EN DONDE LEGUÍA SOSPECHA SI TENDRÁ BUENA SUERTE

A la mañana siguiente, al levantarse, Leguía sondeó un bolsillo del

chaleco, luego el otro, y notó, ciertamente, sin gran sorpresa, que no

tenía un cuarto. Pensó en si valdría la pena de hacer la cuenta de lo

gastado por él en los diferentes puntos del camino, desde su salida de

San Sebastián; pero comprendió, sin mucho trabajo, la inutilidad

manifiesta de este esfuerzo de memoria.

--¡Cuántas cosas se dejarían de hacer--exclamó Pello, mirando

filosóficamente su sombrero de copa, puesto sobre la consola--, si uno

tuviera el acierto de comprender con rapidez su inutilidad!

Dicho esto se vistió; se encasquetó el sombrero de copa y salió del

parador. Hacía un día hermoso; el sol brillaba en un cielo sin nubes.

Pello paseó, arriba y abajo, por delante de la muralla; se cruzó con

unos cuantos curas y vió una colección de viejos momias laguardienses,

envueltos en largas capas, que tomaban el sol. Presenció también cómo

entraban los soldados de la guardia exterior en el cuartelillo.

El aprendiz de conspirador · 第 33 / 204 题