Oydor de
hazer sus ynformaciones secretas contra Pedro de Heredia y ser auisado
de lo que pretendia hazer, y enuiar como ynuio al comendador Hernan
Rodriguez de Sosa, cauallero portugues, a quien despues el adelantado
Benalcazar corto la caueza juntamente con el mariscal Jorje Robledo en
tierra de Harma, de la gouernacion de Popayan, que estuviese en el
pueblo de San Seuastian de Uraba, y alli esperase a que saliese el
gouernador Heredia y lo prendiese y lleuase preso a Cartaxena[86].
Desde a pocos dias que el Comendador hobo llegado a Uraba, salio el
Gouernador con su jente, que traia mas treinta mill pesos de oro fino en
buenas joyas, y los soldados mas de otros treze o catorze mill pesos, y
puesto a punto para yrse a España, vino a caher en manos del Comendador
y a ser preso y lleuado a Cartaxena, donde el llicenciado Vadillo lo
tuuo preso muchos dias, entendiendo en su rresidencia. El gouernador
Pedro de Heredia tuuo modos como soltarse y enuarcarse e yrse a España,
donde despues le hizo merced el Rrey de titulo de Adelantado de
Cartaxena y Gouernador de aquella gouernacion, y el llicenciado Juan de
Uadillo se quedo gouernando a Cartaxena, y tanuien tuuo el
despidiente[87] que luego se dira.
Estaua en este tiempo en Uraua detenida y rrepresada mucha jente, asi de
la que auia salido de la jornada con el gouernador Pedro de Heredia,
como de la que de la isla o otras partes acudian a la fama de la
rriqueza que alli se auia de los yndios. Determinaron ciertos soldados,
con comision y licencia del llicenciado Vadillo, entrarse la tierra
adentro a gastar el tienpo en algun onesto ejercicio y a prouer el
pueblo de comida, questaua muy falto della. Juntaronse con este
presupuesto sesenta soldados, y lleuando por su capitan a Francisco
Cesar, se salieron del pueblo de Uraba y se anduuieron algunos dias por
poblazones zercanas, enuiando comida a la ciudad; y como todos estauan
proues y faltos de posible, confederaronse y concertaronse entre si de
que no boluiesen al pueblo sin hallar alguna copia de oro con que
supliesen sus necesidades, y aprouando y confirmando este parezer por
todos, ya que se querian partir de vn poblezuelo donde estauan alojados,
juntaronse los yndios de aquella comarca para dalles guazauara, y
biniendo a dar en el alojamiento de los españoles, encontraron apartado
del, en vna quebradilla, a vn soldado estranjero que yba a dar de ueuer
a su cauallo, al qual los yndios comencaron a flechar desde lo alto de
las barrancas de aquel arroyo donde estaua el soldado.
Pareciendole que hera cosa ynfame el soltar el cauallo y rretirarse o
ponerse en lugar seguro, comenzo muy de su espacio a sacar vn machete
que lleuaua y a esgrimir con el y soltar el cauallo: ybase rretirando
muy de su espacio, y diciendo a los yndios en su lengua, quiriendo
ymitar a la castellana: «juradi que no temedi vellaqui yndi», y esto[88]
sin que los yndios llegasen a el, porque desde lexos no cesauan de
flechalle, y asi, antes que fuesse socorrido de los demas soldados que
al rruido acudieron, le auian ya los yndios dado catorze o quinze
flechazos, que todos le trauesauan el cuerpo, de que luego, otro dia
siguiente, murio.
Tomaron el capitan Cesa y los soldados que con el estauan, por desinio o
derrota de su jornada el descubrir el camino al Cenu, enpresa bien
trauajosa y dificultossa para otro mas copioso numero de gente, porque
hera todo lo que se auia de caminar tierra muy montosa y arcabucosa y de
gran espesura y que por ella auian de yr de contino abriendo camino con
hachas y machetes y azadones, sin que por donde yban ouiese mas camino
del que los soldados yban abriendo a pura fuerza de bracos, lleuando por
guia sienpre el poniente. La comida que por estas montañas auian y
tenian los soldados heran hobos, fruta de arboles siluestres, e hicoteas
o galapagos, de que auia gran cantidad en los arcabucos y alguna misera
comidilla que en algunos buhios de yndios que acaso topauan por aquella
montaña auia, y con este contino e yntolerable trauajo, rronpiendo y
atrauesando y suuiendo grandes montañas, y auiendo caminado por ellas
mas de ochenta leguas, la semana de la natiuidad del Hijo de Dios,
hallaron entre aquellas montañas y sierras vn ballecuelo poblado de poca
poblazon, al qual sus propios naturales llamauan Abiue. Fue gran
refrigio[89] y consuelo para los españoles, por que hen el hallaron
abundancia de comida, con la qual se detuuieron[90] algunos dias, porque
ya no abia fuerza que soportase ni animo que tolerase el trauajo
cotidiano que todos los soldados hasta alli auian traido, cortando y
abriendo camino, y cauando y aderezando las questas y suvidas para los
cauallos, sin comer cosa que les pudiese avmentar el uigor y las fuercas
corporales.
Estando, pues, los españoles descansando y rreformandose[91] en Abiue,
ouieron e tomaron a manos vn casique o principal de aquel valle, que les
dijo como heran el y sus yndios sujetos al casique de Nutiuara Cenufana,
ques vno de los tres Cenus de que atras e tratado, cuya poblazon y
uiuiendas estaua seis jornadas de alli la tierra adentro, todas de
tierra rrasa o pelada. Dioles gran contento a los españoles esta nueua,
por entender que se uiyan libres de trauajo de abrir camino y cortar
arcabucos; y con esto determino el capitan Francisco Cesa enbiar al
propio principal que le dio esta noticia, que fuese de su parte hablar y
saludar al casique Mitiuara[92] Cenufana, y dalle parte de como yua a
uelle y conocelle y a ser su amigo y conpañero.
Rresceuida la nueua de los españoles, el casique Mitiuara Zenu, segun
las muestras que dio, se holgo mucho dello[93], de la suerte que el lobo
anbriento, que suele dar muestras de alegria y rrelamerse con la uista
del pegujal o manada de las ouejas, por que luego ynbio yndios suyos
cargados de friosoles[94], aji y sal, de que tenian gran necesidad, y a
decilles que se holgauan mucho con su yda, que se diesen priesa a
engordar y azercarse a su pueblo, porque con su yda pretendia hazer
grandes fiestas y conuites a sus feligreses y comarcanos; y desde esta
primer salutacion sienpre tuuo este baruaro especial cuidado de proueher
y enuiar a los españoles de las cosas dichas, y mayas, que son perrillos
e gosques pequeños para comer, y mantas y otras cosas que en su tierra
auia, y nunca se le oluidaua el decir que se diesen prisa a engordar y
se llegasen a su pueblo, por que los deseaua uer yr muy gordos.
Con estas nueuas y conuites salieron los españoles de Biue y siguieron
su uiaje por tierra rrasa y apazible de caminar.