Ea, Lucio! ¡Hola!... No puedo calcular por la marcha de las estrellas lo
que falta para el día. ¿Oyes, Lucio? Ya quisiera yo tener el defecto de
dormir tan profundamente.--¿Hasta cuándo? Despierta! Despierta,
digo.--Ea, Lucio! (_Entra Lucio._)
LUCIO.--¿Habéis llamado, mi señor?
BRUTO.--Coloca una lámpara en mi estudio, y encendida que sea, vendrás
aquí á llamarme.