Sucedió al rey en la silla de Granada su hijo Mohamet II, y vinieron
con los tiempos tras él diez y nueve reyes hasta Abou-A'bd-Allah
Al-Ssaghír (Boabdil el Chico) y A'bd-Allah Ai-Ssaghar (el Jóven) que
perdieron el reino. ¡Dios los perdone!
Y todos ellos enaltecieron á Granada y hermosearon la Alhambra.
¡La Alhambra! ¡el _Palacio de Rubíes_, por quien llora el árabe en el
desierto! ¡Granada! ¡la Damasco de Europa! ¡la perla de Occidente! ¡Que
Dios, el justo, el santo, el bueno, tenga piedad de su pueblo escogido
y le vuelva su Edem! ¡Que se cumpla pronto lo escrito, porque está
escrito que el árabe volverá al _Palacio de Rubíes_!