Tendida en la vertiente de la sierra hay una ciudad, semejante á un
canastillo de verdura, descollando por cima de fuertes y torreados
muros; señora de una vega salpicada de aldeas, es dominada á la par por
un castillo.
Aquella ciudad es Granada; aquel castillo la Alhambra.
La ciudad, fundada por gentes desconocidas, habia visto pasar razas
bárbaras; habia sido su morada durante su poder y habia caido
sucesivamente bajo la dominacion de otras razas.
Pero las kabilas del Yémen y del Hedjaz y los pastores de las montañas
de Oman; cuantos calienta el sol desde el Eufrates hasta el estrecho
de Bab-el-Manded, y desde el golfo Pérsico hasta el mar Rojo,
vencedores en Grecia y conquistadores en Persia; llevando adelante
sus huestes, inundaron el Moghreb, y detenidos por el mar fijaron la
vista en las playas españolas. Los que habian atravesado el desierto
salvaron en sus galeones el estrecho, que desde entonces se nombra de
Geb-al-Taric (_Monte de Taric_), y dominaron la España. Los hombres de
Oriente se extendieron sobre su tierra, y atraidos por el buen clima
y la fertilidad de Granada, hicieron de ella una populosa ciudad, y
levantaron una alcazaba sobre la colina en que se asentaba la Villa de
los judíos.
Pasaron muchos años: la dominacion de los califas de Damasco cesó en
España al lucir la estrella de los califas de Córdoba: vencida á su
vez la dinastía Omniada; arrojados los árabes del suelo que habian
conquistado, por los moros Almoravides; desterrados estos últimos por
los Almohades; llegó en fin la fatal luna de Jaban del año 646 de la
Egira[15], en que se rindió Sevilla á las armas nazarenas, siguiendo
el destino de Córdoba y Jaen. Estas conquistas arrojaron á Granada
centenares de familias musulmanas, que se refugiaron en el Albaicin,
barrio fundado por los desterrados de Baeza.
[15] 1248 de J. C.
Tantas tribus reunidas necesitaban un rey justo y fuerte que las
gobernase, y Allah eligió á Mohamet natural y señor de Arjona, Aben
Mohhanmed-ben-A'bd-Allah-ben-Juzef-ben-Nazar-al-Hhamar el Vencedor y el
Magnífico[16].
[16] Mohhamed, hijo de Juzef, hijo del Defensor, el Rojo, el
Vencedor y el Magnífico.