Y tras la muerte del rey, desaparecieron de sobre la haz de la tierra
el príncipe Juzef A'bd-Allá y los tres walíes rebeldes, sin que sér
humano supiera qué habia sido de ellos.
Y la sultana Wahdah murió poco tiempo despues que Al-Hhamar, por el que
hizo tal llanto como le habia amado en vida.