LOS DOS HUÉSPEDES

El pelotón de soldados que acababa de llegar, al mando de un sargento,

reconoció la casa. La criada y el ama, encerradas en su cuarto, estaban

muertas de miedo.

Al ver a Aviraneta, el ama exclamó:

--Creí que le habrían matado a usted, don Eugenio.

Pues ya ve usted, todavía vivo. Y los dos huéspedes de anoche, ¿están en

casa?

--Sí.

--No creo que tengan el sueño tan duro que no se hayan despertado con

este alboroto.

Fueron al cuarto de los dos huéspedes, y se encontraron con un

espectáculo horrible: uno de los hombres estaba muerto, cosido a

navajadas, en la cama; el otro, en el suelo, desnudo, atado y

amordazado. Le quitaron las ligaduras, y pudo contar lo ocurrido. Se

había despertado y encontrado con cinco hombres desconocidos que le

ataron y amordazaron. Al mirar hacia la cama de su compañero le vió

muerto y bañado en sangre.

Se quedaron doce soldados y un cabo en la casa, y los demás hicieron un

reconocimiento por los alrededores de la muralla y por los viñedos

próximos; pero no encontraron a nadie.

--Bueno. Esto se ha concluído--dijo Aviraneta--. Dormiremos un rato,

¿eh?

--Me parece una buena idea--contestó Pello.

Y el uno en una alcoba y el otro en la otra se tendieron en la cama.

V

El aprendiz de conspirador · 第 94 / 204 题