CAPITULO OCHO

De como el gouernador Heredia, con solos beinte y cinco honbres,

peleo con Julian Gutierrez y lo uencio y prendio y lo hecho de la

tierra, y el se boluio a Cartaxena.

Viendo el gouernador Heredia la boluntad que los soldados que con el

estauan hablando, mostrauan de querer poner por su seruicio las uidas,

paresciendole que todos heran hombres de suerte y que cumpliran[71]

enteramente lo que prometian y proponian, luego alli les dio parte de la

horden que en acometer a su henemigo pensaua tener, diciendoles que el

propio dia en la noche, con hasta beinte y cinco honbres, se meteria al

tocar del quarto de la prima en un vergantin y yria a tomar vna punta e

promontorio que hazia la tierra en la mar, de la otra uanda del

alojamiento de Julian Gutierrez, para de alli dar por las espaldas en

los enemigos quando el capitan Alonso de Heredia, que con la demas jente

auia la propia noche de pasar el rrio por cierto uado que pocos sauian,

estuuiesen rrebueltos con ellos y anduuiesen peleando.

Los soldados con quien el gouernador Heredia trataua estas cosas, le

rrogaron luego alli que no buscase ni escojiese otros para lleuar en su

conpañia, porque hellos querian ser los que con el se hallasen y morir a

su lado defendiendo su persona. Heria[72] hacepto su ofrecimiento y se

lo agradescio, y despues de llegada la hora señalada, dando horden en

todas las cosas que se avian de hacer, asi por mano del capitan Alonso

de Heredia, su hermano, como de los demas de la conpañia, se metio en el

bergantin con sus beinte y cinco soldados, y nauegando la uia del

promontorio señalado, aunque se apartaron bien de tierra por no ser

sentidos de los nauios de Julian Gutierrez, questauan surtos casi en el

propio camino, las corrientes del rrio Darien heran tan grandes que los

hizieron descaer tanto que pudieron ser sentidos de la gente de los

nauios, los quales para dar auiso a los de su parcialidad que estauan en

tierra alojados, soltaron un tiro de artilleria, de suerte que ya no

podia ser oculta la pasada e yda del Gouernador a lugar donde yba, que

hera muy señalado, y asi tenia en el puestos treinta hombres y dos

uerosos[73] Julian Gutierrez, temiendose que por alli se auian dentrar

los enemigos.

El uergantin en que el Gouernador yba, aunque sintio que auia de tener

rresistencia al saltar en tierra, no por eso dio la buelta, porque los

soldados y capitan que en el yban no se les auia enflaquecido punto el

animo y brio con que auian salido de su alojamiento, y asi con gran

temeridad se fueron hazercando a tierra, donde los estauan esperando los

soldados de Julian Gutierrez.

Ya que amanescia y se podian uer y rreconocer los unos a los otros, los

de tierra asestaron sus tiros contra el uergantin, y disparando el uno

sin les hazer mas daño con el de lleualles vna bandera de la Concepcion

que lleuauan tendida en el uergantin, no les pusieron ningun temor, y

segundando con el otro segundo uerso, solo le lleuaron el asta de la

propia bandera, y con esto zabordo[74] el Gouernador con su bergantin en

tierra; y aunque les tiraron algunos jaras y saetas no por eso les

hizieron daño con ellas, mas de herir a Hernan Gomez Cerezo, que

gouernaua el bergantin, en el pecho. El Gouernador, aunque lleuaua

algunos arcabuzes, no consintio disparar ninguno hasta que saltaron en

tierra, donde travando la pelea los unos con los otros fue tanta la

fortuna del Gouernador que antes que a estos treinta soldados les

llegase socorro del alojamiento de Julian Gutierrez, questaua apartado

quinientos passos, los desuarato y rrindio y despojo de las armas que

tenian con poco daño, y sin detenerse alli mucho tienpo, paso adelante,

creyendo que ya su hermano con la demas jente oviese pasado el rrio y

anduuiese rrebuelto con Julian Gutierrez; pero hello no fue asi, porque

tardandose el capitan Alonso de Heredia mas de lo que conuenia en pasar

el rrio, tuuo lugar el Julian Gutierrez de sacar su jente de su

alojamiento y con ella yr la uia del promontorio donde el Gouernador

abia saltado.

Toparonse en el camino los unos y los otros, e yba la conpañia de Julian

Gutierrez puesta en vna hordenanza y paso de atanbor, no como honbre que

yba a conuatir con su enemigo, sino que vrbanamente yua hazer

obstentacion y muestra o rresueña de sus soldados; pero como dellos se

adelantasen Queuedo, de quien atras e echo memoria, que yua sobre un

cauallo, con vna lanza y una adarga, y su persona vestida galanamente de

rrasso amarillo, puso las piernas a su cauallo, e arrostrando contra el

gouernador Heredia, que en la delantera de sus soldados a pie yba, le

tiro el Queuedo vn bote de lanca, con el qual se dio sobre ciertas armas

de algodon que lleuaua vestidas, por lo qual no tuuo lugar de hazelle

daño ninguno. Junto al Gouernador yban el comendador Billa Cazeres, de

la horden de San Juan, y Juan de Cespedes, que murio en Tunja, que

lleuauan cada vno su lanza, y al tienpo que Queuedo paso por junto a

hellos e hizo su lanze en el Gouernador, los dos, el Comendador y

Cespedes, enplearon sus lanzas en el Queuedo, que yba desarmado, y le

hirieron de suerte que cayendo del cauallo sin hablar palabra murio

alli, a los pies de sus amigos y conpañeros.

El Gouernador, biendo tan buen pronostico, cobro gran brio, aunque hera

mucho el que el y sus conpañeros tenian, y haziendo señal de arremeter,

nonbrando el nonbre del apostol Santiago, a quien los españoles

generalmente y con muy justas caussas tienen por su patron, el y los

suyos, con gran presteza, se metieron entre la gente de Julian

Gutierrez, que con sauer que sus conpañeros, que en guarda de la costa

estauan, auian sido rrendidos y desuaratados, trayan ya muy

admedrentados los animos, y peleando los vnos como vencedores y los

otros como uencidos, aunque en desigual numero, ouieron[75] en poco

tienpo entera uitoria los del Gouernador de los de Julian Gutierrez y su

capitan, matandoles en la pelea veinte honbres y prendiendo al propio

Julian Gutierrez, antes que el capitan Alonso de Heredia pasase el rrio

y fuese con su jente de ninguna utilidad. De los soldados del Gouernador

no murieron ninguno, aunque rreciuieron algunas heridas. Saquearon el

alojamiento de Joan[76] Gutierrez y rrouaron y arruinaron todo lo que

hen el hallaron, heceto lo que hera del propio Joan Gutierrez, que el

que lo prendio, que fue Martin Niañez Tafur, solo conserbo y libro de la

cudicia y manos de los demas soldados, que era en oro y subal[77] mas de

seis mil pesos.

Tenia alli consigo Joan Gutierrez a su propia muger, la qual, luego que

bio que la uitoria se ynclinaba a la parte de Heredia, huyo del

alojamiento con quinze o ueinte españoles questauan en su guarda, y

metiose la tierra adentro a las poblacones del casique de aquella

tierra, que hera su deudo y pariente.

Jhoan Gutierrez, viendose preso, por auer liuertad, y el gouernador

Heredia por boluerse con breuedad a Cartaxena por tomar venganza por sus

propias manos de los de Madrid, que le auian querido matar, fueron

confederados por mano de personas bien yntencionadas, que hen ello

trataron, conque al Joan Gutierrez y los que le quisieron seguir se

saliese de todos los terminos de la gouernacion de Cartaxena y tierra de

Uraba, y sobre hello obo sus escrituras y uincillos de firmeza. Pero con

todo esto se detuuieron alli algunos dias, porque saliese la muger del

Joan Gutierrez y los españoles, que con ella se auian metido la tierra

adentro. Fuelos a sacar Martin Niañez Tafur, que deseaua mucho la

concordia, poniendose a gran peligro de perder la uida, porque

necesariamente se abian de meter entre los pueblos y chuzma de los

yndios, que quando tienen algun acidental enojo pocas ueces escuchan ni

quieren oyr palabras ni buenas rracones.

Entro Martin Niañez Tafur entre las poblazones de los yndios, con

solamente vn clerigo de la conpañia de Joan Gutierrez, y un criado suyo.

Toparon en el camino los principales de aquella tierra con gran cantidad

de yndios de guerra que yban en fauor de Julian Gutierrez; pero desque

supieron que yban tarde, boluieronse a sus pueblos. Quisieron maltratar

a Martin Niañez Tafur, por conozer que hera de uando contrario; pero

alli mitigaron su yda[78] los españoles que se auian rretirado entre

hellos de la parte de Julian Gutierrez, mas con todo esto no dejaron de

badurnar[79] a Tafur con su vija o betun colorado, de que parecian que

tomavan gran contento los uaruaros.

Dioseles noticia a los españoles rretirados y a Isauel Corral del

concierto que tenian echo y de la clemencia que con todos vsaua el

gouernador Heredia, y asi se salieron todos dentre los yndios y se

fueron a la costa, donde los capitanes estauan. Julian Gutierrez y toda

su jente se enbarcaron en sus nauios y se fueron a Acla. El capitan

Alonso de Heredia se boluio a Uraba, a su ciudad de San Sevastian de

Buenauista con la mas de la jente, y el Gouernador se boluio con sus

vergantines, con los que lo quisieron seguir, á Cartaxena, donde hallo

que un dia antes se auian enbarcado e ydose la uia del Piru, y asi se

confirmaron las amistades entre el Gouernador y los vezinos que en

Cartaxena auian quedado, para que dende en adelante no se hablase ni

tratase del motin pasado[80].

Historia de Venezuela, Tomo II · 第 24 / 273 题