Uno de los más calurosos días del mes de Julio de 1809, y
20 ¡cuidado que[43-3] aquel dichoso año hizo calor! a eso de las diez
de la mañana, entrábamos en Montelimart, villa o ciudad del
Delfinado,[43-4] que lo que sea no lo sé,[43-5] ni lo he (p44)
sabidonunca, y maldita la falta[44-1] que me hacía saber que
existía tal Francia en el mundo....
--¡Ah! ¿Conque era en Francia?...
--Pues ¡hombre![44-2] ¡Me gusta! ¿Dónde está el Delfinado
05 sino en Francia?--Y no crean ustedes que ahí, en la frontera...,
sino muy tierra adentro,[44-3] más cerca del Piamonte[44-4] que de
España....
--¡Siga V...., Capitán! Los niños... que aprendan[44-5]
en la escuela....--Y tú, ¡a ver si[44-6] te callas, Eduardito!
10 --Pues como digo, entrábamos en Montelimart, ahogados
de calor y polvo, y rendidos[44-7] de caminar a pie durante tres
semanas, veintisiete[44-8] oficiales españoles que habíamos caído
prisioneros en Gerona[44-9].... Mas no creáis[44-10] que en la
capitulación de la plaza, sino en una salida que hicimos pocos días
15 antes, a fin de estorbar unas obras en el campamento francés....
Pero esto no hace al caso. Ello es[44-11] que nos atraparon y nos
llevaron a Perpiñán,[44-12] desde donde nos destinaron a Dijon
[44-13].... Y ahí tienen Vds. el por qué[44-14] de lo que voy a
[referir.]
Pues, señor, como uno se acostumbra a todo, y el Emperador
20 nos pasaba[44-15] _diez reales_ diarios durante el viaje--que íbamos
haciendo a jornadas militares de tres o cuatro leguas,--y nadie
nos custodiaba, porque cada uno de nosotros había respondido
con su cabeza de que no desertarían los demás, y veintisiete
españoles juntos no se han aburrido nunca, sucedía que, sin embargo
25 del[44-16] calor, de la fatiga y de no saber ni una palabra de
francés, pasábamos muchos ratos divertidos,[44-17] sobre todo desde
las once de la mañana hasta las siete de la tarde, horas que
permanecíamos en las poblaciones del tránsito; pues las jornadas
las hacíamos de noche con la fresca.... A ver, Antonio,
30 enciéndeme esta pipa.
Montelimart....--¡Bonito pueblo!...--El café está en
una calle cerca de la Plaza, y en él entramos a refrescarnos, es
decir, a evitar el sol... (pues los bolsillos no se prestaban a
gollerías), en tanto que[44-18] tres de nuestros compañeros (p45)
iban a ver al Prefecto[45-1] para que nos diese las boletas de
alojamiento,[45-2] que en Francia se llaman _mandat_....
No sé si el café estará todavía como entonces estaba. ¡Han
pasado cuarenta y cuatro años! Recuerdo que a la izquierda[45-3]
05 de la puerta había una ventana de reja,[45-4] con cristales, y
delante una mesa a la cual nos sentamos algunos de los oficiales,
entre ellos C...., que ha sido diputado a Cortes[45-5] por Almería
[45-6] y murió el año pasado....--Ya veis que esto es cosa que puede
preguntarse.[45-7]