De como en Cartaxena quisieron matar al gouernador Heredia, y como
el gouernador Barrionueuo ynuio a Julian Gutierrez a poblar en
Urana y como el gouernador Heredia fue con jente a echallo de la
tierra.
El Gouernador Heredia se estuuo algunos dias en el Fincenu cauando
sepolturas y sacando el oro dellas, y despues que se enfado de estar en
aquella tierra se uoluio a Cartaxena, donde le ovieran de matar honbres
naturales de su propia tierra, asi por auerse mostrado muy pertinaz y
auer rretenido en si todo el oro que de las sepulturas se auia sacado,
como por odios particulares nacidos de antiguas enemistades que desde
España auia tenido con un Lureña, hermano de otro Lureña que a la sazon
estaua en Cartaxena, con el qual Pedro de Heredia tuuo muy rreñidas
pendencias y pasiones; y como este Lureña que en Cartaxena estaua tenia
alli otros amigos y conocidos y aun parientes, los quales aborrecian al
gouernador Pedro de Heredia, porque no hazia de hellos la quenta que
hera rrazon, juntose con esto el propio y particular ynteres de su
trauajo, que el Gouernador les tenia vsurpado, porque todo el oro que en
la primera y segunda uez se auia auido del Cenu y de otras partes, todo
lo auia rrecoxido el Gouernador y sacadolo por diuersos modos de poder
de los soldados y se auia quedado con ello sin querelles acudir con
ninguna parte dello, antes se presumia y aun tenia asi por cierto, que
lo auia enterrado y escondido todo en la isla de Carex, que esta una
legua de Cartaxena, y que el propio Gouernador y dos criados suyos auian
por rromanas pesado el oro que auia juntado, y auia hallado hen ello
pasados de trecientos mill pesos, que son treinta quintales de oro.
Pues como la necesidad que todos los mas principales del pueblo tenian
del oro que de sus partes les pertenecian, era mucha y muy grande y bil
la tirania que en todo vsaua el Gouernador con ellos, juntaronse una
noche los mas agrauiados con animo de matar al Gouernador, y juntandose
con otros del pueblo a quien no dieron parte de su conspiracion, se
fueron a donde el Gouernador estaua, algo temeroso del suceso, y
llegados a el los conspirados, comencaron a ultrajallo y a poner las
manos en el. El Gouernador hera honbre de animo y que por ninguna uia
sufria vltrajes, procuro por armas sastifazer lo que con el cargo no
podia; pero como los de la liga heran muchos y el vno solo, y que de su
uando no tenia mas de a Suer de Naua, que con el se auia hallado,
trataronle mal, que con las lanzas le dieron dos o tres botes sobre un
jubon estofado que tenia, con que le hizieron arrodillar, y asiendo con
las manos la una de las lancas se leuanto, sacando sola vna mano herida.
Ayudole mucho al Gouernador la conpañia de Suer de Naba, porque
entranbos se defendieron muy bien de los del motin, que eran muchos; y
de los propios que en su conpañia yban, que no savian de la
conspiracion, se pasaron luego al lado del Gouernador y le ayudaron a
defender su parte, de suerte que los contrarios no tuuieron lugar de
matallo como pretendian.
Suer de Naua hera honbre de estimacion y afable. Tomo la mano por la
mejor uia que pudo en apaciguar este fuego, de suerte que el gouernador
Heredia tuno lugar de salirse de Cartaxena aquella propia noche y
meterse con algunos criados suyos en vn bergantin en la mar y hazerse a
lo largo, apartandose de tierra, porque la turba de los del motin no le
ofendiesen, y apartandose del paraje de Cartaxena, echo mas adelante en
tierra vn criado suyo, llamado Terreo, para que fuese ha llamar los
yndios comarcanos a Cartaxena, con desinio de pegar fuego al pueblo,
quemallo y arruinallo, y con esto tomar benganza de los que le auian
ofendido, abrasandolos e matandolos por mano de los yndios; pero el Suer
de Naua, que ya se auia juntado en el vergantin con el Gouernador, lo
uino a entender y lo rremedio, de suerte que se aparto el Gouernador de
su mal proposito y sestubo dos o tres dias en el uergantin en la mar,
donde muchos de los de Cartaxena se le desculparon de no auer sido
participes de aquella traicion ni ser en ninguna manera culpantes hen
ella, diziendo que los de Madrid, avtores de la traicion, y sus criados,
heran mas de treinta honbres, y aprouechandosse de la escuridad de la
noche auian ydo a yntentar aquel tan maluado negocio de que hellos no
heran partifeces, pero por entonzes se pacifico todo y quedaron todos
confederados y amigos con el Gouernador, hecepto los agresores
principales, que con estos nunca tuuo fija amistad.
En este mismo tienpo el gouernador Barrionueuo, que tenia a su cargo la
governacion de Castilla de Oro, parte de la qual es lo que agora llaman
Nonbre de Dios, tuuo noticia de como Alonso de Heredia auia poblado a
San Seuastian de Buenauista, que tenia por terminos de su gouernacion,
la qual dezia llegar asta el Cabo de la Uela, rreciuio enojo dello y
determino ynbiar jente de armada que se apoderasen del pueblo y de lo
que hen el auia, o lo despoblasen: pero pasosele presto el enojo y
estaua ya quitado de aquel proposito, si Julian Gutierrez no le
persuadiera de nueuo a hello, por su propio y particular ynteres, porque
segun paresce, era este Julian Gutierrez casado con vna yndia, sobrina
del señor de Uraua, donde estaua poblado San Seuastian, y mediante esta
unidad[67] Julian Gutierrez, desde Acla, donde hera uezino, entraua con
jente por toda la tierra de la costa a rrescatar oro, y donde mejores
rrescates hazia y mas oro sacaua hera en esta prouincia de Uraba, y
pareciole que con estar poblado hen ella Alonso de Heredia no tendria
lugar de entrar con la liuertad que solia a rrescatar oro y a contratar
con los yndios, y por estas causas, como e dicho, persuadia al
gouernador Barrionueuo que echase los españoles de Cartajena de la
tierra de Uraba; y sobre ello hizo tanto, que el gouernador Barrionuevo
le ouo de encargar a el propio Julian Gutierrez la enpresa, y dalle
gente con que fuese a uerse con Alonso de Heredia y con la gente que con
el estaua, y a echallos del pueblo y de la tierra, y para este efecto se
enbarco con la gente que pudo juntar el Julian Gutierrez, y vino sobre
la costa y tierra de Uraba, en la qual echo su jente, apartado de donde
Alonso de Heredia estaua, quatro leguas, con desinio de no ponerse en
bentura de batalla, sino poblar vn pueblo en aquella parte, y despues,
mediante el parentesco que su muger, la qual traia alli consigo,
tenia[68] con el casique de Uraba, juntar asi toda la tierra y hazer que
los yndios no siruieran a Heredia, lo qual pudiera muy bien hazer, y lo
puso por hobra.
Mas turole poco tiempo, porque luego que Alonso de Heredia supo como
Julian Gutierrez estaua en tierra de Uraba y lo que pretendia y aun
hauia enpezado a hazer, enbio a Cartaxena por jente española que fuese
en su ayuda y fauor, para por fuerza o como pudiese echar de la tierra a
la jente del gouernador Barrionueuo.
Llego el mensaje de Alonso de Heredia a Cartaxena a tienpo que se
acauauan de mitigar las sediciones de entre el gouernador Heredia y los
de Madrid, por lo cual le convino al Gouernador allanarse mas para
juntar y atraher a si mas jente e ir en socorro de su hermano y de su
pueblo, y mitigado todo, junto y tomo los soldados que pudo y metiose
con ellos en dos uergantines y otros barcos, y fuese la buelta de Uraba,
donde hallo a su hermano vcupado en hazer rrequirimientos a Julian
Gutierrez que se saliese de la tierra y que no le alborotase ni
ynquietase la jente y naturales de su jurisdiccion, y otras cosas que
entre hellos auian pasado, mas tocantes a la pluma que a la lanza.
Llegado el gouernador Heredia a Uraba y junta la jente que lleuaua con
la que con su hermano estaua, saco cien honbres de a pie y de a cauallo
por tierra y los uergantines por mar y se fue a uer con Julian
Gutierrez, questaua alojado junto a la mar y a la rriuera de un rrio
caudaloso que por alli cerca pasaua.
Alojose el gouernador Heredia con su gente en la parte y rriuera
contraria del rrio, de suerte questauan a uista los unos de los otros.
El gouernador Heredia tomo el termino de su hermano, y comenzo a hazer
rrequirimientos a Julian Gutierrez, el qual, asi mesmo, rreplicaua por
papeles, aunque mezclados con muchas pelotas de algunos versos[69] que
consigo tenia, pero no hazia ningun daño con ellas en el alojamiento de
Heredia, por estar ssituado en lugar bajo e yr a esta causa por alto las
pelotas, y demás desto estauan rreparados con cierta montaña o arcabuco
que los defendia. Obo tratos de paz, de suerte que los soldados de un
capitan y del otro se juntaron y hablaron, pero no se efetuo cosa
ninguna de lo que se pretendia, y de todas partes auia alguna
perplexidad en los capitanes, de suerte que casi no se determinauan de
uenir sobre esto a las manos ni lo que harian, pero pronosticando
Queuedo, natural de Hamusco, soldado de la parte de Julian Gutierrez,
que auia juntadose con el capitan Heredia para los medios y conciertos,
lo que auia de suceder, dijo hablando con Martin Núñez Tafur: abracame,
amigo, porque yo ueo estos negocios de suerte y en terminos que an de
parar en las manos, y por uentura haziendo yo el deuer abre de morir el
primero. Lo qual paso a la letra como luego se dira.
Auia sido este Queuedo, antes destas rrebueltas, soldado de Heredia
muchos dias antes, y auiendose partido el y otros soldados con el
capitan Cesar para el Piru, encontraron con este Julian Gutierrez que
les aprometio grandes aprouechamientos de oro en aquella tierra, porque
lo siguiesen, y ellos hicieronlo asi, y allavanse obligados a pelear en
fauor de Julian Gutierrez contra sus amigos y conocidos, y asi lo
hizieron.
El gouernador Heredia viendo que los rrequirimientos heran de ninguna
utilidad y que por ellos no hazia cosa alguna, comenco a dibulgar que se
auia de boluer a Cartaxena y de alli yrse a España a dar quenta de lo
que pasaua al Rrey, para que le anparase en la gouernacion que le auia
dado, y asi lo dio a entender, de suerte que lo entendiesen en el
alojamiento de Julian Gutierrez, para con esta ynuencion descuidallos
algo del auiso que tenian. El propio dia, en la noche que estas cosas
auian pasado, el gouernador Heredia junto asta beinte soldados de los
principales de su conpañia para tentar y ber lo que hen ellos tenia, y
les dijo, rrindiendoles las gracias del seruicio que le auian echo en
seguille hasta alli con muestras de tan entera boluntad, que el no
pretendia ni queria, por ynteres de toda la gouernacion, auenturar la
uida de un solo soldado ni poner su justizia en manos de la fortuna, que
tanto consistia en la lealtad de muchos soldados de los que consigo
traia, cuya fee el tenia por dudosa y doblada, como en el buen hado del
capitan; que su yntento hera dejallo todo y rretirarse a Cartaxena, y
que los que quisiesen boluer al Zenu con el capitan Alonso de Heredia,
su hermano, lo hiciesen, y cada qual siguiese su libertad, porque demas
de que, como auia dicho, que queria yr a dar noticia al Rrey de lo que
pasaua, pretendia principalmente boluer a bengarse a Cartaxena de los de
Madrid, que lo avian querido matar; y ciertamente estaua temeroso el
gouernador Heredia de sus soldados por su gran auaricia y escaseza[70]
con que auia retenido en si todo el oro que de las sepulturas del Cenu
se auia sacado.
Los soldados con quien el Gouernador trataua estas cosas eran, como e
dicho, los mas principales del canpo, y asi tenian gran presuncion de
hazer cosas que ygualasen con su onor, por lo qual le rrespondieron que
a que auia sido su uenida de Cartaxena á Uraba; y como el Gouernador les
dijese que a hechar de su gouernacion á Julian Gutierrez y a los que
fuesen de su opinion, le rreplicaron todos de conformidad que no
boluiese de su pretension atras, sino que diese hen ella la horden que
le paresciese y mas saludable les fuese, porque hellos y los demas
soldados que deuajo de su bandera estauan, perderian el dia siguiente
las uidas en el canpo echos pedacos o el quedaria por señor de aquella
tierra como lo era. Tuuo en mucho el Gouernador este ofrecimiento destos
soldados, y rrindioles muy particulares gracias por ello, y luego
comenzo dar horden en lo que auia de hazer para amanescer otro dia sobre
el alojamiento de Julian Gutierrez y rrepresentalle la uatalla.