EL CAFÉ DE POLI Y EL FIGÓN DEL CALAVERA

La tertulia de Echaluce, que notaba sobre su cabeza los manejos de la de

Salazar, sentía bajo sus pies las tramas del café de Poli.

El café de Poli estaba en el primer piso de una casa de la calle Mayor.

Era un sitio grande, destartalado, con dos balcones. Junto a uno de

ellos se reunían, por las tardes y por las noches, algunos obreros de la

ciudad y del campo que, sin saber a punto fijo por qué, simpatizaban con

las nuevas ideas y se habían alistado como nacionales.

Haciendo la competencia a este café, y en el mismo plano social, o algo

más abajo, estaba el figón del Calavera, punto de cita del elemento

reaccionario rural, ignorante y bárbaro, el más abundante del pueblo.

El aprendiz de conspirador · 第 54 / 204 题